Las fuerzas políticas que dominaron el actual Congreso conservarán un peso decisivo en el nuevo Senado. El análisis de su trabajo en los últimos cinco años, con iniciativas que han afectado la institucionalidad del Perú, anticipa cómo influirán en la próxima agenda legislativa.
Las tendencias, a partir de las cifras oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), hasta el viernes 17 de abril, muestran que el Senado —la Cámara Alta en este retorno a la Bicameralidad— estará integrado por Fuerza Popular, de la candidata Keiko Fujimori Higuchi; Juntos por el Perú, de Roberto Sánchez Palomino; Renovación Popular, de Rafael López Aliaga Cazorla; Partido del Buen Gobierno, de Jorge Nieto Montesinos; Obras de Ricardo Belmont Cassinelli; y Ahora Nación, de Alfonso López Chau.
Los tres primeros partidos forman parte del actual Parlamento —con cerca del 90% de desaprobación—; mientras que los últimos tres son nuevas incorporaciones. Al cierre de este informe, aún no se definía si País para Todos, de Carlos Álvarez Loayza, se sumaba a la lista.
De acuerdo con esta composición preliminar, casi la mitad del Senado será ocupada por dos agrupaciones de derecha conservadora que forman parte del actual Congreso: Fuerza Popular —que sería la principal minoría con, al menos, 20 escaños— y Renovación Popular, con alrededor de ocho.
Ambas bancadas han promovido y respaldado iniciativas cuestionadas en materia de derechos humanos, seguridad ciudadana, educación, género, protección del medio ambiente, entre 2021 y 2026.
Las fuerzas que dominaron el Congreso en los últimos cinco años conservarán un peso decisivo en el Senado".
Un análisis de OjoPúblico identificó 15 iniciativas, ahora convertidas en leyes, en las que las agrupaciones encabezadas por Fujimori Higuchi y López Aliaga Cazorla votaron de manera favorable y, en ciertos casos, incluso, en bloque.
Entre ellas figuran la denominada contrarreforma universitaria; la ley de prescripción de delitos de lesa humanidad; la de amnistía para policías y militares acusados de violaciones a los derechos humanos; la norma que modificó la Ley Forestal y de Fauna Silvestre (conocida como “antiforestal”); y las leyes “procrimen”.
A estas se suman las normas que eliminaron toda referencia al enfoque de igualdad de género y que disponen nuevos lineamientos sobre educación sexual integral; las que permiten la intervención de padres en los textos escolares, y la que amplió el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo). En este último caso, también, coincidió Juntos por el Perú, de Roberto Sánchez.
Para Rodrigo Gil Piedra, politólogo e investigador principal del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), este posible escenario muestra un Senado, inicialmente, dividido entre una fuerza mayoritaria de derecha conservadora (Fuerza Popular y Renovación Popular) y un bloque de “oposición” de centroizquierda (Juntos por el Perú, Partido del Buen Gobierno y Ahora Nación). La postura de Obras aún genera incertidumbre.
Los liderazgos políticos que estarán presentes en el Senado —como ocurre, hasta el momento, con López Aliaga, quien ingresaría a esa cámara— y el retorno de excongresistas mantendrán y fortalecerán sus agendas, refiere Gil Piedra. Esto, a su vez, reduce las posibilidades de modificar o derogar las iniciativas lesivas.

