Consejos para detectar y prevenir los golpes de calor por temperaturas extremas

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) ha pronosticado temperaturas de hasta 35 °C en Lima y El Callao, con una sensación térmica que podría bordear los 38 °C, en los próximos días. En la costa norte se esperan valores de hasta 38 °C y, en el sur, temperaturas de entre 28 °C y 35 °C. Además, hay una alerta epidemiológica ante la posible ocurrencia de golpes de calor. En esta guía, especialistas dan consejos prácticos para evitar los daños producidos por las olas de calor y las temperaturas inusualmente altas.

RÉCORD. En enero, se superaron las temperaturas promedio del siglo XX para esa época del año e, incluso, un pico de 2016.

RÉCORD. En enero, se superaron las temperaturas promedio del siglo XX para esa época del año e, incluso, un pico de 2016.

Foto: Andina / Héctor Vinces

Los récords en las temperaturas trascienden las fronteras. El mes pasado fue el enero más caluroso registrado en América del Sur y a nivel global de los últimos 175 años, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés). 

Estas condiciones, que superaron el promedio mundial del siglo XX e, incluso, un pico de 2016, han convertido a enero de 2024 en el octavo mes consecutivo con hitos térmicos. Todo esto se enmarca en la ocurrencia del fenómeno El Niño, la crisis climática y otros factores atmosféricos

En Perú, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) informó, el pasado 16 de febrero, que se habían registrado olas de calor diurnas que superan los 30 días en las regiones de Tacna y Arequipa. Las temperaturas diurnas, asimismo, alcanzaron récords en Piura (39 °C), Lima (36 ºC), Moquegua (36,7 ºC), Tacna (32,2 ºC), Arequipa (31,6 ºC) y Apurímac (28,2 ºC).

Estos valores, por encima de los normales, continuarán durante la segunda quincena de febrero, de acuerdo a los pronósticos del Senamhi. 

 

En Lima Metropolitana y el Callao se espera alcanzar temperaturas diurnas de hasta 35 °C, con una sensación térmica de hasta 38 °C, entre el 19 y el 22 de febrero. En las noches se presentarán valores cercanos a los 25 °C para Lima oeste, 24 °C en Lima centro, y de 23 °C para Lima norte, Lima sur y Lima este. 

Mientras que, en la costa norte, se esperan temperaturas diurnas de entre 28 °C y 38 °C, y, en la costa centro, de entre 28 °C y 36°C. Para la costa sur, por último, la predicción es de 28 °C a 30 °C en el litoral, y de entre 30 °C y 35 °C en los valles costeros.

Las altas temperaturas ponen en riesgo la salud de las personas. El último reporte de Lancet Countdown sobre salud y crisis climática, señala que, entre 2018 y 2022, las muertes de personas mayores de 65 años atribuibles al calor, en Perú, aumentaron en 142,3% en comparación con las ocurridas entre 2000 y 2004. 

 

En este contexto, el Ministerio de Salud (Minsa) mantiene una alerta epidemiológica por riesgo de golpe de calor, para implementar acciones de vigilancia.

Las altas temperaturas pueden causar desde malestares leves hasta cuadros graves, que ponen en peligro la vida de las personas. ¿Cómo detectar estos casos? ¿Qué hacer ante un golpe de calor? ¿Quiénes son más vulnerables? ¿Qué lugares son más riesgosos? En esta guía, especialistas detallan los cuidados a tener frente a las elevadas temperaturas.

 

¿Qué ocurre en nuestro organismo cuando hace mucho calor?

La guía para acciones basadas en la salud de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que la temperatura promedio del cuerpo humano está en el rango de 36,1 °C a 37,8 °C. La regulación de la temperatura corporal está a cargo del hipotálamo, ubicado en la base del cerebro. Esta zona se encarga de modular la generación y la pérdida de calor, a través de mecanismos de termorregulación.

"Cuando esta parte del cerebro detecta que hay un cambio de temperatura por encima o por debajo de la temperatura normal, va a dar la orden de regular. Hay hasta cuatro formas de hacerlo", cuenta César Cabezas Sánchez, infectólogo del Instituto Nacional de Salud (INS).

La primera de ellas está vinculada al sudor y la respiración: cuando hay un aumento de la temperatura, se activa la vasodilatación (los vasos sanguíneos se ensanchan o dilatan) para producir sudor. El objetivo de este último es enfriar al cuerpo interactuando con el aire. También se aumenta la frecuencia respiratoria, para disipar el calor con el aire que es inhalado y exhalado. 

