Tiburones amenazados: Perú se resiste a apoyar pedido para protegerlos
Produce adelantó que dará solo un apoyo parcial a la iniciativa que busca regular comercio internacional de 56 especies de tiburones.
13 Noviembre, 2022 13 / 11 / 2022Cerca de 98058 resultados
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La última semana de la COP27 gira en torno a posiciones encontradas sobre quiénes, cómo y cuánto se debe asumir la responsabilidad económica frente a la crisis climática. Se ha presentado un primer texto borrador sobre daños y pérdidas que plantea dos posibles resultados: la creación o no del fondo para reparar a las naciones afectadas. El presidente de la cita se mostró optimista sobre el cierre final de dicho documento.
Un artículo de la BBC alertó sobre los intentos que tienen algunos representantes de las naciones que participan en la COP27 para que se retire del texto final el objetivo de limitar la temperatura global a 1,5°C. En su lugar, detalla el medio británico, estas posturas buscan dejar abierta la posibilidad de que el umbral crítico sea 2°C.
La propuesta vendría de los países más ricos, que son también los mayores emisores de gases de efecto invernadero.
En 2015, las naciones acordaron que las acciones climáticas seguirán un mismo objetivo plasmado en el Acuerdo de París en la COP21.
“Mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales”, señaló el documento final de esa cumbre climática.
Desde entonces y gracias a las investigaciones realizadas por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) que alertan sobre el crítico impacto del incremento de la temperatura, las negociaciones tienen como meta no superar los 1,5°C adicionales. “Ahora podemos decir, con credibilidad, que hemos mantenido vivo el objetivo de 1,5 °C”, anunció en su momento, el presidente de la COP26, Alok Sharma.
Sin embargo, en esta COP27, existen temores de que las negociaciones busquen volver a la discusión de los 2°C. The Elders, grupo independiente de líderes mundiales, emitió un pronunciamiento en el que llaman a los gobiernos a mantenerse alineados con el objetivo de 1,5°C.
🔴🌏 Los países en desarrollo plantean que los países más ricos, que son también los mayores contaminadores, proporcionen el dinero 💰 para que las naciones más pobres puedan enfrentar las pérdidas y daños generados por la crisis climática 🚨.https://t.co/PBQhzz4NBp
— OjoPúblico (@Ojo_Publico) November 13, 2022
"Me ha preocupado que parezca haber algún tipo de intento de decir que tal vez 1,5 °C ya no sea alcanzable", dijo Mary Robinson, presidente de The Elders, al Irish Times. Además, en agosto de este año, India y China cuestionaron la factibilidad de que el planeta se mantenga por debajo del mundo 1,5°C.
Al respecto, David Tong, jefe de campaña de Oil Change International, aseguró que este tema no forma parte oficialmente de las negociaciones en esta cumbre.
“No deberían tratarse, porque no se ha considerado en esta COP. Se está trabajando mucho en la mitigación a nivel mundial y ese trabajo busca lograr el objetivo del Acuerdo de París, es decir, limitar el calentamiento hasta 1,5 °C. [Objetivo que] todavía está muy vivo y muy en el camino”, dijo en conferencia de prensa de Climate Action Network (CAN).
La posibilidad de extender el límite a 2°C genera preocupaciones, puesto que los investigadores del IPCC señalan que en ese escenario se intensificarán los fenómenos extremos. Sin planes de adaptación, sin dinero para pérdidas y daños, tener como meta los 2°C es poner en riesgo a la humanidad, sobre todo, a las poblaciones vulnerables y de países con menores ingresos económicos que ya están siendo afectados por eventos climáticos extremos.
La posibilidad de extender el límite a 2°C genera preocupaciones. Los investigadores del IPCC señalan que en ese escenario se intensificarán los fenómenos extremos.