SEMEJANZAS. Fuerza Popular y Renovación Popular, que promovieron iniciativas que afectaron la institucionalidad, retornan al Senado.
Collage con fotos de Andina
“[A Fuerza Popular y Renovación Popular] les ha ido bien con esa línea política —si quieres programática— en los últimos años. No olvidemos que hay personas que no conocemos del todo, de otras fuerzas, que podrían sumarse y eso pone en mala posición a quienes esperan que leyes como esas se deroguen. Hoy veo bastante lejana esa posibilidad, dada la conformación actual de este Congreso en la Cámara Alta", señaló a este medio.
Aunque los 60 miembros del Senado no tienen la facultad de presentar proyectos de ley, se encargarán de la revisión, modificación o rechazo de las iniciativas aprobadas en la Cámara de Diputados. También, tendrán la potestad de elegir a los magistrados del Tribunal Constitucional, al defensor del Pueblo, al contralor de la República, así como a directores del Banco Central de Reserva.
Se trata de un Senado con más poder a raíz de los cambios normativos promovidos por el actual Congreso: esta cámara no podrá ser disuelta, pero sí podrá vacar al Presidente de la República con 40 votos, previa aprobación de la Cámara de Diputados con 87 votos.
No obstante, el actual escenario y la eventual fragmentación del Senado podrían bloquear este intento. “Veo una suerte de entrampamiento en la posibilidad de que la vacancia presidencial sea ‘fácilmente’ aceptada o que sea políticamente viable, de manera permanente, en la medida en que esta conformación divide al Senado en los votos que se necesitan para alcanzarla”, añadió Gil Piedra.
Fragmentado y sin mayorías
Hasta el viernes 17 de abril, según el conteo de actas de la ONPE al 78,6% solo en el Senado Nacional, de los 35 partidos postulantes, siete superaban el 5% de los votos válidos: Fuerza Popular, Juntos por el Perú, Renovación Popular, Partido del Buen Gobierno, Partido Cívico Obras, Ahora Nación y Partido País para Todos, lo que —en proyecciones— les daba más posibilidades de alcanzar uno de los 60 escaños.
El resto de los 28 partidos ha quedado sin representación. De estos, seis forman parte del último Congreso: Alianza para el Progreso, Podemos Perú, Somos Perú, Perú Libre, Avanza País y Partido Morado. Los dos primeros tienen como líderes a César Acuña Peralta y José Luna Gálvez, respectivamente, quienes se postularon a la presidencia y al Senado, sin éxito.
Este escenario toma como referencia solo las cifras por distrito único (Senado Nacional) y no por distritos múltiples (distribuidos por cada región, Lima provincias y los peruanos residentes en el extranjero), en tanto aún no concluye el conteo oficial al 100% en la ONPE. La valla electoral —uno de los filtros para acceder a un escaño— establece que los partidos deben obtener, al menos, el 5% de la suma de los votos válidos de la elección del distrito único nacional y de los distritos electorales múltiples.
Seis partidos que quedaron fuera del Senado forman parte del último Congreso: APP, Podemos Perú, Somos Perú, Perú Libre, Avanza País y Partido Morado".
Guillermo Loli, director senior de Ipsos Perú, explicó que el Senado Nacional se perfilaba de forma similar a la votación presidencial, con importante presencia de Juntos por el Perú, Fuerza Popular y Renovación Popular. El Partido del Buen Gobierno será una “balanza” y tendrá que decidir, con sus votos, hacia qué lado se inclinan las iniciativas que provienen de la Cámara de Diputados. A ellos se suman otros grupos más pequeños.
“Van a tener que aliarse, van a tener que concertar, no habrá una clara mayoría. Eso de los 73 votos del 2016 [de Fuerza Popular] nunca más se va a repetir, por lo menos, en poco tiempo. Ojalá estén a la altura de tomar decisiones consensuadas, hacer una política sana y pensar en el bienestar del país”, refirió Loli.
Milagros Campos, politóloga de la Pontificia Universidad Católica del Perú (Pucp), ratifica que este Senado no tendrá mayoría. “De 10 [partidos] se bajaría a seis. Hay una menor fragmentación, pero si eso no se controla con las reglas que se han aprobado para evitar el transfuguismo, esa fragmentación podría darse”, dijo la también integrante del Consejo Asesor del Observatorio de Reformas Políticas de América Latina.
En opinión de Gil Piedra, uno de los partidos que probablemente pierda con mayor rapidez sus integrantes en los primeros meses del Senado será el Partido Cívico Obras, al carecer de una agenda común y solo contar con figuras individuales.

INCERTIDUMBRE. Obras, de Ricardo Belmont, aún no presenta una agenda definida y solo cuenta con figuras individuales, según especialistas.
Foto: Facebook de Partido Cívico Obras
Su fundador Ricardo Belmont, también candidato a la presidencia, no acudió a votar el domingo 12 de abril y, apenas un día después de los comicios, anunció que se trataba de su “última batalla”, lo que dejaba entrever su desvinculación con el partido que ya había conseguido escaños en el Parlamento. No obstante, luego, Obras aclaró que era falso que renunciaba a la política o a la conducción de la agrupación.
“Al referirse que esta es su ‘última batalla’, precisa su decisión personal de que este será su último proceso electoral como candidato”, se indicó en un comunicado firmado por su excandidato a la vicepresidencia Daniel Barragán, exministro de Defensa en el Gobierno de Pedro Castillo.
Aunque Obras representa una nueva incorporación en el Senado, su fundador tiene una amplia trayectoria política: para sus candidaturas a la alcaldía de Lima, la vicepresidencia de la República y el Congreso, entre 1989 y 2021, Belmont Cassinelli se puso las camisetas de Perú Libertario (hoy Perú Libre), Unión por el Perú (cercano a Antauro Humala), Frente de Centro y el Frente Independiente Moralizador.
Los especialistas consultados por OjoPúblico coinciden en que, además de analizar la composición de las fuerzas políticas, será necesario evaluar de manera individual a cada nuevo senador —sus trayectorias profesionales y políticas, sus vínculos con intereses económicos y las agendas que han respaldado— a fin de anticipar su posible actuación en esa cámara. Advierten que algunos legisladores, aunque hayan accedido al Senado por partidos de izquierda o de derecha, podrían votar a favor de temas específicos por afinidades personales, intereses sectoriales o alianzas coyunturales.

