Hace veinticuatro años Justo Arizapana dibujó el croquis que sirvió para ubicar las cuatro fosas en las que el Grupo Colina enterró los cadáveres de los nueve estudiantes y el profesor secuestrados de la Universidad Enrique Guzmán y Valle - La Cantuta. Ahora necesita apoyo debido a la hemiplejia que padece hace seis años.