Perú asiste a la COP27 sin propuestas claras para adaptarse a la crisis climática

La cumbre mundial más importante para enfrentar la crisis climática empieza hoy en Egipto, pero no es una prioridad para el gobierno peruano. En las reuniones –que se realizarán entre el 6 y 18 de noviembre– se adoptarán acuerdos para reducir las emisiones y mitigar los impactos, pero Perú no ha mostrado una agenda clara y pública sobre los temas que buscará impulsar. El presidente Pedro Castillo no asistirá y recién ayer se confirmó que el ministro del Ambiente, Wilbert Rozas, sí lo haría. Con este artículo, OjoPúblico comienza su cobertura de la COP27, desde la misma sede del evento: la ciudad de Sharm el Sheikh.

CUMBRE CLIMÁTICA. La participación de Perú al inicio de la COP27 está caracterizada por la falta de una agenda clara y la ausencia del presidente Pedro Castillo.

CUMBRE CLIMÁTICA. La participación de Perú al inicio de la COP27 está caracterizada por la falta de una agenda clara y la ausencia del presidente Pedro Castillo.

Foto: UNFCCC

Egipto. Hoy empieza oficialmente la Conferencia de las Partes sobre cambio climático número 27 (COP27). A la fecha, el gobierno peruano solo ha mostrado su interés en esta cumbre al participar de la PreCop, realizada el pasado viernes 28 de octubre en el distrito de Santa María del Mar, al sur de Lima.

Perú es uno de los países más vulnerables a los impactos del calentamiento global, pero su participación en la cumbre carece de una agenda clara sobre lo que se propondrá. El presidente Pedro Castillo no asistirá y recién ayer se confirmó que el ministro del Ambiente, Wilbert Rozas, sí lo haría.

Los jefes de Estado de países vecinos, como Colombia y Bolivia, sí han confirmado su asistencia para los dos primeros días de la COP27. La participación de las delegaciones nacionales en la cumbre de líderes políticos y, sobre todo, en las negociaciones de estos días son fundamentales para que los países en desarrollo establezcan alianzas y exijan un mayor financiamiento para la adaptación a la crisis climática, pues son, a la vez, las naciones más vulnerables a los eventos extremos.

La COP27 tiene cuatro temas centrales a abordar: mitigación, adaptación, financiamiento climático, y pérdidas y daños. El primero de ellos aborda la necesaria reducción de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI). El segundo apunta a que los países adopten medidas que le permitan adaptarse a los cambios irreversibles en el clima producto del calentamiento global.

Cop27 - OjoPúblico

El tercero se centra en que los países más ricos cumplan con entregar los fondos que se comprometieron a otorgar a las naciones en desarrollo. Por último, el tema de pérdidas y daños se centra en que los países reúnan fondos y se preparen para los efectos que la crisis climática está ocasionando y continuará provocando en las naciones de manera diferenciada.

Perú es uno de los países más vulnerables a los impactos del calentamiento global.

“Los temas centrales consisten en que se tiene que asegurar el financiamiento para la adaptación y que los países en desarrollo puedan implementar sus planes de acción. El otro tema es encontrar un equilibrio entre mitigación y adaptación porque siempre hemos priorizado la mitigación. Y el tema conocido como de pérdidas y daños tiene que ver con crear un mecanismo de financiamiento urgente para atender a eventos catastróficos, como las inundaciones en Pakistán”, explica a OjoPúblico Osver Polo, responsable en el seguimiento a las negociaciones climáticas del Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático (Mocicc).

En la Conferencia de las Partes realizada el año pasado en Glasgow (COP26) se logró incluir en el texto final la necesidad de reducir de manera progresiva el uso de combustibles fósiles como una forma de mitigación. Este fue un avance importante, puesto que en las cumbres anteriores –que se realizaron en los 28 años previos– nunca antes se había incluido siquiera el término “combustibles fósiles”.

Además, el 2021 se concluyó con la reglamentación del artículo 6 del Acuerdo de París sobre los mercados de carbono y no carbono. No obstante, esa cumbre climática dejó temas pendientes, como la definición del precio de los bonos de carbono, la necesidad de que los países desarrollados establezcan cuándo entregarán los USD 100.000 millones que se comprometieron a otorgar a los países en desarrollo y la creación de un financiamiento exclusivo para el tema de pérdidas y daños.

Los temas mencionados en la agenda de las negociaciones comprenden financiamiento, descarbonización, adaptación, agricultura y sistemas alimentarios, agua, energía, género, biodiversidad, jóvenes y futuras generaciones.

 

Bloque latinoamericano

 

Los primeros dos días de la COP27 estarán dedicados a la participación de los presidentes y vicepresidentes de más de 100 países que forman parte de la cumbre. La lista preliminar de presidentes que han confirmado su participación y que darán a conocer sus avances nacionales en materia climática solo incluye a siete líderes políticos de América Latina y el Caribe.

Han pasado tres décadas y los países más ricos aún están lejos de alcanzar los compromisos en la reducción de emisiones.

En el primer día de declaraciones, se tiene prevista la participación del presidente de Colombia, Gustavo Petro; la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, y el vicepresidente de Guyana, Bharrat Jagdeo. En la segunda fecha participarán el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro; el presidente de Bolivia, Luis Arce; el primer ministro de Antigua y Barbuda, Gaston Browne, y el presidente de Surinam, Chandrikapersad Santokhi.