ESTRUCTURA. La Cámara Alta contará con 60 senadores de, al menos, seis partidos, según las tendencias de las cifras oficiales, hasta el momento.
Foto: Andina
“Obras es una incógnita. Belmont ha obtenido un resultado territorialmente bien distribuido. Es decir, su figura no solo ha calado en la capital o en la costa, sino que también tiene presencia en el norte, la sierra norte y el sur (...) Ahí no hay que pensar en la agrupación como defensora de una agenda, sino, más bien, en quiénes son los que finalmente ingresan”, refirió Rodrigo Gil, quien no descarta que algún político pueda coincidir con la agenda conservadora de Renovación Popular y Fuerza Popular.
Otro caso, aunque su presencia aún no se confirma en el Senado, es el de Perú País para Todos, fundado por Vladimir Meza Villarreal, quien tiene una sentencia por resistencia y desobediencia a la autoridad de 2017, así como un proceso abierto por presunta corrupción cuando fue alcalde de Huaraz.
Su candidato presidencial Carlos Álvarez, que no ocupa ningún cargo en la agrupación, reconoció un año antes su respaldo al régimen fujimorista en la década del 90. Después de las elecciones del 12 de abril, el cómico dijo que acompañaría a sus simpatizantes, aunque “no como político”. Sin embargo, días después, aclaró que no estaba renunciando.
Las leyes
En los últimos cinco años, Fuerza Popular y Renovación Popular han coincidido en promover y respaldar iniciativas que afectan el acceso a la justicia, la educación, el medio ambiente, los derechos sexuales y reproductivos y la institucionalidad, de acuerdo con una serie de actas de primeras y segundas votaciones (o exoneraciones) en el Pleno, analizadas por OjoPúblico.
Las agrupaciones de Fujimori Higuchi y López Aliaga Cazorla también fueron las principales promotoras de las denominadas leyes de impunidad para casos de violaciones de derechos humanos: una prescribe los delitos de lesa humanidad —que tiene entre sus autores a Fernando Rospigliosi Capurro, virtual senador— y otra otorga amnistía para miembros de la Policía y de las Fuerzas Armadas denunciados por delitos cometidos durante el conflicto armado interno, entre 1980 y 2000.

AGENDA. Fuerza Popular y Renovación Popular promovieron la iniciativa de prescripción de delitos de lesa humanidad.
Imagen: Congreso
En materia educativa, OjoPúblico identificó que ambos partidos lideraron el golpe más fuerte contra la educación en el actual período parlamentario. La denominada contrarreforma universitaria —que reconfiguró la Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu)— tuvo como principal promotor a Renovación Popular. Esta última junto al fujimorismo fueron las únicas bancadas que votaron en bloque en las etapas analizadas.
Otra propuesta que impulsó Renovación Popular y que tuvo el respaldo casi total de Fuerza Popular fue la que dispuso que los materiales educativos pasen por la revisión de organizaciones de padres, entre ellas las que se oponen al enfoque de igualdad de género.

