Sala del Poder

Privilegios fiscales benefician a 28 laboratorios que monopolizan medicinas contra el cáncer

26 Nov 2018
Elizabeth Salazar
Las empresas Roche y MSD tienen el monopolio de la mayor parte de medicamentos oncológicos exonerados del pago de impuestos en Perú. Luego de analizar la lista de fármacos a los que el Estado otorgó este beneficio desde el 2001, Ojo-Publico.com identificó a los laboratorios más beneficiados. En 17 años de vigencia de estas exoneraciones los precios no se redujeron en los porcentajes esperados, pero el Estado se prepara para ampliar, aún más, la lista de beneficiados.

Seis de cada diez peruanas diagnosticadas con cáncer de mama se enteran cuando la enfermedad está en fase avanzada. Cada año 1.200 mujeres pierden la batalla contra este mal, pero hay una variante más letal: el cáncer de cuello uterino, la principal causa de muerte entre mujeres de 15 a 44 años que desarrollan la enfermedad. Laura pertenece a este grupo, pero fue detectada a tiempo.

Ella lleva sesiones de quimioterapia en el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) y cuenta con Seguro Integral de Salud (SIS), una ventaja sobre el 23% de personas que –según cifras oficiales– carecen de una póliza médica. “Para los que tenemos SIS las medicinas son gratis, solo si se agotan las compramos en boticas. Sé que existen tratamientos modernos, pero los doctores dicen que felizmente no los necesito”, señaló.

El moderno tratamiento que menciona Laura se basan en fármacos biológicos, creados a partir de células vivas, indicadas para el cáncer de mama y cuello uterino en estado avanzado y cuyos precios varían entre S/700 a S/15 mil por dosis.

El 2001 se aprobó la Ley 27450 que exonera de impuestos a los laboratorios que importan y venden estos medicamentos a fin de que puedan reducir sus precios, pero en estos 17 años tres estudios técnicos confirmaron que las cifras no llegaron a los porcentajes esperados. Pese a ello, el Gobierno mantuvo el beneficio tributario y continuó ampliando la lista de medicamentos exonerados.

PAGOS. En el INEN los pacientes asegurados en el SIS tienen cubierto el costo de medicamentos, a menos que el Estado no haya podido adquirirlo a los laboratorios. El resto se somete a altas primas en el sector privado o debe financiarlo de su bolsillo.
Foto: Elizabeth Salazar

Los gobiernos de Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala firmaron nueve decretos supremos impulsados por el Ministerio de Economía (MEF) y el Ministerio de Salud (Minsa) para autorizar el ingreso de más productos oncológicos a la lista de beneficiados. Cuando se aprobó la ley los medicamentos privilegiados eran 96, hoy son 124.

Con la información de estos decretos y registros del Minsa, Ojo-Publico.com construyó una base de datos de medicamentos y encontró que 10 marcas de fármacos contra el cáncer nunca tuvieron competidores en el mercado; los laboratorios que los fabrican son proveedores únicos en el Perú desde que se incluyó sus productos en la lista de privilegios tributarios hasta la actualidad.

El análisis revela que, en todo este tiempo, ocho farmacéuticas se beneficiaron directamente con el ahorro de impuestos al mantenerse como únicos dueños del registro sanitario para vender dichos productos. Estos son los gigantes suizos Roche y Novartis, la argentina Laboratorio Biopas, la alemana Merck Peruana, las estadounidenses Merck Sharp & Dohme (MSD) y Pfizer, la española Ferrer y la británica Astrazeneca.

 

 

Desde que las exoneraciones tributarias entraron en vigencia, el Estado incluyó 70 medicamentos monopolizados a la lista de beneficiados. Estos empezaron a perder su exclusividad en el mercado con el paso de los años, pues nuevas empresas obtuvieron el registro sanitario para vender en el país, otras desistieron luego que sus productos fueron retirados de la lista de exonerados y un tercer grupo se posicionó como dueño único al vencer los permisos de sus competidores.

Actualmente, son 28 las compañías que monopolizan la venta del 41% (51) de las medicinas oncológicas que están exoneradas de tributos en el Perú. La mayoría de estos son productos biológicos de alto costo y se desconoce cómo fijan sus precios.

Como informó Ojo-Publico.com en un reportaje anterior, el nuevo registro de biosimilares permitiría que fármacos más económicos obtengan su registro sanitario para que puedan competir en el país, pero existen demandas penales y administrativas impulsadas por los laboratorios que concentran las ventas a fin de frenar su ingreso.

