Un lingote de oro de 5,31 kilos, valorizado en USD 600 mil, destapó un caso de presunto lavado de activos que involucra a una empresa de Puno y la exportación de oro ilegal hacia India y los Emiratos Árabes Unidos, países a los que han sido exportados otros envíos de oro sospechoso en los últimos años.
El análisis de datos aduaneros realizado por OjoPúblico revela que, en apenas ocho meses, Esfamin E.I.R.L., con sede en Puno, realizó operaciones por un valor de USD 2,7 millones en exportaciones de oro. Dicha empresa, su gerente y la presunta proveedora del lingote incautado son investigados por la Fiscalía Supranacional Corporativa Especializada en Delitos de Lavado de Activos por el presunto lavado de oro de origen ilegal.
En ocho meses, Esfamin E.I.R.L., con sede en Puno, realizó operaciones por un valor de USD 2,7 millones en exportaciones de oro.
El 9 de marzo de 2026, a las 9:00 p.m., la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) remitió un informe al Ministerio Público en el que daba cuenta de la inmovilización de un envío sospechoso en los almacenes de Servicios Aeroportuarios Andinos del Aeropuerto Jorge Chávez en el Callao.
La alerta se originó por dudas sobre la legalidad del lingote de oro de 5,31 kilos, con destino a India. Ante el pedido de Sunat, la empresa exportadora Esfamin E.I.R.L., cuya gerente es Nayda Amelia Soncco Casas, no presentó la documentación que acreditara el origen del metal.

SOSPECHA. El 9 de marzo, la Sunat reportó la inmovilización del envío sospechoso de un lingote de oro de 5,31 kilos a la India.
Foto: Ministerio Público
Un día después, el 10 de marzo, la Fiscalía Especializada en Delitos de Lavado de Activos inició las diligencias. Soncco Casas declaró ante las autoridades que no extraía el mineral por cuenta propia, sino que actuaba únicamente como intermediaria en la exportación del oro. Señaló haber adquirido el metal a una tercera persona con derechos mineros sobre una concesión denominada Inversiones Kunurana, en Puno.
Indicios apuntan a minería ilegal
La presunta proveedora del oro es Maritza Eva Tapara Cahuana, quien figura en el Registro de Usuarios de Mercurio y está inscrita en el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo) con un derecho minero sobre dicha concesión. Esta abarca 200 hectáreas y se ubica en el distrito de Ayapata, provincia de Carabaya, en Puno. Tapara Cahuana también es investigada por la fiscalía.
Además de que el lingote no contaba con la documentación requerida, el Ministerio Público identificó otros indicios de presunta minería ilegal. El fiscal a cargo de la investigación, Pablo Espinoza Vásquez, explicó a OjoPúblico que Esfamin E.I.R.L. fue constituida en abril de 2024 con un capital inicial no dinerario de S/80 mil, representado en maquinaria. La gerente Soncco Casas tenía entonces 26 años.
Para la Fiscalía, estos elementos no son aislados. El fiscal Espinoza Vásquez advierte un patrón: “La minería ilegal está utilizando empresas de reciente creación y personas jóvenes para dar apariencia de legalidad a la exportación de oro”, señaló a este medio.
Esfamin E.I.R.L. fue constituida en abril de 2024 con un capital inicial no dinerario de S/80 mil, representado en maquinaria.
El titular de la concesión minera de la cual la investigada Maritza Eva Tapara Cahuana presuntamente extrajo el oro del lingote incautado es Donato Alanocca Chinchercoma. El empresario es gerente de la empresa Inversiones ACD Kunurana y figura como titular de tres concesiones mineras vigentes que, en conjunto, abarcan 600 hectáreas: dos en Puno y una en la provincia de Caravelí, en Arequipa.
Además, está inscrito en el Registro de Comercializadores y Procesadores de Oro del Minem y en el Reinfo, actualmente con condición de suspendido.

CONCESIÓN. Donato Alanocca es el titular de la concesión minera de la cual presuntamente proviene el oro del lingote incautado.
Captura: Geocatmin/ Ingemmet
Este medio envió por correo una lista de preguntas a Nayda Soncco Casas y Donato Alanocca Chinchercoma. Hasta el cierre de esta publicación, ninguno respondió. En el caso de Maritza Tapara Cahuana, no se encontraron redes sociales asociadas a su nombre. Asimismo, no se identificaron números de teléfono ni correos electrónicos vinculados, dado que no figura como representante de ninguna empresa.
