Mypes se debaten entre la quiebra y los prestamistas informales

Las Cajas Municipales se encuentran rebasadas para atender los créditos en la segunda etapa de Reactiva Perú a las micro y pequeñas empresas; mientras que FAE Mype no ha ofrecido las mismas ventajas. Especialistas recomiendan ajustes a los programas de apoyo. Ante la necesidad de liquidez, empresas fraudulentas se asoman para sacar ventaja.

SIN LIQUIDEZ. Los pequeños negocios que intentaron acceder a a FAE Mype se toparon con tasas de interés muy altas.

SIN LIQUIDEZ. Los pequeños negocios que intentaron acceder a a FAE Mype se toparon con tasas de interés muy altas.

Foto: Andina

El 30 de abril Ketty García presentó toda la documentación que le pedía el banco para acceder a un préstamo de S/30 mil en el marco de Reactiva Perú, el programa estatal creado para facilitar liquidez a las empresas durante la pandemia. Con este monto iba a cubrir la planilla mensual de sus trabajadores en Grupo Qhatu Inversiones EIRL, una microempresa que brinda servicios de fabricación e instalación de equipos electrónicos para la industria.

Luego de semanas de insistencia, el 5 de junio los sectoristas del Banco de Crédito del Perú (BCP) le respondieron por correo electrónico que su solicitud había sido aprobada, y que en unos días le depositarían el monto. García no volvió a tener comunicación con el banco hasta el 19 de junio, cuando le dijeron que solo estaban a la espera del desembolso de la Corporación Financiera de Desarrollo (Cofide) para hacerlo efectivo. 

La duda se tornó en indignación el 30 de julio, día en que, sin mayor explicación, los voceros del banco cambiaron su versión y le dijeron que su empresa no había sido aprobado, sino que seguía en evaluación. Pero como ya se había iniciado la segunda fase de Reactiva Perú, su caso volvía a foja cero, por lo que debía presentar nuevos requisitos y seguir esperando. “No puedo aplicar a FAE Mype porque la norma dice que cuando ya estás tramitando con un banco no puedes gestionarlo en otra entidad. Estamos a punto de cerrar la empresa y declararnos en bancarrota”, añadió García.

Programas como Reactiva Perú y el Fondo de Apoyo Empresarial (FAE Mype) fueron creados, precisamente, para facilitar la aprobación de liquidez a las compañías que llevan casi cinco meses de afectación económica. Pero las trabas, demoras y condiciones para su canalización continúan afectando a las Micro y Pequeñas Empresas (Mypes), pese a los cambios hechos en la segunda etapa de ambos planes.

 

Créditos entrampados 

Los datos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) muestran que durante la pandemia la entrega de créditos en soles aumentó de 9,7% a 19% debido al impulso de programas como Reactiva Perú y FAE Mype. A la fecha, los préstamos totales colocados a grandes empresas y clientes corporativos -compañías con ventas anuales que superan los S/200 millones- alcanzan los S/126 mil 969 millones. Un monto muy superior al segmento de medianas empresas que captaron S/54 mil millones del sistema financiero; y las Mypes que alcanzaron S/50 mil 879 millones en créditos. 

En junio, luego de los cambios normativos aplicados a Reactiva Perú y de los cuestionamientos a la concentración de los fondos en grupos económicos, alertadas en investigaciones de OjoPúblico, los préstamos a las grandes empresas y clientes corporativos se redujeron en un -1,35% en comparación a mayo. En tanto, las Mypes y medianas compañías, respectivamente, accedieron a un entre 3,4% y 4,6% más de créditos adicionales que en mayo.

 

Sin embargo, la segunda fase de Reactiva Perú ha presentado problemas de desembolso en julio, específicamente en las Cajas Municipales que son las que, a diferencia de los bancos, mayoritariamente aprueban los préstamos a las Mypes. 

Ramiro Postigo, vicepresidente de la Federación Peruana de Cajas Municipales de Ahorro y Crédito (Fepcmac), señala que el BCRP realizó subastas continuas para entregar los fondos a las financieras, pero a una velocidad que sus entidades no pueden procesar, por eso no han podido canalizar los fondos a los solicitantes.

“Reactiva 2 se ha acumulado porque hubo un bombardeo de subastas, prácticamente todos los días, y los montos han sido bastante elevados. En el sector microfinanzas ganar una subasta de S/100 millones significa presentar a 40 mil clientes, y completar la información de todos ellos no es fácil, además, hay que enviar la data a Cofide para que apruebe las garantías, y eso también demora”, explica.

Si bien Postigo señala que las nuevas condiciones fijadas para acceder a esta segunda fase son más beneficiosas para los pequeños negocios, se sigue dejando fuera a aquellos empresarios que nunca accedieron a un crédito y que por años se han mantenido con sus propios flujos de caja. Un reciente informe de la ONG Propuesta Ciudadana coincide en que esta barrera ha sido también identificada en el programa FAE Mype, creado para ayudar exclusivamente a los micro y pequeños empresarios y personas naturales con negocio. 

Condiciones de préstamos estatales excluyen a empresarios sin experiencia crediticia

“Los bancos que han canalizado los fondos de FAE Mype otorgaron préstamos principalmente a sus clientes para evitar el riesgo de no pago. En el discurso político se dice que el programa ayuda a las Mypes, pero los requisitos siguen excluyendo a los que no tienen experiencia crediticia porque el monto que les otorgan es en base a la deuda registrada como capital de trabajo ¿Cómo pretende el MEF basar el cálculo del crédito en el acceso financiero si solo el 6% de las Mipyme acceden a préstamos regulados?”, señala el coordinador de Propuesta Ciudadana, Epifanio Baca.

