Rezagos en la vacunación Covid-19 aumenta vulnerabilidad de adultos jóvenes

Más de 3 millones de adultos mayores de 40 años aún no han recibido ninguna dosis de la vacuna contra la Covid-19 en nuestro país. La falta de estudios a profundidad y de seguimiento individual de los rezagados dificulta la identificación de las causas. Los centros de salud reportan que los adultos jóvenes sin vacunar predominan entre los pacientes que requieren atención hospitalaria y en áreas de cuidados intensivos.

BRECHAS. Más de 21,2 millones de vacunas se han aplicado en el país, pero aún muchas personas vulnerables permanecen sin protección.

BRECHAS. Más de 21,2 millones de vacunas se han aplicado en el país, pero aún muchas personas vulnerables permanecen sin protección.

Foto: Andina

Actualizado al 13 de setiembre: 7:00 p.m.

 

A inicios de agosto, cuando Jorge* fue internado en el Hospital Regional de Loreto, la inmunización contra la Covid-19 para su grupo etario, mayores de 50 años, ya llevaba más de un mes desarrollándose en esta región, con dosis de Sinopharm. Jorge, sin embargo, no había acudido al vacunatorio, porque prefería recibir otra marca, según contó Juan Carlos Celis Salinas, médico infectólogo y jefe del Departamento de Enfermedades Infecciosas del centro de salud.

En el hospital, su estado se complicó rápidamente y terminó siendo internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). “Son personas que, teniendo la edad para vacunarse, no lo hicieron. Agravaron solo por esperar”, dice el infectólogo.

La vacunación en Perú ha logrado progresos importantes en las últimas semanas. A la fecha, más 21,9 millones de dosis de Sinopharm, Pfizer y Astrazeneca ya han sido aplicadas en todo el territorio nacional. El avance ha sido progresivo, según grupos y edades de mayor riesgo. Pero no es homogéneo: un importante porcentaje de la población que pertenece a grupos etarios vulnerables, aún no ha recibido una sola dosis de la vacuna contra el nuevo coronavirus. 

Lima ha vacunado a más del 50 % de su población, mientras que Puno a poco más del 25 % de sus habitantes".

En el ámbito nacional, por ejemplo, más de 3 millones de personas mayores de 40 años permanecen desprotegidas contra esta enfermedad. Si solo se considera a los mayores de 50 años, la cifra bordea 1,6 millones de habitantes sin una sola dosis contra la Covid-19 aplicada. Mientras que, en el rango de 30 a 39 años, cuya inmunización inició la tercera semana de agosto en Lima y Callao, aún hay más de 3,1 millones sin vacunar en todo el país.

La cobertura de la inmunización también varía entre regiones. Según información del Repositorio Único Nacional de Información en Salud (Reunis), mientras en Tacna, Ica, Lima y Callao la vacunación (con, por lo menos, una dosis) ya alcanzó a más del 50 % de la población objetivo; en Puno y Loreto, esta apenas no supera un alcance del 30 % de sus habitantes elegibles para la vacunación.

 

Vacunación contra la Covid-19
REZAGADOS. Más de 3 millones de adultos mayores de 40 años aún no han recibido ninguna dosis de la vacuna Covid-19.
Foto: Andina

 

Aunque el país atraviesa por un periodo de descenso en los contagios y fallecimientos por Covid-19, los especialistas recomiendan acelerar la vacunación, ante la posible llegada de una tercera ola. Para Angela Uyen Cateriano, médica peruana y asesora de políticas de salud para Médicos Sin Fronteras (MSF), eso implica comprender y atender las causas en las brechas de acceso, pero también la reticencia a ciertas vacunas por parte de algunos sectores de la población. Las autoridades sanitarias locales aún no han desarrollado ningún estudio al respecto.

¿Por qué personas en edad de vacunarse aún no han sido inmunizadas? OjoPúblico consultó con especialistas de diferentes áreas sobre esta compleja interrogante. A pesar de que Perú es un país con altos niveles de vacunación contra otras enfermedades, la desinformación ha influido negativamente en la aceptación de antígenos contra la Covid-19, y en especial, de ciertas marcas, como ocurrió con el paciente del doctor Juan Carlos Celis Salinas. Sin embargo, de acuerdo con los expertos, este no es el único factor: la falta de estrategias que se adapten a los diferentes perfiles de la población y los problemas de distribución en zonas alejadas, también dificultan el avance de la inmunización.

