La falta de una política nacional de pesca debilita el control de irregularidades en la explotación del mar peruano

CHEQUEO ESPECIAL. El equipo de verificación de OjoPúblico analizó la veracidad de las versiones sobre la aplicación de técnicas pesqueras y el uso de dispositivos tecnológicos para combatir la pesca de juveniles, así como sobre la ausencia de normativas nacionales que establezcan objetivos de largo plazo para todo el sector pesquero. Estos son los resultados.

POLÍTICA PENDIENTE. Durante el 2020, el Ministerio de Producción debió aprobar la Política Nacional de Pesca y Acuiltura, según un plan conjunto aprobado en 2017.

POLÍTICA PENDIENTE. Durante el 2020, el Ministerio de Producción debió aprobar la Política Nacional de Pesca y Acuiltura, según un plan conjunto aprobado en 2017.

Foto: Andina.

El sector pesquero aún afronta grandes retos a nivel normativo, como lograr la aprobación de la primera política nacional pesquera, y encaminarse hacia un sistema de pesca responsable y sostenible con la incorporación de técnicas y dispostivos tecnológicos que contribuyan a la disminución de la pesca de juveniles.

Este y otros pendientes fueron abordados durante la "La hora azul", un ciclo de mesas virtuales - organizado por OjoPúblico y Oceana- que reunió a representantes del sector público y privado, organismos de control y de la academia, con el objeto de discutir sobre la actual situación del sector pesquero con miras al Bicentenario.

La unidad de verificación OjoBiónico analizó las afirmaciones de los expertos y dirigentes del sector, y detectó versiones verdaderas y falsas durante el debate. A continuación los resultados:

 

Cayetana Aljovín, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería 

“No existe ningún dispositivo que, al momento [de realizar la captura de peces], pueda discriminar [especímenes] juveniles”

Calificación: Falso

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Fuente: Andina.

Durante una de las mesas de "La hora azul", la presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP), Cayetana Aljovín, comentó que, si bien la normativa protege a los peces jóvenes, su pesca por parte de grandes embarcaciones no puede evitarse, y como sustento de ello, dijo: “No existe ningún dispositivo que, al momento [de realizar la captura de peces], pueda discriminar [especímenes] juveniles”. Tras revisar los antecedentes y consultar con especialistas, OjoPúblico concluye que esto es falso. 

La declaración específica de Aljovín se encuentra en la siguiente transcripción:

“La pesca de juveniles es, desde la pesca industrial, incidental en el mundo, no [solo] de Perú.  No existe aún ningún dispositivo que, al momento que tú echas la bolsa, pueda discriminar juveniles de no juveniles”. 

La pesca de peces juveniles es una práctica desalentada por el Ministerio de la Producción, ya que al extraer productos que no han llegado a la edad adulta se pone en riesgo la reproducción y la sostenibilidad de la especie. Para ello, la normativa peruana establece tamaños mínimos para la extracción de los peces, así como un porcentaje máximo de la cantidad de juveniles que pueden pescarse de manera accidental. 

Estos criterios varían según cada especie, y se actualizan en la relación de la Resolución Ministerial Nº 209-2001-PE, sobre “Tallas Mínimas de Captura y Tolerancia Máxima de Ejemplares Juveniles de los Peces e Invertebrados Marinos”. Por esta razón, algunas embarcaciones que han hecho captura incidental de especímenes de menor tamaño los descartan en altamar para evitar multas y sanciones. 

El descarte de recursos hidrobiológicos produce también un aumento en la mortalidad de los peces y tergiversa la información y el monitoreo de las especies, según ha reportado el IMARPE. Para solucionar este problema se han realizado diversos estudios y experimentos para que antes o durante la pesca sea posible diferenciar a los juveniles de los adultos. 

Estas opciones han sido probadas tanto en el contexto de la pesca industrial (con embarcaciones con capacidad de bodega de entre 10 y 32.5 metros cúbicos y equipos y sistemas modernos de pesca) como en el sector artesanal (donde las embarcaciones tienen hasta 10 metros cúbicos de almacenamiento y su trabajo es manual). 

El informe “Alternativas tecnológicas para el control de descartes y reducción de capturas de juveniles en la pesquería de anchoveta”, financiado por la organización Océana, concluyó que “no es imposible evitar la pesca de juveniles, ya que, cuando se realiza una verificación previa al cardumen que se atrapará, la selectividad puede ser muy alta”. 