Infografía golpes de calor

PELIGRO. Golpes de calor son una emergencia médica que debe ser atendida de inmediato. 
Ilustración: OjoPúblico / Claudia Calderón.

 

Otro mecanismo de regulación es la radiación. Esta funciona en contextos con temperaturas inferiores a los 20 °C, es decir, condiciones en las cuales el cuerpo empieza a perder calor. El tercero es la convección, que disminuye el calor por medio de la circulación de agua o aire frío en contacto con la piel. Finalmente, mediante la conducción, se enfría el cuerpo con el contacto directo de objetos gélidos.

El especialista del INS explica que el incremento repentino y extremo de la temperatura puede provocar el fallo de los órganos. En estos casos, los mecanismos de disipación del calor se deterioran, y no son efectivos para bajar la temperatura del cuerpo. Entonces, se producen enfermedades relacionadas al calor.

"Cuanto más abrupta es la exposición a altas temperaturas, más rápido puedes presentar un golpe calor. Es una situación muy grave, ya que la letalidad puede llegar a 30% o 50%", advirtió el especialista.

 

¿Qué es la hipertermia?

Los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH, por su sigla en inglés) definen esta condición como la temperatura corporal anormalmente alta: en este estado, la termorregulación no funciona correctamente y el cuerpo no puede enfriarse solo. 

Existen formas leves de hipertermia, como el estrés por calor, la fatiga o los calambres. Así como condiciones más graves, como el golpe de calor.

Existen formas leves de hipertermia, como el estrés por calor, la fatiga o los calambres".

Los NIH indican que, entre los factores que aumentan el riesgo de hipertermia, se encuentran: no estar lo suficientemente hidratado, abrigarse demasiado, y no tener movilidad. 

Además, algunos medicamentos como diuréticos, sedantes, tranquilizantes y ciertos fármacos para el corazón y la presión arterial reducen la sudoración de las personas e interfieren con el mecanismo de termorregulación.

 

¿Cuáles son las enfermedades relacionadas con las altas temperaturas?

César Cabezas Sánchez señala que las enfermedades relacionadas con el calor pueden ser leves, moderadas y severas. En el primer grupo se encuentran el edema por calor, que es la hinchazón de las extremidades debido a la acumulación de líquidos; los calambres por calor, que son contracciones musculares involuntarias, y el síncope por calor, que provoca la pérdida transitoria de la conciencia.

El agotamiento por calor es una afección moderada, causada por la deshidratación debido a las altas temperaturas. El manual Cambio climático para profesionales de la salud, de la OPS, establece que este se da cuando la temperatura rectal aún es inferior a 40 °C y los pacientes no presentan compromiso neurológico.

El agotamiento por calor es una afección moderada".

Entre sus síntomas se encuentra la sed intensa, debilidad, palidez, taquicardia, pulso débil e hipotensión ortostática (descenso de la presión arterial). Si la persona no es tratada de forma oportuna, el agotamiento por calor puede convertirse en un golpe de calor.

 

¿Qué son los golpes de calor?

La principal diferencia entre el agotamiento y el golpe de calor es la temperatura corporal. Esta última condición se da a partir de los 40 °C de temperatura central. Cuando es el resultado de la exposición al calor ambiental, se le denomina golpe de calor clásico, pero también puede ocurrir por el ejercicio vigoroso, denominado golpe de calor por ejercicio o por esfuerzo.

Las personas con golpe de calor presentan piel fría y sudoración abundante, en el caso de un golpe de calor por esfuerzo. Cuando es clásico, en cambio, la sudoración es escasa. En ambos casos se puede experimentar fatiga, mareos, dolor de cabeza y náuseas. Además, hay síntomas cardiovasculares, como la taquicardia, la hipertensión e hipotensión.  

 

Amelith Álvarez La Torre, médica internista del Hospital Nacional Cayetano Heredia indicó a OjoPúblico que la frecuencia cardiaca normal de una persona se encuentra entre los 60 y los 90 latidos por minuto. En casos de golpe de calor, las pulsaciones aumentan sobre este rango.