Sin planes de adaptación, sin dinero para pérdidas y daños, tener como meta los 2°C es poner en riesgo a la humanidad, sobre todo, a las poblaciones vulnerables y de países con menores ingresos económicos que ya están siendo afectados por eventos climáticos extremos.
El primer borrador de estos días de negociaciones en la COP27 muestra algunos muy pocos avances sobre el compromiso de los países más desarrollados en el financiamiento y compensación económica por los daños y pérdidas que está generando la crisis climática en los países más pobres.
Sin embargo, estos avances son aún insuficientes. Todavía está pendiente definir si se creará el fondo de financiamiento solicitado por los países vulnerables.
El punto número siete del documento preliminar evidencia que solo hay dos posibles caminos: o se crea un nuevo mecanismo para el fondo de financiamiento exclusivo para pérdidas y daños o se continúa recurriendo a todos los mecanismos de financiamiento ya existentes.
La primera opción refleja con fidelidad el pedido de los países más pobres, que son los más vulnerables a los eventos extremos de la crisis climática.
El segundo, responde a los deseos de que no haya un mecanismo exclusivo para este fin.
Por último, el texto propone iniciar un proceso de dos años para la implementación de actividades, como examinar de forma detallada los eventos que afectarán a los países e identificarlos por región.
En los últimos 15 años, las conferencias de las partes sobre cambio climático han terminado uno o dos días posteriores a la fecha prevista. Este año el presidente de la COP27, el embajador egipcio Sameh Shoukry, se mostró optimista sobre los avances hechos en esta cumbre y aseguró que el viernes se presentará el texto final.
“Nuestro objetivo común es adoptar el viernes decisiones y conclusiones consensuadas que constituyan resultados completos, ambiciosos y equilibrados de la conferencia de Sharm el-Sheij”, dijo.
De acuerdo con su cronograma, los borradores de los textos estarán listos este miércoles 16 de noviembre con el fin de dar inicio a las consultas ministeriales.
Luego de ello, planea que las interrogantes o sugerencias se resuelvan el jueves para que el viernes solo se afinen los detalles finales.
Sin embargo, este borrador es solo una propuesta. En las cumbres anteriores no se ha logrado cumplir con el cronograma pactado. Además, en el contexto actual, hay una serie de temas en los que todavía hace falta llegar a más consensos: mitigación, adaptación, pérdidas y daños y financiamiento, por ejemplo.
El sábado 12 de noviembre por la noche, el secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Cmnucc), Simon Still, dijo que todavía “hay demasiadas cuestiones sin resolver”.
“A menos que haya avances rápidos, no conseguiremos un resultado que esté a la altura de la crisis”, resaltó al finalizar la primera semana de la COP27.
El fin de la COP27 se acerca, pero aún no hay consensos entre las 197 naciones participantes. Los textos preliminares avanzan lentamente en los temas claves: adaptación, y pérdidas y daños. En tanto, el ministro del Ambiente de Perú, Wilbert Rozas, no incluyó referencia a daños y pérdidas en su discurso, un tema primordial para el país. EE.UU., en paralelo, dejó claro que la compensación por la crisis no es su prioridad.
Perú ha tenido su primera aparición importante en la COP27 con la participación del ministro del Ambiente, Wilbert Rozas, en el segmento de alto nivel de este martes 15 de noviembre. El titular de la cartera informó a sus pares sobre los avances en materia climática del país y los planes a futuro.
Sin embargo, en los cinco minutos destinados a su presentación, no hizo ninguna referencia a uno de los temas claves: pérdidas y daños, el término técnico usado en la cumbre climática para referirse a la necesidad de crear un nuevo fondo —financiado por los países desarrollados y, a la vez, mayores contaminantes— para las naciones que están sufriendo las consecuencias de la crisis climática.
Esta ausencia deja en evidencia la desconexión de la delegación peruana con la agenda impulsada por los países en desarrollo, aunque el país se encuentra dentro del grupo de naciones más vulnerables.
