Política

Escucha revela nexo entre exabogado de Humala y procesado por soborno del Caso Madre Mía

30 Abr 2017
Eduardo Roy Gates contactó a Amílcar Gómez, hombre de confianza del Humala, para coordinar reunión con su defensor Rafael Franco de la Cuba, según interceptación telefónica. Exasesor legal del presidente rechaza estar involucrado en el proceso por pago a testigos.

Una serie de llamadas interceptadas por la Dirección Ejecutiva Antidrogas (Dirandro) al hombre de confianza de Ollanta Humala, el militar Amílcar Gómez Amasifuen, revelan detalles inéditos de las coordinaciones en el marco del juicio por el presunto soborno de testigos del Caso Madre Mía. 

Eduardo Roy Gates, abogado del entonces candidato Humala, contactó a Gómez Amasifuen como nexo para realizar un encuentro secreto con el mayor EP (r) Rafael Franco de la Cuba, abogado del militar protegido de Humala, y conocido como 'Capulina' durante su servicio castrense.

Según las escuchas, el 28 de abril del 2011, Gómez Amasifuen –entonces enjuiciado por sobornar a Jorge Ávila, testigo de las ejecuciones extrajudiciales a cargo de Humala en la base contraterrorista de Madre Mía– recibió una llamada de Roy Gates para pedirle que le avise a Franco de la Cuba que estaba en camino a su oficina.

En dicha llamada, Roy Gates le pide a Gómez Amasifuen que no revele su nombre. En otras comunicaciones, el abogado había manifestado que debían mantener la reserva del caso, pues había sido advertido de que los teléfonos de la cúpula nacionalista estaban intervenidos.

A continuación, Gómez Amasifuen se comunicó telefónicamente con su abogado, Franco de la Cuba, para señalarle que Roy Gates se iba a dirigir a su oficina. Aunque el resumen de la escucha está incompleto, de las conversaciones se concluye que Franco de la Cuba no estaba en su oficina. Cuando le preguntan por el motivo de la reunión, Gómez Amasifuen, según la transcripción de los audios, dice que se trata de “la situación en [la] que estaban trabajando” y que deben tratar el asunto personalmente.

ENCUENTROS SECRETOS

Inmediatamente después, Gómez Amasifuen le avisó a su abogado que Roy Gates había llegado al Centro de Estudios Histórico Militares (Cehmp), ubicado en el Centro de Lima. De la Cuba apareció poco después y se reunió con su interlocutor en la playa de estacionamiento, según las escuchas.

En esos días, Gómez Amasifuen estaba procesado por la compra de testigos del Caso Madre Mía, junto a Jorge Ávila, el sobreviviente y testigo de las ejecuciones en la base contraterrorista, y Robinson Gómez, el acusado menos mediático en aquel juicio. Gómez Amasifuen se convirtió en objetivo de las interceptaciones telefónicas hechas por la Dirandro por sus continuas llamadas a Julio Mendez, un maderero del Alto Huallaga que tenía contactos con Sendero Luminoso.

En el marco de la investigación, uno de los autores de este artículo entrevistó a un testigo que también confirmó el contacto entre Roy Gates y los procesados por los sobornos del Caso Madre Mía. Según el testimonio, por ahora reservado, el entonces abogado del candidato Humala, asistía al Cehmp para coordinar la estrategia de la defensa de Amílcar Gómez junto a Rafael Franco de la Cuba. En la práctica, sin embargo, Roy Gates nunca apareció en las audiencias públicas ni en las diligencias privadas de la Sala Penal Anticorrupción contra Amílcar Gómez.

Consultado al respecto por Ojo-Publico.com, Roy Gates negó enfáticamente haber coordinado la defensa legal de Amílcar Gómez, aunque dijo no recordar haber llamado a dicho militar o si la reunión mencionada en las escuchas se llegó a realizar. Aceptó conocer y haber conversado en alguna ocasión con Rafael Franco de la Cuba, pero afirmó que eso no significa que haya tenido participación en dicho proceso. También rechazó haber participado en la compra de testigos en el 2006, pues Jorge Ávila cambió su versión seis meses antes de que él asumiera la defensa de Humala.

El abogado Roy Gates negó haber coordinado la defensa legal del militar Amílcar Gómez en el proceso por los sobornos del Caso Madre Mía

Cabe indicar que Roy Gates dejó de ejercer como abogado de Humala en febrero de este año, casi en la misma época en la que el fiscal Germán Juárez, encargado de la investigación por lavado de dinero contra Humala y Nadine Heredia, informó de las escuchas telefónicas a la defensa legal del exjefe de Estado.

