RUIDO. En la semana en que la compra de cazas F-16 desató una crisis política en el país, las aeronaves sobrevolaron Lima antes de participar en un festival de la Fuerza Aérea del Perú.

Lockheed Martin: empresa fabricante de los F-16 para Perú perdió USD 950 millones el año pasado

Lockheed Martin: empresa fabricante de los F-16 para Perú perdió USD 950 millones el año pasado

RUIDO. En la semana en que la compra de cazas F-16 desató una crisis política en el país, las aeronaves sobrevolaron Lima antes de participar en un festival de la Fuerza Aérea del Perú.

Foto: Andina

El consorcio Lockheed Martin confirmó la firma del contrato con la Fuerza Aérea del Perú para la compra de 12 cazas F-16 por USD 1.500 millones, con opción a un segundo escuadrón de otros 12 aviones. La empresa de defensa mantiene una estrecha relación con la administración de Donald Trump, su principal cliente, que representó el 72% de sus ingresos en 2025. Ese mismo año, la compañía registró pérdidas de USD 950 millones en su división aeronáutica —que incluye el F-16— vinculadas a un proyecto clasificado.

26 Abril, 2026

El embajador de Estados Unidos en el Perú, Bernie Navarro, calificó la adquisición de los cazas F-16 para el país como una "propuesta extraordinaria". El fabricante, la compañía norteamericana Lockheed Martin, definió la venta como "un símbolo profundo" de la relación entre ambas naciones. Aunque desde EE.UU. el acuerdo ha sido presentado como un éxito unánime, en el Perú ha motivado fricciones en el Ejecutivo.

El 22 de abril, los ministros peruanos de Defensa, Carlos Díaz Dañino, y de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela Martínez, renunciaron a sus cargos luego de que el presidente José María Balcázar asegurara, un día antes, que la compra se pospondría para el siguiente periodo presidencial. El entonces canciller aseguró que el mandatario mentía, porque los contratos ya habían sido firmados el lunes 20 de abril.

Las dilaciones en la compra de los aviones caza llevaban ya varios días. El viernes 17 de abril, Navarro incluso ejerció presión pública para la continuidad del proceso a través de un mensaje publicado en la plataforma X: “Si negocian de mala fe con EE.UU. y socavan los intereses estadounidenses, tengan la certeza de que como representante de la Administración Trump utilizaré todas las herramientas disponibles para proteger y promover la prosperidad y la seguridad de nuestro país y la región”.

Tras las renuncias en el gabinete ministerial, Balcázar reconoció que se firmó el contrato, pero insistió en que su posición es que el acuerdo debió ser suscrito por el siguiente gobierno. La tarde de ese mismo día, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) confirmó la transferencia del primer hito del contrato suscrito entre el Estado peruano y la empresa Lockheed Martin, por USD 462 millones.

Un análisis de OjoPúblico de los informes financieros y de las contribuciones políticas de Lockheed Martin evidencia la estrecha relación del Gobierno de Estados Unidos con la compañía. La empresa registró, precisamente en el año en que comenzó a perfilarse el acuerdo por los F-16 entre Perú y Estados Unidos, pérdidas por USD 950 millones en su división aeronáutica debido a los costos de un programa clasificado.

 

Dependencia mutua

Según el informe anual de Lockheed Martin, el 72% de sus ingresos totales en 2025, equivalentes a USD 75 mil millones, provino del Gobierno estadounidense. De ese monto, el 63% correspondió al Departamento de Defensa, denominado “Departamento de Guerra” por la administración del presidente Donald Trump.

Entre los principales productos de la empresa—una de las mayores proveedoras de armamento del mundo, con sede en Bethesda, Maryland— se encuentran aviones de combate, sistemas de defensa antimisiles, helicópteros militares, así como drones y sistemas espaciales.

La empresa incrementó sus ingresos en 2025 en un 6% respecto al año anterior, debido a una “demanda sin precedentes”. Su director ejecutivo, Jim Taiclet, afirmó que este aumento ha sido impulsado por el “rendimiento comprobado en combate” de sus sistemas en los conflictos actuales del mundo.

El 63% de los ingresos de Lockheed Martin correspondió al Departamento de Defensa, rebautizado como “Departamento de Guerra” bajo Donald Trump.