En su participación, Wilbert Rozas sostuvo que la respuesta peruana al cambio climático tiene como prioridades, primero, a los bosques y los pueblos indígenas; segundo, la inclusión de todos los actores del país en la acción climática; tercero, tener a la ciencia como base, y, por último, la presentación de la estrategia nacional frente al cambio climático con una mirada al 2050.
#COP27 El primer borrador de las negociaciones 📄 propone iniciar un proceso de dos años para la implementación de actividades, como examinar de forma detallada 🔎🌎 los eventos que afectarán a los países e identificarlos por región.
— OjoPúblico (@Ojo_Publico) November 15, 2022
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El responsable de la cartera del Ambiente mencionó, también, que “la adaptación y la mitigación al cambio climático son clave para garantizar el bienestar de toda la humanidad”. Y cerró su participación pidiendo a los países que actualicen sus contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC).
Es decir, los compromisos que asumen para reducir emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y afrontar la crisis climática. “Concluyo invitándoles a renovar sus compromisos climáticos con acciones concretas y ambiciosas. Solo así podremos afirmar que la COP27 fue el encuentro anual más importante para la acción climática que obtuvo decisiones exitosas en beneficio de nuestro pueblos”, afirmó.
Sus palabras resultan llamativas, si se tiene en cuenta que el Perú no ha presentado una nueva versión de sus planes en esta cumbre. Aunque la ONU invitó a los países a aumentar, de manera voluntaria, sus ambiciones de NCD previo al inicio de la COP27, solo el 15% de las naciones participantes lo hizo.
Ayer, lunes 14 de noviembre, el presidente de la COP27, el embajador egipcio Sameh Shoukry, informó que, de las 197 partes, solo han recibido 29 actualizaciones de los compromisos climáticos. El monitoreo realizado por la organización Climate Action Tracker confirma esa información.
De acuerdo con la actualización hasta el 8 de noviembre, los únicos países de Sudamérica que presentaron una nueva versión son Brasil y Bolivia. De hecho, el portal oficial de la Naciones Unidas confirma que la última versión de los NDC de Perú data de 2020.
Una serie de documentos denominados como elements paper están siendo publicados a pocos días de que acabe la COP27. Estos textos recogen los principales puntos abordados en las negociaciones y son la versión borrador de lo que será el borrador del texto final. Estos abarcan una variedad de temas, pero entre todos destaca los avances en daños y pérdidas.
El martes 15 se publicó un nuevo documento relacionado al financiamiento exclusivo para que países enfrenten los daños y pérdidas de la emergencia climática. El texto reconoce “fuentes existentes, fondos relevantes, procesos e iniciativas, incluso fuera de la Convención Marco de las Naciones Unidas (CMNUCC)”.
Ese último punto deja abierta la posibilidad de que las naciones no acuerden crear un fondo exclusivo para este campo bajo el marco de la ONU. Aún quedan tres días, de acuerdo con el cronograma de la presidencia de la COP27, para conocer la decisión final.
En la noche del lunes 14 de noviembre, se dio a conocer un documento con los posibles temas que contendrá el texto final de la COP27. El texto es, en realidad, una lista larga de temas a tomar en cuenta en la elaboración del documento final.
Entre los aspectos más importantes del texto está que, en cuanto al tema del dinero y fondos económicos, se considera la necesidad de arreglos de financiación para abordar daños y pérdidas, así como el pedido de duplicar la inversión para la adaptación.
Ambos temas están en constante discusión entre los países desarrollados y en desarrollo. En la lista también se incluye el objetivo de no superar 1,5°C de calentamiento. Sin embargo, no hay ninguna mención a los combustibles fósiles.
OjoPúblico participó de una entrevista con Mónica Medina, subsecretaria de Océanos y Asuntos Ambientales y Científicos Internacionales de Estados Unidos, en la sede de la COP27, en Sharm el-Sheij, Egipto. La funcionaria ocupa una de las posiciones más importantes en el gobierno estadounidense en temas de crisis climática.
