Apenas una hora después del inicio de las elecciones generales en Perú, el pasado 12 de abril, un gran número de cuentas en X, ubicadas tanto en el Perú como en el extranjero, comenzaron a publicar contenidos alusivos a la existencia de un supuesto fraude electoral sin ninguna prueba real. Un análisis detallado –elaborado por el Grupo de Trabajo para la Integridad Electoral (EITF), en el que participa OjoPúblico– identificó que un grupo de cuentas impulsaron mensajes para construir la imagen de un proceso amañado, a pesar de la ausencia de evidencia de manipulación intencional y sistemática.
El análisis de estas publicaciones muestra que estas cuentas usaron los problemas logísticos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) para presentar estos hechos como parte de un fraude. Los mensajes se publicaron desde las 8:00 a.m., con un primer grupo de cuentas sin nombres reales: @eljokerpe (30.700 seguidores), @ultimopaladin (19.000 seguidores), @PKN2023 (25.900 seguidores) y @elorwelliano (13.600 seguidores). Estas dos últimas se presentan como espacios informativos, aunque en realidad difunden hechos no verificados.
El análisis –realizado con el apoyo de la herramienta Bloom Social Analytics, para la descarga masiva de mensajes y patrones de relacionamiento– identificó inicialmente que desde una red inicial de 53 cuentas en X los mensajes se amplificaron –a través de etiquetas, reposts y respuestas– a miles de otras cuentas. Diversos estudios científicos confirman que la desinformación electoral suele originarse así, desde pequeños grupos que luego se amplifican masivamente a través de redes sociales.
En conjunto, se contabilizaron 17 mil perfiles que generaron 40 mil publicaciones, entre respuestas y retuits. Todas estas acumularon 855 mil interacciones y superaron los 21 millones de visualizaciones, lo que evidencia el amplio alcance que tuvo esta conversación dentro de la plataforma. Los mensajes más recurrentes entre el 12 y el 16 de abril fueron “fraude”, “nuevas elecciones” y “plan morrocoy”, además de mencionar con frecuencia a figuras como Piero Corvetto, entonces jefe de la ONPE.
Una de las cuentas más virales el primer día de la elección fue @PKN2023, cuyo contenido está compuesto por información sin evidencia, ni contexto ni enlaces verificables. Alcanzó su pico a las 4:00 p.m. con una mentira en formato de video que fue reproducida 163.000 veces y republicada más de 3.000 veces: decía que más de un millón de votantes habían sido impedidos de sufragar en Lima. El número de votantes afectados por la no instalación de mesas fue de 55.000 personas.

REDES SOCIALES. Palabras más usadas en las publicaciones de cuentas que apoyan o mencionan la narrativa del fraude en la plataforma X.
Visualización: OjoPúblico / Plataforma Bloom Social Analytics
Ese mismo domingo 12 de abril, a las 9:48 a.m., el candidato presidencial por Renovación Popular, Rafael López Aliaga (331.000 seguidores) publicó en X: "Creo que el intento de fraude ya ha comenzado". Con esa afirmación, se convirtió en el principal actor político en iniciar la campaña de un supuesto fraude, a pesar de que no presentaba ninguna prueba de ello.
Al mediodía de ese domingo 12 de abril, los hashtags "fraudeelectoral", "fraudealavista" y "esfraude" alcanzaban cada uno aproximadamente 100.000 publicaciones por hora, ritmo que se mantuvo hasta la medianoche.
Con el paso de las horas y los días los hashtags fueron evolucionando y orientando la conversación hacia los términos "viciado" y "nulidad", a pesar de que los informes preliminares de los observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE) detallaron que, a pesar de los problemas y demoras en la instalación de mesas, el escrutinio se realizó con "respeto a las libertades fundamentales”.
El último informe de la Misión Electoral de la OEA, publicado el viernes, saludó la decisión del JNE de no realizar elecciones complementarias y subrayó la importancia “de garantizar la integridad del proceso en curso y el respeto irrestricto a la voluntad popular expresada por millones de peruanas y peruanos en las urnas”.
Cuentas nacionales y extranjeras
El análisis de estas redes muestra también la presencia activa y sostenida de un grupo de cuentas extranjeras que amplificaron los mensajes con acusaciones agresivas sin pruebas. Por ejemplo, Martín de Luca (@emd_worldwide, Estados Unidos, 119.600 seguidores), Agustín Laje (@AgustinLaje, Argentina, 958.100 seguidores) y Hermann Tertsch (@hermanntertsch, eurodiputado por el partido español Vox, 403.400 seguidores).
Martín de Luca ha sido identificado como abogado de la empresa de medios del presidente Donald Trump (Trump Media Group) y asesor del expresidente brasileño Jair Bolsonaro. Además, está vinculado al estudio de abogados que fue contratado por la Municipalidad de Lima, cuando Rafael López Aliaga era alcalde de la capital.
De otro lado, Hermann Tertsch pertenece al grupo parlamentario europeo Patriotas por Europa, creado por el primer ministro húngaro Viktor Orbán. Estas cuentas contribuyeron a amplificar los mensajes sin pruebas de fraude.

