El conflicto de interés del congresista fujimorista Carlos Domínguez en el Puerto de Chimbote

Legislador impulsó ley para declarar de interés nacional la modernización del terminal de Chimbote y a los tres meses amplió las facultades de su empresa, procesadora de aceite pescado, para que pueda ser dueña y administradora de puertos. La norma no ha tenido efectos prácticos porque la administración del terminal todavía está en manos del Gobierno Regional de Áncash.

SE HIZO LEY. El proyecto de ley del congresista incluía la construcción de un terminal de contenedores.

SE HIZO LEY. El proyecto de ley del congresista incluía la construcción de un terminal de contenedores.

Foto: Facebook del congresista.

Áncash. El terminal portuario de Chimbote está ubicado en una zona estratégica para el Perú. Según la Autoridad Portuaria Regional, esta localidad, productora de harina de pescado y flanqueada por las principales regiones agroexportadoras, debería ser el principal centro de exportación para el país como ocurrió en los años ‘60, cuando fue bautizada como el Primer Puerto del Mundo. Pero hoy, Chimbote no moviliza ni el 1% de la carga que pasa por la costa peruana.

En los últimos años, el sector privado presentó diversos proyectos para invertir en el puerto de Chimbote, pero ninguno planteaba reflotarlo en su totalidad. El 2017 el congresista de Fuerza Popular, Carlos Domínguez Herrera, propuso una iniciativa que parecía atacar esta problemática: el Proyecto de Ley 1277, que buscaba “declarar de interés nacional y necesidad pública la creación del terminal de contenedores y modernización del terminal portuario de Chimbote”.

La iniciativa implicaba que el Ejecutivo invierta en la infraestructura general del puerto, por ejemplo, en  ampliar sus dos muelles y dotarlos de maquinaria para movilizar carga; pero también habilitar un área eriaza de 40.000 metros cuadrados -ubicado junto al muelle 3 concesionado a Siderperú- para construir un almacén de contenedores. 

El legislador por Áncash ingresó su propuesta a mesa de partes del Congreso el 21 de abril del 2017, resaltando que la construcción del terminal de contenedores “constituye un eje importante para la consolidación del corredor costero, que permitirá no solo articular la economía y comercio sino que impulsará el desarrollo”. “Es relevante que el terminal portuario de Chimbote no solo cuente con la modernización del mismo, sino de la creación del terminal de contenedores”, insistió.

INVERSIÓN. El terminal portuario de Chimbote no moviliza ni el 1% de la carga que pasa por la costa peruana.
Foto: Andina.

La comisión de Transportes aprobó la iniciativa de Domínguez al cabo de dos meses, sin modificaciones y por unanimidad. Luego de ello la iniciativa se estancó un año. Fue reactivada recién en abril del 2018 y fusionada al Proyecto de Ley 1652 que presentó su colega de bancada y representante de la misma región, María Melgarejo Paucar, con la misma propuesta: declarar de interés el terminal portuario para su modernización, pero sin mencionar el terminal de contenedores.

En junio de 2018, la propuesta fusionada se convirtió en la Ley 30781 y se publicó en El Peruano con la promesa de “mejorar la capacidad operativa [del puerto de Chimbote] y promover el comercio e inversiones”. La norma, además, insta al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y al Ministerio de Economía (MEF) que prioricen la ejecución de la obras para que esto se convierta en realidad. 

En los medios locales y en la página oficial del Congreso, Domínguez destacó que la ley fue su iniciativa, y que su única voluntad era la modernización del puerto. “Por ahí sostenían que había intereses personales de mi persona con Siderperú y con [el grupo empresarial] Gerdau, lo cual he negado categóricamente. Mi texto único [del proyecto de ley] dice ‘modernización del puerto de Chimbote’, nada más” aseguró en mayo del 2018 durante un evento público en Áncash.

Lo que no dijo fue que la inversión en el puerto chimbotano iba a impactar directamente en una de sus empresas: Doil International SAC, creada el 2011 para exportar, transportar y procesar productos derivados de la pesca. Ojo-Publico.com pudo confirmar que, tres meses después de aprobarse la ley para impulsar las obras en el puerto, la compañía de Domínguez amplió su giro de negocio para ser dueña y administradora de terminales portuarios y de contenedores. 

CAMBIOS. Tres meses de que se aprobó su proyecto de ley, la empresa de Domínguez amplió su giro de negocio para poder administrar puertos y terminales de contenedores.
Foto: Captura Ojo-Publico.com

 

Empresario de la pesca

El abogado Carlos Domínguez Herrera, nacido en Chimbote en 1979, es socio fundador de Doil International SAC y en Registros Públicos no aparece ningún documento que lo desvincule de la misma. La compañía, que tiene como gerente a su hermano, Juan Miguel Domínguez Herrera, modificó sus estatutos el 15 de setiembre del 2018 para añadir lo siguiente: “[La empresa] podrá ser propietaria, administrar y/u operar terminales portuarios [y] dedicarse a la actividad de terminales de almacenamiento  aduaneros, pudiendo ser propietario, administrador y/u operador de terminales de almacenamiento de carga aérea o marítima”. 

