El antropólogo Juan Ossio concluye tres décadas de estudio sobre el líder de la Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal con un libro en que señala su papel como alternativa a la utopía violenta de Abimael Guzmán. Mientras el filósofo terrorista arrastraba el país a un devastador conflicto interno, el creador de la primera iglesia mesiánica de los Andes convenció a miles de pobladores de soñar con un paraíso terrenal a semejanza del Tahuantinsuyo y regido por la Biblia, donde él era la encarnación del Espíritu Santo.