 

No siempre es la vacuna, sino la marca

 

En los años previos a la pandemia, Perú logró importantes tasas de inmunización para diferentes enfermedades. En 2019, por ejemplo, la vacuna antituberculosa y antineumocócica alcanzó coberturas superiores al 90 % en la población infantil. Ello demuestra la buena aceptación de la población peruana a este mecanismo de prevención de enfermedades.

Un estudio realizado por un grupo de investigadores peruanos, entre enero y febrero de 2021, previo al inicio de la vacunación contra la Covid-19 y a episodios de inmunización irregular como el Vacunagate, también identificó que tres cuartas partes de los entrevistados tenía intención de vacunarse contra esta enfermedad.

La investigación, liderada por Percy Herrera Añazco, médico e integrante del Instituto de Evaluación de Tecnología en Salud e Investigación (Ietsi) de Essalud, encuestó virtualmente a más de 17 mil peruanos adultos de todo el país. El estudio reveló que algunos factores predominantes asociados a una mayor intención de vacunarse eran la inseguridad económica y alimentaria de los entrevistados. Asimismo, mostró que la aceptación era mayor en provincias como Lima, donde superaba el 81,4 %; mientras que en Madre de Dios, esta era de 53,9 %.

El acceso es un factor clave en la aceptación de la vacuna", dice Angela Uyen, médica y asesora de MSF.

¿Cómo se explica entonces el rechazo a la vacunación de ciertos sectores? Herrera Añazco señala que uno de los aspectos que no fueron considerados en esta investigación, fueron los tipos y marcas de la vacuna. “Sospecho que tiene que ver con preferencias de las vacunas, más que un problema en la intención de vacunarse en general. Este es un problema que estamos tratando de resolver en un próximo estudio”, dijo el especialista.

A esto se suma las campañas de desinformación masivas durante el proceso de vacunación, que han logrado influir negativamente en la aceptación de ciertas dosis. Además de los mensajes promovidos por grupos antivacunas, quienes cuestionan la inmunización de manera constante y con argumentos sin base científica, el exministro de Salud, Óscar Ugarte, dijo que existía “una campaña contra Sinopharm por razones políticas”. 

 

Después de Pfizer (15,2 millones de vacunas), Sinopharm es la segunda marca más distribuida en el país, con 8,8 millones de dosis repartidas en todo el territorio, según información del Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares). Debido a las exigencias de la cadena de frío de Pfizer (requiere condiciones de transporte y almacenamiento de entre -25 y -15 °C), algunas zonas han recibido en mayor proporción dosis de Sinopharm, pues demanda condiciones logísticas más flexibles. 

Las vacunas de Pfizer han sido empleadas para inmunizar a adultos mayores en la etapa inicial de la campaña, y para proteger a menores y personas con comorbilidades. De aquí que muchas personas en edad para vacunarse no hayan acudido a los centros de inmunización cuando les correspondía ser inoculados con Sinopharm. “Las personas no dicen ‘no me voy a vacunar’, dicen ‘lo haré cuando me den Pfizer’. Eso no es reticencia a la vacunación, es rechazo a un tipo específico de vacuna”, sostiene Angela Uyen Cateriano.

La especialista señala, no obstante, que a lo largo de los últimos meses otros factores han influido positivamente en la intención de vacunarse, como las experiencias de familiares y amigos. “Si había miedo a las vacunas por argumentos [falsos], desde el 5G hasta la infertilidad, las personas al ver que 100 o 1.000 en su comunidad están vacunados y no pasa eso, tienden a aceptar más la vacuna. Por eso, el acceso es un factor clave”, dijo a OjoPúblico.

Puno, Loreto y Huánuco registran bajos porcentajes de vacunación en su población objetivo".

