DÉFICIT. En Perú, a pesar del descenso de casos, aún se registra una elevada necesidad de oxígeno medicinal para pacientes Covid-19.

Lecciones no aprendidas: países al borde de otra crisis de oxígeno por Covid-19

Lecciones no aprendidas: países al borde de otra crisis de oxígeno por Covid-19

DÉFICIT. En Perú, a pesar del descenso de casos, aún se registra una elevada necesidad de oxígeno medicinal para pacientes Covid-19.

Foto: Jarmila Medina

La crisis por la falta de oxígeno golpea a varios países del mundo y las bajas tasas de vacunación mantienen a los sistemas de salud al borde del colapso. En Perú, aunque el número de muertes por Covid-19 se está reduciendo, aún existe un déficit de este insumo y el anuncio de una tercera ola. Un análisis del Bureau of Investigative Journalism identifica a los países con mayor riesgo de alcanzar tasas de mortalidad devastadoras por falta de oxígeno y señala que a partir de este mes, Argentina, Colombia, Irán, Nepal, Filipinas, Malasia, Tailandia, Pakistán, Costa Rica y Sudáfrica- necesitarán más de 50 mil metros cúbicos al día para los pacientes con coronavirus.

27 Mayo, 2021

Con la colaboración de Ralph Zapata y Claudia Chávez (de OjoPúblico) y Oksana Grytsenko, Anmol Irfan, Ivan Ruiz, Rizwan Shehzad, y Natalie Vikhrov.

 

El oxígeno es uno de los pocos tratamientos para las infecciones graves por Covid-19. Sin este, los pacientes pueden asfixiarse. A medida que los suministros escasean en la India, la gente común y corriente sin experiencia médica anda mendigando o haciendo trueques por balones de oxígeno en las redes sociales.

El Bureau of Investigative Journalism analizó los datos proporcionados por la coalición Every Breath Counts y las organizaciones no gubernamentales PATH y la Iniciativa Clinton de Acceso a la Salud (CHAI), así como los datos mundiales de vacunación, para identificar a los países con mayor riesgo de alcanzar tasas de mortalidad elevadas por falta de oxígeno.

El análisis revela que a partir de este mes, 19 países de todo el mundo -entre ellos Argentina, Colombia, Irán, Nepal, Filipinas, Malasia, Tailandia, Pakistán, Costa Rica y Sudáfrica- necesitan más de 50 mil metros cúbicos al día para los pacientes con coronavirus. Esa necesidad ha aumentado rápidamente entre mediados de marzo y mediados de mayo. En casi todos estos países, menos del 10% de la población ha recibido una dosis de vacuna. 

La combinación de unas necesidades de oxígeno elevadas y crecientes con unas tasas de vacunación bajas deja a los países en una situación de extrema vulnerabilidad, afirmó Leith Greenslade, coordinador de la coalición Every Breath Counts. En general, la necesidad de oxígeno medicinal para tratar a los pacientes de Covid-19 en los países de ingresos bajos y medios se ha más que duplicado en los últimos dos meses. Muchos de estos se enfrentaban a la escasez de oxígeno ya desde antes de la pandemia, dijo Greenslade, y añadió que la necesidad adicional para los pacientes de Covid-19 está llevando a los sistemas sanitarios al límite.

"La situación del año pasado, y de nuevo en enero de este año en Brasil y Perú, debería haber sido la llamada de atención", dijo. "Pero el mundo no despertó. Deberíamos haber sabido que lo de la India iba a ocurrir después de ver lo que pasó en América Latina. Y ahora que miramos a Asia, deberíamos saber que esto ocurrirá en algunas de las grandes ciudades de África". 

Robert Matiru, que preside el Grupo de Trabajo de Emergencia de Oxígeno de Covid-19, dijo al Bureau of Investigative Journalism: "Podíamos ver el colapso total de los sistemas sanitarios, especialmente en países con sistemas muy frágiles".

Oxígeno en Perú. Foto: Andina
ESCASEZ. En países con déficit de oxígeno, como Perú, las redes sociales han sido utilizadas masivamente para pedir préstamos o alquileres de balones.
Foto:Andina

 

La siguiente crisis del oxígeno

 

Desde hace un mes, miles de personas mueren a diario en la India mientras el país sufre una segunda ola devastadora. La escasez de oxígeno ha contribuido en gran medida a esta situación. A mediados de mayo, India necesitaba 15.5 millones de metros cúbicos más de oxígeno al día solo para los pacientes de Covid-19, más de 14 veces lo que necesitaba en marzo, según el análisis del Bureau of Investigative Journalism.

