OTRA PERSPECTIVA. El investigador James Bessen considera que el software no está acelerando la destrucción creativa, pero sí la está suprimiendo.
James Bessen, investigador y director ejecutivo de la Iniciativa sobre Tecnología y Política de la Facultad de Derecho de la Universidad de Boston, cuestiona el mito que se ha construido en torno al supuesto potencial transformador de las tecnologías digitales en las industrias. Según señala en su nuevo libro, el dominio del software que ejercen las grandes empresas propicia la concentración económica. Y esto, a la vez, aumenta la desigualdad y ralentiza la innovación.
OTRA PERSPECTIVA. El investigador James Bessen considera que el software no está acelerando la destrucción creativa, pero sí la está suprimiendo.