La epidemia del dengue crece en medio de la pandemia por Covid-19

En medio de la emergencia sanitaria, el dengue avanza en las regiones amazónicas y en Ica. En lo que va del año se han registrado más de 35 mil casos, una cifra que supera a la reportada en el mismo periodo del 2020. Los especialistas consultados por OjoPúblico señalan que los casos se han incrementado debido a que por el SARS-CoV-2 las regiones suspendieron las acciones de prevención y fumigación. En algunas localidades se han detectado pacientes con ambas enfermedades.

VIRALES. En lo que va de este año los casos de dengue se han incrementado en el Perú respecto al mismo período del 2020.

VIRALES. En lo que va de este año los casos de dengue se han incrementado en el Perú respecto al mismo período del 2020.

Foto: Óscar Rosario

Actualizado al 26 de agosto del 2021 

En Ucayali, una de las regiones de la Amazonía más golpeadas durante la segunda ola de la pandemia, dos madres gestantes fallecieron en febrero debido a la suma de dos males: Covid-19 y dengue. Pero estos no son casos aislados: en regiones endémicas como esta, Loreto y San Martín, también se han detectado pacientes con ambas enfermedades. Aunque hay mayor preocupación por el nuevo coronavirus, los especialistas señalan que es urgente contener el avance del dengue. 

Los casos de esta enfermedad se han incrementado. Al 26 de agosto de este año se registran 35.728 personas con dengue en Perú, una cifra que es 41% más que la reportada en el mismo período del 2020, cuando se presentaron 25.237 casos,  según el Centro Nacional de Epidemiología Prevención y Control de Enfermedades (CDC) del Ministerio de Salud. La mayoría de casos se concentran en Ica, Piura, San Martín, Loreto, Huánuco y Junín.

Pero los casos también han aumentado en Lima. Al 26 de agosto la capital registraba 1.247 pacientes: más del triple respecto al mismo período del 2020, cuando se reportaron 338 en el mismo período. Debido a este repunte, el 15 de marzo de este año el Minsa emitió una alerta epidemiológica de riesgo de brote de dengue en Lima y Callao. 

Al 26 de agosto de este año se registran 35.728 casos de dengue en nuestro país".

Dos días después, la autoridad advirtió un incremento de casos a nivel nacional, y recomendó a las direcciones de redes integradas de salud de Lima, direcciones regionales de salud, gerencias regionales de salud y establecimientos médicos públicos y privados fortalecer las actividades de vigilancia epidemiológica, aplicar medidas de control y prevención para reducir los casos de dengue, pero también de chikungunya y zika, enfermedades transmitidas por el mosquito aedes aegypti.

El dengue y el nuevo coronavirus son virales, por eso la semejanza en los síntomas, como fiebre, dolores musculares y malestar general. Sin embargo, es importante conocer que una de las principales diferencias es la dificultad para respirar que presenta la Covid-19. 

“Las personas llegan a confundir las enfermedades por sus síntomas similares [...] Con el ingreso del virus SARS-CoV-2 al territorio peruano, muchos casos de dengue han pasado como Covid-19 por un mal diagnóstico y el hecho de que los pacientes no acuden a los hospitales”, dice a OjoPúblico el médico epidemiólogo Luis Rodríguez Benavides, del Hospital I de Moyobamba, San Martín.

El dengue y la Covid-19 son virales, por eso la semejanza en los síntomas, como fiebre, dolores musculares y malestar general".

El especialista dijo que se necesita la ayuda médica para diferenciar las enfermedades a través de pruebas: con muestras de sangre en el caso del dengue y segregaciones de la garganta y boca para la Covid-19. A eso se suma un análisis clínico por parte de médicos especialistas. El epidemiólogo Luis Rodríguez explicó que aún no hay un registro específico de casos con ambas enfermedades, porque aún son excepcionales.

Por su parte, la infectóloga Nidia Calderón Ramos, jefa de epidemiología del Hospital II-2 de Tarapoto, indicó que el tratamiento para un paciente con coinfección, es decir, con dengue y Covid-19, es complicado porque deben usar anticoagulantes para evitar las hemorragias, que se presentan en el dengue grave y, también, en la Covid-19 si el paciente desarrolla trombosis. Pero, además tienen que controlar la fiebre alta (mayor a 40°) del dengue y la insuficiencia respiratoria de la Covid-19, que se complica con la alteración de fluidos del dengue grave. 

“La suma de estos síntomas generan un cuadro grave que puede llevar a la muerte, si no se trata a tiempo”, dijo Calderón. En la región San Martín hasta el momento se han presentado dos casos de coinfección con dengue y Covid-19, que han sido tratados adecuadamente en el plazo de una semana. Se logró controlar los signos vitales, se hidrató a los pacientes y se evitó que baje su saturación empleando oxígeno medicinal.