OTRAS LLAMADAS

Roy Gates –nombrado asesor presidencial después de que Humala ganara las elecciones del 2011– fue escuchado en varias ocasiones por sus llamadas a los personajes que eran directamente interceptados por la Dirandro. La primera de las conversaciones interceptadas fue con Mario Julio Torres Aliaga, tesorero del Partido Nacionalista, sobre la entrega de documentos a través de un practicante de su estudio legal, y su asistencia a la citación de una audiencia el jueves 28 de abril del 2011, ya que Humala no pensaba acudir a la misma. Torres Aliaga quería saber si Roy Gates iba a asistir en calidad de su abogado.

En otra conversación, Torres Aliaga le pide a Roy Gates que se acerque al local del Partido Nacionalista, ubicado entonces en Miraflores, para que atienda a una mujer que tenía documentos sobre “un desfalco de [Alberto] Fujimori”, pues querían saber si el material era suficientemente bueno para utilizarlo en el debate de Humala contra Keiko Fujimori, su entonces contendora a la presidencia.

Rafael Franco de la Cuba también fue escuchado cuando se comunicaba con el entorno cercano de Humala. Según los resúmenes de las grabaciones, en una conversación con Torres Aliaga "[este] consultó en qué fecha regresaría “el muchachito jugador” (se podría referir a un testigo del Caso Madre Mía), puesto que el Flaco (en referencia a Gómez Amasifuen) le pediría de manera contigua que le envíe dinero, a lo que Franco contestó que será la próxima semana”.

Los resúmenes de las escuchas incluyen varios extractos en los que Gómez Amasifuen y otros operadores piden dinero para personas, hasta ahora desconocidas, que presuntamente son testigos del Caso Madre Mía.

LAS ESCUCHAS DE LA DIRANDRO

Objetivo: Chicho (Amílcar Gómez Amasifuen)

Interlocutor: Eduardo Roy Gates

Fecha: 28/04/2011

Hora: 11:04

Extracto: Roy solicitó a Chicho/Amílcar que no pronuncie su nombre, indicando que en quince minutos estaría donde el GORDO.

 

Objetivo: Chicho (Amílcar Gómez Amasifuen)

Interlocutor: Franco de la Cuba/Gordo (My. EP Jefe Chicho)

Fecha: 28/04/2011

Hora: 11:04

Extracto: Chicho/Amilcar consultó al MY. Franco/Gordo si iba a estar en el Centro (Centro de Estudios Históricos Militares), ya que Roy iba a ir a buscarlo dentro de 15 minutos, indicando MY. FRANCO/GORDO que.

 

Objetivo: Chicho (Amílcar Gómez Amasifuen)

Interlocutor: Franco de la Cuba/Gordo (My. EP Jefe Chicho)

Fecha: 28/04/2011

Hora: 12:12

Extracto: MY. FRANCO/GORDO indicó a CHICHO/AMILCAR que ya se encontraba en camino, consultando de que situación se trataba, precisando CHICHO/AMILCAR que se trataba sobre “la situación en que estaban trabajando” agregando que él se lo diría personalmente, indicando MY. FRANCO/GORDO que cuando llegue, lo saque hacia la PLAYA (posible: estacionamiento), ya que solo pararía para hablar con él, teniendo que dirigirse urgente a otro lado.

EL CORONEL QUE EXTRAVIÓ EL LEGAJO DE HUMALA

En una de las conversaciones interceptadas a Ollanta Humala y al tesorero de su partido, Julio Torres Aliaga, el líder nacionalista preguntó por una carta de acreditación como Coordinador de Personeros en el Extranjero para el coronel EP (r) Luis Humberto Pereyra Briceño, quien fuera inculpado en la desaparición del legajo militar de Humala que hacía referencia al servicio castrense de este último en base contraterrorista de Madre Mía.

Pereyra Briceño fue un personaje muy activo en la campaña presidencial del 2011. En un diálogo entre Amílcar Gómez Amasifuen y una persona identificada como “Comandante Óscar”, este último señala que la labor de Pereyra en la captación de personeros para la campaña del 2011 era muy difícil porque no tenían el mismo apoyo logístico que en el 2006.

El coronel EP (r) Adrián Villafuerte, luego asesor palaciego de Humala, también mostró su preocupación por Pereyra Briceño debido a que un diario de la capital los había señalado a ambos como militares cercanos al entonces candidato presidencial.

 

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