“Los consumidores deben reclamar oro responsable y estar dispuestos a pagar más por él”

Ojo-Publico.com entrevistó al profesor Mark Pieth, exlider del grupo anticorrupción de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), sobre el papel y la responsabilidad de las refinerías suizas en la compra de oro de procedencia sospechosa en Perú y otras partes del mundo.

EXPERTO. Mark Pieth es presidente del Basel Institute on Governance en Suiza y acaba de publicar el libro Lavado de oro sobre el comercio de mineral.

EXPERTO. Mark Pieth es presidente del Basel Institute on Governance en Suiza y acaba de publicar el libro Lavado de oro sobre el comercio de mineral.

Archivo Mark Pieth.

La refinería Metalor de Suiza, una de las más grandes del mundo, oficializó esta semana que dejará de comprar oro procedente de la minería artesanal en Colombia, Perú y cualquier parte del mundo. Dicha compañía fue una de las mayores compradores de mineral en la zona sur del país en la última década, primero de empresas con sede en la region Madre de Dios y luego en Puno.

Metalor –integrante del London Bullion Market Association (LBMA), gremio que fija el precio del metal a nivel global– mantuvo estos millonarios negocios en el Perú hasta que Ojo-Publico.com reveló el 2018 que esta compañía había sido involucrada como financista de la minería ilegal en Puno al incautarse un cargamento de 94 kilos de oro sospechoso a su principal proveedora: la empresa Minerales del Sur (Minersur).

Luego de que Metalor informara en un comunicado que dejará de comprar oro en el sur del Perú, entrevistamos al suizo Mark Pieth, profesor de Derecho de la Universidad de Basilea, presidente del Basel Institute on Governance y exjefe del grupo anticorrupción de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Pieth acaba de publicar Lavado de oro, un libro sobre el comercio de mineral sospechoso en Suiza.

Desde Perú se percibe a las autoridades suizas como complacientes con sus refinerías de oro en la compra de mineral sospechoso procedente de Madre de Dios y Puno. ¿Qué opina?

En mi libro critico fuertemente a las autoridades suizas. No es suficiente apostar por la autoregulación de las refinerías. En noviembre del 2018 el Ejecutivo suizo publicó un informe sobre el comercio de oro en Suiza, donde reconocen la problemática, pero dicen que la London Market Bullet Association y el Responsible Jewellery Council –las dos asociaciones globales líderes de los sectores de oro y de joyería– tenían suficientes capacidades para la auto regulación y que no se necesitaba una regulación estatal.

Yo no estoy de acuerdo con esto. En 2021 además entrará en vigencia una nueva ley a nivel de la Unión Europea [de la cual Suiza no forma parte] para controlar mejor el origen de minerales provenientes de zonas de conflicto.

Las bases de esta ley son las directrices que existen a nivel de los países de la OCDE. Si la Unión Europea decide llevar estas directrices a nivel de ley, entonces también Suiza, potencia mundial en el comercio con el oro, debería hacerlo. Así que comparto la opinión de que las autoridades suizas han sido bastante complacientes con las refinerías.

Un grupo de refinerías, junto a la Confederación Helvética, lanzó la Iniciativa Better Gold (BGI, por sus siglas en inglés), para comprar oro “responsable” de pequeñas minas certificadas. ¿No es esto una especie de pantalla ecológica para el negocio del oro ilegal?

Quiero mencionar dos puntos acerca de la Better Gold Initiative. La ventaja de esta iniciativa es que permite comprar oro directamente de minas certificadas por el comercio justo y la minería justa, y revenderlo sin intermediario. Sin embargo, yo visité una mina certificada en Ananea (Puno), y allí trabajaban con mercurio, y no nos quisieron mostrar cómo manejaban el mercurio. Otra mina, en la misma Ananea, ha sido más abierta para mostrarnos todo y usaron mesas vibradoras, en lugar del mercurio, para separar el oro. Con esto quiero decir que la BGI no certifica sino que confía en las empresas certificadoras.

El otro punto es que aunque todas las refinerías suizas participen en la BGI, las dos más grandes (Produits Artistiques Métaux Précieux-PAMP y Metalor) declararon que ya no van a comprar oro proveniente de minas pequeñas y artesanales*, y que solo seguirán comprando metal de la gran minería.

¿No es algo tardía la reacción de las refinerías suizas? Primero MKS Finance dejó de importar oro de Madre de Dios, ahora Metalor anuncia que dejará de comprar oro de La Rinconada (Puno).

Es asombroso. Las refinerías tuvieron mucho tiempo para pensar en una estrategia política con las minas artesanales. Sin embargo, hoy dan un giro de cut and run [corta y corre] y se van para minimizar sus pérdidas. La OCDE, que tiene una estrategia muy distinta, dice: ‘ustedes tienen que comprometerse con la minería artesanal, cooperar con las minas certificadas y promover una política de certificación’. Las refinerías podrían haber hecho mucho más al respecto.

Metalor piensa, probablemente, que no pueden solucionar el desorden en La Rinconada de Perú o el Chocó de Colombia. Entonces, solo comprarán oro de compañías como Yanacocha, Newmont y Barrick. Esto no es lo mejor. Las grandes minas amenazan tierras campesinas, expulsan personas de sus tierras y al final dejan cerros de relaves tóxicos. Trabajan con cianuro para separar el oro que es una substancia altamente tóxica y que ha generado grandes desastres.

