Congreso rechaza quinta moción de vacancia presidencial de los últimos cuatro años

A pesar de los votos de Avanza País, Fuerza Popular y Renovación Popular, la moción de vacancia presentada contra Pedro Castillo no fue admitida durante el pleno. Con 76 votos en contra, el Congreso rechazó el pedido que buscaba declarar “permanente incapacidad moral” contra el mandatario. Este es el octavo proceso de vacancia de nuestra historia republicana, y el quinto iniciado en los últimos cuatro años.

RECHAZO. El Congreso no admitió la moción de vacancia contra Pedro Castillo, que fue presentada por Patricia Chirinos de Avanza País.

RECHAZO. El Congreso no admitió la moción de vacancia contra Pedro Castillo, que fue presentada por Patricia Chirinos de Avanza País.

Foto: Congreso de la República

El Pleno del Congreso rechazó ─con 46 votos a favor, 76 en contra y cuatro abstenciones─ la admisión de la moción de vacancia por contra el mandatario Pedro Castillo Terrones. “Agradezco que la votación del Congreso antepusiera al Perú sobre otros intereses [...] demos fin a las crisis políticas y trabajemos juntos”, escribió el presidente luego de conocer el resultado de la votación, que puso fin al quinto proceso de vacancia presidencial de los últimos cuatro años. 

La admisión de la moción de vacancia fue respaldada por la bancada de Fuerza Popular (24 votos), de la excandidata presidencial que perdió en la segunda vuelta, Keiko Fujimori; de Avanza País (10 votos), agrupación liderada por Hernando de Soto; y de Renovación Popular (9 votos), partido cuyo líder es el ultraconservador Rafael López Aliaga. Los otros tres votos a favor de dicha admisión fueron del congresista Carlos Anderson Ramírez, de Podemos Perú, y de los legisladores Roberto Chiabra Leon y Gladys Echaíz de Núñez, ambos de Alianza para el Progreso.

Los votos en contra de la moción de vacancia, por su parte, fueron de las bancas de Perú Libre (35 votos), Acción Popular (14 votos), Alianza para el Progreso (12 votos), Somos Perú (6 votos), Juntos por el Perú (5 votos), el Partido Morado (3 votos) y del congresista no agrupado Carlos Zeballos Madariaga. Los legisladores Digna Calle Lobatón, José Elías Ávalos, José Luna Galvez y Enrique Wong Pujada, de Podemos Perú, votaron en abstención durante la sesión del Pleno.

 

 

La sesión en donde se rechazó la moción inició cerca de las 6 de la tarde del Pleno de este 7 de noviembre; mientras se realizaban protestas en favor de la vacancia en las afueras del Palacio Legislativo. Dichas manifestaciones fueron impulsadas, sobre todo, por grupos extremistas como “La Resistencia”, “La Insurgencia” y “Los Combatientes”; y colectivos integrados por militares en retiro, como la “Legión Arica no se rinde”, “Brigada Angamos”, y “Legión Patriotas del Perú”, entre otros, cuyos miembros han difundido discursos violento.

Esta moción de vacancia fue la octava presentada contra un presidente en Perú desde la fundación de la República: las tres primeras fueron contra los mandatarios José de la Riva Agüero (1823), Guillermo Billinghurts (1914) y Alberto Fujimori (2000). Desde el año 2017, el Congreso ha presentado otras cinco mociones de vacancia: dos contra Pedro Pablo Kuczynski (2017 y 2018), otras dos contra Martín Vizcarra (2020) y esta última contra el actual presidente Castillo Terrones (2021). 

 

Avanza País: El origen de la moción

La moción de vacancia fue presentada por la legisladora Patricia Chirinos, de Avanza País, con el apoyo de su bancada y las firmas de congresistas de Fuerza Popular y Renovación Popular. El documento, que llevó 29 firmas de integrantes de estos tres grupos parlamentarios, solicitó la vacancia de Castillo “por la causal de permanente incapacidad moral”. Dicha solicitud fue sustentada en siete acusaciones que, de acuerdo a la moción, revelaban que el mandatario “no está en la capacidad de diferenciar entre el bien y el mal, lo legal de lo ilegal”.

La primera acusación hizo referencia a la investigación de la Fiscalía sobre el financiamiento de Perú Libre durante el proceso electoral y la presunta organización criminal Los Dinámicos del Centro, que involucra a altos mandos del partido de Gobierno como la hoy vicepresidenta Dina Boluarte. La segunda, en cambio, alegó que Castillo designó “funcionarios vinculados al terrorismo”, como el expremier Guido Bellido (investigado a nivel fiscal por apología al terrorismo) y el exministro de Trabajo, Iber Maraví (incluido en atestados de la Dirección contra el Terrorismo de la Policía, según reveló la prensa nacional).