El documento analizó 125 artículos científicos sobre la pesca de juveniles alojados en bases de datos disponibles como Google Académico, Mendelev, ScienceDirect y diversas revistas especializadas de pesca como Fisheries Research, Marine Policy y Fish and Fisheries; con el fin de proponer las tecnologías y técnicas más cercanas a la realidad peruana. 

La indagación compila tecnologías, técnicas y tácticas que mejoran la selección de peces pequeños que miden entre 10 y 30 centímetros, conocidos como pelágicos menores, como la anchoveta. Estas metodologías pueden ser aplicadas en la etapa de la preselección, durante el monitoreo del cardumen mientras está capturado pero sigue en el agua, o durante su liberación, en caso de que sea necesario. 

El informe precisa que durante la etapa de la preselección del cardumen puede utilizarse la tecnología hidroacústica para conocer las tallas y la calidad de los peces que se planea capturar. Un prototipo de estos dispositivos ofrece identificar a la vez el tamaño de hasta 200 mil ejemplares individuales. 

El equipo del Instituto del Mar del Perú (IMARPE) realizó pruebas con este tipo de tecnología durante uno de sus cruceros de prospección en marzo del 2018, y su equipo técnico concluyó que la predicción de estos dispositivos tiene un 80% de certeza. 



ACÚSTICA. El uso previo de tecnología hidroacústica permite evadir la pesca de ejemplares jóvenes al identificar de manera precisa peso y situación del cardumen. 

Cuando el cardumen ya se encuentra encerrado en una red, se pueden utilizar otros dispositivos tecnológicos para conocer la composición de la captura y así posteriormente decidir liberar a los peces, en caso haya muchos juveniles, o recoger la red. En esta etapa, es posible el uso de las redes de arrastre monitor, que son expulsadas desde el barco con un pequeño cañón para recoger una muestra del cardumen.
 

Otra posibilidad es el uso de drones de superficie que poseen monitores de oxígeno y cámaras que permiten monitorear al cardumen en tiempo real. Aunque este tipo de tecnología es algo costosa, según se precisa en el informe, y están diseñadas sobre todo para buques industriales, el informe la considera una alternativa factible de aplicarse en el Perú. 

Las cámaras acústicas, hidrófonos de acústica pasiva, sensores ópticos e iluminación LED, láser y fibras ópticas son útiles también para obtener información en las primeras etapas del encierro, y así asegurar la sobrevivencia de los peces que sean liberados. 

Para el caso peruano, el informe plantea iniciar un plan de acción para reducir la pesca de juveniles de anchoveta denominado “Propuesta de Mejora Tecnológica Sustentable”. Esta propuesta recoge los mejores instrumentos tecnológicos y las técnicas más viables para ser ejecutadas en el Perú y limitar la pesca de juveniles de anchoveta.

En entrevista con OjoPúblico, Daniel Aguilar Ramírez, autor del informe e investigador titular del Instituto Nacional de Pesca de México, explicó que el plan propuesto es simple y consiste en la pre identificación del cardumen que ya está cercado. “Una vez en esta fase, entran a tallar tanto la tecnología como otros elementos de carácter práctico referentes a las tácticas de pesca”. 

Una de las técnicas recomendadas en el informe financiado por Océana, debido a su bajo costo, es la captura de muestras. “Se pueden usar diferentes técnicas, por ejemplo, lanzar con un cañón una red chiquita. Luego recoges esa red y evalúas cuántos son juveniles y cuántos adultos antes de que cierres el cerco de la red”, señaló Aguilar. 

También pueden utilizarse drones que funcionan como submarinos pequeños controlados a través de inteligencia artificial. 

ALTERNATIVAS. Existen tecnologías y técnicas para reducir la pesca de juveniles y especies marinas no deseadas.
Captura: Océana. 

En el ámbito de la pesca artesanal, el IMARPE ha desarrollado también experiencias exitosas con el uso de dispositivos selectores durante el proceso de la pesca. Esta técnica incorporó mallas de forma hexagonal a las redes usadas comúnmente en la pesca artesanal. Los resultados obtenidos de las pruebas en el mar concluyeron que el uso de estos selectores permite la  captura de ejemplares de anchoveta con tallas iguales o mayores de 12 centímetros, que es el límite permitido. Así lo detalla en el informe del proyecto “Adaptación al Cambio Climático del Sector Pesquero y del Ecosistema Marino-Costero del Perú”, realizado por el Ministerio de la Producción (Produce) en alianza con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). 