Este acceso está condicionado por las características geográficas y culturales de cada región. El infectólogo Juan Carlos Celis Salinas también advierte que en regiones como Loreto, que cuenta con una de las coberturas más bajas en el ámbito nacional (18,4 %) junto con Puno (14,5 %), se presentan problemas relacionados a la distribución en la zonas más alejadas, y a estrategias interculturales para informar sobre los beneficios de la inmunización.

“Loreto es la región más grande y con más difícil acceso. Para llegar a ciertas zonas se necesita un buen presupuesto y lo que escucho es que no se asigna suficiente. Otra razón es el tema intercultural. Ha habido desinformación y rechazo de algunas comunidades nativas, lo que ha paralizado el avance de la vacunación. Es un tema complejo”, dijo Celis Salinas. 

En Loreto, solo 160.640 personas, de una población objetivo de 875.168 personas, han sido vacunadas contra la Covid-19, según información del Reunis. Otras regiones con baja cobertura en la inmunización son Puno, con 153.458 inmunizaciones completas de una población objetivo de 1’058.050 personas; Huánuco con 132.933 inmunizaciones completas (19,1 %) y Madre de Dios, con 27. vacunas completas (19,9 %).

 

 

Estrategias para mitigar las brechas

 

Al cierre de este informe el alcance de la vacunación completa en la población de más de 80 años es de 71,8 %, en el rango de entre 70 y 79 años, de 77 % y en el rango de entre 60 y 69 años, de 74,8 %. No obstante, aún hay más de 873 mil adultos mayores de 60 años que no han recibido ninguna de las dos dosis del antígeno.

La vacunación de personas de entre 50 y 59 años, que inició en Lima y Callao a finales de junio, alcanza el 66,9 % de cobertura en el ámbito nacional; mientras que el grupo de 40 a 49 años, que se realiza desde mediados de julio, apenas ha cubierto al 47,5 %. Por último, la inmunización del grupo de 30 a 39 años, que empezó en agosto, ha logrado una cobertura de 12,2 % en todo el país.

Para Ángela Uyen Cateriano, estas brechas podrían incrementarse en los rangos de edad menores. Esto se debe a que las nuevas generaciones han disfrutado de los beneficios de la vacunación desde su nacimiento —con la consecuente erradicación de la epidemia de viruela, por ejemplo— y nos son tan conscientes de la capacidad de los antígenos para prevenir enfermedades. “Las vacunas son víctima de su éxito. Las nuevas generaciones no perciben este riesgo. Eso nos dice que estamos fallando en la comunicación”, advierte la especialista.

La estrategia [de vacunación] tiene que cambiar a un enfoque microterritorial", opina el médico salubrista Alfredo Guzmán.

Alfredo Guzman Changanaqui, médico ginecobstetra y coordinador de la plataforma Salud y Derecho, sostiene que, en Perú, la vacunación contra la Covid-19 cumplió con priorizar a la poblaciones más vulnerables. Sin embargo, señala que los vacunatorios vacíos o con poca concurrencia, en esta etapa de la pandemia, revelan errores en la estrategia implementada por las autoridades sanitarias.

“Vemos vacunatorios vacíos y esto es por varias razones: los horarios, la distancia y el costo que implica acudir a ellos. Los vacunatones son más efectivos porque atienden de noche y feriados, pero queda un rezago grande de población que aún no acude. La estrategia tiene que cambiar a un enfoque microterritorial. ¿Dónde está la gente? En barrios, plazas, mercados. Se debe adecuar los horarios a la población y establecer como prioridad a los vulnerables”, indicó el también experto en Salud Pública a OjoPúblico.

Guzmán Changanaqui también considera que las estrategias microterritoriales deben “enfocarse en las personas”, es decir, considerar factores como el empleo y sus rutinas de desplazamiento. “¿Por qué los vacunatorios de San Juan de Lurigancho están vacíos? Probablemente las personas están trabajando y, además, se desplazan fuera del distrito”. Asimismo, dice el médico, el Ministerio de Salud (Minsa) debe emplear sistemas de información para ubicar a las personas que aún no se han vacunado y entender las razones detrás de ello.