La relación cercana con la administración de Donald Trump se mantiene este año. Hace pocos días, el 14 de abril, Lockheed Martin anunció un nuevo contrato con el Pentágono por USD 1.900 millones para continuar con el mantenimiento de un avión de transporte militar.

 

Pérdidas en aeronáutica

El pasado jueves 23, durante la presentación de los resultados del primer trimestre, Taiclet también informó que el beneficio neto aumentó hasta aproximadamente USD 1.490 millones, frente a los cerca de USD 1.300 millones registrados en el trimestre anterior, lo que representa un incremento del 15%.

Sin embargo, un segmento del negocio no siguió esta tendencia. La división aeronáutica registró un desempeño inferior al del año anterior: sus ingresos en los primeros tres meses de 2026 alcanzaron los USD 6.950 millones, frente a los USD 7.060 millones del mismo periodo de 2025, lo que supone una caída de aproximadamente el 1,5%, según informó la empresa.

NEGOCIO MULTIMILLONARIO. El gigante de la industria de defensa Lockheed Martin cuenta con varias plantas de producción en Estados Unidos, como esta en Fort Worth, Texas.
Foto: Lockheed Martin

 

El análisis del reporte financiero de todo 2025 brinda más alcances. El año pasado, Lockheed Martin reportó pérdidas totales de alrededor de USD 1.6 mil millones, explicadas principalmente por revisiones a la baja en la rentabilidad esperada de varios programas en curso, incluidos riesgos de menores beneficios o posibles pérdidas futuras. En abril del año pasado, el director financiero, Jay Malave, dejó la compañía.

Solo en un programa clasificado de la división aeronáutica las pérdidas alcanzaron los USD 950 millones en el último año. Esta misma área incluye la producción y venta de los cazas F-16, cuya adquisición por parte de Perú está siendo impulsada por el Gobierno de Estados Unidos.

 

Donaciones políticas

Durante la presentación de los resultados del primer trimestre de este año, el 23 de abril, Taiclet subrayó los intereses compartidos con la administración de Trump. “En materia de contratación, esta es una oportunidad de oro, dependiendo de quién esté en el gobierno, de su experiencia, de su disposición al cambio y de la demanda que tengan de lo que hacemos. Podemos pasar del sistema de contratación basado en el FAR [Federal Acquisition Regulation: conjunto de normas que regula las compras y contratos del Gobierno] y sus cargas de costos hacia un sistema de contratación más comercial, que es precisamente el acuerdo que tenemos actualmente en estos marcos con el Departamento de Guerra”, afirmó.

Lockheed Martin aportó USD 1 millón a la ceremonia de investidura del actual presidente de Estados Unidos en enero de 2025. Fue una de las principales donantes junto a los gigantes tecnológicos como Meta, Apple, Google y Microsoft, que contribuyeron con el mismo monto.

La empresa de defensa figura también en la lista de donantes que financian el proyecto de salón de baile, de Donald Trump, junto a la Casa Blanca, aunque no se conoce el monto exacto con el que el consorcio contribuye a la construcción.

Lockheed Martin aportó USD 1 millón a la ceremonia de investidura del Donald Trump en enero de 2025.

Sin embargo, la relación estrecha de Lockheed Martin con el gobierno estadounidense no se limita al segundo periodo de Trump en el poder. En la investidura de Joe Biden, en 2021, la compañía también contribuyó con USD 1 millón, al igual que en la toma de posesión de Trump en 2017. En contraste, Barack Obama no aceptó donaciones corporativas para su ceremonia en 2013.

Lockheed Martin cuenta con un comité especializado en canalizar los aportes a la política estadounidense: Lockheed Martin Corporation Employees' Political Action Committee.

Durante la campaña electoral entre 2023 y 2024, el comité destinó USD 1,57 millones a candidatos federales en Estados Unidos, de acuerdo con registros del portal de transparencia OpenSecrets. Del total, USD 661 miles (42,16%) fueron dirigidos a candidatos del Partido Demócrata, mientras que USD 896 miles (57,14%) se canalizaron hacia postulantes del Partido Republicano.

 

 

En su informe anual sobre las organizaciones y figuras políticas financiadas, Lockheed Martin reportó que durante el año electoral de 2024 respaldó a más actores vinculados al Partido Republicano (179) que al Partido Demócrata (157). 

