PELIGRO. Este año, el Niño Costero se desarrollará entre marzo y noviembre.
Los precios de los metales al alza durante el 2025 estimularon la inversión privada y el intercambio comercial para Perú. Se exportaron niveles récord de cobre —aunque esto no se vio tan reflejado en los volúmenes de producción— y, al cierre del año, la actividad económica subió 3,4%.
La actual presidenta del Consejo de Ministros y extitular de la cartera de Economía, Denisse Miralles Miralles, aseguró que este 2026 se perfilaba como un año “boyante”, con una estimación de crecimiento del 3,2%. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) proyecta que esa tasa se mantenga, en promedio, hasta 2031.
Sin embargo, uno de los riesgos que acecha esta proyección optimista es el desarrollo de El Niño Costero, que en 2023 restó 1,1% al Producto Bruto Interno (PBI). Además, expertos consultados coinciden en que la inestabilidad política sí merma el crecimiento económico, pues con los indicadores en ascenso en comercio exterior e inversión el Perú debería crecer a más de 5%.
Un tercer factor que influye en las estimaciones de crecimiento está relacionado con la producción de metales estratégicos en el contexto de mayor demanda internacional. De los 65 proyectos que tiene la Cartera de Inversión Minera del Ministerio de Energía y Minas (Minem), 45 no tienen fecha de inicio de ejecución.
Especialistas consultados por OjoPúblico explican que esta situación se vincula con la escasez de yacimientos y con demoras en las aprobaciones por la constante rotación dentro de ministerios como el de Economía, Energía y Minas o Ambiente.
Escenarios cambiantes
El optimismo del MEF sobre la actividad económica se sostiene en los resultados del año pasado y en que algunos indicadores, como la importación de bienes de capital y la demanda eléctrica, crecieron en las primeras semanas de febrero.
El resultado del 2025 se sostuvo, sobre todo, en el avance de los sectores manufactura, comercio, agropecuario, construcción y minería. Así, el PBI se acercó al 3,5% estimado por el MEF en el Marco Macroeconómico Multianual 2026 - 2029 (MMM).
El sector minero, que tiene un mayor peso en este cálculo, avanzó en 1,38%, alineado al crecimiento de la minería metálica, donde destacan el zinc, el cobre y el oro, de acuerdo al reporte del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Los dos primeros revirtieron el resultado de 2024 debido a una mayor producción, mientras que la actividad aurífera avanzó por tercer año consecutivo pese a una menor producción.
Los precios internacionales de los metales alcanzaron picos de cotización. El cobre casi llegó a los USD 6 por libra al cierre de 2025. La transición energética, el avance de la inteligencia artificial que requiere más centros de datos y la pugna internacional por asegurarse el suministro de este metal fueron los principales factores que apuntalaron su avance, según CooperAcción.

RESULTADO. La aceleración de la inversión no residencial, sobre todo en su componente minero, empujó el avance de la inversión privada en 2025.
Foto: Minem
El precio del oro también avanzó a más de USD 4.500 por onza. Las tensiones geopolíticas contribuyeron a que este metal sea más demandado como activo refugio ante un dólar debilitado.
A nivel de inversión privada —uno de los indicadores que más influye en la producción nacional—, se registró un crecimiento que no se veía desde 2012: subió a 10%. La aceleración de la inversión no residencial empujó este resultado, sobre todo en su componente minero.
Sin embargo el optimismo podría debilitarse debido a que la Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) confirmó que El Niño Costero se desarrollará entre marzo y noviembre.
Este tipo de fenómenos climáticos no solo tienen un impacto directo en el desempeño del país, la inversión y la creación de empleo, sino que, cada vez, se hacen más frecuentes por la crisis climática, de acuerdo al Banco Central de Reserva (BCRP).
El exministro de Economía, Alfredo Thorne Vetter, sostiene que un crecimiento como el que proyecta el MEF es viable, pero “claramente hay riesgos a la baja” debido a El Niño y a que se trata de un año electoral. “Ese 3,2% yo lo tomaría con mucho cuidado”, dijo el también director de Thorne & Associates.
El calentamiento anómalo del mar impacta directamente en el sector pesquero, por ejemplo, porque limita la disponibilidad de anchoveta que se refugia en aguas más profundas. Ello también afecta la manufactura al producirse menos harina de pescado para la exportación, según el BCRP. Otras pérdidas se registran en la infraestructura y la producción agrícola.
