Germán Alarco: "La desigualdad extrema deriva en conflictos y en un deficiente crecimiento económico"

El investigador de la Universidad del Pacífico revela las dimensiones de la inequidad en el país. Según sus hallazgos, el 10% de los peruanos más ricos ganan 40 mil dólares anuales, mientras que el 10% de los más pobres recibe 950 dólares en el mismo periodo.

BRECHA. Según el experto,al 2017 ya eran seis las familias peruanas que poseían la misma riqueza que 8,2 millones de pobres.

BRECHA. Según el experto,al 2017 ya eran seis las familias peruanas que poseían la misma riqueza que 8,2 millones de pobres.

Martín Astocóndor

En los últimos años el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha puesto las alarmas sobre el incremento excesivo de la desigualdad en el mundo, pues sus estudios confirman que este fenómeno afecta la cohesión social e impacta negativamente en la economía de los países. En esta entrevista, Germán Alarco, investigador de la Escuela de Postgrado de la Universidad del Pacífico, cuestiona la falta de estadísticas certeras para medir la riqueza que se concentra en pocas manos, identifica la inequidad de ingresos en sectores económicos y apuesta por una reforma triburaria total. Este jueves presentará el libro “Riqueza y desigualdad en el Perú: Visión panorámica”, financiado por la organización Oxfam y en coautoría con César Castillo y Flavio Leiva. El economista ha sido presidente del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN), Viceministro de Economía y funcionario del Banco Central de Reserva (BCR).

En su libro anterior, “Lecturas Prohibidas”, usted propone reformas económicas para el país en base a su experiencia como funcionario público ¿Cómo se vincula con esta nueva publicación?

“Lecturas Prohibidas” era ante todo una compilación de artículos que proponen la diversificación productiva, un planeamiento estratégico y una nueva política económica y social, pero incluimos un capítulo sobre cómo construir una sociedad sin desigualdades extremas. Podemos decir que “Riqueza y desigualdad en el Perú” se desprende de aquel libro, pero optamos por hacer un diagnóstico sobre esta problemática, con información estadística pública y de investigadores privados.

¿Se puede hacer una investigación cualitativa sobre desigualdad con data incompleta o inexistente como la que existe en el país?

Precisamente el libro empieza con un capítulo sobre los problemas metodológicos para medir la riqueza y los altos ingresos a partir de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO). Lo que hicimos fue analizar la micro data; entramos al interior de la encuesta y pudimos identificar cuál es el hogar más rico del país, pero encontramos datos divertidos y trágicos. Por ejemplo, según la encuesta, la persona más rica en el Perú el 2014 vivía en la provincia de Picota, en la región San Martin; gana solo S/ 1 millón al año y su casa tiene piso de cemento. Un hecho totalmente alejado de la realidad, pues las familias de los grandes grupos de poder ganan un mínimo de 200 millones de dólares al año. Es decir, la ENAHO podrá ser útil para definir las cifras de consumo y canasta familiar, pero usarla para medir la desigualdad es una insensatez.

Y este es nuestro principal respaldo estadístico para fuentes nacionales y extranjeras

Claro que sí. La distribución personal del ingreso se mide a través de la encuesta de hogares.  Es esta data la que sirve para medir la desigualad personal y es la que se envía al Fondo Monetario Internacional (FMI), al Banco Mundial (BM) y otras entidades. Y es en función a eso que el Perú asegura que es menos desigual que Checoslovaquia, que Chile o Estados Unidos. Pero basa el cálculo en una información totalmente equivocada.

Las encuestas son aleatorias y siguen un diseño metodológico, pero ¿qué garantiza que los ricos declaren sus ingresos en esas entrevistas?

Cada hogar está seleccionado para hacer la muestra. Los datos que se extraen, por ejemplo, de los más ricos, se extrapolan o expanden para completar la encuesta. Es así que el año 2015 el peruano más rico estaba en Moyobamba; recién el 2016 la encuesta refleja que este personaje es alguien que vive en San Isidro y en una casa con piso de parquet. Nadie puede obligar a que la gente conteste, pero las personas de sectores medios no suelen hacerlo y los que tienen más ingresos peor aún. El libro comienza poniendo en cuestión estos vacíos y la duda que existe sobre la cifra oficial.