Los pacientes hospitalizados con el virus necesitan entre 14 y 43 metros cúbicos de oxígeno al día durante aproximadamente dos semanas, una cantidad tan grande que los hospitales de Europa tuvieron problemas para afrontarla.

Como respuesta, India ha prohibido todas las exportaciones de oxígeno líquido y en botella. Pero a medida que el virus se extiende a través de las fronteras, la necesidad de oxígeno lo sigue. Ahora los expertos están preocupados por los países vecinos: Pakistán, Nepal, Bangladesh, Sri Lanka y Myanmar, sobre todo porque algunos de ellos dependen de oxígeno y equipos fabricados en India.

"Podemos suponer que, si empiezan a tener picos del mismo grado, podría ser aún peor, porque India necesita todo el suministro", dijo Zachary Katz, vicepresidente de medicamentos esenciales de CHAI.

19 países de todo el mundo necesitan más de 50 mil metros cúbicos al día para los pacientes con Covid-19".

Nepal comparte frontera con cinco estados indios y miles de trabajadores viajan entre ambos países. Ya se ha informado de la escasez de oxígeno, y los datos del Bureau of Investigative Journalism muestran que Nepal necesita más de cien veces más oxígeno del que necesitaba en marzo. A principios de este mes, un funcionario pidió a los alpinistas que abordaban el Everest que trajeran sus botellas de oxígeno vacías, para poder rellenarlas y utilizarlas en los hospitales.

En Sri Lanka, la demanda de oxígeno se ha multiplicado por siete desde mediados de marzo. La demanda en Pakistán y Bangladesh parece constante, pero algunos médicos y activistas temen que sus cifras nacionales de casos sean una subestimación, ya que los casos oficiales pueden estar muy lejos de la realidad.

En Pakistán, que está sufriendo su tercera ola, hay casi un 60% más de pacientes con oxígeno en el hospital que durante el anterior pico del país el pasado verano, según un ministro del gobierno que advirtió que la presión sobre el suministro estaba alcanzando niveles peligrosos. 

Pero incluso estas cifras pueden no mostrar toda la magnitud de la necesidad de oxígeno de Pakistán. Los médicos informan de que algunos pacientes han sido reacios a buscar ayuda en los hospitales, donde el tratamiento es caro. "Solo acuden al hospital cuando la situación se les escapa de las manos", afirma el doctor Fazal Rabbi, especialista en cuidados intensivos en Swat, en el norte del país.

Los pakistaníes dependen mayoritariamente de los hospitales privados, donde deben pagar por los balones y el oxígeno. Los precios suelen estar muy por encima de lo que la mayoría de las familias pueden pagar, y la competencia es desesperada. Algunos vendedores privados han más que duplicado sus precios en el último mes; una fundación que ofrece oxígeno gratuito recibe 400 llamadas al día.

En muchos casos, el indicador clave no es solo la cantidad de oxígeno que se necesita, sino la rapidez con la que aumenta la demanda.

En Islamabad, la cuñada de Zahid Ali Khan murió en un hospital público después de que la familia no pudiera conseguir una cama en uno privado. La familia había tenido que luchar para encontrar oxígeno para ella. Un vendedor privado les cobró 30 000 rupias (140 libras esterlinas) como depósito de seguridad por un balón, y 2 500 rupias (11 libras esterlinas) para llenarlo. 

Los casos han empezado a remitir en Pakistán, pero la demanda de oxígeno continúa, ya que la gente intenta guardar reservas o tratar a sus familiares enfermos en casa. "El ambiente es extremadamente sombrío", dice el Dr. Fyezah Jehan, médico de Karachi. "Creo que estamos muy asustados por una situación similar a la de la India. Esperamos que ocurra algo mágico y este confinamiento [actual] pueda evitar una nueva avalancha de casos."

El patrón Asia del Sur se está repitiendo en todo el mundo. Greenslade advierte que América Latina sigue "en nivel de crisis", y hay otros cuatro grupos que ya están experimentando o corren el riesgo de experimentar escasez de oxígeno: Asia Oriental, Oriente Medio, África y Europa Central. 

 

En muchos casos, el indicador clave no es solo la cantidad de oxígeno que se necesita, sino la rapidez con la que aumenta la demanda. Por ejemplo, la necesidad actual de oxígeno en Laos es de unos modestos 2.124 metros cúbicos al día, pero esto representa un aumento de casi 200 veces desde mediados de marzo. Los datos del Bureau of Investigative Journalism muestran que más de 30 países necesitan ahora al menos el doble de oxígeno que hace dos meses, entre ellos Fiyi, Vietnam, Afganistán, Camboya, Mongolia, Angola y Kirguistán.