 

Dos enfermedades mortales



La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al dengue como una infección vírica por la picadura de las hembras de mosquitos del género aedes aegypti. Además, identifica cuatro serotipos o variaciones del virus (DEN 1, DEN 2, DEN 3 y DEN 4) que se presentan en los climas tropicales y subtropicales del mundo, sobre todo en las zonas urbanas y semiurbanas.

El infectólogo Juan Carlos Celis explicó a OjoPúblico que cada serotipo es una enfermedad distinta. “Te puedes enfermar cuatro veces de dengue porque son cuatro virus distintos, cada uno tiene una intensidad distinta y se trata diferente, a pesar de que muestren los mismos síntomas. Si te has infectado de dengue 1, no puedes pasar a dengue 2, a menos que te pique el mosquito que lleva ese virus. El temor con la Covid-19 es eso, que aparezca un nuevo serotipo haciendo que todos nuestros avances no sirvan, como la vacuna, por ejemplo”, indicó.

Según la OMS, los síntomas del dengue aparecen entre el tercer día y el 14, después de la picadura infectiva. Es una enfermedad similar a la gripe que afecta a lactantes, niños pequeños y adultos. Se puede presentar de tres maneras: sin síntomas de alarma, con síntomas de alarma y en su forma grave. Esta última presenta complicaciones potencialmente mortales, como dificultad respiratoria, hemorragias graves o alteración en la función de los órganos.

El año pasado hubo 88 fallecidos por dengue, más del doble que en 2019".

El año pasado se reportaron 48.202 casos de dengue, tres veces más que en 2019. En cuanto a fallecidos, el 2020 hubo 88, más del doble que en 2019. Y, en lo que va de este año se han reportado 23 decesos por dengue, en las regiones de Loreto, Ucayali, Huánuco, Madre de Dios, Amazonas, Pasco, Junín, Ica, Piura, San Martín y La Libertad. 

Ricardo Tello, director regional de Salud de Madre de Dios, explicó a OjoPúblico que los casos de dengue se elevaron el año pasado en todo el país porque las actividades de eliminación de criaderos y fumigación se paralizaron por la pandemia durante siete meses, de marzo a octubre. 

“El hacinamiento en las viviendas pequeñas de familias de escasos recursos es un factor determinante, porque el zancudo no solo pica a uno, sino a todos los integrantes en un solo día. Además, el no tener acceso a servicios básicos [agua potable y desagüe] los obliga a que almacenen agua en depósitos, que se convierten en criaderos de zancudo", dijo el especialista. 

El dengue se puede presentar de tres maneras: sin síntomas de alarma, con síntomas de alarma y en su forma grave". 

Sin embargo, precisó que el dengue no es exclusivo de zonas pobres. "Afecta a todos los estratos sociales porque la propagación ocurre en todas las zonas de climas tropicales", señaló. En 2005, en un artículo publicado en la Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública, César Cabezas Sánchez, exdirector del Instituto Nacional de Salud (INS), explicaba que las deficientes condiciones de saneamiento facilitaron la expansión del dengue y otras enfermedades provocadas por el mismo vector (aedes aegypti) en ciudades de la costa norte y la Amazonía peruana. 

Juan Carlos Celis, infectólogo del Hospital Regional de Loreto, explica a OjoPúblico que, al no existir un tratamiento específico para ninguna de estas enfermedades, se debe cuidar que la presión no baje, controlar la fiebre, hidratar al paciente, reducir el dolor de las articulaciones en el caso de dengue, y controlar la saturación del oxígeno para evitar el avance de la Covid-19. “El cuerpo debe hacer resistencia en los primeros cinco días con medicamentos paliativos [como paracetamol y suero] para, luego, superar las enfermedades”, comentó. 

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Un viejo enemigo en la Amazonia 

 

De los 35.728 casos de dengue registrados en el Perú hasta el 26 de agosto de este año, el 34% se localiza en las regiones amazónicas de Loreto, San Martín, Ucayali, Madre de Dios y Amazonas. El reporte histórico indica que en los últimos siete años la Amazonía ha sido el centro de esta enfermedad. No obstante, en 2017 atacó con fuerza el norte del país, debido al Niño costero y al colapso del sistema de agua y alcantarillado. 

En la actualidad, la región Loreto presenta 3.531 pacientes. El médico infectólogo Juan Carlos Celis informó que hasta la fecha han tratado cuatro casos de coinfección de dengue y Covid-19, que fueron detectados con pruebas rápidas. 

No obstante, alertó que en los tres primeros días de infección ambas enfermedades se confunden por el parecido de sus síntomas. “Si el paciente no acude al hospital o no se le enseña a diferenciar las enfermedades puede tratarse mal en casa”, dijo.