La desigualdad se sostiene en la concentración de la riqueza en pocas manos ¿Qué data se tiene sobre la situación en Perú?

Tener riqueza no tiene nada de malo, el problema es su excesiva concentración. Como no existe información oficial sobre el tema tomamos la data de consultoras internacionales, banqueros privados y la lista de billonarios de Forbes. Encontramos que, el 2014, la riqueza de ocho familias era equivalente al ingreso que tienen 7 millones 62 mil peruanos que se ubican en la escala salarial más baja.

¿Estas ocho familias son las mismas que lideran los grupos económicos? Los Romero, los Brescia…

En efecto.

¿Y de cuánta riqueza concentrada estamos hablando?

Se trata de 11.750 millones de dólares concentrados en manos de ocho familias. Al 2017 ya eran seis las familias que poseían la misma riqueza que 8,2 millones de peruanos, es decir, la inequidad aumentó. Todo eso lo detallamos en el libro.

¿Dónde se genera esta riqueza ¿Cuál es el sector que obtiene mayores ingresos?

En el estudio fue interesante encontrar que un sector tan olvidado como el eléctrico sea el que hoy ostenta el mayor margen de ganancia.

¿Ha desplazado a la minería?

Sí, desde hace dos años los mayores ingresos se registran en el sector eléctrico. Comparamos los márgenes de ganancia de todos los sectores económicos con los de las empresas norteamericanas y encontramos que los nuestros están de tres a cuatro veces por encima de ellos. Entonces, en el caso de las empresas eléctricas vemos que nuestras tarifas de consumo están por encima de los estándares internacionales.

DIAGNÓSTICO. En su libro "Riqueza y Desigualdad en el Perú" Alarco identifica oatrones de concentración del dinero desde la década de los 80's.
FOTO: Martín Astocondor

 

Los estudios del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyen que, si bien todas las sociedades tienen desigualdad, una desigualdad extrema perjudica el crecimiento económico

El problema es que la elevada desigualdad tiene efectos negativos a nivel social, económico y político; deriva en inestabilidad social, conflictos y un deficiente crecimiento económico porque los mercados crecen a medida que la distribución es más igualitaria y se puede distribuir la riqueza para obras y servicios que muevan la economía. Cuando hay una fuerte inequidad, los grupos de poder presionan y direccionan las políticas a su favor y eso es un círculo vicioso.

En el caso peruano, ¿el alza en nuestra economía fue de la mano con la ampliación de la brecha de desigualdad?

Lamentablemente eso es lo que ocurrió y hoy la concentración en pocas manos es cada vez mayor. Tenemos un país extremadamente desigual, donde el 10% de los que más ganan consiguen 40 mil dólares anuales, pero el 10% con menores ingresos recibe 950 dólares en el mismo periodo. Es decir, si vemos a la población de mayores ingresos tenemos un país que está a nivel de España; pero si nos enfocamos en aquellos que se ubican en rango más bajo estamos como Afganistán, Zimbabue y Mali. Existe una gran disparidad.

¿Cambiar nuestra forma de recaudación para gravar más la renta que el consumo sería una de las soluciones?

No olvidemos que la estructura tributaria que tenemos actualmente proviene de los programas de ajustes del FMI y se hizo así porque es más fácil obtener recursos para el gobierno a través de impuestos indirectos, pero es innegable que a través de esas políticas se agudizó el problema de concentración del ingreso porque no ataca la fuente principal del mismo. Si queremos ingresar a la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) necesitamos una estructura enfocada en los impuestos directos.

¿Eso implica una reforma tributaria total?

Necesitamos una reforma tributaria total, desde el Ministerio de Economía, para reducir las exoneraciones fiscales, fijar una escala progresiva para el ingreso, poner impuestos a las herencias para promover una sociedad más meritocrática y establecer políticas redistributivas para tratar de reducir las desigualdades extremas.

¿Dentro de este paquete también se incluye luchar contra la evasión y la elusión tributaria?

Luchar contra la elusión tributaria será más efectiva para mejorar nuestra recaudación. Pueden existir pequeñas y grandes empresas informales, pero la mayor parte de este sector está constituido por multitud de personas naturales con muy baja dotación de capital. Hay que hacerle frente a la informalidad, sí, pero la capacidad contributiva de estos es mínima.

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