INSUMOS. Un buque de carga de Rusia descargando fertilizante en el Puerto de Santos, en São Paulo, Brasil.
Luego de la invasión a Ucrania, las potencias de Occidente establecieron estrictas medidas de bloqueo económico a la industria rusa. Sin embargo, ante el peligro latente de una crisis alimentaria, se flexibilizaron las restricciones a la adquisición de fertilizantes. De este modo, Brasil —principal importador— y otros países pueden seguir adquiriendo grandes cantidades de este producto a Rusia.
INSUMOS. Un buque de carga de Rusia descargando fertilizante en el Puerto de Santos, en São Paulo, Brasil.