El ingeniero pesquero Julio Alarcón, integrante de la Junta Directiva del Capítulo de Ingeniería Pesquera del Colegio de Ingenieros del Perú y uno de los autores del informe, explicó a OjoPúblico que los dispositivos selectores son una de las principales herramientas para evitar la captura de juveniles durante la pesca de anchoveta. 

Alarcón añadió que el procedimiento debe validarse por el IMARPE, para luego ser reglamentado por el viceministerio de Pesquería y así extender su uso. “La idea es que lleven paneles selectores, o mecanismos excluidores en un sector estratégico de la red de pesca, para excluir o dejar escapar a los más pequeños, en eso consiste este trabajo experimental”, explicó. 

Alarcón enfatizó que actualmente se desarrollan equipos acústicos que mejoran la diferenciación entre peces pequeños y adultos, y si bien estas tecnologías pueden ser algo costosas, representan un beneficio para la industria pesquera al elevar la calidad y cantidad de los productos a extraer. 

A través del área de prensa de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) se hizo llegar a Cayetana Aljovín las consultas para que precise su afirmación. Al cierre de edición, la SNP indicó que su presidenta se refería a que "no existen instrumentos tecnológicos disponibles comprobados en nuestro ecosistema para evitar la captura incidental de juveniles". 

A través de una comunicación escrita indicaron que mientras no exista una herramienta que garantice la identificación de las especies, la técnica que usará la industria pesquera es evitar las zonas donde se haya reportado juveniles.

Sin embargo, recordemos que la afirmación literal de Cayetana Aljovín fue la siguiente: "No existe aún ningún dispositivo que, al momento que tú echas la bolsa, pueda discriminar juveniles de no juveniles”.

De acuerdo a lo revisado, existen dispositivos y técnicas para diferenciar, antes y durante su captura, a los peces adultos de los juveniles. Estas propuestas pueden no ser infalibles, pero permiten una aproximación sobre la composición del cardumen que se extraerá. 

En función a lo expuesto, OjoPúblico concluye que la afirmación de Cayetana Aljovín, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería, respecto a que no existe ningún dispositivo que al momento de echar la bolsa al mar pueda discriminar a los peces juveniles es falsa.
 

 

Wilmer López Llauri, dirigente del sector pesquero artesanal 

“No hay una política de Estado [para el sector pesquero]”

Calificación: Verdadero
 

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Fuente: Archivo personal.


El presidente de la Asociación de la Cadena Productiva de Pesca para el Consumo Humano Directo, Wilmer López Llauri, comentó que uno de los principales problemas en el sector es el desorden normativo y, como sustento de ello, afirmó lo siguiente: “No hay una política de Estado [para el sector pesquero]”. Luego de revisar la normativa peruana y consultar con especialistas, concluimos que esto es verdadero.

La afirmación de López Llauri figura en la siguiente transcripción:

“No hay una política de Estado [para el sector pesquero] para controlar todas estas irregularidades]. [...] Nosotros creemos y ratificamos que aun teniendo una vasta legislación pesquera y muchas organizaciones comprometidas en la administración y  fiscalización del sector pesquero, no se ha puesto en orden porque cada uno trabaja por su parte, a su manera. Tenemos el Ministerio de la Producción con la Dirección General de Fiscalización y Sanciones, tenemos las capitanías de puerto, tenemos las fiscalías especializadas, tenemos la Policía Ecológica, tenemos la Sociedad Nacional de Pesquería -que tiene su código de ética [...]”.  

Ahora bien, consultado para esta verificación, López precisó a OjoPúblico que su afirmación hacía referencia a la ausencia de una política nacional de pesca que establezca objetivos conjuntos y de largo plazo para las entidades que regulan el sector. “Cada vez hay un desorden más grande. Cuando no hay política de Estado, son coyunturales las normas”, agregó López. 

De acuerdo a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo, en el primer lugar de la normativa pública están las políticas de Estado, que definen los lineamientos del accionar del aparato estatal en el largo plazo, con el fin de lograr el bienestar de los ciudadanos y el desarrollo del país. 

Actualmente, el Perú cuenta con 35 políticas de Estado que fueron aprobadas en 2002, durante el Foro del Acuerdo Nacional, integrado por autoridades, partidos políticos y la sociedad civil. 

