Cuota de pesca para anchoveta y pota debe modificarse para proteger a los tiburones

Un análisis realizado por investigadores de la Universidad Científica del Sur comprobó que la alimentación de los tiburones y las rayas del norte del Perú se compone principalmente de especies marinas comerciales, como la anchoveta y la pota. Este hallazgo, según los autores, resalta la necesidad de que las cuotas de pesca que se asignan en el país consideren las necesidades alimenticias de estos depredadores para no dejarlos sin recursos.

HALLAZGO. Estudio peruano resalta la necesidad de que las cuotas de pesca anuales para anchoveta y calamar consideren las dietas de los tiburones y rayas.

HALLAZGO. Estudio peruano resalta la necesidad de que las cuotas de pesca anuales para anchoveta y calamar consideren las dietas de los tiburones y rayas.

Foto: Shutterstock

Pocos estudios en el Perú han ahondado en la biología de las rayas y los tiburones, dos de los depredadores más amenazados a nivel mundial. El escaso conocimiento que existe de estos animales reduce las posibilidades de que sean protegidos y, por ende, pone en riesgo su subsistencia.

Un estudio científico —publicado en la revista Journal of Fish Biology— encontró que, en el norte peruano, la alimentación de los tiburones y las rayas son importantes para el control de otras especies, como la anchoveta y la pota.

“Hasta hace unos años, se pensaba que los tiburones y las rayas no eran depredadores de anchoveta ni del calamar de Humboldt. Es un descubrimiento nuevo”, explicó Adriana González Pestana, autora principal.

Según los autores, este hallazgo debería impactar en las cuotas de pesca establecidas para dichas especies comerciales, que se encuentran entre las seis pesquerías más importantes del país.

Se tiene que reducir la cuota de pesca [de especies comerciales] para dejar un porcentaje a los tiburones y las rayas", dijo Adriana González.

El estudio encontró que las rayas águila chilena y peruana se alimentan, predominantemente, de la anchoveta. Casi el 80% de su dieta se basa en esa especie comercial, según la investigadora.

“Estas especies se han especializado en consumir anchoveta, lo cual es algo muy particular porque las rayas normalmente consumen especies asociadas al fondo marino, como los cangrejos, los caracoles o los camarones”, detalló.

La investigación consistió en el análisis del contenido estomacal de nueve especies marinas: tiburón martillo liso, tiburón zorro, tiburón azul, sabueso jorobado, tiburón manchado, pez guitarra del Pacífico, tiburón cobre, tiburón escuela y raya águila chilena.

La muestra final estuvo compuesta por 865 estómagos, los cuales se obtuvieron a través de una colaboración con comunidades pesqueras de Piura y Lambayeque. 

Foto: Adriana González Pestana

CAMBIOS. El hallazgo de que tiburones y rayas del norte de Perú se alimentan de anchovetas y pota exige que el país evalúe y modifique sus cuotas de pesca anuales.
Foto: Adriana González Pestana

 

Los investigadores esperan que los resultados sean utilizados por el Estado para mejorar sus planes de manejo de los recursos marinos. Los cambios en las cuotas de pesca de la anchoveta y la pota evitarían poner en riesgo la alimentación de los tiburones y las rayas.

“Cuando se da una cuota de pesca anual, tanto para la anchoveta como para la pota, se tiene que considerar qué otras especies se alimentan [de esas especies comerciales]. Entonces, se tiene que reducir la cuota para dejar un porcentaje a los tiburones y las rayas. Eso no se hace en el Perú, actualmente”, remarcó Adriana González Pestana.

En efecto, el manejo ecosistémico de la anchoveta no considera a los tiburones ni a las rayas como depredadores importantes, sino que solo incluye a las aves guaneras y mamíferos marinos.

 

Otros hallazgos

 

La investigación también destaca la importancia de los tiburones y las rayas dentro del ecosistema marino y pelágico (aguas intermedias o cercanas a la superficie del mar). Por un lado, se encontró que especies, como la raya águila chilena, el sabueso jorobado, el tiburón manchado, el pez guitarra del Pacífico, el tiburón cobre y el tiburón escuela, consumen peces del fondo marino y pelágicos conectando distintos hábitats y, de esa manera, favorecen la diversidad.

Por otro lado, se halló que especies, como el tiburón azul, el tiburón martillo y el tiburón zorro, tienen un rol clave como controladores biológicos de la población de calamares, como la pota.

“La pota es un animal que crece y se reproduce rápido, por lo que sus poblaciones crecen en gran abundancia. La presencia de un depredador que los consuma hace que haya un equilibrio en el ecosistema marino”, explicó González Pestana.

Foto: Adriana González Pestana

AMENAZADOS. En el país, existe una pesquería grande de tiburones y rayas y también de las especies que ellos consumen, como la anchoveta y la pota.
Foto: Adriana González Pestana

 

Además de plantear la necesidad de un correcto manejo ecosistémico, el estudio resalta la importancia del cuidado y conservación del ecosistema marino. Tan solo el mar peruano es hogar de 50 especies de tiburones y 33 especies de rayas.

“En el Perú, tenemos uno de los mares más productivos del mundo. Es un área muy importante para los tiburones y allí reside la importancia de conservarlo”, destacó la líder de la investigación.

Tanto las rayas como los tiburones son algunas de las especies más amenazadas de este ecosistema. Un informe de OjoPúblico evidenció que, aunque Perú es uno de los principales puntos de caza de tiburón, los esfuerzos por proteger a este animal son mínimos.

En paralelo, una investigación de agosto de 2022 publicada en Nature Communications demostró que las rayas también se encuentran amenazadas por la pesca artesanal en zonas parcialmente protegidas. Por eso, el estudio realizado en Perú hace énfasis en la protección de ambas especies.

“Los resultados de esta investigación pueden ayudar en el diseño de una gestión basada en ecosistemas para el mar del norte peruano y la conservación de este grupo de depredadores altamente explotados, amenazados o poco conocidos en uno de los ecosistemas marinos más productivos”, resalta la publicación.

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