Manuel Merino renuncia a la presidencia de la República tras violenta represión de la marcha nacional

Tras la dimisión del gabinete en pleno y ante el anuncio de la junta de portavoces, que le solicitó públicamente su renuncia, Merino abandonó el poder, en el que apenas estuvo una semana. No reconoció responsabilidad en la represión que causó dos muertos y decenas de heridos.

Foto: Andina.

Actualización al 15 de noviembre, 1:50 pm.

Manuel Merino renunció a la presidencia de la República tras la dimisión del Gabinete en pleno y minutos después de que la junta de portavoces del Congreso anunció que había acordado solicitar su inmediato apartamiento del poder. "Haré el mayor de los esfuerzos para garantizar la sucesión presidencial que el Congreso determine", dijo en un mensaje a la Nación en el que no reconoció responsabilidad en los acontecimientos recientes. 

La caída de Merino se produjo luego de conocerse más evidencias de la violenta jornada de represión policial que dejó dos personas muertas y en medio de numerosos pedidos de distintas agrupaciones políticas, incluyendo las que facilitaron la vacancia de Martín Vizcarra y su nombramiento como presidente.

En un comunicado, la Presidencia del Consejo de Ministros confirmó también la renuncia del Gabinete encabezado por Ántero Flores-Aráoz, que se mantendrá en funciones hasta la instalación de un nuevo equipo de gobierno.

La junta de portavoces del Congreso ha convocado a reunión del pleno para las 4 de la tarde con el fin de asegurar la sucesión presidencial. El presidente interino del Parlamento, Luis Valdez, anunció que él y los integrantes de la Mesa Directiva presentaron su renuncia. 

El nuevo presidente del Congreso que se elija hoy asumirá la encargatura de la presidencia de la República.

La renuncia de Merino desató manifestaciones de júbilo en diferentes puntos de la capital y en ciudades de todo el país, según imágenes que se difundieron en las redes sociales. 

El expresidente Martín Vizcarra señaló que con la salida de Merino "se ha dado un paso en el largo camino para restablecer la democracia en el país" y lamentó los graves acontecimientos que derivaron en esta situación, a cuyas víctimas calificó como "héroes de la democracia".

"La renuncia del señor Merino es un paso, no es la solución al problema", indicó Vizcarra, quien reclamó el inmediato pronunciamiento del Tribunal Constitucional sobre la legalidad de la vacancia, tema que el máximo intérprete de la Constitución ha programado resolver el miércoles 18 de noviembre.

La postura de Vizcarra cobra relevancia en medio de voces que plantean la posibilidad de que el Congreso anule el acuerdo de la vacancia, lo que le permitiría retomar funciones de inmediato. 

 

La caída del Gabinete

 

El gabinete de Manuel Merino colapsó la noche del sábado con la renuncia masiva de ministros de Estado, tras una violenta jornada en que la represión policial de las protestas ciudadanas dejó dos personas muertas y decenas de heridos. Las deserciones se produjeron en medio de pronunciamientos de congresistas, autoridades y líderes políticos de distintos sectores que reclamaban la dimisión del mandatario 

La primera en apartarse del Gobierno fue la ministra de la Mujer, Patricia Teullet: "los hechos de estos días que desembocaron en el fallecimiento de un peruano, hacen imposible que pueda cumplir con ese encargo. La violencia instalada en el país debe parar, debemos ser parte de la solución y no del problema", indicó en una carta hecha pública en medios locales.  

En menos de siete horas también renunciaron Gastón Rodríguez, del Ministerio del Interior; Fernando Hurtado, del Ministerio de Agricultura; María Seminario, del Ministerio de Turismo y Comercio Exterior; Abel Salinas, del Ministerio de Salud; Federico Tong, del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, Carmen de Reparaz, del Ministerio de Cultura; Delia Muñoz, del Ministerio de Justicia; y Fernando D'Alessio, del Ministerio de Educación.

La situación del gobierno adquirió matices dramáticos cuando el polémico premier Ántero Flores-Aráoz -un político de línea dura al que se atribuye la dureza de las medidas represivas de estos días-, admitió en una entrevista en vivo que desconocía las renuncias de los miembros de su gabinete y que tampoco lograba comunicarse con el presidente de la República. 

La debacle del Gabinete continuó con la renuncia de José Arista al Ministerio de Economía; Hilda Sandoval, de Vivienda; Carlos Herrera, de Energía y Minas; y Walter Chavez, de Defensa.

