Cusco: Aeropuerto de Chinchero avanza sobre caminos Inca y coloniales

Consultorías contratadas por el Estado el 2010 y 2011 advierten la existencia de vestigios históricos en el terreno donde hoy se construye el segundo aeropuerto de Cusco. La obra no tiene Certificado de Inexistencia de Restos Arqueológicos.

REMOCIÓN. El movimiento de tierras para el futuro aeropuerto internacional de Cusco, ubicado en el distrito de Chinchero, en la provincia de Urubamba.

REMOCIÓN. El movimiento de tierras para el futuro aeropuerto internacional de Cusco, ubicado en el distrito de Chinchero, en la provincia de Urubamba.

Foto: Presidencia de la República

Cusco. Chinchero, un distrito del Valle Sagrado que ha podido combinar su actividad agrícola con el potencial turístico, es hoy escenario del paso de excavadoras que allanan el terreno donde se construirá el aeropuerto del mismo nombre. La obra avanza pese a que dos estudios contratados por el Estado, hace ocho años, reconocen la existencia de tres caminos Inca y trece rutas coloniales dentro de las 357 hectáreas del proyecto.

El aeropuerto de Chinchero no cuenta con el Certificado de Inexistencia de Restos Arqueológicos (CIRA), requisito para obras de envergadura que involucran la remoción de terrenos superficiales. El Ministerio de Cultura es quien emite el CIRA luego de realizar un Proyecto de Evaluación Arqueológica (PEA), es decir, un estudio que determina la existencia de vestigios que merecen ser protegidos. Si el PEA los identifica no se puede expedir el CIRA. 

El mes pasado, en una entrevista a un medio local, la ministra de Cultura, Ulla Holmquistl, sostuvo que el CIRA se emitirá posteriormente porque el PEA arrojó que solo habían "trazos de caminos carrozables" en la zona. "En realidad son una proyección de trazos. No hay ninguna evidencia monumental, no hay un piso, no hay muritos", añadió. Pero el estudio de asesoría arqueológica y el PEA que se realizaron en Chinchero el 2011 -a los que Ojo-Publico.com tuvo acceso-, dicen más que eso.

El 2010 la entidad estatal que promueve la obra, Proinversión, contrató a la empresa Trashumantes para que realice la ‘Consultoría encargada de reconocimiento arqueológico y gestión del CIRA’. Esta tarea implicaba elaborar un estudio de asesoría arqueológica de campo, un Plan de Monitoreo Arqueológico (en caso se encuentren vestigios importantes) y tramitar los expedientes del CIRA . 

El 11 de febrero del 2011 Trashumantes presentó las conclusiones de su asesoría arqueológica. El documento lleva la firma de la arqueóloga Lucía Balbuena Cotlear y concluye que los terrenos donde se construirá el aeropuerto albergan siete elementos arqueológicos aislados (fragmentos de cerámicos), tres caminos Inca y 13 rutas coloniales, los cuales forman parte de un Paisaje Cultural Arqueológico.

DEMORA. El Ministerio de Cultura aún no emite el Certificado de Inexistencia de Restos Arqueológicos, pero la remoción de tierras en Chinchero empezó hace unas semanas. 
Foto: Ojo-Publico.com / Clarys Cárdenas.

"Como resultado de los trabajos de arqueología en el área del futuro aeropuerto se han registrado evidencias culturales de diversa índole: 3 caminos prehispánicos (de filiación Inca), 13 caminos coloniales y 7 elementos arqueológicos aislados. Estas evidencias culturales no son clasificadas como Sitio Arqueológico, sino que se trata, según la clasificación de patrimonio, de áreas de Paisaje Cultural Arqueológico", precisa el informe.

Y añade: "Se ha solicitado al Ministerio de Cultura de Cusco y de Lima información respecto al estado de declaratoria de los caminos prehispánicos vinculados al proyecto. De manera extraoficial, personal del Ministerio de Cultura de Cusco nos ha informado que estos caminos han sido registrados por arqueólogos del Proyecto Qhapaq Ñan, pero aún no han sido declarados como Patrimonio Cultural de la Nación". 

En este sentido, la recomendación final de la consultora Trashumantes fue que el Ministerio de Cultura deje en suspenso el expediente de solicitud del CIRA hasta que se efectúe un PEA con excavaciones y se realice el rescate de los vestigios. 