 

Millones con nombre propio

La empresa que lidera este ranking del privilegio es Roche, al tener el monopolio de seis medicamentos oncológicos. Esta empresa factura alrededor de US$53 mil millones al año y sus productos más rentables son: el tranquilizante Valium (Diazepam); el Tamiflú, indicado para la Gripe AH1N1; y los fármacos contra el cáncer. El año pasado, según su memoria anual, al menos 1,6 millones de peruanos fueron tratados con alguno de los 25 medicamentos que comercializan en el país.

De los seis productos controlados por Roche, cuatro son indicados para el cáncer de mama: Herceptin (Trastuzumab), Perjeta (Pertuzumab), Avastin (Bevacizumab) y Kadcyla (Trastuzumab Emtansina). Cada inyección se vende a un mínimo de S/5.210. Para quienes no tienen un seguro médico, adquirirlas es casi imposible.

 

 

La asociación Acción Internacional para la Salud (AIS) hizo un angustiante cálculo: una mujer con cáncer de mama metastásico, sin seguro y que gana el sueldo mínimo, tendría que trabajar tres meses para comprar una inyección de Trastuzumab y cubrir su primera dosis. Pero si el médico considera que la terapia más efectiva es el Pertuzumab, deberá trabajar 11 meses para costear el inicio de su terapia: dos inyecciones valorizadas en S/18.410.

Ella tendría que desembolsar la misma suma de dinero cada tres semanas para intentar sobrevivir.

Además de Roche, en el ranking de los monopólicos está Merck Sharp & Dohme (MSD), un laboratorio que factura US$39.5 millones al año y que en el Perú tiene el control de cuatro medicamentos para diferentes tipos de cáncer: Vorinostat, Vacuna BCG y Peginterferón Alfa, cuyos precios unitarios van desde S/767 a S/1.385; así como Pembrolizumab, que, según el Observatorio de Medicamentos del Ministerio de Salud, se vende bajo la marca Keytruda a S/15.800 por producto.

En la lista encontramos otras seis empresas que, respectivamente, monopolizan tres productos: la estadounidense Pfizer; Tecnofarma, subsidiaria del grupo canadiense Valeant Pharmaceuticals; Bayer S.A., con sede en Alemania; Laboratorios LKM Perú y Laboratorio Biopas, de Argentina; y la peruana Laboratorios AC Farma. Las 20 empresas restantes solo controlan uno o dos fármacos, sin embargo, algunos de estos son de muy alta demanda y costo para el país como Nivolumab, del laboratorio Bristol-Myers; y Cetuximab, de Merck Peruana S.A.

 

El dinero o la vida

En setiembre del 2017 cuatro mujeres asháninkas fueron diagnosticadas con lesiones uterinas en una posta médica de la comunidad Marankiari, pero debían desplazarse al distrito de Satipo para descartar la gravedad de sus lesiones. Diez horas de viaje en bote, dos horas en bus y 240 soles de pasajes; eso implicaba acabar con la incertidumbre sobre su salud.

 

Una colecta comunal las ayudó a llegar a Satipo, y allí confirmaron sus miedos: cáncer de cuello uterino. Podían curarlo, pero debían dejar su chacra, su familia y empeñar lo que no tienen para viajar a Lima y permanecer allí lo que dure su tratamiento. Todas decidieron regresar a su comunidad y esperar lo inevitable.

Los testimonios de estas mujeres son recogidos en un reciente informe sobre acceso a la salud elaborado por la investigadora Camila Gianella. “Ellas tienen SIS y, por lo tanto, derecho a medicamentos gratuitos, pero no hay servicios ni equipos médicos accesibles a su comunidad para enfrentar el cáncer. El Estado necesita S/66 millones para financiar el plan nacional contra el cáncer de mama y cuello uterino hasta año 2021, pero dicen que no hay recursos”, sostiene la experta en salud pública.

El Estado necesita S/66 millones para luchar contra el cáncer de mama y cuello uterino

El último estudio económico realizado por AIS y Oxfam a 12 medicamentos contra el cáncer muestra que los laboratorios trasnacionales dejaron de pagar S/34,9 millones en impuestos por los fármacos que ingresaron al país el 2016 y 2017. La farmacéutica Roche acapara el 82% de estas importaciones, principalmente por su producto estrella: el Trastuzumab (Herceptin). El monto exonerado equivale a la mitad de lo que necesita el Estado para financiar el “Plan nacional contra el cáncer de mama y cuello uterino”, y sería suficiente para costear el tratamiento de 2.066 mujeres que tienen la enfermedad en estado avanzado.