Estas políticas de Estado se articulan en cuatro grandes ejes: 1) democracia y Estado de derecho, 2) equidad y justicia social, 3) competitividad del país y 4) Estado eficiente, transparente y descentralizado. 

Ninguna se refiere de manera particular a algún sector como el pesquero, pero las políticas del Estado se materializan y desagregan a través de las políticas nacionales, que les siguen en jerarquía a nivel legal, y establecen los objetivos y lineamientos que guiarán a las instituciones del Estado para resolver un problema público, como lo precisa el Reglamento que Regula las Políticas Nacionales. 

Por ello, son de obligatorio cumplimiento para todo el aparato estatal y los diferentes niveles de gobierno, y su continuidad va más allá del periodo de una administración.
 

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Captura: CEPLAN

Ahora bien, según pudo verificar OjoPúblico en el inventario de políticas nacionales del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (CEPLAN) —organismo técnico responsable de la formulación y seguimiento de las políticas públicas— no existe alguna política nacional de pesca. 

Lo que existe son normas sectoriales, que tienen un efecto más limitado, como el Plan Nacional de Desarrollo de Infraestructura Pesquera para el Consumo Humano y los Lineamientos de Política Pesquera para el Desarrollo Sostenido de la Pesquería y la Acuicultura.

 

https://lh6.googleusercontent.com/Bs4nD3LEh_N3BEN65UxiCAFQxRDzKm-S9RMbKSW2cOXD5CP09eYvHi4lQPxbcbSNbNo0SjjKe2N6E6ooprnG96us7RGs4-eSGp10rVCH0bjMzxac0cZ-IzvCWJdsCDpbwi8Sm9D8

Captura: Inventario de Políticas del CEPLAN.
 

En agosto del 2019, la entonces ministra de Producción, Rocío Barrios, dio cuenta de que una comisión del Poder Ejecutivo trabaja en una propuesta de política nacional pesquera. “Hemos establecido un grupo de trabajo para la primera política nacional pesquera. Esperamos culminarla antes de fin de año”, dijo durante una entrevista para un medio local

La ausencia de una política nacional de pesca en el Perú ya había sido observada, en 2016, en el informe de Evaluación de Desempeño Ambiental del Perú, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo de las Naciones Unidas. 

El documento en cuestión analizó el marco normativo peruano en cuanto a pesca, acuicultura, minería y otros sectores productivos, indicando en su recomendación 56 que el país debía “avanzar hacia una política integrada sobre los recursos hidrobiológicos con una planificación completa y coherente de los usos del mar y de las cuencas de aguas continentales”. 

Producto de estas sugerencias se aprobó en junio del 2017 el Plan de Acción para implementar las Recomendaciones de la Evaluación de Desempeño Ambiental del Perú, que tuvo como una de sus metas principales la aprobación de una Política Nacional de Pesca y Acuicultura, que debió concretarse en el plazo de tres años desde la aprobación del documento técnico. Es decir, durante este 2020. 

Si bien existe una Ley General de Pesca, la misma que cuenta con su reglamento, estas datan de 1992 y 2001, respectivamente, y fueron consideradas desfasadas en el informe de Evaluaciones del Desempeño Ambiental de la CEPAL. 

En 2015, la oficina regional de la Organización de las Naciones Unidas de la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) alertó que era prioritaria la formulación de la Política Nacional Pesquera y Acuícola del Perú. La observación se realizó en el marco de un taller internacional realizado para generar recomendaciones al Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura que estaba elaborando en ese momento el Ministerio de Producción. 

En entrevista con OjoPúblico, la exministra de Producción, Rocío Barrios, explicó que, si bien existe una Ley General de Pesca, esta no es una política nacional, pues lo que hace es proporcionar un marco normativo de procedimientos y procesos de la actividad pesquera, pero estos distan de una política nacional que establezca objetivos, identifique los problemas y proponga cómo solucionarlos, así como el establecimiento de indicadores anuales. “Esa política nacional no existe y no ha existido”, precisó. 

La exfuncionaria contó que desde el año 2018 se han conformado dos comisiones para desarrollar una política nacional de pesca. Ese año, la iniciativa fue promovida por la FAO, pero debido a la rotación de funcionarios en el Ministerio de Producción, el proceso no culminó. “Cuando yo asumí el cargo [de Ministra], lo que se procuró fue actualizar esta política con una proyección para los siguientes años. Esto se desarrolló a partir del diagnóstico del problema, la identificación de los objetivos, la determinación de las proyecciones del sector y las propuestas de solución”. 

