RECUPERADO. Roberth Reyes permaneció más de dos semanas en UCI del hospital Loayza, tras la represión policial y, ahora, retomó su trabajo como artista hip hop.
“Un compañero me salvó antes de que lo mataran.
Como un ángel que se arriesgó,
no veo su cara, no veo sus alas”
Paraosincasco (2026).
Luis Roberth Reyes Rodríguez, artista de hip hop conocido como Flipown, dejó de hablar la noche del 15 de octubre de 2025. Durante la represión a las protestas contra el gobierno de José Jerí y la creciente inseguridad ciudadana, el músico de 29 años recibió el impacto de un objeto que le fracturó la cabeza y, de forma inmediata, perdió una de sus principales armas: la voz.
Flipown estaba en la Plaza San Martín, frente al bloque de policías ubicado entre el jirón Carabaya y la avenida Nicolás de Piérola, cuando el golpe de un objeto contundente quebró el lado izquierdo de su cráneo. Su cuerpo quedó tendido en el piso, el ambiente se llenó de gas lacrimógeno y un grupo de manifestantes lo auxilió: uno de ellos era Eduardo Mauricio Ruiz Sanz —Trvko—, quien unas horas después sería asesinado por un policía.
“El proceso ha sido largo. Si hablamos de lo que me cayó en la cabeza, todos pueden decir ‘presuntamente’, pero sé que fue una bomba lacrimógena, porque yo estaba frente al cordón policial. Cuando me cayó, todo empezó a llenarse de humo (...) Creo que el golpe me hizo perder el habla, pero estaba consciente. Me acuerdo de todo”, relata Roberth Reyes a OjoPúblico, en su casa y estudio de grabación en Pueblo Libre. Recuperó el habla casi un mes después de la protesta, aunque aún le cueste pronunciar algunas palabras.
Su diagnóstico fue traumatismo encefalocraneano; es decir, una lesión producto del impacto de un agente físico externo. “El impacto rompió el cráneo en la zona parietal izquierda y causó una lesión dentro del cerebro. Según nos explicó el médico en ese momento, la herida tenía una forma compatible con un objeto tubular”, añade su pareja Ysamar Espino Rojas.
Roberth Reyes, nacido en la provincia cajamarquina de Cajabamba, fue el herido de mayor gravedad entre los 34 civiles identificados por el Ministerio de Salud y los 27 reportados por la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH), el 15 de octubre de 2025. El joven fue inducido al estado de coma, sometido a dos cirugías, e internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Nacional Arzobispo Loayza por más de dos semanas.

ARTISTA. Roberth Reyes, conocido como Flipown, ha retomado su trabajo como productor y músico, y ha compuesto una canción dedicada a víctimas de la represión.
Foto: Milagros Berríos / OjoPúblico
Hasta, por lo menos, fines de marzo de este año, su caso —junto al de otras 33 personas heridas durante las manifestaciones del 15 de octubre— se encontraba en investigación preliminar y estaba a cargo de la Tercera Fiscalía Penal Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos.
Los hechos que afectaron a Roberth Reyes y a Christian Miguel Reymundo Córdova —joven que sufrió un traumatismo abdominal— son analizados por los presuntos delitos de homicidio calificado en grado de tentativa y abuso de autoridad, contra los que resulten responsables (Policía Nacional del Perú).
El 20 de marzo de este año, la División de Investigación de Homicidios de la Policía solicitó ampliar el plazo para las diligencias preliminares ordenadas por el despacho fiscal. Este último aprobó el pedido y extendió el periodo hasta el 25 de mayo pasado, según la disposición fiscal N° 12 del 31 de marzo de este año.
Roberth Reyes fue el herido de mayor gravedad entre los 34 civiles identificados por el Minsa y los 27 reportados por la Coordinadora de Derechos Humanos, el 15 de octubre".
En marzo último; es decir, cinco meses después de los hechos, Roberth Reyes brindó su primera declaración en el Departamento de Investigación de Lesiones de la referida división, en la sede de la Dirección de Investigación Criminal del Cercado de Lima. “Fue muy desagradable. Lo primero que me preguntaron era si conocía a algún dirigente de la CGTP [Confederación General de Trabajadores del Perú] o si alguna asociación fue a visitarme al hospital”, cuenta.
OjoPúblico solicitó una entrevista al Ministerio Público para tener alcances sobre las investigaciones por los heridos en las protestas de octubre de 2025, pero la entidad señaló que no era posible por estrategia fiscal.