Este programa estatal -que ha beneficiado a 180 mil empresas- ofrece como base S/ 800 millones de fondos públicos, el mismo que puede aumentar hasta S/ 4.000 millones con recursos de las entidades financieras. Esta combinación de aportes limita la participación de entidades que no cuentan con una espalda financiera sólida para entregar un alto número de créditos, como las Cajas Rurales.

 

Su diseño hace más lento el proceso en las financieras más pequeñas, pues, al operar con fondos propios, estas tienen menos liquidez que los bancos y deben esperar a que Cofide apruebe las líneas de crédito antes de seguir haciendo los desembolsos. Por ello, entre junio y julio se adjudicaron S/1.426 millones a los bancos, cajas y financieras como parte de la segunda etapa de FAE Mype, pero solo se habían desembolsado S/612 millones a los beneficiarios, según el informe

A esto se suma que el esquema bajo el que fue creado el programa -que tampoco cuenta con los altos porcentajes de garantía estatal que goza Reactiva Perú- generó que los bancos, cajas y financieras impongan tasas de interés de entre 11% a 47%. Recién con los cambios normativos de la segunda etapa se logró reducir estos porcentajes a entre 2,7% a 4,5%. Esa es la razón por la que los pequeños negocios buscaban acceder a Reactiva Perú, pues aquí las microempresas beneficiados pagan un máximo de 3,8% por los préstamos.

 

Los préstamos informales

La bancarrota es el panorama más cercano para las Mypes que no han logrado obtener liquidez por las barreras descritas, pero algunas, por desesperación, están recurriendo a prestamistas informales. El Banco Central de Reserva dio a conocer una encuesta realizada el 13 de julio a Mypes de once regiones del país -y que fue difundida en parte por otros medios-, donde se confirma la presencia de esta oferta irregular y riesgosa de dinero, sobre todo para bodegueros, comerciantes y mototaxistas sin acceso al sistema financiero. 

“En los últimos años se han sumado a los tradicionales prestamistas informales locales, los prestamistas de origen extranjero. Estos últimos los han desplazado significativamente, en un 70% u 80% en particular en las ciudades de la costa centro y norte, el oriente y en ciudades de la sierra como Cajamarca y Juliaca”, señala el estudio.

Los créditos van desde los S/100 hasta los S/10 mil y los cobros son diarios, con tasas de interés promedio de 20% mensual, es decir, 792% anuales. Mientras los prestamistas locales en regiones de Cusco, Huancayo, Ica, Puno, Tacna y Arequipa solicitan la entrega de bienes en prenda o referencias; los financistas de nacionalidades extranjeras no piden nada a cambio, pero ejercen modalidades de cobro delictivas si se incumplen los pagos.

 

De acuerdo con la División de Estafas de la Policía Nacional, la modalidad a la que recurren estos empresarios es conocida como préstamos por goteo y se trata de dinero de procedencia ilícita; y en caso de demoras en los abonos se confiscan los bienes de los comerciantes o se emplean amenazas y agresión física. Sus contactos se mueven en el mismo círculo de las víctimas y apelan a la necesidad.

"Las Mypes quieren acogerse a Reactiva Perú porque tiene mejores tasas de interés que otros paquetes. Lamentablemente el programa no llega a todos, y por supuesto la ilegalidad está sacando provecho. Esta coyuntura hace que el sector informal se vea fortalecido ante la demanda de los comerciantes que no son aceptados en los créditos formales, o por la necesidad de tener recursos más rápido”, explica Ramiro Postigo, que también es gerente central de Finanzas en Caja Arequipa.

Toda persona o empresa que realiza préstamos o empeños está obligada a registrarse en la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) para que sus actividades pasen por el control de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), en el marco de las normas de prevención de lavado de activos. Caso contrario, la norma determina el cierre del local, sin embargo, en la actualidad estas operan a través de páginas web o redes sociales, e identificarlos es difícil.

La SBS detectó empresas que ofrecen préstamos fraudulentos o captan dinero personal

“Por un lado tenemos a las compañías informales que realizan préstamos sin registrarse, pero también están las personas u organizaciones que bajo la fachada de empresas de crédito estafan a la gente; les piden garantías y no les dan nada. Sobre este segundo grupo es donde podemos entrar a fiscalizar y promover denuncias penales. Durante la pandemia hemos notado un ligero incremento de casos”, explica Carlos Cueva, jefe del Departamento de Asunto Contenciosos de la SBS.

La crisis económica por la Covid-19 ha incrementado la presencia de estos esquemas y al menos tres empresas han sido identificadas en el último reporte de la SBS como informales. Estas son Coopesacc, Prestasol y Crediconfiable, que ofrecen créditos rápidos a través de sus redes sociales, pero que terminan siendo una estafa.

Al igual que con las empresas, han aparecido páginas que buscan atraer el dinero de personas naturales, ofreciendo una rentabilidad superior a la de los bancos y cajas municipales, pero que en realidad son estafas piramidales. Uno de ellos es Quantico, identificado por la SBS en junio por ofrecer un producto financiero denominado “Covid-19 costo cero”, que resultó ser falso.

Las otras empresas incluías en la lista de fraude de la SBS son Banco Omega Pro, Airbit Club, IM Mastery Academy, Financika, Innova International Tech, las mismas que captaban dinero en efectivo, prometiendo altos intereses o presuntas inversiones en bonos y software.

 

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