RELACIONES. Gráfico de vínculos de cuentas de X involucradas en los mensajes de fraude electoral sin evidencia el 12 de abril de 2026.
Visualización: OjoPúblico / Plataforma Bloom Social Analytics.
La desinformación no solo busca instalar una narrativa, sino también sembrar el caos. “Lo primero que hay que sostener es que estas narrativas son preelectorales, electorales y postelectorales, por lo tanto, la idea de caos tiene que ver con un tiempo estrictamente electoral, pero luego, son muchos más los años, donde, ante la deslegitimación de estas instituciones, cualquier arremetida contra ellas tiene algún tipo de justificación”, explica Mario Riorda, consultor argentino y docente en comunicación política.
El impacto de estas acusaciones sin pruebas también deteriora aún más la democracia. “La medida cumbre de una democracia funcional es la transición pacífica del poder después de una elección. Si esto se rompe, es muy difícil llamarla una democracia representativa funcional. Por eso el evento de una elección es tan importante, tanto para quienes quieren defender la democracia como para quienes la atacan”, señala Olaf Steenfadt, director de Global Media Registry (Alemania), integrante del EITF, junto a International Foundation for Electoral Systems (IFES, Estados Unidos) y Fundación Hirondelle (Suiza).
De la desinformación virtual al mundo real
López Aliaga es uno de los políticos que más desinforma e impulsa un discurso violento y de odio. Dos días después de la ampliación de la votación en las mesas que no se instalaron, el miércoles 15 de abril, en un mitin al que convocó contra los resultados electorales, lanzó una discurso de agresión sexual contra el jefe del JNE, Roberto Burneo, en el contexto de su supuesta denuncia de la existencia de un Plan Morrocoy en Perú. Este concepto surgió en Venezuela en 2012, luego de que denunciaran masivas irregularidades de las elecciones en todo el país, durante el régimen de Hugo Chávez.

DESINFORMACIÓN. En el perfil de X de Rafael López Aliaga se pueden encontrar repost a cuentas con comportamiento inauténtico o desinformadores.
Fuente: Perfil en X de Rafael López Aliaga
La ONG Transparencia Venezuela denunció ese año que ese plan consistió en el cierre de mesas por problemas técnicos, denuncias por intimidación a través de motorizados afectos al oficialismo, intimidación política y retraso en la apertura de las mesas de votación. En Perú, los problemas se concentraron en 211 mesas –de las más de 92.000 instaladas en todo el Perú– ubicadas en tres distritos de la capital.
En el Perú, esa palabra era hasta entonces desconocida. El término apareció en la cuenta de un usuario de X (@jlcastillocev) a las 5:26 p.m. del 12 de abril, en medio de las votaciones. En el mensaje se etiquetó a un periodista de Willax, el canal que más apoya la hipótesis del fraude electoral y que hizo lo mismo en el 2021.


AMPLIFICACIÓN. Así evolucionaron los mensajes que aludían al supuesto plan Morrocoy y Piero Corvetto en la semana post electoral en Perú (12-19 de abril).
Fuente: Get Day Trends
Una de las autoridades más amenazadas en sus redes y en presentaciones públicas ha sido Piero Corvetto, quien renunció el 21 de abril al cargo de jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). “El señor Corvetto va a terminar veinte años en la cárcel y yo me voy a, voy a encargarme de eso, voy a perseguirlo hasta que se muera”, llegó a decir el 22 de abril en una presentación pública en su página de Facebook.
Esta semana, el candidato de Renovación Popular y las otras cuentas asociadas a su narrativa apuntaron a la teoría de que había venezolanos y cubanos trabajando en la ONPE en el conteo de votos.
Esta situación en redes sociales generó que incluso la presidenta de la Junta Nacional de Justicia, María Teresa Cabrera Vega –excongresista por Podemos Perú, de José Luna Gálvez–, enviara el 20 de abril una solicitud formal a la autoridad electoral para que le remitiera información detallada sobre el personal extranjero que presta servicios en la institución.
En respuesta, la ONPE aclaró que no cuenta con trabajadores extranjeros y precisó que los 16.757 trabajadores y prestadores de servicio son de nacionalidad peruana.
El consultor argentino y docente en comunicación política, Mario Riorda, sostiene que el objetivo de este tipo de narrativas que desinforman “no es tanto, no reconocer la derrota, sino complicar las victorias, sea quien sea el que gane, y permitirse desde esta línea argumental un proceso de erosión de la democracia, deslegitimar a gobiernos (si son otros los que ganan), además de estar agazapados para cooptar instituciones”.