"En el golpe calor, puede haber convulsiones, arritmia y un daño multiorgánico. Entonces, de todas las formas de enfermedades relacionadas con las altas temperaturas, la más severa es el golpe calor. Para su atención, se va requerir de soporte ventilatorio o hidratación endovenosa, que se realiza en un hospital", añadió Cabezas Sánchez.

 

¿Quiénes son más susceptibles a los golpes de calor?

Luciana Blanco Villafuerte, investigadora en Lancet Countdown Latinoamérica, indicó a este medio que, entre las poblaciones susceptibles a estos cambios extremos de temperaturas, destacan los niños menores de 5 años y los adultos mayores de 65 años. En el caso de bebés o infantes, esto ocurre porque sus cuerpos aún no saben cómo regular el calor.

Durante el episodio de El Niño de los años 1997-1998 se registraron 106 casos de menores afectados con síndrome febril sin causa y seis fallecidos. Un estudio, realizado por investigadores de el INS, la Universidad Peruana Cayetano Heredia, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y el Instituto de Medicina Tropical Alexander von Humboldt, publicado en la Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública, determinó que muchos de los síntomas presentados por estos infantes eran compatibles con enfermedades relacionadas a las altas temperaturas.

En cuanto a los adultos mayores, Blanco Villafuerte explica que, cuando uno tiene una edad avanzada, los órganos comienzan a fallar y aparecen las enfermedades crónicas que hacen vulnerables a las personas de la tercera edad. "También hay algunos estudios que dicen que los adultos mayores dejan de tener sed y, al ocurrir esto, no se mantienen muy hidratados", agregó.

Las embarazadas, personas con discapacidades y con enfermedades crónicas también son grupos vulnerables.

Niños y golpes de calor_Andina

RIESGO. Infantes, adultos mayores de 65 años, embarazadas, personas con discapacidad y enfermedades crónicas son algunos de los grupos más vulnerables.
Foto: Andina

 

Amelith Álvarez explica que, entre las condiciones que pueden ser agravadas por el calor, se encuentra la enfermedad renal crónica, debido a que las personas que la padecen tienen restringido el consumo de agua. "Entonces, lo que ocurre es que, cuando hay más calor, van a tener mayor sudoración y pueden deshidratarse, lo que causará afectaciones", refirió.

Según la guía de la OPS, las personas con diabetes mellitus y otros trastornos endocrinos pueden tener deteriorada la respuesta de irrigación de la piel, lo que, a su vez, afecta la disipación del calor.

Quienes tienen enfermedades cardiovasculares, por su parte, pueden presentar deterioro de las respuestas termorreguladoras y alto riesgo de enfermedad coronaria aguda y trombosis cerebral.

También están en mayor riesgo quienes realizan actividades al aire libre, como agricultores, trabajadores de construcción, vendedores ambulantes, policías o deportistas.

 

¿Qué hacer cuando ocurre un golpe de calor?

Cabezas Sánchez señaló que, en caso de mostrar algún síntoma compatible con el golpe de calor, se debe acudir de forma inmediata a un centro de salud y, en el trayecto, intentar bajar la temperatura de las personas con agua o compresas en el cuello y las axilas.

Si es posible, se debe alejar a la persona afectada de la exposición solar y llevarla a un lugar fresco. También se le puede dar de tomar agua fría y quitar la ropa que es innecesaria. 

El Minsa ha implementado la línea gratuita 113, que brinda atención las 24 horas, todos días del año, en el ámbito nacional, y puede ser contactada desde cualquier número fijo o público. Otra opción es escribir por WhatsApp o Telegram al número 955557000. 

 

¿Cómo evitar que las altas temperaturas afecten al organismo?

La OPS señala que el autocuidado es la primera medida para prevenir los efectos del calor extremo sobre el cuerpo. Se requiere tomar conciencia de los riesgos de las altas temperaturas en la salud y evitar la exposición prolongada al calor, mantener la hidratación y usar ropa adecuada. 

La nutricionista Margarita Aguilar Enciso indicó que un adulto puede tomar entre un litro y medio y dos litros de agua diarios para mantener la hidratación, dependiendo de la actividad física que desarrolle. 

En el caso de los niños pequeños, es recomendable que tomen tres vasos de 200 a 250 mililitros al día. En este periodo de incremento de temperaturas, se puede llegar a tomar un poco más de esta medida, pero no en exceso, manifestó.

El autocuidado es la primera medida para prevenir los efectos del calor".