Esta propuesta tampoco está terminada, pues tiene pendiente la validación de sectores transversales que son parte de la administración y regulación pesquera, como el Ministerio del Ambiente, el Instituto del Mar del Perú, el Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero, entre otros.  

Este medio se contactó con la oficina de la FAO en Perú para solicitar precisiones sobre el acompañamiento que la entidad ha dado al Estado en la formulación de la política nacional pesquera. Sin embargo, declinaron pronunciarse y comentaron que se reunirán con las nuevas autoridades para establecer una nueva ruta. 

En función a lo expuesto, OjoPúblico concluye que la afirmación de Wilmer López Llauri, presidente de la Asociación de la Cadena Productiva de Pesca para el Consumo Humano Directo, acerca de que no existe una política nacional de pesca, es verdadera. 


 

Wilmer López Llauri, dirigente del sector de la pesca artesanal

“No hay pesca ilegal [en el sector que hace captura para consumo humano directo]”

Calificación: Falso
 

 

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Fuente: Andina. 


El presidente de la Asociación de la Cadena Productiva de Pesca para el Consumo Humano Directo, Wilmer López, se refirió a la informalidad en su sector y señaló que esta es muy reducida, debido a las medidas de control que se ejercen actualmente. En ese sentido, señaló: “No hay pesca ilegal [en el sector que hace captura para consumo humano directo]”. Tras revisar el tema con fuentes especializadas, OjoPúblico concluye que esto no es cierto.

La afirmación de López figura en la siguiente transcripción:

OjoPúblico: ¿Qué sugiere hacer con la informalidad en los métodos de pesca del sector artesanal?

Wilmer López: En el sector artesanal, ¿está hablando básicamente de artesanal, o la pesca de menor escala y artesanal que pesca anchoveta para el consumo humano directo? 

OjoPúblico: En la de consumo humano directo. 

Wilmer López: No hay pesca ilegal. ¿Sabe por qué? Porque todas las embarcaciones tienen control satelital. Las únicas embarcaciones que están operando sin control satelital son diez embarcaciones de cero a diez toneladas que pertenecen al Gobierno Regional.

Según el Decreto Supremo N°005-2017-Produce, la flota que abastece de anchoveta para el consumo humano directo está integrada por embarcaciones pesqueras artesanales y embarcaciones pesqueras de menor escala. Este último tipo “cuenta con una capacidad de bodega de hasta 32.6 metros cúbicos y una eslora (longitud) de hasta 15 metros lineales”.

La fiscal Silvia Rumiche, titular de la Fiscalía Provincial Especializada en Materia Ambiental de Piura, explicó a OjoPúblico que la pesca ilegal sucede en todos los ámbitos del sector, como la pesca artesanal, la de menor escala y la industrial. 

Además, indicó que la pesca ilegal no solamente la cometen aquellos que operan sin autorización. “La ilegalidad [en estos sectores] proviene del que incumple la normativa pesquera: de zonas [prohibidas], de vedas, de aparejos prohibidos, por el exceso de límites de captura y capacidad de las embarcaciones”.

Estas modalidades, según la fiscal, están tipificadas en el artículo 308-B del Código Procesal Penal, sobre la extracción ilegal de especies acuáticas. La norma indica: 

“El que extrae especies de flora o fauna acuática en épocas, cantidades, talla y zonas que son prohibidas o vedadas, o captura especies sin contar con el respectivo permiso o exceda el límite de captura por embarcación [...], será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres años ni mayor de cinco años”.

Así también, el Ministerio de la Producción (Produce) registra doce procedimientos sancionadores contra embarcaciones de menor escala por extraer en zonas reservadas o mantener inoperativo su Sistema de Seguimiento Satelital (Sisesat), que funciona para localizar, seguir y supervisar las actividades de las embarcaciones pesqueras. 

Por ejemplo, en agosto del 2019, el titular de una embarcación pesquera de menor escala fue sancionado por registrar velocidades de pesca y rumbo no constante en un área prohibida, y luego descargó 10 mil kilogramos de anchoveta en un muelle.  

