Sala del Poder23 Ago 2018

Gustavo Yepes: “La corrupción es una institución y tiene reglas de juego”

Investigador de la Universidad Externado de Colombia y profesor invitado del Pacífico Business School, Gustavo Yepes, conversó con Ojo-Publico.com sobre su experiencia en el desarrollo de un estudio sobre prácticas contra el soborno en el sector privado. El próximo año se presentarán los primeros resultados sobre el Perú.
PERÚ. Por primera vez el estudio de prácticas contra el soborno, dirigido por Yepes, presentará resultados sobre una decena de países.
Foto: Universidad del Pacífico

En Colombia, cada dos años y desde hace una década, se realiza una encuesta sobre prácticas contra el soborno a presidentes, directores y gerentes de las empresas más importantes dicho país. Hasta ahora los resultados han confirmado una grave situación que enfrenta el sector privado: el 96% de los entrevistados percibe que en su sector se realizan sobornos para conseguir algún tipo de favor, licitación u otros. En mayo del próximo año por primera vez se presentarán resultados de esta misma encuesta realizadas en una decena de países, incluido el Perú.  

Ojo-publico.com entrevistó al director de Gestión y Responsabilidad Social de la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad Externado de Colombia, Gustavo Yepes López, para conocer las principales hallazgos del estudio así como el panorama de la corrupción corporativa en la región. El investigador participó como invitado en “Semana Internacional 2018”, organizada por el Pacífico Business School. 

 

 

¿Cuál considera que es la característica principal de la corrupción?

En el caso de las relaciones sociales, una pequeña brecha o grieta las daña y legalmente se considera como algún tipo de delito: Las personas están buscando un interés individual o utilizan su poder para conseguir su propio beneficio.

¿Cuánto se ha normalizado la corrupción en una región tan desigual como América Latina?

Es posible que no se haya normalizado. La corrupción ha existido en toda la historia de la humanidad. Es un problema, tal vez, endémico. Lo que sí se ha podido identificar es que cada vez está más expuesta. Esto tiene que ver con los medios de comunicación, con la facilidad que tenemos ahora de conseguir información y que ahora todo está en las computadoras. Creo que que cada vez más los malos comportamientos se exponen de forma más fácil, y esto nos llevará a que un mundo transparente nos obligue ser más cuidadosos con cada uno de nuestros actos. 

¿Qué tanto la ciudadanía se puede indignar con hechos de corrupción?

No nos indignamos. El público no lo hace, le parece común o se molesta por un momento. Incluso, lo celebra porque le parece que es una oportunidad interesante que cualquiera puede aprovechar y tiene que ver con la educación. Mientras otros se apropian de los recursos de todos y se hacen muy ricos, el resto nos hacemos muy pobres y perdemos todas las posibilidades de hacer algo con el ahorro y el trabajo conjunto de nuestro esfuerzo. Se podría constituir un país con condiciones dignas para todos, con seguridad y con salud, pero no tenemos las posibilidades de soñar eso, no lo vemos. Estamos buscando que cada uno trabaje de manera independiente y se configura algo que es mucho peor: la falta de confianza.

Esto es como un círculo vicioso: Pequeños grupos o guetos se roban la plata, entonces, otros grupos deciden hacerlo también. Se vuelve una guerra de pandillas en donde todos nos robamos, no hay confianza y todo se vuelve mucho más costoso.

En esta línea, usted señaló que la corrupción es una institución. ¿Qué podríamos entender con esa afirmación?

Una institución, que puede ser formal o informal, es la manera de actuar de las personas, son las reglas de juego con las que se configura un país o una nación, o una situación. La corrupción se vuelve una institución en la medida que hay reglas de juego que la gente sigue. Lo que estamos viendo se realiza sistemáticamente. Ya se convirtió en regla el entregar dinero para tener un trámite. La gente ya lo sabe y lo hace. Esto se configura como institución e incluso le ponen nombres: “Yo le voy a dar el pago”, “le voy a dar la coima, la mordida”. Esto se vuelve común y la gente lo acepta.

 

RANKING. Perú tiene una de las calificaciones más bajas y un gran índice de corrupción que no ha mejorado en los últimos cinco años, según Transparencia Internacional.

Existen índices realizados por Transparencia Internacional que son más “de percepción” que un índice cuantitativo a diferencia de otros estudios. ¿Se puede medir la corrupción?

Ya hay mecanismos para tratar de medirla. Tal vez no sean tan efectivos ni tan precisos como otro tipo de situaciones. Uno puede medir, por ejemplo, cuánto fue el dinero del presupuesto que se ejecutó bien y cuánto se perdió. Es cuantitativo. Depende de las personas, la técnica que vas a utilizar y la ciencia que quieres trabajar.

En los temas económicos, siempre tenemos problemas serios para poder medirla [la corrupción]. No tenemos un laboratorio pequeño donde uno pueda meter unas moléculas y se puede identificar el tema. En cambio, tenemos un laboratorio, que es global y es mucho más difícil. Se trabaja con bases de datos, con percepciones, y siempre van a haber sesgos. Desafortunadamente, para el caso de los estudios sociales siempre vamos a tener que confiar en lo que nos están diciendo los sujetos. Aunque, hay técnicas que utilizamos para tratar de comprobar qué tan cierto es lo que dicen.

"La corrupción se vuelve una institución en la medida que hay reglas de juego que la gente sigue."

En Colombia, ¿cuáles son los esfuerzos para medir la corrupción?

Son pocos. Está la Corporación Transparencia por Colombia, que es una institución dedicada al tema de medición. Hay instituciones públicas como la Contraloría o la Procuraduría que se dedican a hacer ese tipo de estudios bastante sólidos, con datos concretos como cuánto dinero se ha perdido, cuántas personas están presas y por qué temas.