El tercer sustento de la moción de vacancia señaló un presunto tráfico de influencias por cesar a los comandantes generales del Ejército y la Fuerza Aérea, quienes denunciaron que el exsecretario presidencial Bruno Pachecho les solicitó el ascenso irregular de dos coroneles. La Fiscalía investiga a Pacheco por este caso. A esto se suma una investigación contra el exsecretario presidencial por presuntas coordinaciones irregulares ante la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat). Por esta última pesquisa, Pacheco afronta una orden de impedimento de salida del país.

 

Fotografía de la protesta a favor de la vacancia presidencial a las afueras del Congreso.
PROTESTA. Grupos extremistas como La Resistencia y La Insurgencia, y colectivos de militares en retiro, hicieron un plantón para apoyar la vacancia. 
Foto: Colectivo Quítate el Sombrero

 

La moción de vacancia continuó, en cuarto lugar, alegando que el presidente debilitó el Grupo de Lima al restablecer relaciones con el “gobierno antidemocrático” de Venezuela, y recibir “constantes visitas” del expresidente boliviano Evo Morales. Como quinta acusación, en cambio, la moción mencionó que las declaraciones del mandatario “han conllevado al incremento de conflictos sociales” e “inestabilidad económica”. El documento del Congreso, con este punto, hace referencia a los anuncios iniciales de nacionalizar el Gas de Camisea o el cierre de minas en el sur de Ayacucho.

Las últimas dos justificaciones versaron sobre las negativas del Presidente a dar entrevistas a la prensa y mantener a Bellido como primer ministro a pesar de las denuncias de violencia en su contra por parte de las congresistas Patricia Chirinos y Susel Paredes. “Castillo Terrones con su silencio y aval tácito de sus ministros ha permitido la agresión de periodistas, inclusive a los del canal del Estado [...] y ha demostrado no importarle el impacto de la violencia en las mujeres”, aseguró la moción de vacancia que fue impulsada por la oposición.

Luego de la presentación de la moción de vacancia, la prensa reveló que el presidente Pedro Castillo sostenía reuniones fuera de Palacio de Gobierno, en una casa en Breña, que fue utilizada como local de campaña de Perú Libre durante el proceso electoral. Entre sus visitantes se encontró, por ejemplo, la empresaria Karelim López Arredondo, quien asesoró a un proveedor de Provias Descentralizado. Aunque este caso no fue incluido en el documento original, la congresista Chirinos hizo referencia a estos hechos durante su sustentación de la moción rechazada.

 

Diálogos previos y un lustro de mociones

Días previos al debate para la admisión de la moción, el presidente Castillo llevó a cabo una serie de diálogos con los líderes de los partidos con presencia en el Congreso. El viernes 3 de diciembre, el primer mandatario tenía programado reunirse con los representantes de Somos Perú (Patricia Li), Podemos Perú (el legislador José Luina Gálvez), Partido Morado (la congresista Flor Pablo), Alianza para el Progreso (César Acuña) y Avanza País (Aldo Borrero). 

Luego de este primer conjunto de reuniones, solo Patricia Li, de Somos Perú, Flor Pablo, del Partido Morado, y César Acuña, de Alianza para el Progreso, aseguraron que sus bancadas no iban a apoyar la vacancia. El representante de Podemos Perú, en ese momento, dijo que no conversó sobre la moción de vacancia con el presidente; mientras que Borrero no asistió a la reunión. A la cita acudió, en cambio, Edwin de la Cruz, quien afirmó ser secretario general de Avanza País, aunque luego fue desautorizado por la bancada.

El segundo grupo de reuniones fue llevado a cabo el lunes 6, horas antes de que se iniciara el debate de la moción de vacancia. A pesar de estar invitados, Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga no asistieron a la convocatoria. Lo mismo ocurrió con Edmundo del Águila de Acción Popular; quien declinó a la cita porque Palacio también invitó a Mesías Guevara. Según Del Águila, el también gobernador cajamarquino Mesías Guevara ─quien sí asistió a la reunión─ tiene mandato vencido como presidente de Acción Popular.

Avanza País, Fuerza Popular y Renovación Popular promovieron la vacancia contra Pedro Castillo.