A pesar de la vertiginosa degradación de su gobierno, Merino permaneció inubicable y en silencio durante horas, hasta que se conoció que se encontraba en una reunión con el grupo restante de sus ministros: Franca Deza, de Relaciones Exteriores; Juan Sheput, de Trabajo; Alfonso Miranda, de Producción; Augusto Valqui, de Transportes y Comunicaciones; Lizzet Rojas, de Ambiente.

 

 

El inicio del fin

 

La violenta represión policial de las protestas ciudadanas ocurrida este sábado 14 de noviembre había desatado una serie de pronunciamientos que reclaman la renuncia de Manuel Merino a la presidencia de la República. Entre las voces que reclamaron la dimisión de Merino están desde el alcalde metropolitano de Lima y congresistas de distintos partidos hasta representantes de su propio partido político.

El alcalde de Lima, Jorge Muñoz, emitió uno de los primeros reclamos de renuncia a través de su cuenta de Twitter. "Lamento profundamente la muerte de un joven peruano en la manifestación de hoy. ¡Señor Manuel Merino, renuncie ya! ¡Escuche a los peruanos!", indicó el burgomaestre.

Otro de los pronunciamientos provino del expremier Pedro Cateriano, quien dijo que Merino debía "dejar la presidencia que tomó por asalto". El exjefe del Gabinete del Gobierno anterior planteó que la salida de Merino podría ser promovida desde el Parlamento. "Si el gobernante de facto no renuncia, el ⁦Parlamento debe censurarlo en su condición de presidente del Congreso. De esta forma cae inmediatamente. Luego tendrá que elegir a su reemplazante", señaló.

En el mismo sentido se pronunció Salvador del Solar, quien también ejerció la presidencia del Consejo de Ministros en el gobierno de Martín Vizcarra. "Esta situación no debió suceder. Debería ser la noche de la renuncia del señor Merino".

"Estas marchas no van a detenerse. Lo que tiene que parar es este gobierno que no debió suceder, debemos encontrar una salida pacífica y democrática", dijo Del Solar.

Incluso el presidente del partido político al que Merino pertenece se pronunció contra su permanencia. "Señor Manuel Merino, ponga fin a su aventura. Acción Popular tampoco le respalda", indicó Mesías Guevara vía Twitter.

Tras los primeros reclamos, y a medida que se difundían noticias de más afectados por la represión indiscriminada de las marchas, Merino fue perdiendo apoyo en los sectores que facilitaron su llegada al poder.

El caso más notorio fue el de César Acuña, líder del partido Alianza Para el Progreso, uno de los partidos que promovió la vacancia de Martín Vizcarra y el nombramiento del actual Gobierno de transición.

"Condeno los actos represivos que han causado la muerte de un joven de 25 años, en la marcha de protesta contra el gobierno. Mis condolencias a su familia y mi enérgico pedido de la renuncia de Manuel Merino y su Gabinete Ministerial. El Congreso debe elegir a un nuevo presidente", dijo Acuña.

En medio de la creciente presión política, el presidente del Congreso, Luis Valdez, anunció que convocaría a la junta de portavoces para plantear la conformación de una nueva mesa directiva que active el mecanismo de sucesión presidencial y la inmediata salida de Merino del poder. El acuerdo se conocería recién a mediodía del domingo, minutos antes de la renuncia de Merino.

 

La sucesión

 

Las conjeturas iniciales sobre la posible salida a la crisis incluyeron desde la elección de una mesa directiva integrada por congresistas que votaron en contra de la vacancia presidencial de Martín Vizcarra hasta la posible elección de la congresista Zenaida Solís como presidenta del Congreso, título que la habilitaría para ejercer la presidencia de la República y convertirse en la primera mujer de la historia en ocupar el cargo.

También hubo una propuesta del Partido Morado para que el congresista Gino Costa asuma la presidencia del Legislativo. Hacia el mediodía, la agrupación planteó una nueva propuesta para que el congresista Francisco Sagasti asuma como presidente del Congreso y en esa condición convoque a un pleno que vote la anulación del acuerdo para la vacancia de Martín Vizcarra.

"De esa forma, tanto el señor Vizcarra como su gabinete retomarían sus cargos de inmediato para continuar con los esfuerzos contra la pandemia y la crisis económica", indicó el partido a través de un comunicado.

 

 

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