El periodismo independiente enfrenta enormes desafíos, que van desde regímenes autoritarios que implementan leyes regresivas para reprimir sus voces hasta la imposibilidad de ganarse la vida trabajando como periodista.

Guía del periodista para evitar demandas y otros riesgos legales

Guía del periodista para evitar demandas y otros riesgos legales

El periodismo independiente enfrenta enormes desafíos, que van desde regímenes autoritarios que implementan leyes regresivas para reprimir sus voces hasta la imposibilidad de ganarse la vida trabajando como periodista.

Composición: OjoPúblico.

Aviso legal: la información en la presente “Guía del periodista para evitar demandas y otros riesgos legales”, no es asesoramiento jurídico. El objetivo es proporcionar información y no debe considerarse como asesoramiento jurídico para ningún fin.

22 Abril, 2022

Los últimos 12 meses han develado lo amenazada que se encuentra la libertad de prensa. Este año los riesgos se han acelerado debido a la pandemia: observamos regímenes sin escrúpulos que introducen medidas legales opresivas con el pretexto de enfrentarse a la desinformación. Con ese fin utilizan métodos cada vez más sofisticados para controlar el contenido en internet y continúan imponiendo restricciones al periodismo crítico.

Los periodistas siguen sufriendo violencia y detenciones arbitrarias, además de ser objetivo de vigilancia secreta, lo cual es evidente en el contexto de situaciones de conflicto y durante temporadas de elecciones. A menudo, nadie se responsabiliza por estos ataques en los que las fuerzas de seguridad y actores no gubernamentales actúan con impunidad.

 

Demandas estratégicas sin fundamento

Los reporteros se enfrentan a una cantidad exagerada de demandas sin fundamento. Estos juicios o Demandas Estratégicas Contra la Participación Pública (SLAPP, por sus siglas en inglés) están diseñados para intimidar a los periodistas y a otros que expresan puntos de vista críticos respecto a la conducta de corporaciones o individuos poderosos. A menudo, se basan en reclamos sin mérito, frívolos o exagerados, que no buscan reivindicar un derecho sino presionar a algún periodista o defensor de los derechos humanos.

Los intentos del Estado de controlar la información en línea constituyen otro riesgo para la libertad de expresión y el periodismo independiente. Dado el ambiente severo y represivo en el que se desarrollan los medios tradicionales en algunos países, la web es la plataforma disponible para el discurso libre. Sin embargo, algunos gobiernos siguen atacando los discursos en línea. En muchas jurisdicciones, el internet está controlado, ya sea por medio de bloqueos periódicos o filtrando las páginas web.

El periodismo independiente enfrenta enormes desafíos, que van desde regímenes autoritarios que implementan leyes regresivas para reprimir sus voces hasta la imposibilidad de ganarse la vida trabajando como periodista. Para enfrentarse a estos retos, puede ser beneficioso saber cómo los protegen las leyes.

Esta guía abarca una perspectiva general de los estándares legales internacionales y las amenazas más comunes a las que hacen frente los periodistas. Ofrece consejos para prevenir, mitigar y protegerte contra amenazas legales a las que podrían enfrentarse por su trabajo.

 

Difamación

La difamación es un término legal genérico que se interpreta como la difusión de una afirmación falsa que causa daño injusto o perjuicios a la reputación de una persona jurídica o natural. Según el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, la difamación puede comprenderse como una protección contra “ataques ilegales” al “honor y reputación” de una persona.

Las leyes contra la difamación son diferentes en cada país. Por esto, el primer paso para defenderte de una demanda por difamación involucra determinar tu jurisdicción y buscar asesoramiento legal local.

 

Consejos para evitar y minimizar el riesgo de difamación

Aunque los periodistas no pueden reducir por completo el riesgo legal, la siguiente lista incluye algunos consejos prácticos que deberían resultar útiles para minimizar las posibilidades de que se te encuentre culpable de difamación:

  • Sigue buenos fundamentos periodísticos. Sé minucioso, justo y certero en lo que publicas, atribuye con cuidado tus fuentes y citas, graba conversaciones (con consentimiento) cada vez que puedas y redacta tus afirmaciones de manera que no impliquen algo que no pretendes decir o que no puedes apoyar con evidencia. Además, no elijas, resumas ni hagas paráfrasis con las palabras de un entrevistado si después vas a escribirlas entre comillas. Lee más sobre cómo grabar llamadas telefónicas y conversaciones y sobre habilidades y principios periodísticos para más sugerencias.
  • Sé consciente de lo que estás diciendo y di solo lo que puedes probar. Controla la precisión de tus afirmaciones y evita la ambigüedad.
  • Lleva un registro de tu investigación y otros documentos. Si vas a realizar una afirmación escandalosa sobre un negocio o individuo, debes ser capaz de probar que tu declaración es cierta y que se basa en los hechos, así que recolecta evidencia siempre que puedas.
  • Si tus registros involucran grabar a un sujeto con audio o video, es importante que obtengas su consentimiento expreso por escrito.
  • Confirma siempre tus datos y utiliza fuentes confiables. No asumas de manera automática que algo es cierto solo porque está escrito en otra parte.
  • Recuerda que se te puede culpar por re-publicar una declaración difamatoria. Por lo tanto, ve con cuidado cuando se trata de repetir alegaciones de otros. Incluso, si retuiteas un tuit difamatorio, te arriesgas a que te demanden.
  • Si vas a dar tu opinión sobre algo, asegúrate de dejar claro que es una afirmación subjetiva y realizada con buenas intenciones.
  • Si sabes que lo que estás escribiendo es difamatorio, asegúrate de que tienes derecho a reportarlo. Hay algunas cosas sobre las que tienes derecho a escribir, así sean o no difamatorias. Sin embargo, sé consciente de que las leyes de calumnia y difamación varían de un país a otro.
  • Las demandas por difamación consumen mucho tiempo y son costosas. Incluso si al final ganas el caso, el costo de defenderte podría ser enorme. Revisa tu seguro de responsabilidad y considera uno de indemnización o responsabilidad profesional para protegerte en el futuro, en especial si trabajas como freelancer.

 

Protección de tus fuentes

Muchos aspectos del periodismo de investigación serían imposibles sin fuentes confidenciales e informantes. Estas fuentes pueden necesitar anonimato para protegerse de represalias físicas, económicas o profesionales debido a la información que compartieron por el bien del interés público.

Los periodistas en el mundo han establecido la obligación ética de no revelar la identidad de sus fuentes confidenciales. También existe una fuerte tradición legal internacional de protección de fuentes, reconociendo la vital función que juegan las fuentes confidenciales para permitir el periodismo de “vigilancia” y “rendición de cuentas”. Obligar a revelar la identidad de un informante tiene un efecto demoledor en la libertad de expresión y de los medios, además de poner en riesgo el libre flujo de información.

 

Cómo evitar y minimizar el riesgo de poner en peligro a fuentes confidenciales

 

La seguridad digital es fundamental para los periodistas independientes. De acuerdo con Los principios de Perugia para el Periodismo: trabajando con alertadores en la era digital, los siguientes principios resultan útiles para la protección de fuentes:

  • Defiende su anonimato cuando te lo pidan.
  • Proporciona maneras seguras para que las fuentes realicen un “primer contacto” contigo.
  • Ayuda a posibles informantes publicitando de qué maneras pueden contactarte utilizando canales anónimos y cifrados. Explica el riesgo asociado a cada uno.
  • Reconoce lo que la denuncia puede costarle al informante, explícale a tu fuente o denunciante los riesgos potenciales de ser expuesto digitalmente.
  • Hazte responsable de tu defensa digital y uso de cifrado.
  • Identifica cuáles son las mayores amenazas para ti y para tu fuente y qué pasos específicos debes tomar para protegerlos a ambos.
  • Publica los documentos y bases de datos originales en su totalidad cuando sea posible y seguro. Reconoce la importancia de los conjuntos de datos en las historias.
  • Borra de manera segura los datos proporcionados por tus fuentes cuando así te lo pidan para proteger su confidencialidad, según las obligaciones éticas, legales y de empleador.
  • Asegúrate de que tus buzones digitales para fuentes confidenciales e informantes ofrecen un buen nivel de seguridad. En el caso de materiales de alto riesgo, el anonimato.
  • Comprende los marcos legales y reglamentarios nacionales, regionales e internacionales que protegen a las fuentes confidenciales e informantes.

Digital Media Law Project también aconseja:

  • Sé cuidadoso cuando prometas confidencialidad: prometer anonimato a tus fuentes puede beneficiarte a ti y a ellas, pero solo deberías ofrecerlo cuando hayas analizado con cuidado sus ventajas y desventajas.
  • Investiga si puedes reclamar el “secreto profesional” para proteger a tus fuentes y la información no publicada: algunas jurisdicciones ofrecen protección para los “periodistas” que reciben citaciones o demandas legales pidiéndoles esta información.
  • Considera dónde vas a publicar tu trabajo: dónde publicas puede impactar tu capacidad de proteger a tus fuentes y la información recolectada.