El entonces Director Ejecutivo de ProInversión, Jorge León Ballén, recepcionó el informe el 11 de febrero del 2011 y le comunicó al ministro de Cultura, Juan Ossio Acuña, que "Proinversión se responsabilizará por los eventuales daños y perjuicios al Patrimonio Arqueológico Nacional que se puedan generar durante la ejecución del PEA para el Proyecto del Aeropuerto de Chinchero", como consta en el oficio 119-2011.

Caminos Inca

En junio del 2011, mediante la Resolución Ministerial 342-2011, el sector Cultura autoriza la realización del PEA y designa al arqueólogo William Cjuiro Mescco como encargado. En la redacción de su informe, Cjuiro confirmó la existencia de los caminos Inca y coloniales identificados por Trashumantes, incluso explica que estos también atraviesan tres comunidades campesinas: Ayllo Pongo, Yanacoma y Raqchi.

"Durante los trabajos de prospección arqueológica en el área del futuro Aeropuerto Internacional de Chinchero se han registrado un total de tres caminos de filiación Inca y 13 caminos de filiación  colonial.  (...) se registraron además siete elementos arqueológicos aislados", se lee en el documento.

Sin embargo, en sus conclusiones, el arqueólogo dice que al hacer las excavaciones ya no encontraron estos cerámicos porque "la tierra había sido removida por los propietarios" y le resta importancia a las rutas Inca al señalar que "los caminos registrados son únicamente sendas y no presenta arquitectura u otro tipo de infraestructura asociada".

AVANCES. La empresa Altesa, la encargada de la remoción de tierras, ya obtuvo licencia de la ANA para usar el agua de una laguna con el fin de allanara el camino.
Foto: Ojo-Publico.com / Clarys Cárdenas.

Al final, el PEA deja abierta la posibilidad de otorgar el Certificado de Inexistencia de Restos arqueológicos (CIRA). "De no ser factible la emisión de CIRA, se recomienda otorgar autorización para la construcción del Aeropuerto de Chinchero complementando con la presentación de un Plan de Monitoreo", agrega.

El sector Cultura no profundizó estos informes. Ocho años después de recibirlos el ministerio todavía no emite el CIRA en Chinchero, un componente obligatorio para garantizar la protección de vestigios culturales, según la Ley General de Patrimonio y el Decreto Supremo 003-2014-MC. Incluso el artículo 105 de dicho decreto establece multas de 0,25 hasta 1.000 UIT (S/4.200) por realizar excavaciones sin autorización en Paisajes Arqueológicos, pero el encargado de aplicar la sanción es el mismo Ministerio de Cultura.

Gabriela Ramos, historiadora de la Universidad de Cambridge e investigadora de la región andina, pudo revisar los documentos tras un pedido de acceso a la información y cuestionó la contradicción en sus conclusiones. 

"Hay un reconocimiento explícito de que se trata de caminos Inca y coloniales, no es posible ignorarlos, parece que quisieran minimizar su valor arqueológico. Resulta extraño que estos vestigios, bastante claros, no hayan sido evaluados y se busque la forma de continuar evadiendo los pases para la obtención del CIRA. La  presión de Proinversión es fuerte porque consigue hacer el PEA y califica de ‘sendas’ a los caminos. Tratan de minimizar su importancia", dijo a Ojo-Publico.com. 

El arqueólogo y gestor de patrimonio, Lenin Valdivieso, explicó que el Qhapaq Ñan cuenta con caminos principales y ramificaciones que siguen presentes en Chinchero. “La construcción del aeropuerto desaparecería por completo todos estos elementos y sobretodo contribuiría a que el turismo sea una actividad depredadora de la cultura y la historia”, añadió.

IMPACTO. El EIA de la obra indica que el ecosistema tendrá una recuperación inmediata “tras el cese de la actividad". Los expertos consideran que esto es irreal.
Foto: Ojo-Publico.com / Clarys Cárdenas.

Este medio se comunicó con la oficina del prensa del Ministerio de Cultura, pero no obtuvo respuesta. En tanto, el arqueólogo Saturnino Fernández Carrasco, coordinador general del Programa Qhapaq Ñan de dicho ministerio, dijo que no tenía autorización para opinar sobre el tema. Asimismo, voceros de prensa de Proinversión indicaron que la institución que debe pronunciarse es el sector al que está adscrito: el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), pero este tampoco respondió.

