ALERTA. El análisis de muestras de sangre de miembros de la comunidad Nueva Esperanza determinó que tienen más del doble de plomo que el umbral de referencia.
La comunidad Nueva Esperanza, ubicada en la cuenca del río Yavirí Mirim, en la provincia de Ramón Castilla, en la región Loreto, alberga alrededor de 350 personas del pueblo indígena Yagua. El análisis de muestras de sangre de sus habitantes reveló una concentración promedio de 11,74 microgramos de plomo por decilitro, más del doble del umbral de referencia de 5 microgramos por decilitro, según un estudio elaborado por un grupo de investigadores de la Universidad Científica del Sur.
"Si bien ningún nivel de plomo en sangre se considera seguro, desde 2015, el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional de EE. UU. ha establecido un umbral de 5 microgramos por decilitro para definir niveles elevados de plomo en sangre", precisa el estudio.
El 95,8% de los niños menores de 12 años y el 94,5% de los adultos de esta comunidad presentan altos niveles de plomo. Los hombres registran 15,56 microgramos por decilitro en promedio y las mujeres 8,84 microgramos por decilitro.

ANÁLISIS. La exposición crónica al plomo puede provocar en menores de edad daños irreversibles en el desarrollo neurológico y afectaciones cognitivas.
Foto: Gabriela Ulloa

FRONTERIZA. La comunidad Nueva Esperanza, del pueblo indígena Yagua, se ubica en la cuenca del río Yavarí Mirim, en Loreto.
Fuente: Universidad Científica del Sur
“La exposición crónica al plomo representa un grave riesgo para la salud. En el caso de los niños, puede provocar daños irreversibles en el desarrollo neurológico, afectaciones cognitivas y problemas de comportamiento. En adultos, se ha asociado a enfermedades cardiovasculares, daño renal y disminución de la fertilidad”, explica la doctora Gabriela Ulloa Urizar, una de las autoras del citado estudio.
Una de las principales vías de exposición al plomo para los miembros de la comunidad Nueva Esperanza son el consumo de agua del río Yavarí Mirím. El agua del río se utiliza para beber y cocinar. Esta zona se caracteriza por estar libre de actividades industriales y por contar con un bosque bien conservado que alberga una gran biodiversidad, por lo que el plomo presente en el río provendría de procesos geológicos naturales.
El estudio, publicado en la revista científica Toxics, advierte que las concentraciones de este metal pesado en el agua sin tratar son entre 250 y 750 veces superiores a los límites permitidos para el consumo humano.
Uso de munición de plomo
La otra fuente de contaminación en la comunidad Nueva Esperanza es el uso de munición de plomo: el 87,5% de los cazadores la emplea para obtener la principal fuente de proteína de la comunidad. Antes de cocinar, se retiran los perdigones del animal; sin embargo, el estudio explica que es posible que fragmentos microscópicos permanezcan en los tejidos, lo que facilita la ingestión del metal.
La ausencia de minería o industria no garantiza que las comunidades indígenas estén seguras sin acceso a tecnologías básicas."
Otra práctica de alto riesgo detectada es que el 20% de los habitantes señaló que muerde los perdigones de plomo para utilizarlos en redes de pesca, lo que ocasiona una exposición directa a este metal, caracterizado por ser altamente tóxico para cualquier ser vivo.
Para los investigadores, este caso representa una falla estructural en la protección ambiental y sanitaria, ya que la ausencia de minería o de actividades industriales no garantiza que las comunidades indígenas estén seguras si no cuentan con acceso a tecnologías básicas.
Entre las soluciones prácticas para evitar mayores daños en esta comunidad, se plantea disponer de municiones no tóxicas en el mercado local e implementar sistemas de filtración de agua.
El año pasado, según Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), el gobierno rechazó la creación de la Reserva Indígena Yavarí Mirim. La zona está próxima al corredor para pueblos en aislamiento (Piaci) y la región Loreto está cada vez más presionada por las economías ilegales (narcotráfico y minería).
Defiende el medio ambiente
Ayúdanos a seguir reportando los desafíos que enfrentan los principales ecosistemas del mundo —sus habitantes, flora y fauna— ante el cambio climático, el crimen organizado y las industrias extractivas. Solo el respaldo de la ciudadanía nos permite financiar este periodismo.