PROYECTO. Desde marzo del 2020 la planta transformadora de aceite de palma, a cargo de Servicios Agrarios del Grupo Ocho Sur, opera en el distrito de Nueva Requena en Ucayali.

Los nexos comerciales detrás del incremento del negocio de la palma aceitera en la Amazonía

Los nexos comerciales detrás del incremento del negocio de la palma aceitera en la Amazonía

PROYECTO. Desde marzo del 2020 la planta transformadora de aceite de palma, a cargo de Servicios Agrarios del Grupo Ocho Sur, opera en el distrito de Nueva Requena en Ucayali.

Foto: OjoPúblico

El Grupo Ocho Sur inauguró en marzo del 2020 una planta transformadora de aceite de palma, cuyos principales proveedores (dos compañías del grupo) no cuentan con certificación ambiental aprobada. Además, entre sus clientes está Sol de Palma, un consorcio integrado por seis compañías y que el año pasado se convirtió en la principal exportadora de aceite de palma del país. Tanto Grupo Ocho Sur y Sol de Palma no inician aún los procesos para integrar la Mesa sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO), el organismo que certifica que sus miembros no tengan vínculos con la deforestación. Un equipo de OjoPúblico viajó a la zona para conocer el impacto del avance de los cultivos y el negocio de la palma en esta parte de la Amazonía peruana.

28 Septiembre, 2021

El negocio de la palma aceitera se ha extendido en la Amazonía peruana: no solo en cultivos sobre territorios en conflicto con comunidades indígenas, sino también con plantas que transforman el fruto de la planta en aceite que usa principalmente la industria alimentaria. Uno de los grupos económicos más importantes en este sector en el Perú es el Grupo Ocho Sur, implicado en una investigación por deforestación, que en marzo del 2020 inauguró una planta procesadora en Ucayali y cuyo Estudio de Impacto Ambiental fue aprobado sin considerar a la comunidad de Santa Clara de Uchunya, pese a que esta se ubica a menos de dos kilómetros de sus instalaciones.

El producto procesado por esta planta es comercializado en el país y otra parte exportado, pero a diferencia de otras compañías integrantes de la Mesa sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO) –un espacio internacional que promueve la producción sostenible y la transparencia en sus cadenas de suministro–, Ocho Sur no detalla esta información y señala que la lista de sus clientes es reservada por "políticas corporativas". Sin embargo, en este reportaje OjoPúblico identifica vínculos de Ocho Sur con el consorcio peruano Sol de Palma, integrado por seis compañías y que en 2020 se convirtió en el principal exportador de aceite de palma del país. 

Sol de Palma, con sede en Lima desde el 2011, superó por primera vez al Grupo Palmas, brazo agroindustrial del Grupo Romero, que durante años había encabezado las ventas al mercado internacional de este producto, producido principalmente en Loreto y San Martín. Un reporte financiero del grupo transnacional LCD señala a Ocho Sur como proveedora del consorcio exportador Sol de Palma. Y así lo confirma también un integrante del consorcio.

Desde el inicio de las operaciones de la planta del Grupo Ocho Sur, las exportaciones de aceite de Sol de Palma también aumentaron. El Ministerio del Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) destacó que esta compañía concentró el 46 % del total de exportaciones de la región Ucayali, donde superó a otros sectores como el maderero. 

El consorcio de Sol de Palma se encuentra integrado por las compañías Olamsa, Olpasa, Olpesa, Indolmasa, Indupalsa y BPO Trading. Las cinco primeras se desempeñan en la extracción de aceite de palma en plantas ubicadas en Ucayali y San Martín con una capacidad para producir en conjunto 115 toneladas del fruto por hora. BPO Trading, por su parte, está dedicada al rubro de comercio exterior. 

Una revisión a los registros de Aduanas muestra que Sol de Palma exportó más de USD 23,4 millones de aceite en el 2020, cifra que representó un aumento de más del 100 % respecto al 2019. ¿Cómo ha participado el Grupo Ocho Sur en el incremento de las ventas de la empresa hoy líder en exportación de aceite de palma?

 

Contorno palma aceitera

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Destinatarios finales

 

En Ucayali, la segunda región más extensa del Perú y ubicada en la frontera con Brasil, operan 13 plantas transformadoras de palma aceitera e igual número de empresas privadas que producen este fruto, según una publicación de la Dirección de Agricultura de Ucayali de fines del 2019. 

Entre las compañías del sector, el Grupo Ocho Sur acumula el 28,5 % de todas las áreas destinadas al cultivo de palma aceitera. En la región también hay cuatro asociaciones de palmicultores y otras organizaciones sin afiliación que siembran este fruto en casi 25 mil hectáreas. 

Las inversiones de palma aceitera sumaron un nuevo integrante con la instalación de la planta del Grupo Ocho Sur, a cargo de Servicios Agrarios de Pucallpa y con capacidad para transformar 45 toneladas del fruto, la cifra más grande de la región. Con este proyecto agroindustrial, Ocho Sur P y Ocho Sur U se convirtieron en las principales proveedoras de palma. Es decir, ahora el grupo maneja el origen y primera transformación del fruto. 