Con cada decreto supremo se autorizó el ingreso de dos a 20 medicamentos a la lista y se retiró un bloque similar, excepto en la última resolución del 2016, donde se añadió 45 productos nuevos. Según informes tributarios a los que tuvimos acceso, la Sunat intentó advertir el impacto económico que tendría esta medida e informó al MEF y al Minsa que los laboratorios que fabrican dichos medicamentos habían pagado S/3.3 millones en impuestos un año antes, y solo por 21 de los fármacos que consideraban exonerar. Igual lo aprobaron.

 

 

La Asociación de Laboratorios Farmacéuticos del Perú (Alafarpe), gremio que representa a los laboratorios citados en este reportaje, nos respondió por escrito y negó que exista un monopolio. “En Perú no existe un monopolio en la importación ni en la venta de medicamentos; lo que existe es una concentración de los puntos de venta, ya que el 80% de los medicamentos del mercado retail se venden en farmacias que pertenecen al mismo grupo económico, e ineficiencias en el sistema de compras públicas”.

Sostiene, además, que las exoneraciones tributarias “siempre serán positivas para el paciente”. No detalla cómo este beneficio impacta en el precio final, pero resalta que los costos bajan siempre “siempre y cuando estén incluidos en el listado de exoneración. Y vale recalcar que la última actualización del listado se dio en diciembre de 2016”, acotó el representante de las grandes farmacéuticas.

Fuentes vinculadas al sector confirmaron que el Minsa está preparando una nueva lista de exoneraciones para medicamentos oncológicos; esta vez esperan aumentar el número a 140. Sería el décimo decreto supremo que se aprueba sin que este privilegio tributario haya servido para reducir drásticamente sus costos a favor de los pacientes que no tienen seguro, e incluso del propio Estado que es el que invierte para abastecer a los hospitales públicos. Ojo-Publico.com solicitó durante varias semanas una entrevista con la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), pero no respondieron.

Roberto López, consultor de AIS, sostiene que el Ministerio de Salud debería concertar un margen de precios con los propios laboratorios, como sucede en España, para obtener cifras más razonables. “No es posible que el Estado pague a las farmacéuticas hasta 142% más sobre el precio de importación con que estos productos ingresan al país. Están ya empacados, listos para entregar a los hospitales. Si el Estado les otorga un beneficio tributario, a cambio debería poder negociar que los precios se muevan dentro de un margen razonable a partir del precio de importación”, señaló.

CONCENTRACIÓN. La trasnacional suiza Roche tiene el registro sanitario único de seis medicamentos contra el cáncer que,  a su vez, están exonerados de impuestos. Cuatro de ellos están indicados para el cáncer de mama avanzado.
Foto: Roche.com.pe

Para el decano del Colegio Químico Farmacéutico del Perú, Marcial Torres, la opacidad en la cadena de costos de los medicamentos impide que se obtengan precios justos en las compras corporativas que realiza el Estado. “No tenemos quien supervise los costos de producción, importación y compra final. Digemid no es un ente fortalecido para realizar esa función. Supervisar la cadena de costos nos permitiría justificar los millones que paga el Estado en compras de medicamentos”, señaló.

Roche también decidió contestar nuestras dudas por escrito. Mediante correo electrónico admitieron que las exoneraciones favorecen a ocho de sus medicamentos, pero aseguran que este beneficio logró reducir en un 18% el costo que desembolsa el Estado por sus productos. Incluso en aquellos que monopolizan.

Roche asegura que el costo de sus medicamentos se redujo en un 18%

“El ofrecer al mercado la única alternativa en un tratamiento innovador no impide reducir su costo. De hecho, si observamos el caso de Trastuzumab, que ha sido utilizado como ejemplo en muchos medios, a lo largo de su historia ha sufrido una reducción progresiva de más de 20%”, aseguran.

Pagar por estos medicamentos es hoy un lujo. Su alto costo ha puesto en jaque las finanzas del Estado que abastece a los hospitales públicos, impulsa a las clínicas a elevar sus primas de atención en el sector privado, y deja en el desamparo al paciente que no tiene seguro ni recursos. Pero Roche deja en claro que privarlos de la exoneración tributaria no es una opción.

“Si se cancelan estos beneficios tributarios el costo de las medicinas se incrementará automáticamente, porque al igual que otros productos sería necesario por ley hacer el cargo de este impuesto al pagador”, advirtieron en la carta.

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