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RETRASO. Debido a la pandemia, desde el año pasado no se ejecutaron labores de prevención y fumigación contra el dengue. 
Foto: Andina

 

Carlos Álvarez Antonio, director ejecutivo del Centro de Prevención y Control de Enfermedades de la Dirección Regional de Salud de Loreto explicó que en esta región predominan los serotipos DEN 1 y DEN 2 del virus del dengue. Este último es más letal porque genera hemorragias y disfunción de los órganos. “Cuando se presentan casos de coinfección son registrados en ambos reportes: de Covid-19 y dengue”, dijo.

Otra de las regiones amazónicas afectadas por el dengue es San Martín, donde se registran 3.834 pacientes. Leslie Zevallos Quinteros, directora de salud de San Martín, explicó a OjoPúblico que los casos se incrementaron el año pasado, cuando reportaron casi 5 mil enfermos. 

Una de las razones de tal incremento, señaló Zevallos, fue que las actividades de eliminación de criaderos del zancudo aedes aegypti y la fumigación se detuvieron de marzo a septiembre de 2020, por el riesgo elevado de transmisión del virus SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad de la Covid-19. 

Otra de las regiones amazónicas afectadas por el dengue es San Martín, donde se registran 2.068 pacientes". 

“Se retomaron las actividades de disminución del zancudo en octubre, y se detectó que las familias tenían malas prácticas: almacenamiento inadecuado del agua, sin tapas desechables; acumulación de agua de lluvia en llantas y botellas, que son lugares propicios para la propagación de las larvas [del dengue]”, detalló. 

En Ucayali se registran 1.977 enfermos por dengue en lo que va del 2021. Los distritos más afectados son Callería y Yarinacocha, ubicados en la provincia de Coronel Portillo.

El director regional de salud de Ucayali, Juan Carlos Salas Suárez, informó que, al igual que San Martín, las actividades de fumigación y eliminación de criaderos se detuvieron durante varios meses por el impacto de la Covid-19 y recién se retomaron en octubre pasado. 

La eliminación de criaderos del zancudo aedes aegypti y la fumigación se detuvieron de marzo a septiembre de 2020". 

“Hemos ido reduciendo la cifra conforme retomábamos las actividades de prevención. Hasta finales de febrero teníamos el índice aédico [presencia del zancudo transmisor] de 17%. El miércoles [de la semana pasada], que terminamos con la fumigación en los distritos, esperamos reducir la presencia del zancudo a un mínimo del 2%”, dijo.

Otras regiones que presentan un incremento de casos son Huánuco, con 3.275 infectados; Ica, con 4.516 casos;  y Junín,con 3.012 enfermos reportados.

Mientras Madre de Dios registra una disminución considerable de enfermos con dengue: 1.402 en lo que va del año, frente a los 2.594 reportados el año pasado en el mismo período. 

 

Menos presupuesto y poca ejecución de gasto

 

El Ministerio de Salud indica que, si bien la fumigación mata al vector aedes aegypti que está en el aire, esto no es suficiente si no se eliminan los criaderos y se aplican larvicidas al agua almacenada.

Para estas actividades de control de enfermedades metaxénicas y zoonosis -que incluye al dengue, zika y chikungunya- cada gobierno regional cuenta con un presupuesto especial. Sin embargo, este se ha reducido en comparación al año pasado, pues se ha priorizado la lucha contra la Covid-19. 

Por ejemplo, Loreto destinó este año S/29.3 millones para luchar contra estas enfermedades, 1.5 millones menos que en 2020. Aunque su ejecución presupuestal es pobre: apenas 20% hasta el 31 de marzo. Otras regiones amazónicas que han gastado poco son San Martín: 23% de S/ 10 millones; y Madre de Dios: 30% de S/5.7 millones. 

Los presupuesto de las regiones destinados al control del dengue se redujeron este año". 

Al respecto, el director regional de salud de Madre de Dios, Ricardo Tello Acosta, explicó a OjoPúblico que el gasto presupuestal destinado a combatir enfermedades metaxénicas debería superar la ejecución del 30% en el primer trimestre del año. 

“El 80% se destina a pago de personal para la fumigación y equipos de limpieza, mientras que el otro 20% es para comprar insumos químicos. El presupuesto debe gastarse desde el primer mes en actividades de mitigación, de lo contrario se permite el avance del dengue”, dijo.

Pero no es el único factor a tener en cuenta. El decano del Colegio Médico del Perú, Miguel Palacios, incide en la necesidad de que se mantenga un presupuesto fijo para dengue y otras enfermedades metaxénicas en las regiones. “El gobierno no debe cambiar los presupuestos destinados anualmente, tampoco a los equipos de trabajo que ya conocen la labor de eliminación del vector”, señaló. Junto a ello, precisa el experto, es indispensable vigilar el gasto de los recursos económicos. 

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