Campaña de arándanos, paltas y café en riesgo por el desarrollo de El Niño Costero, según Adex.
De acuerdo a la Asociación de Exportadores (Adex) el Gobierno debe tener un enfoque preventivo para evitar interrupciones en la cadena logística debido a que pronto iniciará la campaña de arándanos, paltas y café. En 2025, estos tres productos concentraron el 45% del valor de las agroexportaciones.
Al panorama climático se suma la incertidumbre política. El economista Guillermo Arbe Carbonel sostiene que la inestabilidad limita el crecimiento económico porque la inversión privada que pudo crecer está “contenida” en el escenario político actual.
“Lo que Perú está enfrentando son dos fuerzas: una es el entorno internacional fuerte y positivo, y la otra, el entorno político interno que va en sentido contrario. Son dos fuerzas que se contraponen, que nos lleva a un crecimiento menor a lo que podríamos tener”, precisó.
Precios históricos y proyectos limitados
La actividad minera cerró con cifras históricas el año pasado como reflejo de los precios favorables de los metales, más que por los volúmenes de producción. Los principales indicadores registraron un comportamiento mixto: el cobre, zinc, plata, plomo y estaño crecieron, pero el oro, el hierro y el molibdeno, en cambio, registraron caídas.
La exportación minera marcó una nueva cifra récord con envíos de USD 58.684 millones, al cierre de 2025. Los que más crecieron fueron el plomo (46,9%), el oro (46,7%), el zinc (21%) y el cobre (19,5%). Este último contribuyó con el 50% del resultado: tuvo envíos por USD 28.088 millones.
En términos de producción, el crecimiento del cobre fue moderado: subió 1,2%. Pasó de 2'736,237 de toneladas métricas finas (TMF) en 2024 a 2'769,794 en 2025. En el caso del oro se registró un retroceso: de 109'624,692 a 108'906,740 gramos finos. Esto implicó un retroceso de 0,7%.
Tres compañías representan en conjunto el 44% de la producción del cobre. Southern Perú Copper Corporation lidera la lista con una participación de 15% del total. Le siguió Minera Las Bambas y Sociedad Minera Cerro Verde.
Geológicamente, hoy en día es más complicado encontrar nuevos yacimientos", dijo José De Echave.
El panorama respecto al oro es similar. El reparto de la producción se concentra en tres empresas que tienen la cuarta parte del total: Minera Yanacocha (14,7%), Compañía Minera Poderosa (7,9%) y Minera Boroo Misquichilca (5,4%).
Para el economista e investigador de CooperAcción, José De Echave Cáceres, las inversiones mineras van a seguir en aumento debido a que la demanda de cobre internacional seguirá en ascenso. Este crecimiento no implica nuevos proyectos sino que las empresas apostarán por ampliar los que ya tienen.
Esto se ve reflejado en la cartera de proyectos si se compara con la de hace 10 años. “Ya no hay megaproyectos como el de Las Bambas que implicó una inversión mayor a los USD 10.000 millones”, sostiene De Echave. Este panorama va en la línea con la escasez de yacimientos observados.
“Geológicamente, hoy en día es más complicado encontrar nuevos yacimientos. En el caso peruano ya se exploró por más de 30 años. Pueden encontrarse otros, sí, pero hasta el momento en el mundo se reconoce que hay una escasez y creo que el Perú es un buen ejemplo de eso”, explica De Echave.
A octubre de 2025, los 65 proyectos de la cartera de inversión minera tienen un valor de inversión que asciende a USD 63.000 millones. De este grupo, el Minem señaló que solo ocho iniciarán la etapa de ejecución este año, con un inversión de más de USD 7.000 millones.
Reposición Colquijirca, Zafranal y Optimización de Cerro Verde son proyectos de cobre, Ampliación Huarón y Corani, de plata; Reposición San Rafael es de estaño, y Pampa Pongo y Ampliación Huancapeti, de hierro y zinc, respectivamente. No hay proyectos de oro para este año.
Del total de proyectos enlistados, 45 no tienen fecha de inicio de ejecución. Los que más destacan por el peso de las inversiones que proyectan son Yanacocha Sulfuros, Río Blanco, Quechua, La Granja, Hierro Apurímac, Haquira, El galeno, Cotabambas y Conga.