Las compañías del grupo todavía no cuentan con certificación ambiental para sus operaciones, pero eso no ha impedido que el fruto se transforme y sea luego exportado como aceite. Para conocer detalles de los destinatarios finales de este producto procesado, OjoPúblico preguntó en dos oportunidades sobre el tema, pero el Grupo Ocho Sur dijo que se reservaban “el derecho de revelar la lista de nuestros clientes por políticas corporativas”. 

El único dato que brindaron fue que los compradores eran empresas “con estándares internacionales de control de calidad, así como de responsabilidad social y sostenibilidad”. 

LDC Reporte
Captura: Reporte LDC.
 

En julio último, la ONG Forest Peoples Programme informó que la firma de agronegocios Louis Dreyfus Company (LDC) abastecía a sus refinerías en Indonesia y operaciones en Singapur con aceite extraído por el Grupo Ocho Sur. Esta compañía, como OjoPúblico detalló en un reportaje anterior, esta implicada en una investigación fiscal por deforestación y mantiene un conflicto vigente con Santa Clara de Uchunya, comunidad shipibo-konibo que no fue consultada sobre la construcción de la planta transformadora a cargo de Servicios Agrarios de Pucallpa, una de las tres firmas del grupo.

En un reporte corporativo, la empresa del Grupo Ocho Sur registra la categoría de ser un proveedor indirecto, es decir, tiene una empresa intermediaria en Perú que exporta su aceite. En el mismo reporte de Louis Dreyfus Company –un conglomerado multinacional de origen francés– también figura Sol de Palma como socio comercial (Trading partner). Es la única compañía peruana en la lista, además de Servicios Agrarios de Pucallpa. 

Desde hace 170 años, Louis Dreyfus Company se dedica a la comercialización y procesamiento de productos agrícolas. En la región ha expandido sus actividades a siete países, entre ellos, Argentina, Brasil y Colombia. OjoPúblico se comunicó con la compañía con sede en Holanda para conocer detalles sobre los nexos comerciales que tenían con el Perú, pero al cierre de este informe no respondieron los pedidos de entrevista y preguntas enviadas. 

Foto: Fuente
PLANTACIONES. En el distrito de Nueva Requena se ubica el fundo Tibecocha, un lugar donde el Grupo Ocho Sur cultiva y ahora también extrae aceite de palma. 
Foto: OjoPúblico

 

Luego de identificar la mención a Sol de Palma y analizar las cifras del sector, OjoPúblico buscó a la empresa para consultar si el incremento de sus exportaciones respondía a la inclusión del Grupo Ocho Sur entre sus proveedores de aceite. Sin embargo, la compañía evitó responder sobre el tema y señalaron que además de las empresas de su consorcio tenían “otros” abastecedores, pero que no podían revelar sus nombres “sin previa autorización”. Sin embargo, Nilo Maguiña, gerente de Olamsa, una de las compañías que integran el consorcio de Sol de Palma, confirmó que esta empresa sí tenía como cliente al Grupo Ocho Sur. 

En los registros de Aduanas no aparecen exportaciones de productos de las empresas del Grupo Ocho Sur como sí ocurre con Sol de Palma, Palmas del Espino, Exportaciones Romex, entre otras del sector. Este medio consultó sobre este punto para conocer los motivos y si exportaban a través de otra firma. En su comunicación por correo electrónico, la compañía indicó que la mayor parte de su producción se exportaba “legal y formalmente a los mercados internacionales”. 

La escasa información empresarial sobre el sector no es una situación nueva. En un informe publicado el 2020 y solo luego de la insistencia de OjoPúblico para conocer la cadena de suministro en un negocio tan sensible, la compañía Alicorp, que integra del Grupo Romero, reveló la lista de sus proveedores de aceite de palma.

 

Contorno palma aceitera

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Nueva líder del sector

 

OjoPúblico analizó las exportaciones de aceite de palma del 2020 y encontró que, a diferencia de años anteriores, Industrias del Espino —perteneciente al Grupo Palmas— perdió la primera ubicación de las empresas exportadoras de este rubro. Desde el 2020, Sol de Palma lidera el ranking de exportaciones seguido de Exportadora Romex .

Los registros de Aduanas muestran que el año pasado Sol de Palma exportó más de USD 23,4 millones de aceite de palma principalmente a Colombia (85,7 %), Holanda (12,3 %) y Brasil (2 %). En lo que va del 2021, en el período de enero y julio, Sol de Palma acumuló más de USD 19,5 millones en exportaciones de este producto.      

Ante la negativa de la empresa de compartir una lista de sus clientes en el extranjero, OjoPúblico identificó algunos a partir de información de Aduanas: en Colombia se encontraban la fábrica Grasco TDA y Biocosta Green Energy SAS; y en Brasil hubo registros de Icofort Agroindustrial LTDA. En Holanda no se precisó el importador, pero en 2020 hubo dos exportaciones por más de USD 2,9 millones. 