Riesgo de hundimiento

El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del aeropuerto de Chinchero también ha tenido cuestionamientos. Raúl Carreño Collatupa, geólogo experto gestión de riesgos, indicó que la meseta ubicada en el camino Chinchero - Maras tiene tendencia a la disolución de materiales y formación de cavernas subterráneas, por lo que sería un riesgo.

“Un aeropuerto en esta zona no soportaría el peso de un aterrizaje y colapsaría (…) el último hundimiento en esta meseta se presentó el 2003 y los pobladores conocen la realidad de este tipo de suelos. El proyecto del aeropuerto no tiene un estudio geofísico con georadar, que era necesario para este caso. No hay un estudio geológico serio, el EIA solo es copia de la información de Ingemmet [Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico]", señaló a este medio.

El EIA fue presentado el 2015 y aprobado en 52 días. El estudio reconoce 23 impactos ambientales; 13 en la etapa de construcción y 10 en la etapa de operación. Sin embargo, los impactos solo fueron identificados en el área de influencia directa del proyecto, es decir, en el polígono donde se construirá el aeropuerto, y se indica que los impactos posibles a su ecosistema tendrán una recuperación inmediata “tras el cese de la actividad".

"Es difícil concebir que la degradación de los ecosistemas generada por el proyecto se va a revertir, que la fauna no se verá afectada. Es como pensar que las aves y serpientes de la zona se van a quedar a esperar que el proyecto culmine para regresar a su hábitat", menciona Marco Zeisser Polatsik, ingeniero agrónomo especialista en gestión social del agua. 

Respecto a los efectos que tendrá la obra en las fuentes de agua se menciona el deterioro de la calidad y modificación del patrón de drenaje de la cuenca del río Corimarca, y no de las cuatro microcuencas que existen en la zona: Huaypo, Urquillos, Marcuyohuayjo y Corimarca, en esta última se encuentra la laguna de Piuray que abastece el 42% del agua potable que consume la ciudad de Cusco.

AGUA. Los comuneros de Huila Huila no quieren que la empresa Altesa siga extrayendo agua de las lagunas que los abastecen.
Foto: Rocio Cjuiro 

El pasado 18 de junio, la empresa Altesa Contratistas Generales -la encargada de realizar los movimientos de tierras- recibió de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) la autorización para extraer agua de la laguna Poncolay, a fin de usarla en sus labores. Este efluente conecta cuesta abajo con la laguna Chakapunku que abastece a la comunidad de Huila Huila. No se consideró la opinión de la Junta de Regantes de Chakapunku, pues no está inscrita dentro de ANA. 

"Nosotros nos dimos cuenta de que el agua en nuestra laguna estaba secándose, el caudal bajó considerablemente y estamos preocupados porque es época de riego", afirma Rocío Cjuiro, comunera de Huila Huila y secretaria de dicha Junta de Regantes. Ella asegura que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) -al que está adscrito Proinversión- no les consultó sobre esta mega construcción, y ahora se ven afectados.

El Ministerio de Cultura respondió nuestras interrogantes a través de un correo electrónico. En este confirma que "el CIRA [Certificado de Inexistencia de Restos Arqueológicos] es necesario para la ejecución de cualquier proyecto de inversión pública y privada", según lo ordena el Decreto Supremo 003-2014. Sin embargo, indican que cuando el Estado encargó elaborar el PEA (Proyecto de Evaluación Arqueológica) de Chinchero estaba vigente otra norma, la Resolución Suprema 004-2000, que no establecía tal obligatoriedad.

Respecto los caminos de filiación Inca y coloniales, señalan lo siguiente: "El registro catastral que se tiene indica que la segmentación de caminos registrados más bien correspondería a proyecciones de trazos, pues al no tener la estructura arquitectónica que formalice su concepción como camino prehispánico, sugiere que esta sería una habilitación posterior".

Aún asi, precisan que el 2012, como medida de prevención, su sector ordenó que se realice un plan de monitoreo arqueológico antes del inicio de las obras de ingeniería. El plan deberá incluir "el levantamiento planimétrico y descripción detallada de los componentes de la traza de los caminos identificados, con la Coordinación de Qhapaq Ñan – Sede Cusco", agregaron, sin dar más detalles sobre el resultado de esta intervención.

Este artículo fue actualizado el 02.07.19  a las 13:20 p.m. 

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