Flipown se ha recuperado. Y no solo ha vuelto a hablar, sino a cantar. El último 6 de junio, en víspera de la segunda vuelta electoral, el compositor lanzó la canción Paraosincasco —una propuesta de rap, música urbana y la tradicional cashua cajamarquina—, donde narra sus vivencias en las marchas, critica la represión policial y a los actores políticos, así como recuerda a los peruanos asesinados durante las últimas protestas en Perú.
“No te voy a perdonar,
nunca me voy a olvidar
las lágrimas de mi vieja.
Ya salí del hospital
Aunque no pueda ni hablar, todavía puedo joder
Pa’ tu maldición, este flow no va a caer”.
En recuperación
—Ya murió.
Roberth Reyes, hijo de un docente y una comerciante cajamarquinos, recuerda cuando escuchó esas palabras en una sala del Hospital Arzobispo Loayza, en el Cercado de Lima. Se encontraba en coma inducido, estado en el que permaneció más de 10 días: no hablaba, no veía, pero —asegura— podía escuchar. Recuerda que todo era oscuridad.
“Yo pensé que había muerto. Entonces, en mi cabeza solo dije: ‘Perdón, mamá’, porque tampoco sabía que iba a pasar eso. Pensaba que mi mamá era la que más iba a sufrir”, comenta. Sin embargo, sus parientes y amigos le explicaron, luego, que esas frases podían estar vinculadas a otra víctima con la que compartió el espacio.

DAÑO. Mientras la Policía disparaba bombas lacrimógenas, Roberth Reyes recibió un golpe contundente en la cabeza y fue atendido por brigadistas voluntarios.
Foto: Renato Pajuelo
El 15 de octubre de 2025, a las 9:20 p.m., Roberth ya estaba herido y su rostro, cubierto de sangre cerca del monumento de la Plaza San Martín, en el Centro de Lima. Minutos antes, un grupo de manifestantes, entre ellos Mauricio Ruiz, lo habían trasladado a una zona más segura, mientras continuaban los disparos de las bombas lacrimógenas. “¡Paramédicos!” “¡Ayúdalo!”, gritaban.
Los brigadistas de cascos blancos y amarillos cubrieron con una venda su cabeza, lo subieron a una camilla, luego a la tolva de una camioneta y lo llevaron al hospital. “¡Aguanta que llegas, aguanta!”, se escucha en uno de los videos recolectados por Ysamar Espino, novia de Roberth, y Gabriela Modesto, periodista de Contranoticia.
'Sé que fue una bomba lacrimógena, porque yo estaba frente al cordón policial (...) Creo que el golpe me hizo perder el habla, pero estaba consciente', dice Roberth Reyes".
Siete meses después, Roberth dice que no sentía dolor, ni era consciente de la gravedad de su condición. Cuando llegó al hospital Loayza, le retiraron los piercings, las cadenas y en la sala donde debían realizarle una tomografía, un policía tomaba apuntes. “Supuestamente, no podía entrar nadie. Me imagino que era parte de su trabajo. Para mí fue raro”, dice. Se sentía enfadado, recuerda. Balbuceaba, pero no lograba articular ninguna palabra.
El impacto del objeto contundente que dañó parte de su cráneo no solo le afectó el habla de manera momentánea, sino también inmovilizó sus extremidades del lado derecho del cuerpo.
En noviembre de 2025, empezó terapias que permitieron una mejoría progresiva—su habla fluye casi por completo, salvo escasos tropiezos— y que fueron costeadas, principalmente, por su familia, amigos, donaciones y shows. “Aún tengo secuelas. Ahorita no tengo sensibilidad en la mano, pero es parte de la recuperación”.

COMPAÑEROS. Mauricio Ruiz, Trvko, auxilió a Roberth Reyes cuando este último recibió un fuerte impacto en su cabeza. Ambos eran músicos, pero no se conocían.
Imagen: Capturas de video de Manuela Camacho / El Megáfono.
Roberth, además, debió recibir una prótesis craneal de peek (polímero), tras lo cual retomó su trabajo como compositor y productor. En sus siete años de carrera en la música urbana y hip hop —movimiento que ha contribuido a la construcción de una ciudadanía activa en Perú— , también produjo temas como RunRun, maDrINA Asesina y, ahora, Paraosincasco, el primero después de las protestas de 2025.