Precisamente, Alexandro Saco Valdivia, director ejecutivo de Promoción de la Salud de la Dirección General de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública, indicó a este medio que las nuevas acciones del Minsa están orientadas a realizar vacunaciones masivas en conglomerados comerciales, mercados, lozas deportivas y centros comunitarios. 

“Los grupos [antivacunas] no son homogéneos, creer eso es un error", dice el epidemiólogo César Ugarte.

Las primeras brigadas se instalaron esta semana, en espacios de gran concurrencia como el Gran Mercado Mayorista de Santa Anita y el mercado de Mirones Bajos, ambos en Lima. “La estrategia tiene dos objetivos: cerrar brechas de segundas dosis [sin aplicar] y avanzar más rápido con los mayores de 30 años. Es una población con una dinámica [laboral] distinta, que generalmente trabaja durante todo el día o noche”, dijo Saco Valdivia. 

Para una segunda etapa de esta campaña, el Minsa evalúa instalar vacunatorios en centros de salud del primer nivel de atención. “Han estado bastante limitados. Pero ahora estamos viendo cuáles son los requisitos mínimos y se están analizando las ubicaciones geográficas más estratégicas". No obstante, no se ha considerado aún incluir a farmacias en esta estrategia.

César Ugarte Gil, médico epidemiólogo e investigador de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), por su parte, explica que es necesario identificar a los diferentes sectores que se oponen a la inmunización, para brindar información específica que resuelva sus dudas o temores. “Los grupos no son homogéneos, creer eso es un error. Se necesitan mensajes para cada uno y eso no lo veo todavía. No va a existir un 100 % de cobertura, pero hay que reducir el rechazo al mínimo”, sostuvo.

 

Vacunación contra la Covid-19 de jóvenes
AVANCE. El viernes 10 de setiembre comenzó la inmunización de mayores de 27 años en Lima y Callao. 
Foto: Andina

 

Entre los incentivos y la obligatoriedad

 

Aunque cuestionada, una estrategia empleada por diferentes gobiernos para incrementar la disposición de la población a vacunarse, es el uso de incentivos. En Estados Unidos, por ejemplo, varios estados han realizado ofrecimientos inusuales, desde la entrega de dinero hasta el sorteo de artículos de valor. En América Latina, Chile otorga un pase de movilidad a las personas con inmunización completa. Se trata de un certificado que les brinda flexibilidad para su desplazamiento en zonas en cuarentena. 

Mientras que, en Perú, la municipalidad de La Molina ofreció recientemente beneficios tributarios para aquellas personas que hayan recibido por lo menos una dosis. El Concejo Municipal de este distrito aprobó una ordenanza para que los vacunados accedan, por ejemplo, a la condonación del 100 % de intereses moratorios y multas tributarias, durante el pago del impuesto predial y arbitrios municipales. Así también, en la región Ucayali, el Gobierno Regional organizó el sorteo de una mototaxi entre quienes recibieron dos dosis de la vacuna contra la Covid-19.

Pero, ¿son los incentivos una estrategia eficiente para impulsar la vacunación? Para la médica Angela Uyen Cateriano, el alcance de estas políticas tiene un límite. “Pueden llegar a quiénes se convencen por este tipo de beneficios. Pero es un grupo reducido, no todo el mundo se convencerá, porque las razones para no vacunarse son diversas, desde políticas, hasta [por motivos] de religión y dudas en la ciencia”, precisó.

Las razones para no vacunarse son diversas, desde políticas, hasta dudas en la ciencia”, explica Uyen.

Por el momento, según Saco Valdivia, el Minsa no ha considerado la entrega de incentivos materiales o bonos económicos, como estrategia nacional para incrementar el alcance de la inmunización.

De igual manera, algunos países han implementado restricciones para personas no protegidas. Por ejemplo, el Consejo Constitucional de Francia aprobó la obligatoriedad de la vacunación para los trabajadores de la salud y la vigencia de un pase sanitario, que los ciudadanos deben presentar antes de ingresar a espacios de recreación o culturales, con un aforo superior a 50 personas. El último jueves, Joe Biden, presidente de Estados Unidos, también presentó un plan para que la aplicación de antígenos sea obligatoria en los trabajadores del Poder Ejecutivo y agencias federales.

