POSICIÓN. La población del área de influencia se opone al proyecto porque asegura que secará los bofedales.
La construcción de un canal de 42 kilómetros, que pretende trasladar agua desde Puno hacia Tacna con el fin de ampliar la frontera agrícola y dotar de agua potable a la capital de esta región, ha originado un conflicto entre comunidades y autoridades de ambas regiones. La población de la zona de influencia cree que la obra afectará a los bofedales y pastos que les permiten alimentar a su ganado.
POSICIÓN. La población del área de influencia se opone al proyecto porque asegura que secará los bofedales.