A él se sumará otro del género salsa, en homenaje a Mauricio Ruiz Sanz. “Me hubiese gustado conocerlo de otra manera, haciendo música (...) Es lo que me duele, que se pierda un gran exponente. Ningún artista es coherente con lo que canta, con lo que rapea, con su expresión. Pero él estaba allí, ayudando”, dice Flipown, quien asegura que lo que produzca, en el ámbito artístico, estará dedicado a Trvko.
Los derechos humanos en las protestas
En la marcha del 15 de octubre, Roberth Reyes colaboró con la desactivación de bombas lacrimógenas, según relata, como lo hizo en 2020, durante las protestas contra Manuel Merino, donde la violenta represión acabó con la vida de Inti Sotelo Camargo y Jack Bryan Pintado Sánchez. “La gente está ahogándose todo el tiempo. Es lo que tenemos que hacer [apagar las bombas]. Hay señitos, niños”, dice.
Tania Pariona Tarqui, secretaria ejecutiva de la CNDDHH, subraya un patrón que, en sus palabras, se repite en varias protestas sociales: el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la Policía y la falta de cumplimiento de protocolos y estándares internacionales para el control de manifestantes, a pesar del derecho a la protesta en Perú.
“Abogamos porque esta investigación sea independiente, imparcial y célere. Que no tome otros cinco o seis años como vemos en el caso del 14N [Inti y Bryan]. Estamos a seis años y, hasta ahora, no hay respuesta de justicia para las familias”, refiere a OjoPúblico.
El caso de Flipown y de más de 30 heridos —considerado complejo por la Fiscalía— se desarrolla en paralelo al de Mauricio Ruiz, Trvko, fallecido el 15 de octubre al recibir el impacto de un proyectil de arma de fuego.
Como informó OjoPúblico, siete meses después del asesinato del artista de hip hop, el Ministerio Público ha pedido 10 años y ocho meses de prisión para el policía Luis Magallanes Gaviria, por el presunto delito de homicidio simple, y no ha incluido en la investigación a la cadena de mando involucrada en la planificación del operativo.

ACCIONAR. El 15 de octubre, la represión policial afectó a más de 30 civiles, cuyo caso aún es investigado por la Fiscalía.
Foto: OjoPúblico / Gabriel García
A diferencia de las investigaciones sobre los heridos de gravedad en las protestas, la de Trvko ya no está a cargo de la Tercera Fiscalía Supraprovincial Especializada en Derechos Humanos (DD.HH.), sino de una fiscalía común. Esto producto de una serie de presiones políticas y judiciales, a través de la defensa legal del policía investigado.
El abogado Percy Castillo Torres, exadjunto para los Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo, explica que las fiscalías de DD.HH, evalúan el contexto y si, por ejemplo, ocurre en el ejercicio de una movilización, donde el Estado tiene el deber de proteger a los manifestantes y donde hay un operativo de prevención. “Hay un marco particular que diferencia esta muerte [la de Trvko] de cualquier otra que podría ocurrir en otras circunstancias”, sostiene.
El especialista aclara que las fiscalías comunes también pueden incluir a las cadenas de mando en su investigación; sin embargo, puede que no estén suficientemente entrenadas para ello, como las de derechos humanos.
El caso de Roberth Reyes se encuentra en investigación preliminar, periodo en el que el fiscal indaga una posible comisión del delito y si hay elementos suficientes, se formaliza la investigación preparatoria.
“Existen plazos que, debido a la complejidad del proceso, se pueden alargar, pero tampoco de forma laxa porque la dilación del tiempo puede perjudicar la investigación: perder medios de prueba, el impulso de las mismas y se perjudica a la víctima”, señala Castillo Torres.
Futuro de las investigaciones
La búsqueda de justicia de Roberth Reyes y de más de 30 afectados con lesiones graves tendrá como escenario un nuevo gobierno, que será encabezado por Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, o Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú. Hasta el 12 de junio último, la primera tenía 50% y el segundo, 49,9%, según los resultados al 98,2% de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
Ambos partidos cuentan con integrantes del Congreso saliente, el cual impulsó iniciativas que blindan al personal policial. Una, convertida en ley, impide que los fiscales soliciten detención preliminar y prisión preventiva contra policías que hagan uso de armas o medios de defensa “en forma reglamentaria y, como consecuencia de ello, acontece alguna lesión y muerte”. La norma, promulgada en diciembre de 2024, acumuló propuestas de Fuerza Popular y Perú Libre.
La búsqueda de justicia de Roberth Reyes y de más de 30 heridos tendrá como escenario un nuevo gobierno, encabezado por Fujimori o Sánchez".
