POSIBLES PUGNAS: Las luchas por el control de la infraestructura física del metaverso bien podrían agravar los conflictos globales.
El verdadero metaverso –no el que presentó Mark Zuckerberg hace unas semanas– está más cerca de lo que creemos. Si bien podría revolucionar el trabajo y el esparcimiento, es fundamental permanecer atentos a los peligros que surgirán si llega a subsumir la cotidianidad. Los entornos virtuales potenciarán las campañas de desinformación, espionaje y vigilancia.
POSIBLES PUGNAS: Las luchas por el control de la infraestructura física del metaverso bien podrían agravar los conflictos globales.