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EXTENSO. El valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro es la principal cuenca cocalera del Perú

Violencia en el valle de la droga: grupo narcoterrorista de ‘José’ es acusado de acribillar a 16 personas

Violencia en el valle de la droga: grupo narcoterrorista de ‘José’ es acusado de acribillar a 16 personas

EXTENSO. El valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro es la principal cuenca cocalera del Perú

Foto; OjoPúblico/ Ralph Zapata.

Dieciséis personas que se encontraban en dos bares en alejada localidad de Vizcarán del Ene (Satipo, Junín) –entre ellos tres hermanas que trabajaban en dichos locales y dos menores de la misma familia– fueron asesinadas el 23 de mayo. El lunes el Comando Conjunto de las FF.AA. y la Policía Antiterrorista atribuyó el crimen a Sendero Luminoso, pero la facción que opera en la zona, al mando de Víctor Quispe Palomino ‘José’, se separó hace por lo menos una década de la organización subversiva fundada por Abimael Guzmán, y se convirtió en un grupo narcoterrorista. El Vraem es zona de tránsito de los remanentes de ‘José’, pero sobre todo de bandas criminales de peruanos y extranjeros dedicados al tráfico de drogas. Una de las sobrevivientes dijo a OjoPúblico que los atacantes eran personas vestidas de civil que dispararon sin lanzar arengas subversivas.

24 Mayo, 2021

Actualizado: 

Martes 25-05-2021 a las 7:50 a.m. y 8:18 a.m. / Jueves 27-05-2021 a las 11:36 a.m.

 

Con información de Yoselin Alfaro, desde Junín.

Un grupo armado no identificado acribilló la noche del domingo a 16 personas dentro de dos locales usados como bares en el alejado Centro Poblado de San Miguel del Ene, en el corazón del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). Pocas horas después de hacerse público el hecho, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y la Policía Antiterrorista atribuyeron el violento crimen a Sendero Luminoso (SL), el grupo terrorista que causó miles de muertos en el país, cuando en realidad el último cabecilla histórico de esa facción, ‘Artemio’, fue capturado el 2012 en el Alto Huallaga.

La versión del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y de la Policía Antiterrorista, sin embargo, no considera que, desde por lo menos el 2010, la Dirección Antidrogas de la misma Policía y hasta la agencia antidrogas de los EE.UU. (DEA) consideran al grupo armado de Víctor Quispe Palomino ‘José’ sobre todo como una organización narcoterrorista vinculada a las mafias de las drogas nacionales y extranjeras que procesan y exportan toneladas de cocaína procedente de la convulsionada región ubicada entre las montañas de Ayacucho, Junín y Cusco. 

El asesinato de las 16 personas ocurrió anoche en el distrito Vizcatán del Ene, creado el 2015 durante el gobierno de Ollanta Humala, y conocido por ser uno de los valles cocaleros más convulsionados de la provincia de Satipo (Junín). Durante los últimos años, la facción de ‘José’ –escindida de Sendero Luminoso desde hace una década, por lo menos– se ha dedicado, sobre todo, a realizar actos criminales para proteger o colaborar con las mafias del narcotráfico; o de venganza contra las operaciones de investigación e interdicción de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.

 

 

El último hecho de sangre en el valle de la droga se conoció hoy a solo dos semanas de las elecciones. De acuerdo a información de la Policía, el juez de paz Leonidas Casas Marmolejo y el alcalde del distrito de Vizcatán del Ene (Satipo, Junín), Alejandro Atao Guerreros, llegaron en la mañana a una comisaría bajo dependencia del Frente Policial del Vraem para denunciar inicialmente el asesinato de 16 personas en la zona llamada La Playa, en los alrededores del Centro Poblado San Miguel del Ene. El hecho, según el juez paz, ocurrió entre las 9:00 p.m. y 10 p.m. de ayer domingo.

En el acta de dos páginas elaborada en la comisaría de Natividad, centro poblado ubicado a 30 minutos de San Miguel del Ene (Junín), el juez de paz Casas Marmolejo declaró en calidad de testigo presencial de las 16 víctimas. De acuerdo a su relato, todo empezó hoy a las 5:00 a.m. cuando fue visitado por el presidente del comité de autodefensa y otra persona no identificada que le indicaron de “desmanes en la población”. Por tal motivo, el juez Casas acudió a su oficina en la Plaza de Armas de dicha zona y de ahí se dirigió a dos inmuebles ubicados a orillas del río Chimpinchariato.