Según Alfredo Guzmán, si bien es preferible invertir en mejorar las estrategias de información, antes que otorgar incentivos, las autoridades sanitarias sí deberían imponer algunas restricciones al personal de salud y funcionarios públicos. “Es una responsabilidad del establecimiento proteger a los pacientes y a su personal. Si alguien quiere trabajar, tiene que estar vacunado. El ejemplo de Francia es que ninguna persona que trabaja en el sector público, puede estar sin vacunar”, dijo a OjoPúblico.

 

Vacunas seguras y eficaces

 

En las últimas semanas, la positividad diaria de Covid-19, así como el promedio de fallecidos, se ha mantenido en niveles bajos en el ámbito nacional. Sin embargo, especialistas consultados por OjoPúblico coinciden en que el nuevo perfil de los hospitalizados por esta enfermedad son personas cada vez más jóvenes y sin vacunar.

Mientras en la primera ola de la pandemia, los más afectados fueron los adultos mayores (de más de 80 años), la edad promedio actual no sobrepasa los 40. “Ahora tenemos pocos pacientes, pero nuestros análisis nos permiten identificar que el promedio actual de edad es de 36 años. El mes pasado fue 38, y el anterior, 40”, explica Sixto Sánchez Calderón, médico epidemiólogo y jefe de Epidemiología del Hospital de Emergencia de Ate Vitarte. El especialista estima que una de las causas de las variaciones en este perfil, es la priorización de la vacunación a mayores de 60 años, durante el primer semestre del año.

En este establecimiento, ubicado en Lima y especializado desde 2020 en la atención de pacientes Covid-19, se registraron 74 hospitalizaciones por esta enfermedad en los primeros ocho días de setiembre. Además, de acuerdo a Sánchez Calderón, un análisis realizado con datos de pacientes hospitalizados entre mayo y junio, les ha permitido identificar que las personas no protegidas tuvieron hasta 30 % más probabilidades de fallecer.

 

Vacunas Covid-19
RIESGOS. Especialistas advierten que el perfil predominante de hospitalizados por Covid-19 son adultos menores de 50 años sin vacunar.
Foto: Andina

 

Por su parte, Carlos Lescano Alva, médico intensivista del Hospital Rebagliati y presidente de la Sociedad Peruana de Medicina Intensiva (Sopemi), señala que, en la actualidad, las personas que llegan a ocupar camas UCI son, en su mayoría, adultos jóvenes no vacunados y sin comorbilidades. Estima, además, que, en promedio, el 40 % de estos pacientes son menores de 50 años. 

Hace un mes, la Sopemi informó que el 90 % de ingresos a UCI eran pacientes que no habían recibido ningún antígeno, y que entre el 7 y 8 % habían recibido una sola dosis. Lescano Alva advierte que estas cifras deben ser reevaluadas, por el avance de la vacunación y por el aumento de casos de la variante Delta, que presenta escape inmunológico. Es decir, mayor resistencia a las vacunas.

Además, a finales de agosto, Juan Carbajal, ingeniero electrónico e integrante del portal de datos Open Covid-19, presentó un análisis en base a información del Portal de Datos Abiertos. Este mostró que el 50 % de los hospitalizados sin vacunar fallecían. Mientras que, en pacientes con una inmunización completa, el porcentaje de muertes estaba por debajo del 5 %.

Los análisis revelan que todas las vacunas han demostrado ser efectivas y seguras para reducir las hospitalizaciones y fallecimientos en Perú. Para el internista Carlos Lescano, sin embargo, no se pueden comparar los efectos de las diferentes marcas en este momento, porque vacunas como Pfizer se han aplicado a pacientes con comorbilidades, mientras que las de Sinopharm, a pacientes jóvenes. Pero, “más allá de las cifras, es evidente que hay una gran diferencia entre los no vacunados y aquellos que han recibido las dos dosis. Si no nos vacunamos cuando nos toca, somos candidatos para ingresar a cuidados intensivos”, advierte el especialista.

 

*El nombre del paciente no fue revelado por secreto profesional.

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