CARABAYLLO. Roberto Quispe, un arqueólogo que trabaja con una compañía de gas natural, desempolvó el cráneo de un guerrero enterrado hace 800 años.
En medio de la instalación de tuberías, un grupo de trabajadores encontró los restos de 21 personas que habían habitado esta parte del territorio entre 600 y 800 años atrás. La mayoría habían sido enterrados al estilo clásico precolombino en Perú: sus cuerpos atados en posición fetal, sentados y envueltos en capas de textiles, rodeados de vasijas de cerámica, platos, ollas y figurillas. El Ministerio de Cultura ha registrado unos 26.000 sitios arqueológicos en todo el país. Sin embargo, el poco presupuesto hace que solamente una parte pueda ser protegida de manera adecuada.
CARABAYLLO. Roberto Quispe, un arqueólogo que trabaja con una compañía de gas natural, desempolvó el cráneo de un guerrero enterrado hace 800 años.