En dicha zona, según la versión del juez de paz, él halló un grupo de cadáveres dentro de dos inmuebles que funcionaban como bares informales. Casas dijo que aquellos ambientes eran utilizados como centros de entretenimiento informal en San Miguel del Ene. “[Allí] se venden bebidas alcohólicas en compañía [de] mujeres”, contó en su declaración policial. Luego el juez de paz ingresó a dichos inmuebles y allí es donde relata que encontró los cadáveres, de hombre, mujeres y niños. El instructor policial del acta elaboró este resumen en base a la recreación de Casas sobre los 16 fallecidos que vio.

 

Víctor Quispe Palomino

NARCOTERROR. Víctor Quispe Palomino renunció a Sendero Luminoso y fundó su propio grupo armado en el Vraem. Para la DEA y la Policía Antidrogas es una organización dedicada al tráfico de drogas.
Captura: DEA.

 

“Tres (3) cadáveres (hombres) adentrándose por un pasadizo. Se encontró el (1) cadáver de una mujer. Saliendo del local, cruzó el riachuelo con destino a otro local, a primera vista se observa un cadáver (1 varón) sentado en una silla, ingresando pudo visualizar cuatro (4 cadáveres) en el ambiente principal. Caminando por la zona de caja observó una humareda verificando que provenía de (4) cadáveres entre ellos dos niños calcinados irreconocibles. Al dirigirse por la parte posterior de dicho local discurría un charco de sangre que provenía de un cadáver, indicando que la mayoría presentaban orificios al parecer de armas de fuego”.

El acta policial además indica que el juez de paz Casas estuvo acompañado del “señor alcalde del distrito Vizcatán del Ene, [Alejandro Atao] tomando conocimiento que algunos heridos fueron atendidos en la posta médica de San Miguel del Ene, motivo por el cual se constituyeron a esta dependencia policial para sentar la denuncia correspondiente, para luego de esto dirigirse al distrito de Pichari a fin de hacer conocer esta noticia a las autoridades competentes”.

El juez de paz Casas también describió, en su manifestación ante la policía, que alrededor de los bares encontró casquillos de armas de fuego así como panfletos similares a los que dejan en atentados los remanentes de la facción subversiva de ‘José’. “En el lugar la autoridad [Casas] pudo visualizar que habían esparcido panfletos donde proclamaban “Limpiar al Vraem y el Perú de antros de mal vivir, de parásitos y corruptos”, dice el acta policial.  

Después de conocerse la denuncia de los crímenes en San Miguel del Ene, empezaron a circular fotos de por lo menos dos de las víctimas, de las sillas del bar y de las rocolas de música tiradas en el suelo; así como hasta dos tipos de panfletos propagandísticos atribuidos al grupo terrorista de ‘José’. Uno de ellos –precisamente el que menciona el juez de paz en su declaración policial– tiene fecha del 10 de mayo. En la parte final de la fotografía del panfleto dice: “Quien vote a favor de Keiko Fujimori es traidor” y “pueblo peruano: boicot a las elecciones burguesas” Otro de los panfletos indica: “¿Quién es terrorista en el Vraem”, pero el resto del contenido es ilegible.

Río Ene

RÍO ENE. La facción narcoterrorista de Víctor Quispe Palomino en el Vraem recorre los ríos Ene y Mantaro al igual que los grupos armados dedicados al narcotráfico.
Foto: Óscar Castilla.

 

Cabe indicar que el panfleto legible no hace referencia a alguna a acciones de represalia o venganza contra presuntos informantes de las fuerzas del orden que hubieran participado en la acción clave que, en octubre del 2020, dejó gravemente herido al número 2 del grupo terrorista de ‘José’, su hermano Jorge Quispe Palomino ‘Raúl’, quien falleció finalmente en enero de este año. Ese golpe a la subversión fue anunciado recién el 30 de marzo pasado después de conocerse una posible violenta acción de represalia terrorista contra tres miembros de una familia en la localidad de Huarcatán (Pucacolpa, Huanta).

