DESTRUCCIÓN. La minería ilegal arrasa con ríos y bosques de regiones como Amazonas, Loreto y Madre de Dios.
En los últimos 40 años, la Amazonía perdió 3 millones de hectáreas de vegetación natural y la minería registró un crecimiento exponencial: pasó de 620 hectáreas, en 1985, a más 97.000, el año pasado, según un informe de MapBiomas Perú. Por lo menos hasta 2024, Madre de Dios concentraba más de la mitad de la superficie minera del país. El análisis también alerta que, pese a ser el ecosistema más pequeño, el Bosque Seco Ecuatorial, en la costa norte, tuvo la mayor pérdida de vegetación natural en proporción a su territorio. La palma aceitera y el arroz son los cultivos que más se han extendido en el país.
DESTRUCCIÓN. La minería ilegal arrasa con ríos y bosques de regiones como Amazonas, Loreto y Madre de Dios.