En primera votación, Fuerza Popular votó a favor de la iniciativa. En Juntos por el Perú, en tanto, hubo cuatro votos en contra, entre ellos Roberto Sánchez Palomino, uno a favor y dos abstenciones. Para la exoneración de la segunda votación, la tendencia fue similar.
En octubre de 2025, tras la muerte de Trvko, Fernando Rospigliosi Capurro, actual presidente del Congreso y virtual senador de Fuerza Popular, subrayó que “gracias a esta ley”, el policía Luis Magallanes se encuentra en libertad.
Este legislador, uno de los responsables de las políticas relacionadas a seguridad en la campaña electoral de Fuerza Popular, ha atacado al músico fallecido en las protestas con el uso de su nombre artístico, cuestionado a las fiscalías de derechos humanos, y justificado el accionar de Dina Boluarte durante las protestas de 2022 y 2023: “[La expresidenta] hizo lo que tenía que hacer”, declaró.
La brutal represión policial y militar en ese periodo acabó con la vida de 49 personas, entre ellas menores de edad.

VÍCTIMA. El 15 de octubre de 2025, Mauricio Ruiz recibió el impacto de un proyectil del arma de fuego de un policía.
Foto: OjoPúblico / John Reyes
Rospigliosi Capurro también ha presentado un proyecto de ley que busca eximir de responsabilidad penal a policías y militares denunciados, investigados, procesados o condenados por hechos vinculados a las marchas y protestas de 2022 y 2023. Este año reiteró la intención de priorizar dicha iniciativa.
Tras la muerte de Trvko y otros afectados, por la mañana del 16 de octubre de 2025, el entonces presidente José Jerí estuvo en el Congreso, acompañado del titular del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez. En paralelo, se recogieron firmas para presentar una moción de censura a la Mesa Directiva. Horas después, el Pleno rechazó admitir a debate dicho pedido.
Fuerza Popular rechazó en bloque la moción; mientras que Juntos por el Perú-Voces por el Pueblo emitió ocho votos a favor y dos en contra. Sánchez Palomino lo hizo de manera favorable.
El 20 de mayo de este año, durante la campaña electoral por la segunda vuelta, Keiko Fujimori, señaló que, cuando estuvo en Puno, pidió perdón a los deudos de las protestas. Sin embargo, esto fue, luego, desmentido por Raúl Samillán Sanga, presidente de la Organización Nacional de los Familiares de los asesinados y víctimas de las masacres 2022-2023.

RETORNO. Fernando Rospigliosi, de Fuerza Popular, promotor de iniciativas que blindan a la Policía, tiene altas probabilidades de ingresar al Senado.
Foto: Congreso
En enero de este año, además, el fiscal de la Nación interino, Tomás Aladino Gálvez, dispuso la desactivación de equipos especiales del Ministerio Público, entre ellos, el dedicado a los casos de víctimas durante las protestas sociales de 2022 y 2023.
“El riesgo siempre será la impunidad”, refiere Tania Pariona, de la CNDDHH, sobre el futuro de estas investigaciones ante un nuevo gobierno.
“Estamos en un contexto donde el copamiento de instituciones autónomas, como el Ministerio Público, ya está ocurriendo (...). Es sumamente relevante cuando están copadas por un partido político específico o aquellos que quieren valerse de instancias para quedar impunes. Eso es terrible. Es tres o cuatro veces más perjudicial para quienes tienen que recurrir sí o sí a este sistema de justicia para lograr sus derechos o ser reparados”, sostiene.
Días previos a la segunda vuelta electoral, Flipown hablaba del miedo a las reacciones ante un posible gobierno del fujimorismo, al fuego cruzado, a la libertad de expresión en el arte. Entonces, con un gorro y el cabello que cubre las marcas del impacto de octubre de 2025, dejó sonar su canción:
"Por Bimbo, Bekham, Jonathan, Miguel, Josué, Raúl, Clemer, Gabriel, Inti, Leonardo, Diego, John, Cristofer, Bryan, Jhamileth, Marco, Reynaldo, Christian, Elmer, José Luis, Wilfredo, Rosalino. Por Mauricio Ruiz Sanz. Sus nombres no se apagan. Su sangre no se calla. El pueblo los recuerda, el pueblo los reclama".
Defiende los derechos humanos
Visibilizamos el abuso del Estado contra las poblaciones más vulnerables y desprotegidas del Perú, una labor que requiere de una independencia que solo el apoyo ciudadano garantiza. Al ser nuestro Aliado/a, nos permites seguir denunciando los constantes atropellos contra los derechos fundamentales.