La minería representa el 65% de las exportaciones y es al mismo tiempo el sector con mayor número de conflictos sociales por el agua. Las principales operaciones mineras se ubican en zonas de cabeceras de cuenca de donde proviene el recurso que abastece a comunidades rurales, ciudades y la agricultura. El incremento de sequías, acentuadas por los impactos del cambio climático, agudiza la disputa. Este sector no ha presentado sus compromisos para reducir sus emisiones.