El fin de un ciclo económico en Perú: recesión, baja recaudación y proyecciones negativas

Hace unas semanas, el Ministerio de Economía y Finanzas negaba que la economía había entrado en recesión, pero finalmente el último viernes lo aceptó. Diferentes proyecciones coinciden en que este año la economía peruana cerrará en rojo. Un factor importante ha sido la baja recaudación, impulsada incluso con medidas desde el Gobierno y el Congreso: debido a la reducción del IGV a 8% para los restaurantes y hoteles el país dejará de recaudar alrededor de S/740 millones.

IMPACTOS. Una economía en recesión se traduce en el aumento de la pobreza.

IMPACTOS. Una economía en recesión se traduce en el aumento de la pobreza.

Foto: OjoPúblico / Marco Garro

Este año el Perú le dice adiós al milagro económico. El 2023 será el peor para la economía en 25 años, sin tener en cuenta el 2020 por la pandemia. Luego de un crecimiento sostenido, que solo entre 2004 y el 2019, le permitió reducir la pobreza del 59% a 20%, el país enfrenta ahora una recesión y previsiones negativas para este año. 

Las últimas cifras del Producto Bruto Interno (PBI), publicadas por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) confirman que este año el Perú cerrará en rojo. En agostó se registró una caída de 0,63%. Esta situación se suma a una reducción de la inversión privada y expectativas empresariales pesimistas. 

“Salvo la pandemia, definitivamente este es el peor momento de la economía peruana. Otro momento malo fue el 2009 por la crisis internacional, y antes de eso nos remontamos a 1999. Así que efectivamente este es uno de los peores momentos que estamos sufriendo”, precisa a OjoPúblico el exministro de Economía y actual presidente del Consejo Fiscal, Carlos Oliva.

En este contexto, luego de negarlo varios meses, el titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Alex Contreras, tuvo que aceptar que el Perú atravesaba por una recesión económica. “En ningún momento hemos subestimado la situación (...) Es sin duda una recesión", declaró el último viernes 20 de octubre en el Congreso, tras debatirse la aprobación de un crédito suplementario, para “salir de esta recesión”.

El ministro Contreras hizo estas declaraciones solo despúes de que se conocieran las cifras del INEI y de que calificadoras internacionales, como Moody’s, advirtieran la mala situación económica del país.

Proyecciones negativas

Diferentes consultoras han corregido sus proyecciones de crecimiento de la economía peruana para este año. Macroconsult fue una de las primeras, al estimar que el PBI cerrará el 2023 en -0,2%. 

Elmer Cuba, socio de esta consultora y exdirector del Banco Central de Reserva (BCRP), sostiene que los factores que influyeron en este pronóstico fueron cuatro. 

El primero es el fenómeno El Niño, que afectó a la industria pesquera y generó una sequía que impactó negativamente en los cultivos. El segundo, fue la convulsión social y represión que provocó la muerte de 49 personas, y el tercer factor fue la inflación, que se encuentra por encima del promedio por segundo año consecutivo. El cuarto y último factor, señala, es la caída del sector Construcción.

Sin embargo, el economista cree que estos factores son transitorios, por lo que señala que es posible que la economía se recupere y crezca en 2% en el 2024. 

Las otras consultoras que han ajustado sus previsiones de crecimiento para este año son Phase Consultores con -0,3% y el Instituto Peruano de Economía (IPE), también con -0,3%. A ello se sumó el área de Estudios Económicos del Banco de Crédito del Perú (BCP), que estima que el PBI “podría ser nulo o ligeramente negativo”. 

Videnza Consultores, por su parte, prevé que la economía crezca 0,2%. Sin embargo, su director —el exministro de Economía Luis Miguel Castilla— señala que actualmente están revisando esa cifra hacia un 0%. En tanto, con una perspectiva aún más pesimista, la proyección del banco británico de inversión, Barclays, estima que el PBI peruano caerá 0,6% este año. 

Barclays, estima que el PBI peruano caerá 0,6% este año.

Pese a estos anuncios, el Ministerio de Economía y Finanzas aún no actualiza sus proyecciones. La última proyección de crecimiento oficial del Ministerio de Economía para este 2023 es de 1,1%, que anunció a fines de agosto pasado. Y este último viernes –cuando fue consultado sobre una actualización de dicha cifra–, el ministro Álex Contreras dijo que la próxima será en marzo del otro año. 

El exministro de Economía, Carlos Oliva, resalta que sería importante, por un tema de transparencia y confianza de los mercados, que lo haga y lo actualice públicamente, tanto para el 2023 como el 2024. 

“Si al final tienes un MEF que dice una cosa y no se cumple, pues recuperar la confianza va a ser más difícil todavía (...) Tienes que darle un énfasis especial al crecimiento y eso pasa por restaurar la confianza", apunta Oliva.

Los especialistas consultados coinciden en que una economía en recesión genera un aumento de la pobreza y –para el caso del Perú– este impacto en la población se dará por segundo año consecutivo. Macroconsult estima que esta condición alcanzará al 29% de la población. 

“Cada vez nos estamos alejando más, cuando otros países con los que nos comparamos, como Colombia, México y Chile, ya han regresado a los niveles de pobreza que tenían antes de la pandemia, nosotros estamos yendo en la dirección opuesta”, explica por su parte Carlos Oliva. 

Luis Miguel Castilla enfatiza que las agencias de calificación crediticia advierten –además– que el riesgo de estancamiento económico en el Perú pasa por la falta de capacidad de acuerdos mínimos políticos en los poderes del Estado (Ejecutivo y Legislativo). 