En la conversación, Medina destacó las prioridades de Estados Unidos en la acción climática: daños y pérdidas no es una de ellas. “Nuestras prioridades climáticas siguen tres temas principales, uno es mantener 1,5°C como meta a alcanzar, el segundo es catalizar los esfuerzos de adaptación y el tercero es elevar las soluciones basadas en la naturaleza”.
Ante la pregunta sobre si Estados Unidos bloquearía la creación de un fondo de financiamiento exclusivo para que los países más pobres enfrenten los daños y pérdidas generadas actualmente por la crisis climática, la funcionaria no negó ni afirmó nada.
“[Daños y pérdidas] es parte de la agenda y tenemos que ver qué pasa. No quiero prejuzgar, no quiero predecir nada. Por ahora, veremos qué sucede”, indicó.
En las recientes negociaciones sobre ese tema clave, Estados Unidos propuso un cambio importante sobre a quiénes se debería considerar como responsables de los daños ocasionados por la crisis climática.
En ese sentido, la delegación estadounidense sugirió sustituir las palabras “países desarrollados” por “Partes que tengan capacidad para ello”, es decir, para apoyar el mecanismo exigido por los países vulnerables.
Por eso, OjoPúblico le consultó sobre las razones de esa propuesta y si constituía una forma de evadir su responsabilidad.
La respuesta de Medina denota las intenciones por parte de Estados Unidos de que otros países emisores de gases de efecto invernadero, como China e India, asuman mayores compromisos y responsabilidades por la actual emergencia climática.
“Aceptamos nuestra responsabilidad en la crisis climática y nuestra responsabilidad por las emisiones que ponemos en la atmósfera. Sabemos que somos un gran país emisor, no estamos tratando de negarlo y queremos hacer todo lo posible para ayudar a otros países a lidiar con el impacto. Lo que diría es que todos los países, especialmente los mayores emisores, den un paso al frente y hagan lo mismo que nosotros. Esperamos que reduzcan sus propias emisiones de manera mucho más agresiva, todos necesitamos que la ambición de 1,5 °C sea el objetivo”, concluyó.
La iniciativa de la UE, Colombia y Panamá, enviada a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites), pidió incluir al árbol shihuahuaco en la lista global de especies amenazadas. A pesar de los iniciales reparos desde el gobierno del Perú, hoy la propuesta se aprobó, aunque con una modificación realizada a pedido por la delegación nacional: tener dos años de adecuación.
Esta mañana, como parte de las sesiones de la Conferencia Mundial de Vida Silvestre realizada en Panamá, se decidió con 74 votos a favor y 13 en contra que todas las especies del Dipteryx —nombre científico del árbol shihuahuaco o cumaru— sean incluidas en el “Apéndice II” de la Convención Sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites). La iniciativa fue presentada por la Unión Europea (UE) y los gobiernos de Colombia y Panamá.
La medida tendrá un plazo de adecuación de 24 meses, cambio propuesto por la delegación peruana representada por Enrique Schwartz Arias, funcionario del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor); y Fabiola Núñez Neyra, directora de Conservación Sostenible de Ecosistemas y Especies del Ministerio del Ambiente. Esta variación a la iniciativa inicial se dio a pesar de que en los últimos años diferentes científicos han estimado una posible extinción de gran parte de la especie para el 2025.
“Deseamos persistir en el plazo que propusimos de 24 meses. Esto implica una adecuada gestión presupuestal, la actualización de normas y lineamientos; y desarrollar una campaña de comunicación adecuada con los actores”, declaró Nuñez Neyra durante su intervención en la Conferencia Mundial de Vida Silvestre. No hubo mención a las alertas de diferentes investigadores peruanos sobre la posible desaparición de la especie.
