RIESGO. Compras realizadas durante la pandemia no tomaron en cuenta informes académicos que advertían de la ineficacia de algunos medicamentos.

Gobierno adjudicó 80% de las compras de hidroxicloroquina, ivermectina y azitromicina a Laboratorio Sagitario

Gobierno adjudicó 80% de las compras de hidroxicloroquina, ivermectina y azitromicina a Laboratorio Sagitario

RIESGO. Compras realizadas durante la pandemia no tomaron en cuenta informes académicos que advertían de la ineficacia de algunos medicamentos.

Foto: Andina

OjoPúblico analizó decenas de compras públicas de medicamentos sin eficacia comprobada, que fueron realizadas entre abril y setiembre por Essalud, el Ministerio de Salud y entidades subnacionales. El análisis detectó que la mayoría de estas adquisiciones se concentró en el laboratorio peruano Sagitario. Las compras de estos fármacos continuaron incluso después de que la comunidad científica nacional e internacional señalaron su nula eficacia en el tratamiento contra la Covid-19. El monto invertido supera los S/ 31 millones del presupuesto público.

14 Octubre, 2020

Luego de que los médicos del sector público prescribieran durante meses ivermectina, hidroxicloroquina y azitromicina a los pacientes con Covid-19, el Ministerio de Salud (Minsa) retiró estos medicamentos de su protocolo de atención. La decisión se tomó esta semana, después de que la investigación de una dependencia del Seguro Social de Salud (Essalud) concluyó que estos medicamentos no otorgan ningún beneficio y, por el contrario, generan mayor riesgo de muerte durante la hospitalización. El hallazgo solo confirmó lo que desde hace meses la evidencia científica sostiene respecto a la ausencia de eficacia de estos fármacos.

En este contexto, OjoPúblico analizó decenas de contratos de las compras públicas de estos medicamentos en todo el país, e identificó que el Minsa, Essalud y los gobiernos subnacionales han adquirido azitromicina, hidroxicloroquina e ivermectina por más de S/31 millones durante la pandemia. El análisis reveló que Distribuidora Droguería Sagitario fue el principal beneficiario de estas contrataciones. Esta compañía se adjudicó el 80% de todas las adquisiciones de estos tres medicamentos durante la pandemia.

 

 

Dicha empresa registra operaciones desde la década del 90 y es proveedora del Estado, por lo menos, desde el año 2008. La empresa, que a la fecha solo registra cuatro empleados, está administrada por los hermanos José y Enrique Arriola Colmenares. Según la Superintendencia Nacional de Aduanas y Administración Tributaria (Sunat), esta familia está relacionada a otras cinco empresas del sector farmacéutico, incluidas el Laboratorio AC Farma, involucrado en el desarrollo en Perú de una prueba molecular para la Covid-19, y a Droguería Sagitario.

 

El mayor proveedor

El estudio preliminar del Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud e Investigación (IETSI) de EsSalud, que originó el retiro de estos tres medicamentos del protocolo, coincide con la evidencia científica generada hasta el momento a nivel global, alertada por OjoPúblico desde hace meses; y con la recomendación de especialistas nacionales, quienes desde mediados de junio plantearon al Minsa reevaluar su protocolo. Pese a esto, las autoridades peruanas continuaron gastando millones de soles en la compra y prescripción de estos fármacos.

El análisis de los contratos revela que las adquisiciones se concentraron en un solo proveedor: Distribuidora Droguería Sagitario. Del monto total invertido (S/31 millones) en los tres medicamentos, S/25 millones fueron adjudicados a esa empresa. Esta suma representa el 80% del total destinado por el Gobierno peruano para la adquisición de estos tres fármacos durante la pandemia.

 

 

El primero de sus contratos fue firmado el 21 de mayo con una de las oficinas del Gobierno Regional de Loreto. El proceso de compra se realizó bajo la modalidad de contratación directa, y consideró la adquisición de 35 mil tabletas de hidroxicloroquina para la atención de pacientes con Covid-19. El monto adjudicado superó los S/136 mil. El resto de ese mes, Droguería Sagitario no registró ventas adicionales de estas medicinas al Estado.

Tres semanas después, el 10 de junio, una segunda empresa asociada a los hermanos Arriola Colmenares, Laboratorios AC Farma, donó 1,3 millones de tabletas de hidroxicloroquina y azitromicina, que fueron recibidas por el entonces ministro de Salud Victor Zamora Mesía. Dos días más tarde, Droguería Sagitario se adjudicó su segunda venta de hidroxicloroquina, esta vez con Essalud, por un valor total de S/3 millones. 

Desde entonces, Sagitario ha firmado otros tres contratos para la venta al Estado peruano de hidroxicloroquina. En total, entre mayo y julio, este laboratorio se ha adjudicado, sin concurso público en el marco de la emergencia nacional, S/19 millones en ventas de este medicamento cuya eficacia no estaba, en ese momento, comprobada y que ahora hay evidencia más sólida de que no mejora la condición de los pacientes. Sus principales compradores de hidroxicloroquina fueron el Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (S/10 millones), Essalud (S/9 millones) y el Gobierno Regional de Loreto (S/136 mil).

 

 

Durante la Emergencia Nacional, Droguería Sagitario además vendió 2 millones de tabletas de azitromicina a Essalud, en un solo contrato de julio, por S/1,8 millones. La versión anterior del protocolo de hospitalización para pacientes con Covid-19 incluía el uso de este medicamento conjuntamente con la hidroxicloroquina. Dicho mes, Sagitario también vendió ivermectina a Essalud (S/3,5 millones) y al Hospital Hermilio Valdizán (S/12 mil).

