DOLOR. Según la Defensoría, más de 400 víctimas de la Covid-19 fueron enterradas en un improvisado cementerio.
Desde hace un año, más de 60 familias de la Amazonía se han organizado en un colectivo para pedir la exhumación e identificación de sus familiares muertos por Covid-19 que fueron enterrados clandestinamente a 15 minutos de Iquitos. En los meses más trágicos de la primera ola, las autoridades de esta región aprobaron e impulsaron, sin consultar ni informar a las familias, vulnerando los protocolos sanitarios, un entierro masivo en una fosa común creada en la ampliación de un cementerio local. Funcionarios reconocen que no pidieron actas de defunción.
DOLOR. Según la Defensoría, más de 400 víctimas de la Covid-19 fueron enterradas en un improvisado cementerio.