Doil International SAC, junto con DFQ SAC son parte del Grupo Domínguez Herrera, una empresa familiar que se dedica principalmente a la producción y comercialización de aceite de pescado. El primero, con fines de exportación; y el segundo, para abastecer el mercado local.

Doil International SAC inició sus operaciones el 2011 con un capital inicial de S/ 20 mil, y para cuando se realizó la modificación de sus estatutos ya estaba valorizada en S/3.5 millones. Entre sus principales clientes encontramos a las poderosas pesqueras TASA, Austral, Exalmar y CFG Investment. 

Sus envíos al exterior los realiza a través de Colpex, una empresa chimbotana que cuenta con su propio desembarcadero y un amarradero multiboyas a 2.000 metros de la costa, sin embargo, este procedimiento le genera una mayor inversión de tiempo y recursos a la empresa de Domínguez, debido a que -por la alta demanda- los exportadores hacen cola para embarcar sus cargas. 

VISITA. El legislador de Fuerza Popular visitó el año pasado el terreno donde quería que se construya un terminal de contenedores.
Foto: Facebook congresista Domínguez.

La otra alternativa es trasladarse a puertos como el Callao o Salaverry, con los costos que ello implica; o usar la limitada infraestructura del terminal de Chimbote. Esta última fue la opción elegida este año por la empresa del parlamentario, pues los documentos indican que realizó dos embarques de aceite de pescado con destino a Bélgica y Dinamarca por esta vía. Modernizar el puerto y, sobre todo, habilitar un terminal de contenedores facilitaría estas operaciones a empresas como Doil International SAC.

Reuniones en el MTC

Pero había un inconveniente con la norma impulsada por Domínguez Herrera: el Ejecutivo, a través del MTC o el MEF, no podían impulsar la ejecución de grandes inversiones en el puerto porque su administración está bajo el control del Gobierno Regional de Áncash. La Autoridad Nacional Portuaria (ANP) dejó de tener injerencia en esta infraestructura desde el 2013, en el marco del plan nacional de descentralización. 

Eso no fue impedimento para que el congresista de Fuerza Popular intentara cambiar las reglas de juego antes de que su propuesta fuera promulgada. En el tiempo que su proyecto de ley estuvo encarpetado, Domínguez envió una carta al entonces ministro del MTC, Bruno Giuffra, pidiéndole que el puerto sea reclasificado y regrese a la ANP. Con ese cambio el Ejecutivo, a través de Proinversión, podría recibir iniciativas privadas para su modernización, como las que impulsaba su proyecto de ley.

Según el Oficio N° 502-2018, del 15 de febrero del 2018, el parlamentario se dirigió al ministro de la siguiente manera: “Le solicito tenga a bien emitir en el más breve plazo las disposiciones correspondientes para la actualización del Plan Nacional de Desarrollo Portuario y la reclasificación del terminal portuario de Chimbote como un terminal portuario de ámbito y alcance nacional”. Su gestión, sin embargo, no prosperó.

MEJORAS. El terminal de Chimbote cuenta con dos muelles obsoletos, y uno tercero que está bajo control de Siderperú.
Foto: Magali Estrada / Ojo-Publico.com

El 8 mayo del 2018, cuando su proyecto de ley había sido aprobada en el Congreso y faltaba su promulgación por parte del Ejecutivo, Domínguez y su colega de bancada, Úrsula Letona, acudieron al MTC para reunirse con Carlos Estremadoyro Mory, asesor del despacho ministerial. En el registro oficial de visitas, el motivo de aquel encuentro quedó plasmado como: “Terminal de contenedores - Chimbote”. 

El 29 de mayo la ley aún no se publicada en el Peruano, pero Domínguez volvió al MTC y se reunió con Jessica Bouroncle Herrera, asesora del despacho ministerial. Sin embargo, este ni los otros encuentros dieron resultado para el legislador, pues el puerto de Chimbote continúa bajo la administración del Gobierno Regional de Áncash.

Desde hace dos semanas, Ojo-Publico.com tramitó una entrevista con el parlamentario a través de su personal de prensa, y si bien dijeron que atenderían nuestro pedido, no hubo mayor respuesta. 

En la actualidad, en Proinversión no hay iniciativas privadas en curso para modernizar el puerto de Chimbote. De no modificarse las condiciones de su administración, el Gobierno Regional de Áncash es el llamado a realizar una inversión en el mismo, pero el único avance que ha realizado al respecto es la firma de un convenio con la Autoridad Portuaria Regional, en marzo de este año, para elaborar un proyecto integral de desarrollo del puerto. Con este estudio podrán buscar inversores.

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