Este documento propagandístico esta suscrito por el Militarizado Partido Comunista del Perú (MPCP), el nombre que adoptó 'José' para bautizar a su grupo armado, luego de renegar de Sendero Luminoso y de su cabecilla Abimael Guzmán.

Hasta ahí lo descrito en las dos páginas oficiales del acta de la comisaría de Natividad en Pichari (Cusco). En el documento se indica que Casas Marmolejo brindó su declaración a las 9:30 a.m. de hoy, cuatro horas después de presenciar los cadáveres en el centro poblado San Miguel del Ene. En el informe también aparecen las rúbricas de tres personas: del instructor del documento, del alcalde Alejandro Atao (quien ganó el cargo como candidato de Fuerza Popular en 2018), así como del juez de paz (militante del Frente Amplio desde 2019). Este último puso su sello como autoridad para certificar su firma. 

Dos horas después de la declaración del juez de paz Casas y del alcalde Atao Guerreros en la comisaría de Natividad (Pichari), Canal N afirmó a las 11:45 a.m., a través de una de sus corresponsales, que “una columna terrorista había ejecutado a por lo menos 15 personas en San Miguel del Ene”. También dos horas después, alrededor de la 01:40 p.m., el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, a cargo del general del Ejército César Astudillo, emitió un comunicado titulado: “Organización terrorista Sendero Luminoso asesina a 14 personas”. Para entonces el presidente Francisco Sagasti aún no se había pronunciado.

Cuando lo hizo, Sagasti dijo: “condeno y repudio enérgicamente el asesinato de 16 personas en el Vraem. He ordenado el despliegue de patrullas de las FF.AA. y de la Policía en la zona, para que esta acción terrorista no quede impune”.

La única entidad responsable de la investigación de los 16 asesinatos es el Ministerio Público así como la unidad especializada de la Policía, y no el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Frente a ello, la Fiscalía Especializada en Delitos de Terrorismo y Lesa Humanidad de Huánuco y Selva Central inició las indagaciones correspondientes contra los que resulten responsables. A las 5 p.m. llegaron dos fiscales del Ministerio Público de Pichari para hacer el levantamiento de los cadáveres, llevarlos a la morgue de ese distrito del Vraem y hacer las pericias del caso. Estuvieron acompañados por las autoridades del centro poblado, así como cuatro sobrevivientes de la masacre.

En ese sentido, a las 12:52 p.m. el comandante general de la Policía Nacional, César Cervantes, dijo lo siguiente en RPP: “Es una zona cocalera, los pobladores del lugar se dedican al narcotráfico. Tenemos conocimiento que ese lugar [los bares] se dedican a la venta de bebidas alcohólicas (...) Para dar un pronunciamiento técnico tenemos esperar los resultados de cada informe, con las evidencias encontradas. Hasta el momento no podemos precisar ello [que esté ligado a los remanentes de 'José']. Lo que sí está ligado al narcotráfico, porque esa zona se dedica al cultivo de coca”, señaló.

 

Avioneta

NARCOAVIONETA. Las mafias del narcotráfico dominan el valle cocalero más importante del Perú. En la última década, la Dirandro detectó un gigantesco tráfico aéreo de narcoavionetas en el Vraem.
Foto: Andina.

 

El Comunicado del Conjunto de las FF.AA. además hace una referencia inexacta sobre el grupo terrorista Sendero Luminoso (SL) como una organización que actualmente opera y realiza actos terroristas en el Vraem. En los múltiples atestados de la Policía Nacional –desde la Dircote hasta la Dirandro– respecto de casos de subversión en los últimos años, se hace constante mención a la ruptura de ‘José’ con el jefe histórico de SL, Abimael Guzmán, desde hace por lo menos una década. Por ese motivo, Víctor Quispe Palomino dijo haber fundado el autodenominado Militarizado Partido Comunista del Perú, renegando de sus compañeros en SL, e incluso intentando asesinar a ‘Artemio’ del Huallaga.