Según la empresa, las contribuciones se realizan en función de “temas de interés para la corporación” —principalmente vinculados a la política de defensa— y suelen beneficiar a miembros con trayectoria en comités estratégicos de ambos partidos, como el Comité de Servicios Armados, encargado en el Congreso de la supervisión del Departamento de Defensa y del presupuesto militar.

 

Más que una venta de aviones

El 15 de setiembre de 2025, la Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa de los Estados Unidos autorizó la venta de un paquete de cazas a Perú: diez F-16C Block 70 y dos F-16D Block 70, junto con motores, sistemas de radar y misión, además de repuestos y equipos de entrenamiento por USD 3,42 mil millones.

La autorización también incluía misiles, cañones de a bordo, radares de última generación, sistemas de guerra electrónica, tecnologías de navegación y puntería, equipos de comunicaciones y cifrado, así como componentes logísticos, de mantenimiento y formación.

En conjunto, la operación propuesta no se limita a las aeronaves, sino que contempla una infraestructura completa para su operación, entrenamiento, mantenimiento y armamento.

El 23 de abril de este año, el director ejecutivo Jim Taiclet confirmó la firma de un contrato con la Fuerza Aérea del Perú para la compra de 12 cazas F-16 Block 70 por USD 1.500 millones, con opción a un segundo escuadrón de otros 12 aviones. Calificó el acuerdo como “el primer contrato de venta comercial directa del F-16 en décadas”.

Según Lockheed Martin, los clientes internacionales y las ventas realizadas a través del programa estatal Foreign Military Sales (FMS)—que permite a países aliados adquirir armamento estadounidense y a través del cual Perú también compra los cazas F-16— representaron el 28% de sus ingresos en 2025.

La venta del F-16 representó el 28% de los ingresos de Lockheed Martin en 2025.

La empresa de defensa ha ampliado de manera significativa la producción de sus aviones F-16. Según sus informes anuales, en 2023 entregó solo cinco aeronaves del modelo. Para el 2024, la cifra aumentó a 16 cazas. En 2025, la compañía declaró haber entregado también 16 aeronaves.

En total, 30 países han adquirido el F-16 de Lockheed Martin, entre ellos Venezuela, Chile y Argentina. Entre los compradores figuran también estados actualmente involucrados en conflictos armados, como Israel, los Emiratos Árabes Unidos y Ucrania. La flota mundial supera en total los 2.800 cazas F-16 en operación, según informó la empresa.

MODERNIZACIÓN. La Fuerza Aérea del Perú planea adquirir un total de 24 nuevos aviones de combate para su flota.
Foto: Andina

 

Todas las ventas en el marco del programa FMS están sujetas a estrictos controles establecidos por la legislación de los Estados Unidos, especialmente bajo la Ley sobre el Control de la Exportación de Armamento y el sistema de supervisión del uso final.

Estas normas obligan al país comprador a usar los sistemas exclusivamente para los fines autorizados, prohíben su transferencia a terceros y permiten inspecciones y supervisión permanentes por parte de autoridades estadounidenses.

En la práctica, esto significa que, aunque Washington apruebe políticamente la venta, los F-16 permanecerían bajo mecanismos de control de los Estados Unidos durante todo su ciclo operativo.

 

Negocios en América Latina

En América Latina, Chile, Brasil, Colombia y Argentina se encuentran entre los países que han adquirido armamento o mantienen acuerdos de cooperación con la empresa.

Chile adquirió diez aviones de combate F-16 en el año 2000. Más recientemente, Argentina ha pasado a ocupar un lugar central en el negocio de este modelo de cazas. En 2024, el gobierno de Javier Milei firmó la compra de 24 cazas F-16 con el Ministerio de Defensa de Dinamarca, que los había utilizado previamente.

Además, la empresa Sikorsky Aircraft Corporation, subsidiaria de Lockheed Martin, opera centros de mantenimiento y entrenamiento para helicópteros militares Black Hawk en Colombia y Brasil. Según Lockheed Martin, Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México utilizan sistemas Black Hawk o servicios vinculados a estas aeronaves.

En mayo de 2025, Perú también recibió los tres primeros de los nueve helicópteros Black Hawk acordados, que serán utilizados como una donación de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.

OjoPúblico envió por correo un listado de preguntas a Lockheed Martin sobre el contrato con el Gobierno peruano para la adquisición de los cazas F-16, la relación de la empresa con la administración de Trump y sus donaciones políticas. Hasta el cierre de este informe, no se obtuvo respuesta.

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