En el otro extremo de la escala, Brasil, Rusia y Perú tienen una enorme demanda diaria de oxígeno junto con bajas tasas de vacunación, pero los casos de Covid-19 y las demandas generales de oxígeno están disminuyendo. 

"El rápido aumento de la necesidad de oxígeno ejerce una presión sobre el sistema sanitario, que no puede satisfacer, y vemos morir a los pacientes", dijo Greenslade. "Y eso seguirá ocurriendo semana tras semana, mes tras mes, si el despliegue de la vacuna es lento, porque en este punto, en muchos de estos países, sólo el aumento de la cobertura de la vacuna podrá aplanar la curva de la transmisión".

Los sistemas sanitarios de muchos de los países más pobres "no podrían estar peor preparados", dijo Greenslade. "Desde el jefe de estado, el ministro de salud, el ministro de economía... estos países no han dado prioridad al oxígeno como medicamento esencial", dijo. "Como vemos en India, muchas, muchas personas han muerto y siguen muriendo cada día por falta de oxígeno".

Foto: Arturo Gutarra
AL LÍMITE. Según Gasworld, en Perú, las empresas solo podrían producir 80% del oxígeno que se necesita, si todo el insumo se destinara al sector salud.
Foto: Arturo Gutarra

 

La demanda supera la oferta

 

El oxígeno puede ser una de nuestras pocas defensas contra el Covid-19, pero el oxígeno medicinal solo representa el 1 % de la producción mundial de oxígeno líquido, según Gasworld. El resto se utiliza en una amplia gama de industrias, como la minería, la petroquímica, la aeronáutica, la química industrial y el tratamiento de aguas. Varios países, como India y Pakistán, han exigido a las empresas de gas que desvíen el oxígeno de sus clientes industriales a los hospitales. 

Sin embargo, los datos obtenidos de Gasworld Business Intelligence por el Bureau of Investigative Journalism muestran que muchos de los países más necesitados seguirían sufriendo escasez incluso si toda la producción local de oxígeno se desviara a los hospitales. 

Algunos de los déficits son muy graves. Las empresas de gas de Irak pueden producir unos 64.000 metros cúbicos de oxígeno líquido al día, un tercio de lo que necesitan los pacientes de Covid-19 del país. En Colombia, la industria solo puede suministrar 450.000 metros cúbicos al día, menos de dos tercios de lo que se necesita. 

 

Incluso los pequeños déficits ponen en peligro a los pacientes. En Perú, las empresas de gas solo podrían producir el 80 % del oxígeno que necesita si todo el oxígeno se desviara a la asistencia sanitaria. "Actualmente, Perú está registrando un descenso de los casos [de Covid]", afirma el doctor Jesús Valverde Huamán, que trabaja en una UCI en Lima. "Sin embargo, seguimos necesitando oxígeno medicinal, especialmente para los hospitales". Ha sido una lucha constante para encontrar suficiente oxígeno para los pacientes, dijo. 

A finales de marzo, 15.000 personas estaban hospitalizadas con Covid en Perú, pero solo había oxígeno disponible para 12.000 pacientes. En abril, el país alcanzó más de 400 muertes diarias. Huamán dijo que la escasez de oxígeno "podría ser una de las causas del aumento de la tasa de mortalidad". Y añadió: "Debemos prepararnos para una tercera ola".

Incluso en los países en los que las compañías de gas parecen capaces de satisfacer la demanda, hay escasez de oxígeno medicinal. Esto puede deberse a que el oxígeno destinado a la industria no se desvía, o a que hay dificultades para llevar el oxígeno líquido desde la planta de gas hasta el paciente. 

En Argentina, los hospitales se enfrentaron a una grave escasez durante la ola de Covid-19 a finales de abril. Muchos hospitales de las principales ciudades dependen de sus propios tanques de oxígeno líquido y conducen el oxígeno directamente a las camas de los pacientes. "En una situación normal, los tanques se llenaban una vez a la semana en cada clínica. Ahora hay que llenarlos hasta cuatro veces por semana", dijo Jorge Cherro, presidente de la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de Argentina.

Perú está registrando un descenso de casos, sin embargo, seguimos necesitando oxígeno medicinal", advirtió el médico peruano Jesús Valverde.

En casos extremos, la escasez puede haber provocado muertes. Fuentes médicas dijeron al Bureau of Investigative Journalism, que entre el 18 y el 29 de abril al menos una docena de clínicas de Buenos Aires tuvieron que trasladar a los pacientes por falta de oxígeno. Las autoridades están investigando la muerte de seis pacientes de Covid-19 en un hospital de Ensenada, al sur de Buenos Aires, en una noche en la que el tanque central de oxígeno del hospital se agotó. 