POSTURAS. En la primera votación de la denominada contrarreforma universitaria, solo Fuerza Popular y Renovación Popular votaron en bloque.
Imagen: Congreso
Toda referencia al enfoque de género terminó siendo eliminada, en diciembre de 2025, con la nueva Ley de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, promovida por María de los Milagros Jáuregui Martínez de Aguayo, actual legisladora de Renovación Popular y virtual senadora por el mismo partido.
El apoyo de ambas bancadas se replicó con la Ley que elimina el uso del lenguaje inclusivo; la Ley de protección del embarazo de madre gestante, del niño por nacer y de su entorno familiar, así como con aquella que reconoce los “derechos del concebido”, lo que, en la práctica, puede afectar el acceso al aborto terapéutico. Esta última tuvo el respaldo de Sánchez Palomino, actual congresista y candidato presidencial de Juntos por el Perú.
En un contexto de creciente avance de la criminalidad, legisladores de Renovación Popular y Fuerza Popular se han mostrado a favor de las denominadas leyes “procrimen”: la que modifica la suspensión del plazo de prescripción de delitos; la que excluye a los partidos políticos de responsabilidad penal; así como aquella que beneficia a mineros informales y limita acciones contra estas actividades. En esta última, Sánchez Palomino, también, votó a favor.

RETORNO. Alejandro Muñante, a la izquierda; y María Jáuregui Martínez de Aguayo, a la derecha, tienen altas probabilidades de incorporarse al Senado.
Foto: Congreso
Asimismo, aunque no tuvo un respaldo en bloque, los congresistas de ambas bancadas votaron a favor de la ampliación del Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo), que agrupó, entre sus proyectos, uno de la autoría de Roberto Sánchez. En este caso, Fuerza Popular, Renovación Popular y Juntos por el Perú mostraron una postura en beneficio de este sistema que ha facilitado el blanqueo en la minería ilegal.
Otras iniciativas que, según las primeras y segundas votaciones en el Pleno, el fujimorismo y la agrupación de López Aliaga apoyaron, en mayoría, fueron la modificación de la Ley Forestal y de Fauna Silvestre (llamada “antiforestal”), la que flexibilizó el cambio de uso de suelo en la Amazonía, y la que limitó el mecanismo de la cuestión de confianza.
Pese a la marcada participación de Fuerza Popular en estas propuestas, su lideresa Keiko Fujimori insistió, el último 13 de abril, en que quien gobierna el Perú, desde hace 25 años, es el “antifujimorismo”. "Lo único que ha hecho es buscar excusas, inventarse cosas y lanzar muchos insultos”, afirmó.
Rostros conocidos
Hacia la Cámara Alta se perfilan rostros conocidos, como excandidatos presidenciales, excongresistas y legisladores en funciones. Según las cifras de la ONPE al 78,6%, los legisladores con mayor intención de voto en el Senado Nacional eran Rafael López Aliaga Cazorla, Alejandro Muñante Barrios, Katherine Ampuero Meza, por Renovación Popular; José Castillo Terrones —hermano del expresidente Pedro Castillo—, Silvana Robles Araujo, Bernardo Quito Sarmiento; por Juntos por el Perú; así como Miguel Ángel Torres, Martha Chávez Cossio y Fernando Rospigliosi Capurro, de Fuerza Popular.
Esto, si solo se toma en cuenta a los tres partidos con mayor presencia en el Senado. Juntos por el Perú, además, tiene a su candidato presidencial —Roberto Sánchez— disputando un escaño en la Cámara de Diputados. Al cierre de este informe, era el segundo más votado de su agrupación.
Muñante Barrios, legislador en funciones, ha sido uno de los principales promotores de normas que limitan la educación sexual y la igualdad de género en las escuelas. Rospigliosi Capurro, actual presidente del Congreso, ha defendido las denominadas leyes de impunidad.

ROSTROS. Fernando Rospigliosi, quien respaldó las denominadas leyes de impunidad, es uno de los más votados en el Senado Nacional por Fuerza Popular.
Foto: Andina
Para los especialistas consultados por este medio, a pesar de que sus integrantes provienen de una reciente elección, no se trata de un Congreso totalmente nuevo.
“Es imposible que corrientes políticas, independientemente de nuestros gustos, no existan. Van a ir desapareciendo o siendo castigadas por el electorado, como ahora pasó con algunas. Pero otras hacen su trabajo y cumplen sus objetivos”, señaló Guillermo Loli, de Ipsos Perú.
Entre las razones por las que se ha elegido a fuerzas políticas que integran el Congreso con niveles históricos de desaprobación, Gil Piedra explica que la imagen del Congreso diluye los rostros individuales y que los partidos elegidos no necesariamente representan al Parlamento, sino a sectores de la población con preferencias, identidades e ideologías definidas.
“Al momento de una elección, en la medida que son las marcas o son las agrupaciones que representan efectivamente a estas agendas nacionales, terminan siendo las más votadas”.
En este Senado, añadió, habrá algunos rostros nuevos, pero las viejas agendas se mantienen.