El último nexo fundamental que tuvo la cúpula senderista de los años ‘80 y ‘90, con un grupo armado que cometía atentados fuera de Lima, se remonta como máximo al 2012, cuando el jefe terrorista del Huallaga, Artemio, fue finalmente detenido en Tocache por la Policía Antidrogas. Desde aquel golpe, el único cabecilla, en calidad de exmando medio del Sendero Luminoso de los años '80 y '90, es ‘José’. En tanto, que de la facción que éste creó en el Vraem en los últimos años, han sido abatidos sus principales lugartenientes: ‘Alipio’ y ‘Gabriel’ (2013) y Raúl (2021). Estos dos últimos eran hermanos de Víctor Quispe Palomino.

A pesar de ello, la Policía Antiterrorista se ratificó ante los medios de comunicación en indicar que el responsable del crimen era lo que llamaron Sendero Luminoso de 'José' en el Vraem, y que habían identificado a dos de sus mandos medios como los ejecutores materiales de la masacre en Vizcatán del Ene.

 

Sobrevivientes: lo que ocurrió en Vizcatán del Ene

 

El teniente del Comité de Autodefensas (CAD) de San Miguel del Ene, Hugo Torres, relató a OjoPúblico que escucharon disparos a las 10 p.m. Intentaron llamar a dirigentes de otros pueblos cercanos para salir a esa hora hacia la zona de la playa, donde funcionaban ambos bares, pero no había señal de telefonía ni energía eléctrica. Esperaron hasta que amaneciera. A las 5 a.m. se reunieron con el resto de miembros del CAD y salieron hacia allá. Al llegar encontraron los cadáveres, los charcos de sangre y humo que salía de los bares.

Llamaron al alcalde Alejandro Atao Guerreros y al juez de paz Leonidas Casas, quienes se comunicaron con la comisaría de Natividad, pero no les contestaron. Entonces ambos decidieron ir hasta dicho puesto policial, ubicado a 30 minutos del centro poblado, donde reportaron el hecho. “Vivo hace 40 años acá y es la primera vez que ocurre algo así en nuestro pueblo. No sabemos quiénes han sido, no podemos echarle la culpa a alguien. Acá Sendero Luminoso [refiriéndose al grupo terrorista de los años ‘80 y 90] nunca ha entrado a nuestro pueblo”, dijo. 

Los llamados comités de autodefensas se crearon en diferentes partes del Perú para combatir a Sendero Luminoso en los 80’, sobre en la zona andina de Ayacucho, pero luego también se organizaron para frenar al narcotráfico y la delincuencia común a nivel nacional. Torres dijo que el pueblo ahora se encuentra de luto y sin protección policial. “Hasta ahorita no ha venido ni la policía ni el Ejército, solo la Cruz Roja. Hay vecinos que nos están apoyando”, dijo al cierre de edición. 

Vizcatan

CRIMEN. Dos bares en el Centro Poblado San Miguel del Ene fueron los lugares atacados por un grupo armado que dejó panfletos que atribuían la masacre a la facción de 'José', conocido como el Militarizado Partido Comunista del Perú.
Foto: Difusión PNP.

 

Entre las víctimas OjoPúblico pudo confirmar que figuran la dueña del bar llamado Carla, sus dos hermanas y dos sobrinas pequeñas. De los varones se sabe que algunos vivían en el pueblo, pero otros eran foráneos que ya trabajaban allí, en oficios desconocidos, desde hacía tres o cinco años. 

Tres mujeres y un varón sobrevivieron al atentado y se encuentran estables, confirmó OjoPúblico. “Dos de ellos presentan heridas de bala y una joven tiene quemaduras a la altura del estómago”, detalló la jefa del puesto de salud de San Miguel del Ene, Lisbeth Quispe Rodríguez. La obstetra informó que hoy por la tarde llegó al puesto de salud la cuarta sobreviviente que se identificó como Sonia, de 41 años, quien dijo ser la administradora del otro bar atacado. Personal de la Cruz Roja apoyó en la atención a los sobrevivientes. 