En los últimos días de abril, el gobierno congeló los precios del oxígeno durante 90 días, prohibió su exportación a otros países y ordenó a los proveedores que dejaran de fabricar el producto para uso industrial y, en su lugar, suministraran solo a los hospitales. "Es un mercado concentrado", dijo un funcionario del gobierno que no quiso ser identificado; tres empresas, Air Liquide, Linde e Indura, controlan la mayor parte del mercado de oxígeno del país. "En una situación tan delicada como esta, el Estado debería tomar medidas".

La industria ucraniana del gas tiene capacidad para suministrar 570.000 metros cúbicos de oxígeno al día, más de lo que necesitan sus hospitales en estos momentos. Sin embargo, el mes pasado se informó de que los centros médicos sufrían una "escasez aguda", que se repite desde finales de 2020.

El Dr. Iván Chernenko, anestesiólogo cerca de Odessa, dijo que la escasez de oxígeno el pasado invierno provocó decisiones clínicas difíciles a la hora de clasificar a los pacientes. "Sacamos uno para salvar, digamos, diez", dijo. "Desde luego, no ocurrió todo el tiempo, pero hubo momentos en los que sí".

A principios de abril, con el aumento de las hospitalizaciones por Covid, el gobierno ucraniano permitió que el oxígeno fabricado para uso industrial se utilizara en entornos médicos, si cumplía normas estrictas.

"En una situación normal, los tanques se llenaban una vez a la semana. Ahora, hay que llenarlos hasta cuatro veces", contó el médico argentino Jorge Cherro.

Greenslade dijo: "Tenemos que hacer una pregunta fundamental: ¿Por qué un recurso tan esencial como el oxígeno está encerrado en la minería, la siderurgia, el petróleo y el gas, cuando el deficiente sistema hospitalario público no puede proporcionar lo suficiente para mantener con vida a bebés, adultos y ancianos?

"Estos países tienen que analizar bien cómo están invirtiendo en oxígeno medicinal en el sistema sanitario. Si la capacidad de oxígeno está ahí para que las empresas mineras la extraigan, la capacidad debe estar ahí para que el sistema sanitario salve vidas".

Puede ser difícil incluso juzgar la producción de oxígeno de un país. Aunque el oxígeno líquido es una fuente importante para los médicos de muchos países, no representa todo el suministro. Los hospitales también pueden obtener oxígeno de las plantas de adsorción por oscilación de presión (PSA) -fábricas in situ que convierten el aire ambiente en oxígeno- y de los concentradores de oxígeno: máquinas portátiles del tamaño de una maleta que realizan la misma función. 

No hay datos completos sobre la cantidad de oxígeno que los países pueden obtener de las plantas y concentradores, y puede ser especialmente difícil calcular la capacidad cuando muchas plantas están inactivas, o funcionan solo una parte del tiempo, como ocurre en lugares con suministro eléctrico intermitente. 

"Sistemas más sostenibles, como plantas de oxígeno, llevan mucho más tiempo de lo que la respuesta a la emergencia exigió", dijo Mickey Chopra, funcionario del Banco Mundial.

Las plantas y los concentradores también requieren personal capacitado y piezas de repuesto, que escasean. La Organización Mundial de la Salud, Unicef, el Banco Mundial y otros donantes y ONG han enviado cientos de miles de concentradores a cientos de países para ayudarles a hacer frente a los aumentos de las necesidades de oxígeno, pero los fabricantes se están quedando sin suministros.

 

¿Por qué los gobiernos no invirtieron más?

 

En el pánico de los primeros días de la pandemia, a menudo se pasó por alto el oxígeno. El Banco Mundial ha advertido que muchos países no han solicitado los préstamos de emergencia disponibles para ayudarles a mejorar los sistemas de oxígeno. El año pasado, el Banco puso a disposición de los países 160.000 millones de dólares para prepararse para Covid-19 y este mes ha añadido otros 12.000 millones. Ambos fondos pueden utilizarse para importar oxígeno o reforzar la producción. 

Pero Mickey Chopra, un alto funcionario del Banco, dijo que los países habían solicitado préstamos para ventiladores y EPI, pero no para el suministro de oxígeno. "Las variantes y los picos repentinos que hemos visto ahora han cogido a la gente por sorpresa, en gran medida, y el punto más débil ha resultado ser el sistema de suministro de oxígeno". 