 

Sagitario y el 98% de la hidroxicloroquina

A inicios de la pandemia, y a pesar de no contar con evidencia científica, el Minsa puso a consideración de los médicos el uso de la hidroxicloroquina -administrada sola o junto con azitromicina- para atender casos moderados y severos de la Covid-19. En mayo, durante la gestión del ministro Zamora Mesía, el Minsa agregó a dicho protocolo médico el uso de la ivermectina en pacientes hospitalizados.

“Desde mayo, investigadores peruanos plantearon al Minsa que no incluya hidroxicloroquina [sola o en combinación con azitromicina] para el manejo de la Covid-19”, explicó el médico y director de Gestión de Proyectos y Promoción de Investigación de la Universidad Científica del Sur, Percy Mayta Tristán, en entrevista con OjoPúblico. El experto agregó que, a medida que avanzaron los estudios sobre este fármaco, se comprobó su falta de eficacia.

 

 

En junio, por ejemplo, los ensayos clínicos masivos Solidaridad (de la Organización Mundial de la Salud) y Recovery (donde participaron 11 mil voluntarios) interrumpieron sus estudios sobre la hidroxicloroquina, luego de que no se demostraron beneficios para pacientes con Covid-19. Ese mismo mes, la Administración de Medicamentos y Alimentos de EE.UU. (FDA) revocó la autorización de emergencia a este fármaco.

A raíz de esta evidencia, un grupo de médicos peruanos envió una carta abierta al Minsa, donde solicitaron descontinuar el uso de la hidroxicloroquina y la ivermectina, además de otros fármacos sin eficacia comprobada. “Ya no tenía lógica recomendar hidroxicloroquina para pacientes hospitalizados por la Covid-19”, dijo en entrevista con nuestro medio el médico investigador Álvaro Taype Rondán, quien fue uno de los firmantes de la misiva.

A pesar de esto, durante la pandemia, se adquirió hidroxicloroquina por más de S/20 millones. El análisis de OjoPúblico determinó que de toda la hidroxicloroquina comprada por el Estado estos meses, el 98% fue a Droguería Sagitario. Las ventas de azitromicina de esta empresa, por otro lado, superaron los S/1,8 millones y representaron el 30% del total de adquisiciones de este fármaco, por parte de los diferentes niveles del Estado.

En el caso de la azitromicina, asimismo, el análisis reveló que la compañía OQ Pharma fue la principal proveedora de este medicamento durante la Emergencia Nacional por Covid-19. Su principal contrato fue firmado con Essalud en julio, por 1 millón de tabletas y un total de S/2,8 millones. La empresa es gerenciada por el administrador José Olortegui Zamora, cuyo nombre está referenciado en la investigación Panama Papers.

 

 

Falta de evidencia sobre ivermectina

A diferencia de la hidroxicloroquina, los ensayos clínicos para evaluar el tratamiento de la Covid-19 con ivermectina no han sido masivos. Por este motivo, actualmente, no se cuenta con información científica confiable sobre su eficacia: “La evidencia inicial mostró un efecto in vitro [en el laboratorio]; pero, luego de seis meses, no hay estudios contundentes que indiquen que [la ivermectina] pueda funcionar”, aseguró Percy Mayta Tristán.

En ese sentido, Gabriel Rada Giacaman, médico chileno y fundador de Epistemónikos, una asociación que realiza revisiones sistemáticas de estudios científicos, dijo que “no se debe recomendar [ivermectina] en la población [durante la pandemia]”. En Perú, el IETSI ha alertado desde abril que “no se tienen argumentos técnicos que sustenten una recomendación a favor del uso de la ivermectina como tratamiento de pacientes Covid-19”. 

Aún así, entre abril y setiembre, las compras de ivermectina por las diferentes entidades del Gobierno superaron los S/5,2 millones. En este caso, la Droguería Sagitario de los hermanos Arriola Colmenares también concentra las ventas: recibió el 68% del monto de todos los contratos adjudicados. El principal comprador de ivermectina fue EsSalud, que adquirió alrededor de 400 mil unidades de esta medicina por un total de S/3,5 millones.

 

 

La presidenta de EsSalud, Fiorela Molinelli Aristondo, fue precisamente quien separó del cargo el 9 de octubre a la directora del IETSI, Patricia Pimentel Álvarez, tan solo un día después de que esta entidad científica publicara el estudio preliminar que desaconseja el uso de ivermectina en el tratamiento de pacientes con Covid-19. Actualmente, el IETSI ha quedado a cargo de la médica Cecilia Bedoya Velasco.

Mantener la hidroxicloroquina, la ivermectina y la azitromicina en el protocolo de atención de Covid-19, según explica Percy Mayta, generó costosas inversiones que pudieron usarse en implementar acciones con eficacia comprobada. “Se quitó presupuesto a otras intervenciones, como la detección precoz con pruebas moleculares, distribución de pulsioxímetros, dotación de oxígeno. Además, generó una sensación de falsa seguridad”, precisó el médico.

“Dar fármacos sin evidencia [científica] genera un daño doble: a los pacientes y al sistema de salud”, agregó el médico Álvaro Taype en conversación con OjoPúblico. Aunque estos tres fármacos han sido retirados del tratamiento de pacientes hospitalizados, el protocolo oficial de manejo ambulatorio de Covid-19 aún sugiere su uso.

OjoPúblico intentó comunicarse con los representantes del laboratorio Sagitario, pero una trabajadora de la compañía informó que Enrique Arriola, gerente general, no iba a poder atender nuestra entrevista.