Luego de esos dos días, se dará inicio a las negociaciones climáticas entre los representantes de los diferentes países. Para esta sección, como ha ocurrido en cumbres anteriores, la participación de Latinoamérica se suele dar en bloque. Desde 2009, hay dos coaliciones: la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) y la Asociación Independiente de América Latina y el Caribe (AILAC).

Perú forma parte de la segunda coalición, AILAC, junto con Costa Rica, Colombia, Chile, Guatemala, Honduras, Panamá y Paraguay. Mientras que el primer grupo negociador, ALBA, está conformado por Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, República Dominicana, Granada, Nicaragua, Saint Kitts y Nevis, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, y Venezuela.

 

Perú camino a la COP

 

La crisis política y la incertidumbre en el gobierno peruano afecta también la participación del país en esta importante cumbre. Hasta el jueves 3 de noviembre, a solo cuatro días del inicio de la COP27, la oficina de comunicaciones del Ministerio del Ambiente (Minam) informó a OjoPúblico que la lista de asistentes aún no estaba cerrada.

A finales de octubre, el Minam publicó la resolución 220-2022-Minam, que informa sobre los especialistas autorizados a viajar a Egipto como parte de la delegación peruana que asistirá a la cumbre climática. Dicho grupo de trabajo está conformado por ocho personas. De ellas, solo dos son representantes de altos cargos del ministerio: Milagros Sandoval, directora General de Cambio Climático y Desertificación, y Silvia Rodriguez, directora de Adaptación al Cambio Climático y Desertificación.

Milagros Sandoval es abogada de la Pontificia Universidad Católica del Perú especializada en derecho ambiental. Desde abril de este año, la funcionaria desempeña dos cargos dentro del ministerio: una como directora General de Cambio Climático y Desertificación y otra como directora de Mitigación de Gases de Efecto Invernadero. Por otra parte, Silvia Rodriguez es economista de la Pontificia Universidad Católica del Perú, especializada en economía ambiental y desarrollo sostenible. La especialista trabaja en la dirección de Adaptación al Cambio Climático desde 2017.

Los otros seis asistentes son Roberto Piselli, especialista en financiamiento climático del Proyecto 2050 Pathways Platform; María Rondón Mestanza, asesora legal del Minam; Lizzy Kanashiro, especialista en adaptación basada en ecosistemas; Jenny Chimayco, Manuel García y Rodrigo Alvites, especialistas en comunicaciones, coordinador y especialista en monitoreo y evaluación del “Proyecto de Apoyo para el proceso de implementación de las NDC [Contribuciones Nacionalmente Determinadas] en el Perú”.

Las organizaciones indígenas peruanas también acudirán a la cumbre. La Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) informó que en representación acudirán Robert Guimaraes (de la Federación de Comunidades Nativas de Ucayali y Afluentes - Feconau) y las lideresas Marisol García (de la Federación de Pueblos Indígenas Kechua Chazuta Amazonas - Fepikecha) y Virginia Cauper (de la Organización Regional Aidesep de Ucayali - ORAU). Todos ellos ya se encuentran en Sharm El Sheikh (Egipto) participando en las actividades previas a la Conferencia de las Naciones Unidas.

Foto: Aidesep

AGRUPACIONES PERUANAS. Representantes de comunidades indígenas asistirán a la COP27.
Foto: Aidesep

 

Finalmente, hay una serie de organizaciones no gubernamentales, empresas y representantes de la academia que asistirán al evento internacional sobre cambio climático como observadores de las negociaciones. Entre ellos se encuentra Seaumaoid, Sustainable Ocean Alliance (SOA), Oceana Perú, Mocicc Perú, DAR Perú, LCOY Perú, Oxfam y WWF.

La resolución ministerial publicada el 27 de octubre también resalta los temas identificados por Perú como prioritarios. Entre ellos se encuentran “adaptación, agricultura, finanzas, ciencia, jóvenes y generación futura, género, agua, descarbonización y energía, entre otros”. En este listado, no se menciona uno de los temas relevantes de la COP27: pérdidas y daños.

Por eso, Juan Carlos Riveros, director científico de Oceana Perú, considera que la participación de Perú será similar a años anteriores y no reflejará la urgencia de la situación y menos la reducción de las emisiones del país. El especialista destacó, además, que una de las prioridades del país debería ser apoyar las discusiones sobre pérdidas y daños y asegurar el apoyo de los países desarrollados para la adaptación y la transición energética de los países más vulnerables.

“A nivel nacional esperamos que Perú presente un plan de adaptación más detallado y con objetivos claros y medibles. Hasta ahora todo es muy lírico, pero no hay medidas efectivas puestas en práctica. Las recomendaciones de los expertos y de los actores locales están sobre la mesa pero el Estado no ha hecho nada en esa dirección”, afirmó.

En 1992 la ONU organizó la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, Brasil. En este evento se adoptó la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y los países se comprometieron a "estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera para evitar interferencias peligrosas de la actividad humana en el sistema climático".

Un total de 197 naciones y entidades firmaron este acuerdo. Han pasado tres décadas y los países más ricos y poderosos aún están lejos de alcanzar estos compromisos en la reducción de emisiones.

El reciente informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) señala que “los últimos ocho años están en camino de ser los ocho más cálidos registrados, impulsados por concentraciones de gases de efecto invernadero en constante aumento y calor acumulado. Las olas de calor extremas, la sequía y las inundaciones han afectado a millones”.