La Cites es un acuerdo internacional entre los países que la integran voluntariamente, de la que Perú y otros países de la región también forman parte. Su objetivo es regular el comercio internacional de especímenes de animales y plantas silvestres, para que las exportaciones, importaciones y otros mecanismos comerciales no sean una amenaza para la supervivencia de las especies.
En las últimas semanas, a pesar de la evidencia científica y la información oficial respecto a la continúa extracción del shihuahuaco, representantes del gremio empresarial se opusieron a la iniciativa que al final se aprobó con modificaciones para su implementación. El Colegio de Ingenieros del Perú y un representante de la Cámara Nacional Forestal mostraron su rechazo a la protección de este árbol milenario de la Amazonía.
Durante el proceso, las autoridades peruanas —Serfor y Minam— tampoco se pronunciaron sobre la propuesta ni hicieron pública la postura o el cambio planteado en el encuentro en Panamá. En una entrevista a este medio, el director general del Serfor, Luis Alberto Gonzales-Zúñiga, evitó responder respecto a la posición que tendría el país en el encuentro.
El sector maderero ha extraído al shihuahuaco —también conocido en el mercado internacional como cumaru— sin considerar el riesgo de su potencial desaparición. Entre 2010 y 2020, según información histórica analizada por OjoPúblico, se sacaron más de 353.000 árboles de esta especie en más de 1’600.000 metros cúbicos de su madera.
La explotación de este árbol se evidencia en las cifras de exportaciones registradas en los últimos años. Un análisis de este medio determinó que de las más de 948.000 toneladas métricas de madera que salieron del Perú entre 2012 y 2021, por lo menos la mitad correspondió a diversas especies del género dipteryx (shihuahuaco) que acumularon un valor FOB (sin contar impuestos ni seguros) mayor a los USD 531’000.000 y tuvo como principales destinos a China y Europa.
En 2016, hubo un intento para incluir al cumaru en la lista de Cites pero la decisión no prosperó a pesar de que un grupo de trabajo, coordinado por el Ministerio del Ambiente, aprobó por consenso considerar al shihuahuaco en el “Apéndice III” del grupo de especies amenazadas. El Perú no incluyó al género Dipteryx en la propuesta final que se presentó en la convención, realizada en Sudáfrica.
Con 88 votos a favor y 29 en contra, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites) votó una propuesta presentada inicialmente por Panamá y decidió proteger a todas las especies de tiburón de la familia Carcharhinidae.
Las 56 especies serán incluidas en el Apéndice II de la Cites, que permite el comercio de las especies de este listado, pero de modo regulado.
Dos países presentaron enmiendas a la propuesta original de proteger a todas las especies, pero fueron rechazadas. Japón propuso la exclusión de 35 especies y Perú que se excluya al tiburón azul.
China, el país que más demanda la compra de aletas de tiburón, propuso incluso que se conformara un grupo de trabajo para analizar todas las enmiendas presentadas y construir una nueva propuesta.
🔴 #LoÚltimo Con 88 votos a favor y 29 en contra, la @CITES decidió proteger a todas las especies de #tiburón de la familia Carcharhinidae 🦈. Serán incluidas en el Apéndice II de la Cites, que permite el comercio de las especies de este listado, pero de modo regulado.
— OjoPúblico (@Ojo_Publico) November 17, 2022
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En el mundo existen más de 400 especies de tiburones, varios de estos se encuentran en peligro de extinción debido al comercio y pesca industrial no regulada, sobre todo por la elevada demanda de sus aletas en el mercado principalmente asiático.
Los principales puntos de caza y extracción de estas especies son Perú y Ecuador, donde además se concentra el tráfico ilegal de aletas más importante de la región.
Solo durante la pandemia la exportación de aletas de tiburón desde estos países hacia China, Hong Kong y Singapur alcanzó cifras históricas en 10 años. Es por eso, que desde hace tiempo, diversos especialistas e investigadores coinciden en que, lo mínimo que se necesita, es regular su comercio.