 

Testimonio fundamental: “Eran tres hombres armados vestidos de civil”  

 

OjoPúblico pudo conversar con una sobreviviente de la masacre, quien se encontraba en uno de los dos bares atacados junto a tres amigos. Según detalló, se percataron del hecho cuando comenzaron a disparar en el bar de enfrente. “Pensábamos que era una pelea de borrachos, pero disparaban más y más; y la dueña, sus hermanas y yo nos escondimos en un cuarto, que al final lo quemaron”, indicó la testigo quien prefirió el anonimato por seguridad. La mujer dice que se escondió debajo de una cama. La puerta estaba abierta y observó cómo asesinaban a la gente. 

La testigo dijo que los atacantes fueron tres personas vestidas de civil, que no pronunciaron advertencia alguna o discurso, solo dispararon a quemarropa. “No hubo ningún cruce de palabras, por lo menos para decir que nos perdonen la vida. Nada, nada. A los niños, a todos les disparaban. Los que estaban afuera, a todos, a las chicas. Había una chica que se hizo la muerta y se salvó. Con ella al final me encontré en el monte, ambas estábamos heridas”, narró. 

La sobreviviente relató que en un momento, cuando estaba a punto de escaparse del lugar hacia el monte, uno de los asesinos la vio y corrió detrás ella. “Aunque sea hiéreme, pero no me mates, no me mates, por favor”, le rogó. El hombre la miró y le dijo: “¿Sabes qué?, por esta vez te voy a salvar la vida”. La mujer solo dijo recordar a tres hombres armados, con fusiles en el pecho, vestidos de civil, sin botas. “Eran como gente normal”, asegura.

Después de acribillar a los asistentes, la mujer dice que observó cómo los asesinos revisaron sus bolsillos y robaron sus pertenencias, dinero, celulares y hasta se llevaron el dinero de las dos máquinas rocolas que funcionaban en ambos bares. “Eran civiles. No eran policías, no tenían polos negros de Sendero [Luminoso]. Era gente normal, vestidos con ropa a colores. No usaban botas. Dicen que los terroristas dejan su lema, que los terroristas son así y asá, pero no decían nada señor, solo mataban”.

El presidente de la Central Asháninka del Río Ene (CARE), Ángel Pedro Valerio, le dijo a OjoPúblico que desde hace varios años los líderes indígenas que viven cerca del centro poblado San Miguel del Ene le han alertado sobre la creciente actividad del narcotráfico y el aumento de los cultivos de coca. “Este es el centro del Vraem, del narcotráfico, las comunidades indígenas denuncian que los cultivos de coca se vienen extendiendo en sus territorios”, dijo. 

Para Valerio ya no se trata de una guerra ideológica de los remanentes de la facción de Víctor Quispe Palomino en el Vraem, sino del negocio del narcotráfico. “Los remanentes terroristas acompañan y protegen a los cocaleros, y una vez que estos se instalan los primeros se retiran. Los dejan allí instalados. Nos invaden, nos quitan nuestro territorio y allí siembran hoja de coca. El avance es bárbaro”, dijo el líder asháninka. 

De acuerdo con el informe de Devida del 2019, la zona con mayor producción de hoja de coca en la región Junín es el distrito del Vizcatán del Ene, ubicado en la provincia de Satipo. Ocupa el cuarto lugar, con 2.596 hectáreas cultivadas, en la lista de los quince distritos con mayor superficie cultivada de hoja de coca en 2019. 

Sin embargo, para Pedro Yaranga, especialista en temas de narcotráfico, esas cifras oficiales se quedan cortas, pues “la lucha contra el narcotráfico en el Perú ha sido descuidada en estos últimos cinco años, desde la gestión del ex presidente Pedro Pablo Kuczynski, al igual que el monitoreo de las plantaciones de hoja de coca en el país que hace Devida”.

Jaime Antezana, especialista en seguridad nacional y narcotráfico, aseguró a OjoPúblico que si bien en el distrito del Vizcatán del Ene se ocultan remanentes del grupo armado de ‘José’, estos ya no pretenden instalar su ideología, sino que desde hace una década por lo menos trabajan con las firmas nacionales y extranjeras del narcotráfico. “Allí se han decomisado tres laboratorios de refinamiento de cocaína, hay firmas colombianas y brasileñas, y los remanentes terroristas están en ese negocio hace tiempo. Ellos ‘chalequean’, transportan droga, cobran cupos, viven de eso”, señaló.