Espinar: Detectan presencia de metales tóxicos en agua de consumo humano

Análisis de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) revela la presencia de hierro, arsénico y otros metales que superaron los límites máximos permitidos en la provincia cusqueña de Espinar.

AGUA Y METAL. Análisis de Digesa en Espinar detectó la presencia de hierro, arsénico y otros metales que superaron los límites máximos permitidos.

AGUA Y METAL. Análisis de Digesa en Espinar detectó la presencia de hierro, arsénico y otros metales que superaron los límites máximos permitidos.

Foto: Vidal Merma.

Cusco. Un reciente estudio de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) detectó la presencia de metales por encima de los niveles permitidos en varias muestras del agua destinada al consumo de la población de Espinar. Esta provincia, ubicada a poco más de 230 kilómetros de la ciudad del Cusco, se encuentra próxima a las compañías mineras Antapaccay y Hudbay Perú, que pertenecen a las multinacionales Glencore y Hudbay Canadá, respectivamente.

La evaluación de la Digesa se realizó a pedido de la Dirección Regional de Salud Cusco que, en octubre de este año, entregó los resultados a la Red de Salud Canas Canchis, en Espinar. Ojo-Publico.com accedió al informe completo y detalla aquí los principales hallazgos.

El análisis detectó la presencia de 23 metales y minerales, de los cuales el arsénico, hierro, manganeso y aluminio se encontraban con una concentración mayor a la establecida por el Reglamento de la Calidad del agua para consumo humano de la Digesa y por el Estándar de Calidad Ambiental (ECA).

Las 45 muestras analizadas fueron recolectadas entre los años 2016 y 2018 en las localidades de Mauqallacta, Huayllumayu, Huarca y Yauri, todas en Espinar. Se recogieron en diversos puntos del río Apurímac, los reservorios de Cruzcunca, Tanque Elevado, San Roque y Aclluyoc, puntos desde donde se distribuye el agua a las viviendas y piletas públicas.

La presencia de metales en las muestras excedieron también los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el caso de arsénico, la concentración máxima permitida en Perú es de 0,01 miligramos por litro (mg/L), pero en el análisis de la Digesa, se detectó en 4 de las 45 muestras que la presencia de este metal era de 0,02 mg/L. El arsénico es reconocido como un elemento cancerígeno por la OMS.

En el caso del aluminio, el límite máximo permitido en Perú es de 0,2 mg/L según el Reglamento de calidad del agua para consumo humano, y de 0,1 mg/L, según los estándares de la OMS; pero en 8 muestras se hallaron hasta 2,89 mg/L.

 

Las 45 muestras recogidas por la Digesa no fueron las únicas incluidas en el informe. En el documento también se indica que en junio de 2017 la municipalidad provincial de Espinar realizó la toma de otras ocho muestras de agua en el ingreso de la planta de tratamiento Virgen de Chapi, que abastece a Espinar, y a la salida de cuatro reservorios. El estudio estuvo a cargo del laboratorio BHIOS, acreditado por el Instituto Nacional de Calidad (Inacal).

Los resultados de la muestra tomada al ingreso de la planta de tratamiento Virgen de Chapis halló una concentración de arsénico de  0,12471 mg/L,12 veces más que el máximo permitido.

El informe evidencia la presencia de estos metales en 17 muestras tomadas del río Apurímac, en canales de ingreso a la planta y en los reservorios que distribuyen el agua tratada a las viviendas. Del análisis de los resultados se concluye que el agua que distribuye la planta de tratamiento entregada en noviembre del 2015 por la compañía minera Antapaccay, no funciona adecuadamente.

En el reporte de la Digesa se lee "los parámetros de aluminio, arsénico, hierro y manganeso, exceden los límites máximos permisibles por lo que es de preocupación, ya que su ingesta podría ocasionar algún daño a la salud e incrementar la anemia y desnutrición crónica en niños menores de cinco año". Espinar es una de las provincias más pobres de Cusco. El porcentaje de anemia en la provincia de Espinar es de 65% en el 2017, según el Sistema de Información del Estado Nutricional (SIEM).

De acuerdo al Censo realizado en 2017, el 60% de las viviendas en Espinar cuenta con agua potable, pero no disponen del servicio las 24 horas del día. Otra cifra señala que el 30% de las viviendas consume agua directamente de pozos, puquio o lagunas. Es decir, agua sin tratar.

Análisis previos

En la provincia de Espinar, debido a la actividad minera y denuncias de las comunidades indígenas, se han realizado otros estudios para determinar la presencia de metales. El 2010, el Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del medio Ambiente para la salud (Censopas) analizó la exposición a cuatro metales altamente tóxicos: arsénico, mercurio, plomo y cadmio. El 100% de la población evaluada tenían niveles por encima de los permitidos de los metales mencionados, pero estos resultados solo se conocieron el 2012.

Dos años después del estudio del Censopas, en el 2012, la municipalidad de Espinar realizó un análisis químico de metales pesados en animales del área de influencia de la mina Tintaya (hoy Antapaccay). Los resultados evidenciaron presencia de cobre, zinc, cadmio, plomo, cromo y arsénico, en los cuerpos de animales utilizados en la ganadería de la zona y en fetos de ovejas nacidas con malformaciones.

Si bien Espinar es una zona afectada por la presencia de metales, la presencia por encima de los niveles permitidos se encuentra en al menos 17 regiones del Perú y con más de 4 mil 800 personas afectadas por constantes exposiciones, según la Plataforma nacional de personas afectadas por metales tóxicos.

 

* Si quiere conocer más sobre el tema del agua en el Cusco puede leer #DueñosdelAgua, serie investigativa de Ojo-Publico.com que narra la historia de la desigual lucha de poder detrás del recurso más estratégico en el Perú.

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