ANANEA, PUNO. Metalor compraba oro en el sur del Perú. Una de los mayores centro mineros de la zona es La Rinconada, a cinco mil metros sobre el nivel del mar, y en donde imperan los relaves mineros, toneladas de basura y la remoción de grandes extensiones de tierra.
Foto: Óscar Castilla C.

Si los mineros de Puno ya no pueden exportar a Suiza, quizá usen caminos ilegales, de contrabando a Bolivia, o busquen comercializar con refinerías de Dubái [Emiratos Árabes Unidos] o la India. ¿Al final puede que este oro igualmente termine en una refinería suiza, solo que los mineros habrán recibido menos dinero y corrido más riesgos?

Es un hecho que en Dubái, India y Filipinas existen refinerías de oro con estándares mucho más bajos que en Suiza. Efectivamente, deberíamos promocionar un consumo de oro ético y limpio en nuestros países europeos. Puede ser difícil promoverlo en países como Turquía, India y otros del Oriente Próximo [grandes consumidores de oro]. Eso no podemos cambiarlo. Sin embargo, en Europa y en Estados Unidos sí podemos promover que los consumidores reclamen oro responsable y estén dispuestos a pagar más por él. Por ejemplo, quién quiere iniciar su vida matrimonial con una alianza elaborada con oro producto del trabajo infantil o de la contaminación de agua. También algunos bancos empiezan a ofrecer oro certificado “responsable”. Todo esto habría que promoverlo mucho más.

Metalor fue el único comprador de Minersur, hoy investigada por lavado de dinero de la minería ilegal, que acopiaba el oro de los pequeños mineros de La Rinconada. ¿No cree que esta última ha sido en realidad una empresa fachada de Metalor?

Me parece difícil afirmarlo. La Rinconada no ha sido creada porque existe un comprador que se llama Minerales del Sur. Primero encontraron oro y luego comprador. Pensar que 60 mil personas suben a 5000 metros sobre el nivel del mar porque hay un comprador, me parece exagerado. Ahora que Metalor ya no compra, Minerales del Sur puede encontrar a otros compradores de su oro.

¿Cómo se puede impedir que el oro sucio, ya no de Perú sino de ciudades intermediarias como Dubái, acabe llegando a Suiza?

Estoy criticando que Suiza importe oro de Dubái. La refinería suiza Valcambi [que refina gran parte del oro enviado por Yanacocha desde Perú] ha importado 300 toneladas de oro de Dubái, lo ha fundido y después le ha puesto su sello en las nuevas barras. Es lo que llamo “lavado de oro”. Es lo mismo que hicieron las refinerías y bancos suizos durante el embargo en contra de la Sudáfrica del apartheid, cuando compraban el oro de Sudáfrica, lo fundían y lo re-vendían como oro suizo.

Si Suiza aceptara las leyes de la Unión Europea, entonces sería mucho más difícil que las refinerías compren oro de Dubái, que se sabe proviene de las zonas de conflicto en Darfur (Sudán). La ley prohíbe importar oro de zonas de conflicto y la empresa compradora tendría que garantizar el origen del oro que compra. El riesgo de que los países en zonas de conflicto sigan exportando su oro a Dubái persiste.

Metalor siempre decía en sus comunicados oficiales que solo compraban oro de empresas “limpias”.

El problema de Metalor fue que solo vieron que Minersur era una empresa formal, que pagaba sus impuestos y hasta que contaba con un sello del Estado Peruano para comprar oro. Sin embargo, nunca subieron a La Rinconada para ver las condiciones en las cuales se produce el oro. Yo les dije que suban, que no es difícil, pero en lugar de ocuparse de La Rinconada, decidieron cortar toda relación comercial con ellos, en una reacción de pánico.

¿Que tan importante ha sido el periodismo investigativo para evidenciar la cadena de comercialización ilegal del oro peruano?

El periodismo de investigación tuvo un rol importante, porque las autoridades no eran de fiar. También estoy gratamente asombrado por un informe de la fiscalía de Perú, en donde se dice que fueron al presunto lugar de extracción del oro vendido a Minerales del Sur. Cuando los inspectores fueron al lugar de la supuesta concesión minera, solo encontraron ganado o nadie sabía de la existencia de la mina. Los que vendían oro a Minerales del Sur indicaban falsos lugares de procedencia.

¿Qué debe cambiar Suiza para mejorar la regulación del comercio de oro?

Las refinerías a nivel mundial y de Suiza tienen que comprometerse con la declaración de origen del oro y promover una minería artesanal ordenada y responsable. La solución no puede ser simplemente dejar de comprar y con ello deshacerse de la responsabilidad por 100 millones de personas en el mundo entero, contando que son 20 millones de mineros, cada uno con su familia.

Hay que seguir con seriedad el camino de la certificación, de las tecnologías alternativas para separar el oro y evitar que, una vez que las empresas suizas salgan del negocio, entren refinerías mucho peores de otro países y que estas acaben comprando a los mineros de La Rinconada en condiciones menos favorables. Por otro lado, se necesita un compromiso y voluntad política del gobierno peruano para formalizar a la pequeña minería.

*La refinería suiza PAMP anuncia en su página web que comercializa el oro Fairmined de la pequeña minería, un tipo de mineral certificado.

Noticias Relacionadas