De acuerdo a Registros Públicos, la empresa tuvo como fundadores a los abogados Milagros Alexandra Barrera Jesfen y Richard Alexander Elías Aquino Gonzáles. En su inscripción, en 2011, respondía a la razón social de Blue Agronutrientes SA y recién desde el 2015 cambió la denominación a Sol de Palma. 

Esta empresa también declara que el origen de su producto proviene de Loreto, Huánuco y Ucayali. En su portal destaca que tiene seis plantas de extracción de aceite crudo de palma y dos de extracción de aceite crudo de palmiste, situadas cerca de zonas de cultivo. 

En una breve comunicación vía correo electrónico, la firma también aseguró a OjoPúblico que sus proveedores demostraban ser sostenibles a partir de documentos entregados a la empresa y visitas anuales a las plantaciones y plantas extractoras.

 

Contorno palma aceitera

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Garantías de sostenibilidad

 

El Grupo Ocho Sur y Sol de Palma declaran en sus portales institucionales el interés por la sostenibilidad en el origen de su palma y de sus procesos productivos, requisito para ser parte de la Mesa sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO, por sus siglas en inglés). 

Sin embargo, a la fecha, ambas empresas no integran este grupo de más de 4.000 afiliados, siete de ellos provenientes del Perú. Cada una tuvo una postura diferente respecto al avance en su proceso de inclusión a RSPO, pero coincidieron en que tenían como objetivo incorporarse a este grupo.

Sol de Palma indica en su portal que la mencionada certificación se encuentra “en proceso”, pero en los registros de esta organización no había información al respecto. La gerente de Outreach y Engagement de RSPO para la región, Yasmina Neustadtl, confirmó vía correo electrónico que la compañía peruana no es miembro y no tenía una aplicación en proceso.

OjoPúblico preguntó sobre los avances en su afiliación y la empresa dijo que por el momento se encontraban en “la fase de capacitaciones para los diferentes eslabones de la cadena”. Además, de acuerdo a Sol de Palma, en los próximos meses realizará “una serie de capacitaciones y cursos relacionados a la sostenibilidad y RSPO”. La firma también precisó que en su portal no habían “colocado el ícono de RSPO”.
 

CONFLICTO. Desde 2015, la comunidad shipibo-konibo mantiene una disputa por deforestación y tierras con Ocho Sur (antes Plantaciones de Pucallpa). 
Foto: David Díaz / OjoPúblico.

 

Mientras que el Grupo Ocho Sur indicó en su respuesta a este medio que operaban con estándares “al nivel de RSPO” y que tenían proyectado obtener la membresía y certificación “llegado el momento”. En una primera comunicación señalaron que “una certificación per se es un objetivo deseado, pero no tenerla aún no es una limitante para actuar con responsabilidad”. 

A la fecha, el Grupo Ocho Sur está a la espera de que las autoridades peruanas aprueben su certificación ambiental. Por no contar con este documento, afrontó un proceso sancionador del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA). En abril último, luego de su apelación en primera instancia, la compañía evitó la paralización de sus actividades y una multa de más de S/9 millones, impuesta en noviembre del 2020. 

Pese a no contar con este documento, la compañía ha continuado con sus actividades y aseguró a este medio que lo hacen con una “serie de políticas y buenas prácticas de gestión ambiental y sostenibilidad”, pero sin brindar detalles de quién certifica sus procesos. 

El director de la RSPO para América Latina, Francisco Naranjo, dijo a OjoPúblico que cualquier organización involucrada en la cadena de suministros de aceite de palma puede afiliarse pero con ciertas condiciones. “Nosotros no aceptamos una membresía de una plantación, lo que le pedimos a ese miembro es ‘dígame todo lo que tiene usted respecto de palma’ y entran con una membresía grupal”, explicó. 

Naranjo apuntó que una compañía no podrá certificarse en RSPO si no “cumple con toda la legislación local”. Sin embargo, según Naranjo, contar con esta documentación tampoco garantiza la certificación sino que además se debe tener en cuenta todas las exigencias RSPO. 

Entre el 2016 y el 2020, Grupo Ocho Sur registra una inversión acumulada de US$140 millones. A la par de este crecimiento económico, la empresa está implicada en una carpeta fiscal por la presunta deforestación de casi 7.000 hectáreas de bosque cuando operaba con la anterior razón social de Ocho Sur, Plantaciones de Pucallpa. El caso está en la etapa previa de acusación.

El aumento de las inversiones de esta compañía ha ido a la par con las disputas por territorios indígenas y la escasa información alrededor del negocio de la palma aceitera. Frente a este escenario de respuestas sin detalle y silencios del sector privado, es complejo garantizar al mercado internacional que el origen de ese fruto no proviene de zonas en conflicto o territorios deforestados.