En una reunión de la coalición Every Breath Counts, comentó que algunos países no estaban dispuestos a aceptar préstamos cuando las ONG estaban donando plantas y concentradores, y que existía la creencia errónea de que el suministro de oxígeno no sería necesario después de la pandemia. 

Chopra dijo que las crisis de India y Brasil habían impulsado a algunos países a actuar, pero que era "un reto" buscar apoyo tan tarde. "Poner sistemas más sostenibles, como plantas de oxígeno, o reorganizar los sistemas industriales de oxígeno, lleva mucho más tiempo de lo que la respuesta de emergencia exigió", dijo.

Paciente recibiendo oxígeno en un centro de salud de Arequipa.
INSUMO ESENCIAL. La escasez de oxígeno, en países de medianos y bajos ingresos, puede haber provocado muertes.
Foto: OjoPúblico / Diego Ramos

 

Unitaid y Wellcome han donado 20 millones de dólares en financiación de emergencia para el oxígeno al sur global. El Fondo Mundial también ha puesto a disposición de los países 13.700 millones de dólares en subvenciones para que los utilicen en sus programas de respuesta a Covid-19, lo que incluye la compra de concentradores de oxígeno y la construcción de plantas públicas de oxígeno. Pero la mayor parte de la financiación probablemente ayudará a aumentar la capacidad de oxígeno a medio y largo plazo, no inmediatamente.

Los expertos afirman que el dinero no se reparte con la suficiente rapidez. Los activistas quieren una financiación de emergencia por vía rápida para el suministro de oxígeno en cualquier parte del mundo, basándose en el mecanismo que permitió al Fondo Mundial enviar 75 millones de dólares a la India en cuestión de días. 

Es una ayuda como ésta la que se necesita en Nepal, que ahora mismo no solo carece de oxígeno, sino también de balones para almacenarlo y transportarlo. "No pueden acceder a un financiamiento rápido de los actores globales que pueda traducirse en productos en el país en poco tiempo", dijo Greenslade, agregó: "ahora, si tuviéramos una financiación de emergencia, podríamos negociar directamente con los fabricantes de balones para comprarlos y transportarlos a Nepal en cuestión de días". 

 

Para esta pandemia y la siguiente

 

El oxígeno no se utiliza únicamente para tratar el Covid-19. Es un medicamento esencial para la neumonía y la sepsis, en la anestesia y el parto, y para tratar a las víctimas de traumatismos y accidentes. Unos 2,5 millones de personas -entre ellas 670.000 niños menores de cinco años- mueren de neumonía cada año, cuando los expertos afirman que un mejor saneamiento y el acceso a vacunas, oxígeno y antibióticos podrían salvar sus vidas. 

Greenslade cree que el oxígeno ha sido un "punto ciego" entre los ministerios de salud. Le gustaría que los gobiernos crearan estrategias nacionales integrales de oxígeno medicinal que tuvieran en cuenta la capacidad y el despliegue estratégico, con trabajadores entrenados para administrar oxígeno a los pacientes de forma segura y mantener y arreglar los equipos.

Zachary Katz, de CHAI, espera que los gobiernos utilicen los fondos disponibles durante esta pandemia para invertir en infraestructura, como sistemas de tuberías en los hospitales, que serán más baratos y fáciles de mantener a largo plazo. También espera que los países agrupen sus instalaciones a nivel nacional o regional, de modo que puedan negociar mejores precios para el oxígeno líquido, las plantas PSA y los servicios de mantenimiento. 

"Los países deben hacer lo necesario para prepararse para la próxima pandemia", afirmó Leith Greenslade.

El próximo gran reto será averiguar cómo configurar los sistemas de oxígeno para que sirvan a los pacientes de Covid-19 pero sigan beneficiando al sistema sanitario durante años. "Esperemos que cuando todos nos normalicemos un poco más con las vacunas, podamos reasignar ese equipo a otros lugares en los que todavía mueren 650.000 niños al año por neumonía infantil", dijo.  

Greenslade señaló que los países deben tener planes de emergencia para hacer frente a aumentos inesperados de la demanda. "Lo que están haciendo en este momento es que cuando se produce una crisis, [los gobiernos] se apresuran a reunir a un grupo para idear alguna forma de enfrentarla", dijo. "Pero tienen que adelantarse a la situación".

Mejorar los sistemas de oxígeno ahora no solo salvará la vida de las personas con Covid-19, sino que también reforzará las defensas de un país contra futuras pandemias respiratorias. "Los países deben hacer lo necesario para prepararse para la próxima. Los científicos dicen que ésta no es la primera, y puede que no sea la peor", dijo.