"¿Cómo puedes saber si la persona está correctamente hidratada? Cuando uno va al baño, si ve que el color de la orina está muy concentrado, entonces no está hidratándose adecuadamente. El color debe ser de un amarillo ligero", señaló la nutricionista.

Se recomienda que la hidratación se realice con agua y no con líquidos que tengan azúcares, cafeína o alcohol. Además, se aconseja el consumo de frutas y verduras con altos niveles de líquido, como la sandía, papaya o piña. De igual modo, es preferible evitar comidas muy abundantes y grasosas. 

También es necesario evitar exponerse al sol entre las 10:00 a.m. y 4:00 p.m., lapso en el que hay mayor radiación solar. Lo mismo ocurre con el ejercicio físico en esa franja horaria. Si no es posible, destaca el Minsa, hay que procurar estar bajo la sombra.

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CUIDADOS. Adultos mayores y personas que trabajan al aire libre tienen más posibilidades de ser afectados por calor. 
Foto: Andina. 

 

El año pasado, se dio una intensa ola de calor que afectó a la Amazonía: cinco personas fallecieron a causa de golpes de calor en Madre de Dios. Cabezas Sánchez indica que una de ellas era un soldado que caminó 12 kilómetros al mediodía. "Debemos evitar hacer ejercicios extenuantes en esas horas", remarcó.

Además, hay que mantener a las personas más susceptibles a las altas temperaturas en ambientes ventilados (los ventiladores y otros aparatos ayudan). En cuanto a la vestimenta, se debe procurar usar ropa ligera de algodón, y de colores claros. 

 

¿Cómo cuidar a tu mascota de un golpe de calor?

Los perros, gatos u otras mascotas también pueden sufrir daños a su salud por el intenso calor. A diferencia de los seres humanos, estos animales no sudan. Es por ello que el Minsa recomienda que se tenga un recipiente con agua permanente para que las mascotas se refresquen. 

Entre los signos de alarma que deben tener en cuenta los dueños se encuentran: el jadeo persistente, los ojos hundidos, poca energía, temblores o vómitos. Si una mascota presenta estos síntomas, lo recomendable es colocar compresas con agua fría o hielo en sus axilas, vientre y patas, y acudir de inmediato al veterinario. 

 

¿Cómo afecta a la salud la sinergia del calor, el diseño urbano y la contaminación?

El mal diseño urbano puede incrementar todavía más las temperaturas, durante los meses de verano. Las zonas de la ciudad donde ocurre este fenómeno son denominadas Islas de Calor Urbano (ICU). Luciana Blanco Villafuerte indica que las mismas están caracterizadas por cuatro condiciones. 

La primera es la escasez de áreas verdes, que generan sombra y evitan que las temperaturas del suelo sean altas. "Hay estudios que indican que la diferencia de una zona donde hay árboles y una donde no, puede ser de cinco o seis grados centígrados", detalló.  

Otro aspecto que contribuye a la exacerbación del calor es el material con el que se construye una vivienda y su diseño. "El cemento, asfalto y los techos oscuros acumulan calor, que se libera por las noches. Durante la noche, nuestro cuerpo descansa del estrés térmico de la mañana. Sin embargo, cuando estamos dentro de una isla urbana de calor y toda esa temperatura se libera en la noche, no tenemos ningún descanso", explicó la investigadora de Lancet Countdown.

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SINERGIA. La contaminación, la falta de planificación urbana y el calor son perjudiciales para la salud. 
Foto: Andina. 

 

El uso de aires acondicionados también puede incrementar el calor en las ICU, por la emisión de CO2. Finalmente, las calles angostas y la presencia de edificios muy altos también aumentan las temperaturas. 

Algunas medidas, como la reforestación o la implementación de techos verdes, ayudan a controlar el calor excesivo. En cuanto a la polución, la especialista indica que hay ciertos contaminantes en el aire que comienzan a exacerbar y se mantienen más tiempo en el ambiente debido a las altas temperaturas. 

“Tener PM2.5 [material particulado en altas cantidades] más el calor significa que se tendrá más visitas a emergencias”, dijo Blanco Villafuerte, en referencia a la acción de este contaminante sobre la salud de las personas. 

Esta situación es particularmente relevante en algunas ciudades del país, donde los niveles de contaminación en el aire superan los límites máximos establecidos por la Organización Mundial de la Salud.

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