“Perú podría estar creciendo a una tasa mucho más elevada y nos hemos caído en una meseta de bajo crecimiento, incluso de recesión. Es el resultado de años de falta de acuerdos y problemas políticos e institucionales que realmente han inhibido un mayor crecimiento. Hay otros países que están enfrentando shocks similares, pero crecen. No es nuestro caso porque tenemos el factor político que ciertamente juega un rol preponderante en las expectativas y en la capacidad de recuperación de la economía”, apunta. 

 

Impacto en la recaudación

La caída de la actividad económica también impacta directamente en la recaudación tributaria, lo que ha puesto en riesgo que el MEF logre alcanzar la meta del déficit fiscal previsto en 2,4% para este año. 

La recaudación también cayó por otras medidas, como la Ley 31556 aprobada por el Congreso, que redujo a 8% el Impuesto General a las Ventas (IGV) para restaurantes y hoteles mypes, y sentencias del Tribunal Constitucional que establecen la reducción de intereses moratorios.

Elmer Cuba explica que este retroceso en la recaudación ha hecho que se agrande el déficit fiscal, es decir, la diferencia entre lo que recauda el Estado y lo que gasta.

Hasta agosto de este año, se había superado el déficit fiscal en 2,8%, frente a lo previsto por el Ministerio de Economía en 2,4%.

El presidente del Consejo Fiscal, Carlos Oliva, señala que su entidad –una comisión autónoma y técnica del sector público– mantiene otras proyecciones del déficit fiscal, pero no las publican porque consideran que todavía es posible que el MEF alcance su meta prevista. 

“Tenemos proyecciones internas, con un poquito más de déficit, pero el MEF tiene todas las herramientas para llegar al 2,4%. Está dentro de lo posible y se podría llegar perfectamente”, explicó el funcionario. 

Tanto Carlos Oliva como Luis Miguel Castilla coinciden en señalar que, pese al mal año de los ingresos tributarios, la sostenibilidad fiscal del Perú no está en juego, porque todavía hay fundamentos sólidos macroeconómicos. Sin embargo, sí advierten que esta situación afecta la credibilidad del país. 

“Si ya prometiste un crecimiento [del PBI] y no lo cumples, y prometes un déficit, y no lo cumples, a pesar de que todo el mundo te está diciendo que está difícil el panorama, eso afecta la credibilidad del gobierno y del país”, advierte Oliva. 

Luis Miguel Castilla, sostiene que el crédito suplementario planteado por el MEF por S/5.447 millones —y aprobado el último viernes por el Congreso de la República— va a generar que el ministerio no alcance su meta de déficit fiscal. El exfuncionario considera que el camino a la recuperación no pasa por más gasto público, ya que con el Plan Con Punche Perú no se han visto resultados. 

“El incumplimiento viene de un ministro que se ha comprometido reiteradas veces —conociendo cómo venía la economía— a respetar el déficit fiscal. Pero, por ejemplo, el día de hoy se ha planteado el gasto público nuevamente sin ningún tipo de resultado hasta la fecha. Y, en un contexto en el cual la recaudación cae, lo más previsible es que se incumpla esa regla fiscal y eso mine la credibilidad de la institucionalidad fiscal del país, que es un activo muy importante”, lamenta Castilla Rubio. 

 

La ley que benefició a las grandes cadenas

Aunque el mayor impacto en las arcas públicas se da por la menor recaudación de impuestos masivos como el IGV y el Impuesto a la Renta (IR), hay otras situaciones que no estuvieron previstas por el Ministerio de Economía en el Marco Macroeconómico Multianual 2023-2026 que también influyen. 

Una de ellas tiene que ver con la ley que reduce el IGV a 8% para los restaurantes y hoteles, aprobada en agosto del año pasado por el Congreso de la República. 

Esta ley tuvo el visto bueno del Poder Ejecutivo, pese a que el sector competente —el Ministerio de Economía y Finanzas— se había mostrado en contra, pues esta norma implicaba que se deje de recaudar S/1.200 millones entre octubre 2022 y diciembre 2024. 

Solo en los primeros tres meses de la aplicación de esta ley (entre octubre y diciembre del 2022), el importe de dicho beneficio ascendió a S/221’796.350 y en ese periodo fueron 22.260 empresas las que declararon haberse acogido al beneficio, según información publicada por la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat). 

Fuentes de OjoPúblico vinculados al gobierno, señalaron que para este 2023 se dejaría de recaudar alrededor de S/520 millones adicionales. Así, el impacto en poco más de un año de vigencia de esta ley impulsada por el Congreso y ratificada por el Ejecutivo superaría los S/740 millones. 

La ley que reduce el IGV a restaurantes implicará que al cierre del 2023 el Estado haya dejado de recaudar alrededor de 740 millones de soles.

Es preciso recordar que el MEF también rechazó esta medida, porque advirtió que no se beneficia a las mypes, como se sustenta en la norma, pues la gran mayoría de estas no pagan IGV debido a que pertenecen al Régimen Único Simplificado (RUS). 

El ministerio advirtió en su momento que la medida beneficiaría principalmente a "empresas de gran tamaño", entre ellas las de estratos socioeconómicos medio-altos y altos, y a las grandes franquicias. 

La ley indica que pueden acogerse a este beneficio tributario los restaurantes y hoteles que facturen hasta 1.700 Unidades Impositivas Tributarias (UIT), equivalente a 8’415.000, que significa ventas mensuales de alrededor de S/700.000. 

Otra de las medidas que impactan en la menor recaudación tributaria es la reciente sentencia del Tribunal Constitucional, que condona intereses moratorios. El Ejecutivo estima que dejará de recaudar por este fallo alrededor de S/12.000 millones. 

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