EN ESPERA. La decisión empresarial es uno de los factores por lo que proyectos importantes para el Perú como Yanacocha Sulfuros y La Granja no avanzan.
Foto: Andina
Según José De Echave, un factor que limita el avance de los proyectos es la decisión empresarial. En el caso de Yanacocha Sulfuros, que tiene una inversión estimada de USD 2.500 millones, su propietaria, Newmont, decidió aplazar de forma indefinida su inicio para priorizar otros proyectos en el mundo que son más rentables para la compañía.
El proyecto La Granja, que implicaría una inversión de USD 2.400 millones, no avanza desde hace más de 20 años porque, según su dueña mayoritaria First Quantum Minerals, se trata de un yacimiento complejo por la alta presencia de arsénico, un componente altamente tóxico. “De repente con los precios actuales [de los metales] el actual operador [tendrá más incentivos para] desarrollarlo”, señaló De Echave.
Alfredo Thorne tiene una perspectiva diferente. Refiere que la falta de proyectos se debe a que hay una serie de trámites que requieren una aprobación más acelerada. La rotación constante de ministros en carteras clave como Energía y Minas, Ambiente, Economía, entre otras, influye en este retraso.
“Si pudiésemos digitalizar esas aprobaciones y darles un tiempo limitado a cada una de las entidades para que no se extiendan de por vida, yo creo que eso ayudaría muchísimo”, sostiene.
Otros proyectos que no avanzan por la resistencia social son Conga (Cajamarca) y Río Blanco (Piura). En el caso de Conga, todos los gobiernos desde 2011 han fracasado en su reactivación, mientras que en Río Blanco las comunidades señalan que se amenaza su territorio y sus medios de vida.
Inversión privada creció a dos dígitos
En 2025, la inversión privada cerró en 10%, una cifra no registrada desde hace 12 años, sin contar con el rebote estadístico de 2021.
Si bien sus dos componentes —la inversión residencial, relacionada con los recursos destinados por hogares o empresas a la construcción, y la no residencial, vinculada a la adquisición de maquinaria, tecnología y otros bienes por parte de las empresas— tuvieron un buen desempeño, la segunda fue la que más destacó, según el reporte del BCRP.
La inversión no residencial creció 13%, así como los dos indicadores que lo conforman: el minero (19,3%) y el no minero (11,9%).
El primero se vio favorecido por el alto precio de los minerales, que permitió a las empresas reinvertir sus ganancias. En ese contexto, la inversión minera superó los USD 6.000 millones, y se destinó, en mayor medida, en la infraestructura, la exploración y el equipamiento.
En cuanto al empleo minero, si bien registró un desempeño positivo — el promedio anual de 2025 fue de 264.054, un 10% mayor al año pasado—, la evolución de este indicador desde 2015 por tipo de empleador muestra que el crecimiento se sostiene principalmente en el trabajo tercerizado que representa más del 70% del resultado, mientras que los empleos directos tuvieron un alza moderada.
El indicador no minero está relacionado con la ejecución de proyectos de infraestructura en sectores como transporte, telecomunicaciones y electricidad, así como el inicio de obras de Asociaciones Público-Privadas (APP) ya programadas.
Por ejemplo, se avanzó en las obras de la Línea 2 y en la Línea 4 del Metro de Lima, la expansión de la cobertura de servicios móviles de parte de Entel Perú y el desarrollo de las líneas de transmisión del Consorcio Eléctrico Yapay, para abastecer con energía eléctrica a familias del norte del país.
Para el 2026, el BCRP proyecta una tasa de crecimiento de 5% para la inversión privada, la mismo para 2027, impulsada por la inversión no residencial, bajo el escenario de desarrollo de proyectos de infraestructura como la Planta Hidroeléctrica Huallaga I en electricidad, la Ampliación de capacidad de planta de Siderperú, entre otros.
Desafía las redes de poder
Denunciar el abuso de poder, tanto corporativo como del crimen organizado en Latinoamérica, exige una libertad editorial que solo el apoyo de nuestros lectores hace posible. Al ser nuestro Aliado/a, nos permites seguir exponiendo los intereses económicos que operan en las sombras y vulneran a la ciudadanía.