En esta fecha también asistieron el ministro de Comercio Exterior y Turismo y presidente de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez; y el secretario general del partido oficialista, Vladimir Cerrón de Perú Libre. “Como partido tenemos discrepancias con el Gobierno [...] pero eso no justifica que se tenga que apoyar un golpe de Estado”, dijo Cerrón en una conferencia de prensa realizada luego de su reunión con el primer mandatario. La bancada de Juntos por el Perú, también se pronunció en contra de la moción de vacancia.

La serie de diálogos del mandatario Castillo también incluyó una reunión con el expresidente del Gobierno de Transición y Emergencia, Francisco Sagasti. “Le conté como enfrentamos las crisis políticas en el gobierno que me tocó dirigir”, aseguró el exmandatario al diario La República luego de dicha cita, donde también negó que habló sobre la vacancia con el actual presidente y agregó que le transmitió su experiencia sobre la relación con la prensa. Hasta el momento, Castillo no ha brindado una entrevista desde que asumió funciones.

Francisco Sagasti, precisamente, asumió la Presidencia luego de la vacancia del mandatario Martín Vizcarra y la renuncia de su sucesor, el entonces presidente del Congreso y militante de Acción Popular, Manuel Merino. Esta dimisión ocurrió hace poco más de un año, en un contexto de protestas ciudadanas a nivel nacional, en las cuáles se asesinó a Inti Sotelo y Brian Pintado, por perdigones de plomo. Merino afronta una denuncia constitucional de la Fiscalía por presunta omisión de sus funciones.

 

Fotografía de perfil de Vladimir Cerrón
APOYO. El líder del partido de Gobierno, Vladimir Cerrón, aseguro que Perú Libre votaría en contra de la vacancia, un día antes del debate en el Pleno. 
Foto: Andina

 

Hasta hoy, la historia republicana del Perú registra siete procesos de vacancia previos. Los dos primeros corresponden a siglos pasados, que culminaron con la destitución de José de la Riva Agüero en 1823 y Guillermo Billinghurts en 1914. La tercera sucedió en 2000, con más de 80 años de diferencia, luego de la renuncia por fax desde Japón del exmandatario Alberto Fujimori, hoy preso por delitos de corrupción y lesa humanidad. Entre 2017 y 2020, en un lapso de tres años, el Congreso ha presentado cuatro mociones de vacancia presidencial.

En 2017, en el marco de acusaciones contra Pedro Pablo Kuczynski por el caso Lava Jato, la oposición liderada por Fuerza Popular solicitó la vacancia del mandatario. La iniciativa, sin embargo, no alcanzó los votos necesarios. Entre las abstenciones resaltaron diez legisladores fujimoristas, entre ellos Kenji Fujimori. Pocos días después de este intento fallido, Kuczynski otorgó un indulto humanitario a Alberto Fujimori, que fue anulado por el Poder Judicial; luego de una resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El año siguiente, la oposición impulsó una segunda moción de vacancia contra Kuczynski. En ese contexto, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) informó que Kuczynski recibió USD 3 millones de Odebrecht, por presuntas consultorías, a través de dos offshore. La bancada de Keiko Fujimori, por su parte, reveló que su hermano y otros congresistas afines a su facción habían negociado votos para evitar la vacancia. El 21 de marzo, Kuczynski renunció a la Presidencia y fue sucedido por su vicepresidente Martín Vizcarra.

 

 

El presidente Vizcarra también afrontó dos mociones de vacancia durante su mandato, el año pasado. La primera ocurrió en setiembre de 2020, cuando el Congreso impulsó esta medida a raíz de unos audios donde se escuchaba al presidente coordinar la estrategia de defensa de su asistente Karem Roca, en el marco de la investigación de la Fiscalía por presuntos contratos irregulares para el cantante Richard Cisneros. La moción, sin embargo, no alcanzó los votos necesarios en el Pleno para vacar a Vizcarra.

En noviembre del mismo año, sin embargo, una segunda moción de vacancia sí fue aceptada por el Pleno, apoyado por Acción Popular, Alianza para el Progreso y Fuerza Popular, sobre todo. Esta vez, el pedido se sustentó en la declaración de un aspirante a colaborador eficaz del Equipo Especial Lava Jato, quien aseguró que Vizcarra recibió S/1 millón para adjudicar una obra del Gobierno Regional de Moquegua a la constructora brasileña Obrainsa. Otros tres testigos brindaron declaraciones similares contra el exgobernador moqueguano.

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