En el documento sancionador emitido por el Produce se lee: "[...] Se acredita que tuvo la voluntad de causar un acto ilícito, toda vez que, conociendo de las restricciones, se acredita que tuvo la voluntad de pesca dentro de zona prohibida o restringida [...]. En ese sentido, se concluye que el administrado actuó de manera dolosa al desatender un deber legal de cuidado durante su faena de pesca, con la intención de obtener un aprovechamiento ilícito, lo cual coloca en riesgo la sostenibilidad del recurso”.

La fiscal Rimachi comentó a OjoPúblico que su despacho lleva a cabo una investigación preliminar respecto a una embarcación de menor escala que habría extraído 7 mil kilogramos de anchoveta con un permiso suspendido en Colán. “Es como si no tuviera permiso de pesca. Lo que nosotros vemos es que se estaría hablando de una extracción ilegal, del 308-B [del Código Penal]” . 

Rimachi detalló que el sistema satelital conocido como ‘Sisesat’ ha contribuido a detectar a las embarcaciones de menor escala pescando dentro de las 3 millas de la línea de la costa que están prohibidas para este sector. “Que una [embarcación] de menor escala realice actividad extractiva en la milla 2 es una actividad ilegal, porque no puede hacerlo, no tiene permiso para eso”.  

Consultado para esta verificación, el capitán Eduardo Zamora Chung, de la Capitanía de Puerto de Paita (Piura), explicó que en las operaciones conjuntas con el Ministerio Público y Produce han intervenido a embarcaciones de menor escala y artesanales por no contar con autorización de pesca o por pescar con procedimientos prohibidos, como el uso de motobombas, entre otros. 

“Hemos encontrado algunas arrastreras (una red para extraer las especies desde 30 a 50 metros de profundidad marina) de embarcaciones artesanales y de menor escala pescando dentro de las cinco millas”, acotó. 

En el 2019, la Capitanía de Puerto de Zorritos en Tumbes, intervino a una embarcación pesquera de arrastre que realizaba jornadas sin autorización de zarpe ni permiso de pesca para embarcaciones de menor escala. 

Por su parte, el procurador público del Ministerio del Ambiente, Julio César Guzmán, indicó a OjoPúblico que su despacho tiene “casos de pesca ilegal que involucran a la pesca artesanal y la de menor escala”. 

OjoPúblico solicitó una entrevista con funcionarios de Produce, pero al cierre de esta verificación no obtuvo respuesta. 

También, se han reportado intervenciones en el sector artesanal. En diciembre del 2019, en una operación conjunta en el Callao, la Dirección General de Capitanías y Guardacostas, el Ministerio Público y la Policía Nacional del Perú intervinieron una embarcación de pesca artesanal llamada “Marleny” con ocho toneladas de anchoveta por la presunta extracción ilegal del recurso. 

Consultado para esta verificación, Wilmer López explicó a OjoPúblico que hizo alusión a que no hay pesca ilegal en las embarcaciones de menor escala para el consumo humano directo porque “cuando [las embarcaciones] llegan al muelle tienen un inspector, entonces, ¿cómo se les puede acusar de pesca ilegal?”. 

Al mencionar los casos expuestos por los fiscales en esta verificación, Wilmer López señaló a OjoPúblico: “Como en todas las actividades hay hechos aislados, pero no hay aquí abuso, delincuencia como tratan de verlo”. 

“Son puras acusaciones. El problema es que las grandes industrias no quieren que las embarcaciones pequeñas pesquen anchovetas, porque se creen dueños de la anchoveta”, agregó.

En resumen, los agentes del Ministerio Público y la Procuraduría Ambiental indican que existen investigaciones sobre pesca ilegal que implican a las embarcaciones de menor escala, artesanales, y otros sectores. Además, Produce detectó que una embarcación de menor escala “tuvo la voluntad de causar un acto ilícito” durante una jornada de pesca. La versión del vocero del gremio es que se trata de hechos aislados y no delincuencia.

Sin embargo, la afirmación de López en la mesa sobre pesca fue categórica y apuntaba en un sentido distinto al que intentó explicar en la consulta de verificación.

En función a lo expuesto, OjoPúblico concluye que la afirmación del presidente de la Asociación de la Cadena Productiva de Pesca para el Consumo Humano Directo, Wilmer López Llauri, acerca de que no hay pesca ilegal en el sector de menor escala y artesanal que pesca anchoveta para el consumo humano directo es falsa. 

 

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