ojo biónico 24 Junio, 2020 24 / 06 / 2020
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ojo Falso

Por Carla Díaz

Verificación de video en WhatsApp

Es falso que Covid-19 contenga el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH)

Fecha de detección: 21 de junio del 2020
ojo Falso

Por Carla Díaz

En un video que circula en redes sociales, el youtuber Alexander Backman asegura que el virus SARS-CoV-2 ha sido creado en un laboratorio y como sustento de ello, afirma lo siguiente: “[Covid] contiene 4 picos [proteicos con] material genético del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). No te va a dar SIDA, pero contiene SIDA”. Luego de consultar con especialistas en enfermedades infecciosas y epidemiólogía, y revisar estudios relacionados, OjoPúblico concluye que esto es falso. 

Alexander Backman es un youtuber mexicano, con más de 1 millón de seguidores en Youtube, y cerca de 53 mil seguidores en Twitter, quien ya ha sido desmentido por otros medios de verificación de América Latina, en lo que respecta a los supuestos datos que difunde sobre el Covid-19.

Desde la aparición del nuevo SARS-CoV-2, el coronavirus que causa la enfermedad del COVID-19, se han propagado una serie de teorías y especulaciones sobre una supuesta relación entre el VIH y este coronavirus. 

El origen de la desinformación proviene del informe ‘Uncanny similarity of unique inserts in the 2019-nCoV spike protein to HIV-1 gp120 and Gag’, una publicación difundida en enero de este año a través de la plataforma BioRxiv, un espacio donde es posible publicar informes que aún no hayan sido verificados por pares. Este documento concluyó que el nuevo coronavirus, denominado entonces como 2019-nCoV, “tenía cuatro inserciones [del VIH] en el gen de la glucoproteína espiga”, la cual facilita que el coronavirus ingrese a las células de su huésped.

En primer lugar, este documento no sugería que el nuevo coronavirus contenga VIH o SIDA, como afirma Backman, sino que se encontraron coincidencias en algunas proteínas que recubren ambos virus, las cuales supuestamente hacían al nuevo SARS-CoV-2 tan contagioso. 

Sin embargo, tras su escrutinio público, este informe fue ampliamente desmentido por la comunidad científica, y a consecuencia de ello fue retirado por sus propios autores. 

Por ejemplo, el estudio ‘HIV-1 did not contribute to the 2019-nCoV genome’ concluyó que no había posibilidad de que el nuevo coronavirus “se genere mediante la obtención de fragmento de genes del genoma del VIH”. Esto luego de comparar el genoma del SARS-CoV-2 con el del VIH, e incluir además otros virus. 

Al examinar las secuencias del nuevo coronavirus y contrastarlas con la base de datos de secuencias genéticas de los National Institutes of Health de Estados Unidos, GenBank, los autores no hallaron evidencia de que estos cuatro insertos provengan específicamente del VIH. 

La búsqueda de la secuencia viral identificó mayores similitudes entre el Covid-19 y genes hospedantes de mamíferos, insectos, bacterias y otros, pero ninguna relacionada con el VIH. Dicho estudio también demostró que ciertas secuencias de inserción presentes en el SARS-CoV-2 puede existir en otros virus, “desde bacteriófagos, influenza, hasta virus eucarióticos gigantes”. 

“El informe actual realizó un examen cuidadoso de las secuencias de 2019-nCoV, otros virus CoV y VIH-1, así como la base de datos GenBank”, explica el documento. “Nuestros resultados no demostraron evidencia de que las secuencias de estos cuatro insertos sean específicas del VIH-1 o que los virus 2019-nCoV obtengan estas inserciones del VIH-1”.

“Esto muestra claramente que estas secuencias de inserción están presentes en organismos vivos, incluidos los virus, pero no son específicas del VIH-1. Todas estas regiones en la glicoproteína de la envoltura del VIH-1 son muy variables con muchas inserciones y deleciones grandes, lo que indica que no son esenciales para las funciones biológicas de la glicoproteína de la envoltura del VIH-1”, se indica. 

Anteriormente, Health Feedback, espacio de verificación especializado en ciencia, reportó, con base a los análisis de otros expertos, que el estudio que sostenía la existencia de una relación entre el Covid-19 y el VIH se limitó a comparar fragmentos muy cortos de las proteínas del SARS-CoV-2, lo que generó falsos positivos en sus resultados. También concluyó que las secuencias analizadas del nuevo coronavirus se encuentran en otros organismos que no tienen relación con el VIH. 

En esa línea, el doctor Fernando Mejía, coordinador de la Cohorte de VIH del Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, explicó a OjoPúblico que los virus están hechos de proteínas, y de acuerdo a cómo se distribuyen pueden parecerse unos a otros. 

“Los virus son fracciones de material genético y proteínas, y son compartidos con múltiples especies y múltiples virus, pero que por ello se diga que uno nace de otro, no es correcto. No se puede afirmar que provengan de otros porque comparten ciertas proteínas. [...] Hay porciones del virus del dengue que se parecen a porciones de la fiebre amarilla y otros virus. No por eso se puede afirmar que el dengue se originó al ser manipulado de la fiebre amarilla o viceversa”, comentó.  

Respecto al extremo de que el SARS-CoV-2 contenga VIH, Mejía descartó que esto pueda sostenerse y añadió que la población debe tener en cuenta que son dos condiciones diferentes, y que no existe evidencia a la fecha que sostenga que tras tener la enfermedad del Covid-19 se adquiera el virus de inmunodeficiencia humana.

César Ugarte, médico epidemiólogo de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, explicó también que estos virus pertenecen a familias diferentes. Mientras que el SARS-CoV-2 es del grupo de coronavirus, el VIH es un retrovirus. Si bien pueden compartir algunas proteínas, no están en la misma línea genética. 

Estas proteínas son útiles para que el virus encuentre afinidad con los receptores de algunas células, facilitando así su ingreso para usar su material genético y reproducirse. En el caso del nuevo coronavirus, los receptores ACE son los que facilitan su ingreso, y se encuentran presentes en las mucosas de ojos y nariz. 

Según Ugarte, otro elemento a destacar es la patogenia de cada virus, pues mientras el SARS-CoV-2 tiene un periodo de incubación de cinco a seis días, el VIH puede permanecer sin síntomas por hasta 10 años. 

El estudio ‘No credible evidence supporting claims of the laboratory engineering of SARS-CoV-2’ analizó también el origen del nuevo SARS-CoV-2, concluyendo que a la fecha no existía evidencia para afirmar que había sido creado en un laboratorio, como se afirma también en el video analizado en esta verificación. El documento encontró que este virus tiene “manifestaciones clínicas similares a las del síndrome respiratorio agudo severo (SARS)”, y que la secuencia de su genoma se parece sobre todo a algunos betacoronavirus del murciélago.

En función a lo expuesto, OjoPúblico concluye que la afirmación de que el Covid-19 contiene a su vez el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) es falsa.