En la Escuela de Negocios de la Facultad de Administración  de la Universidad Externado de Colombia creíamos que esto [medir la corrupción] era uno de los temas fundamentales para trabajar. No es muy popular, no genera algún tipo de beneficios ni de reputación, y a la gente no le gusta tomar un curso de este tipo de cosas, pero creo que es más importante. Se enmarca en principios universales, en el décimo principio del Pacto Mundial de las Naciones Unidas se propone la lucha contra la corrupción y el soborno, y es uno de los 17 objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas.

Creemos que esto es fundamental y que otras instituciones universitarias que nos han seguido en esta iniciativa también lo comparten. Hay que hacerlo para contribuir un poco en el combate de este problema.

SOBORNOS. Lava Jato es uno de los casos de corrupción más grandes de Brasil y Latinoamérica en el que se entregaban "coimas" para favorecer a constructoras en concursos públicos.

Parte del rubro empresarial emplea frases como: “me puedo reunir con un político y no es un indicio de corrupción". ¿En qué medida influye la percepción que tiene el empresario sobre actividades cotidianas de su sector?

Es bien interesante tu pregunta. Por ejemplo, el señor Trump es un empresario, está entrenado como uno y ha realizado un MBA. Toma decisiones en su país como si estuviera en su empresa donde él es la mano visible, donde él es el ejecutivo principal y asume la responsabilidad. Pero no sabe que un país funciona diferente y que no está trabajando la plata de los accionistas, sino con las vidas de los ciudadanos.

Creo que primero hay un desconocimiento completo de los gerentes sobre qué son las obligaciones públicas. En su cabeza están configuradas solo formas privadas. Las empresas se han vuelto dominantes y la gente ya no quiere políticos, sino quiere empresarios porque han mostrado ser exitosos, eficientes. Están tratando de llevar esas mismas prácticas que han aprendido para los negocios, pero no van a funcionar en los sectores públicos. Esto genera problemas muy serios, conflictos de intereses en sistemas económicos, que supuestamente son liberales, donde son los ciudadanos quienes trazan los bienes y los servicios en los mercados. El papel del gobierno debería ser el de velar por todos y ser honesto.

¿En qué se caracteriza el estudio liderado por la Universidad de Externado sobre la percepción de la corrupción en el sector empresarial colombiano?

En saber cuál es la percepción de los empresarios, cuáles son sus prácticas y alguna información adicional de coyuntura que nos permite medir en ese momento cuál es el clima.

¿Por qué el estudio se focaliza en el sector privado?

En primer lugar, el estudio parte de una escuela de negocios. En segundo lugar, porque identificamos que la mayoría de estudios en el mundo están centrados en lo público. Van a encontrar muy pocos estudios centrados en lo privado y tenemos claro que este sector es tan cómplice o tan responsable en la lucha contra la corrupción como el sector público. Incluso, uno podría hablar de responsabilidad de corrupción solo en lo privado, sin tener en cuenta lo otro. 

"El sector privado es tan cómplice o tan responsable en la lucha contra la corrupción como el sector público."

El soborno y el sector privado son los pilares de este estudio, ¿cuáles han sido los descubrimientos en relación con estos dos términos?

Lo que al final encontramos es que los empresarios utilizan el soborno como una práctica institucionalizada, en su forma de operar, en la medida que facilitan un trámite o al cerrar un negocio. Tratan de obtener algún tipo de beneficio con dinero para poder cumplir con sus objetivos corporativos y creen que están justificados. Hay estudios en EE.UU. que muestra por qué los gerentes toman malas decisiones éticas. Primero, no saben siquiera si está mal, el sector privado no está interesado en los temas públicos ni en las leyes y no las conocen. El segundo, creen que están actuando por el mejor interés de la compañía, entonces se justifican. Por último, creen que las empresas los van a proteger, incluso lo han hecho. Lo que encontramos [con la encuesta] es que en el pensamiento gerencial está justificado, lo importante es conseguir los resultados pero no importa el cómo.

¿A través de qué método se obtuvieron estos resultados?

Fueron encuestas a través de dos métodos: en sesiones presenciales, donde se recogen la información y se llena una encuesta. Ahora estamos utilizando lo virtual, aunque esto último tiene dificultades. La gente tiene pereza de contestar o a veces lo deja para después y lo olvida.

 "Por más prácticas [corruptas] que tengan, una gran compañía con mucho dinero va a poner recursos [en las campañas políticas] a través de mecanismos transparentes"

Sobre el financiamiento de campañas políticas, ¿a qué deberíamos estar alertas para evitar el favorecimiento con licitaciones o proyectos para el sector empresarial?

Esto es súper importante. Además, es legítimo que lo puedan hacer. Lo curioso es que casi siempre ni se sabe, no se descubre. Lo que deberíamos estar mirando es cómo estas campañas han podido conseguir todos esos recursos y tratar de buscar dónde está la fuente, que muchas veces puede estar oculta. El dinero se maneja a través de cuentas para que quede registro, y aquí se puede investigar. Por más prácticas[corruptas] que tengan, una gran compañía con mucho dinero va a poner recursos en las campañas políticas de manera formal, a través de mecanismos transparentes.

Pero, por la vía informal también. No le van a contar a nadie, y se van a reunir. Hacen la transacción y nadie se entera. Por eso, los descubrimientos que hacen los periodistas son fuertes e impactantes aunque [el empresario] crea que es legítimo poner los 5 millones “porque quiere la democracia”.

 

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