CONFIANZA. Con importantes gastos en nuevas adquisiciones, Joan Laporta espera que el eventual éxito en el campo de juego lo ayude a mejorar los ingresos del club.
Errores financieros, salarios millonarios y contratos extravagantes llevaron, el año pasado, al FC Barcelona a una importante crisis económica, paralela a la deportiva. Ahora Joan Laporta, el nuevo presidente del club, busca superar estos problemas con una apuesta arriesgada: ventas de partes del negocio del Barça —como derechos de transmisión, licencias y su empresa de producción— que, en lugar de emplearse en el pago de la deuda, se están destinando a costosas adquisiciones de futbolistas y la renovación del Camp Nou. ¿El objetivo? Reforzar el equipo para que un eventual éxito en la cancha se traduzca en un “círculo virtuoso” que aumente los ingresos del club y apuntale sus finanzas.
CONFIANZA. Con importantes gastos en nuevas adquisiciones, Joan Laporta espera que el eventual éxito en el campo de juego lo ayude a mejorar los ingresos del club.