Otro caso más reciente apoya la hipótesis del fiscal sobre empresas recién creadas con gerentes jóvenes. El 20 de marzo, el Ministerio Público informó sobre una incautación de oro en el Aeropuerto Jorge Chávez en el Callao. Se trató de dos lingotes valorados en USD 1,1 millones, que tenían como destino Miami (Estados Unidos). En este caso, la empresa exportadora fue creada recién en abril de 2024, con un gerente de 34 años, según datos de la Sunat.
En su último informe sobre el lavado de activos en Perú, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) advierte sobre el peso de la minería ilegal en los flujos asociados a este delito. Según el reporte, la tipología vinculada al uso de recursos ilícitos o no justificados provenientes de inversiones en el sector minero —en particular, la extracción ilegal de oro y otros minerales— concentra el 46,7% del monto total involucrado en los informes de inteligencia financiera (IIF) entre enero de 2013 a diciembre de 2023. Este monto asciende a USD 711.690.113.
El papel de Dubái y la India
En solo ocho meses, entre octubre de 2024 y mayo de 2025, la empresa exportadora investigada Esfamin E.I.R.L. realizó cuatro envíos de oro a Dubái y cuatro a India, con un valor acumulado de USD 2,7 millones, de acuerdo con datos aduaneros. El fiscal Espinoza Vásquez indicó que estos envíos también forman parte de la investigación en curso.
Tres de las ocho exportaciones de oro tuvieron como destino la empresa JSK Jewellery LLC, con sede en Dubái, por un valor total de USD 950.410. En su sitio web, la empresa remite a los estándares de calidad de la London Bullion Market Association (LBMA), principal organismo del sector que establece normas para el comercio mundial de oro y plata. Sin embargo, JSK Jewellery LLC no figura en la lista de comerciantes y refinerías de la LBMA que cumplen con dichos estándares.
En ocho meses, entre octubre de 2024 y mayo de 2025, Esfamin E.I.R.L. realizó cuatro envíos de oro a Dubái y cuatro a India, con un valor acumulado de USD 2,7 millones.
Consultada por OjoPúblico, la asociación señaló que es “consciente de que algunas empresas u operaciones utilizan el nombre de la LBMA sin justificación, con el fin de mejorar su propio perfil”. Añadió que, cuando toma conocimiento de estos casos, los investiga y, “según las circunstancias, se realizan comunicaciones a las autoridades nacionales competentes en materia de aplicación de la ley”.
Este medio envió por correo a la empresa JSK Jewellery LLC una lista de preguntas sobre sus mecanismos de trazabilidad del oro que importa. Hasta el cierre de esta nota, no obtuvo respuesta.
Entre 2020 y 2024, la India y los Emiratos Árabes Unidos ocuparon el cuarto y quinto lugar entre los destinos de exportación de oro peruano. En ambos casos, el oro fue la principal mercancía exportada desde el país, según reveló una investigación de OjoPúblico.
A nivel mundial, India y los Emiratos Árabes Unidos figuran entre los cinco mayores importadores de oro, según un informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc, por sus siglas en inglés) publicado en mayo de 2025.
A diferencia de los otros principales actores del mercado, India no destaca como exportador de este metal. El país importa oro, principalmente, para el consumo interno, en particular para la fabricación de joyería y como instrumento de inversión, precisa el análisis.
Dubái, en cambio, se ha consolidado como un nodo clave del comercio global de oro y funciona como un punto de tránsito hacia otros mercados. El emirato alberga alrededor de diez refinerías y concentra a numerosos comercializadores de lingotes, tanto locales como internacionales.
En 2022, el oro y la joyería representaron cerca del 11% de sus exportaciones, lo que los convierte en el segundo rubro más importante de su economía, después del petróleo, según reportan las Naciones Unidas.
Julia Yansura, directora del programa sobre crimen ambiental y finanzas ilícitas en la ONG Coalición para la Rendición de Cuentas Financieras y la Transparencia Corporativa (FACT; por sus siglas en inglés), explicó a este medio que India y los Emiratos Árabes Unidos también figuran entre los mayores importadores de oro de origen ilegal en el mundo.
“Ambos países han sido criticados por no garantizar el origen legal del oro que adquieren. Sin embargo, la preocupación es mayor en el caso de los Emiratos Árabes Unidos, ya que el oro ilícito puede obtenerse sin escrúpulos, reprocesarse y exportarse, lo que facilita su lavado y borra el rastro de su origen”, afirmó Yansura.