Estados Unidos: Plantean disminuir los niveles de nicotina en cigarros

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés) busca exigirles a las compañías tabacaleras que recorten la cantidad de nicotina presente en los cigarros tradicionales, para hacerlos menos adictivos. Aunque la agencia de salud no dio mayores detalles, un aviso publicado en un sitio web del gobierno estadounidense indicó que la propuesta se publicará en mayo del próximo año para recibir comentarios del público.

SALUD PÚBLICA. La propuesta busca reducir las probabilidades de que los jóvenes se inicien en el consumo en el futuro y ayudar a los adictos a dejar de fumar.

SALUD PÚBLICA. La propuesta busca reducir las probabilidades de que los jóvenes se inicien en el consumo en el futuro y ayudar a los adictos a dejar de fumar.

The New York Times / Dolly Faibyshev

Por Christina Jewett y Andrew Jacobs* 
 

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés) tiene un plan para exigirles a las compañías tabacaleras que recorten la cantidad de nicotina que se encuentra en los cigarrillos tradicionales con el fin de hacerlos menos adictivos y reducir el número de víctimas del tabaquismo, que se cobra 480.000 vidas cada año.

La propuesta, que podría demorar años en entrar en vigencia, pondría a Estados Unidos en la vanguardia de los esfuerzos mundiales por frenar el tabaquismo. Solo otra nación más, Nueva Zelanda, ha propuesto un plan de este tipo. 

Pero los vientos en contra son implacables. Las compañías tabacaleras han dado a entender que cualquier plan que reduzca la nicotina de manera significativa estaría en violación de la ley. Asimismo, algunos legisladores conservadores consideran que una política como esta es un ejemplo más de la extralimitación gubernamental, un argumento que podría repercutir en las elecciones de mitad de mandato.

El martes no se dieron a conocer muchos detalles, pero, según un aviso publicado en un sitio web del gobierno de Estados Unidos, en mayo de 2023 se publicará una propuesta de normativa en la que se solicitarán comentarios del público sobre la fijación de un nivel máximo de nicotina en los cigarrillos y otros productos.

Solo otra nación más, Nueva Zelanda, ha propuesto un plan de este tipo". 

“Debido a que los daños relacionados con el tabaco se deben principalmente a la adicción a productos que exponen a los usuarios en repetidas ocasiones a las toxinas, la FDA tomaría esta medida para reducir la adicción a ciertos productos derivados del tabaco, dando así a los usuarios adictos una mayor capacidad para dejar de fumar”, decía el aviso.

La FDA no quiso dar más detalles. Pero en una declaración publicada en su sitio web, Robert M. Califf, el comisionado de la agencia, expresó: “Disminuir los niveles de nicotina para que sean mínimamente adictivos reduciría las probabilidades de que generaciones futuras de jóvenes se vuelvan adictos a los cigarrillos y también ayudaría a dejar de fumar a quienes actualmente son adictos”. 

Se han debatido planes similares para reducir la adicción de los estadounidenses a los productos derivados del tabaco, los cuales cubren los pulmones de alquitrán, liberan 7.000 sustancias químicas y provocan cáncer, enfermedades cardíacas y pulmonares. La nicotina también está disponible en cigarrillos electrónicos, masticables, parches y pastillas, pero esta propuesta no afectaría a esos productos. 

“Por sí sola, esta normativa podría tener el mayor impacto en la salud pública en toda su historia”, afirmó Mitch Zeller, el exdirector del centro de tabaco de la FDA, y que se retiró hace poco. “Ese es el alcance y la magnitud de la que estamos hablando, porque el consumo del tabaco sigue siendo la principal causa de muerte y enfermedad prevenible”.  

Las tabacaleras han dado a entender que un plan que reduzca la nicotina de manera significativa estaría violando la ley".

Unas 1.300 personas al día mueren de manera prematura por causas relacionadas con el tabaquismo, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Sin embargo, los obstáculos para este plan o uno parecido son inmensos y quizá tardarían años en superarse. Algunos planes que se han propuesto requerirían una reducción del 95% en la nicotina contenida en los cigarrillos.

Los expertos sostienen que esto podría hacer que los fumadores estadounidenses, aproximadamente 30 millones de personas, caigan en un estado de abstinencia de la nicotina, lo cual conlleva agitación, dificultad para concentrarse e irritabilidad, y empujaría a otros a buscar alternativas como los cigarrillos electrónicos. Estos suministran nicotina sin la mayoría de las sustancias químicas que se encuentran en los cigarrillos combustibles [Nota de redacción: un reciente artículo de OjoPúblico sobre el tema detalla que, aunque los cigarrillos electrónicos utilizan menos sustancias químicas que los tradicionales, sí contienen compuestos cancerígenos y metales pesados potencialmente peligrosos para la salud].

Comisionado FDA_Tom Brenner para The New York Times

FDA. Aunque la agencia no brindó mayores detalles de la propuesta, Robert M. Califf, comisionado de la misma, se pronunció a favor de la iniciativa en su sitio web.
Foto: The New York Times / Tom Brenner

 

En opinión de los expertos, los fumadores empeñados tal vez vayan a buscar cigarrillos con mayores niveles de nicotina en mercados ilegales o al otro lado de la frontera, en México y Canadá. 

La FDA tendría que superar la oposición de la industria tabacalera, que ya empezó a señalar las razones por las que la agencia no puede poner patas arriba un mercado de 80.000 millones de dólares. Los desafíos legales quizá tarden años en resolverse, y la agencia podría concederle al sector cinco o más años para realizar los cambios.

El esfuerzo por reducir los niveles de nicotina sigue una propuesta de regulación anunciada en abril que prohibiría los cigarrillos mentolados que los fumadores negros, por ejemplo, prefieren por encima de otros tipos. Esa propuesta también fue aclamada como un posible avance histórico para la salud pública y ha suscitado decenas de miles de comentarios públicos. La FDA deberá revisar y atender esos comentarios antes de finalizar la regulación.

Otras iniciativas importantes en materia de tabaco, recogidas en la histórica Ley de Control del Tabaco de 2009, han tardado en tomar forma. Una demanda judicial ha retrasado el requisito de que las tabacaleras pongan advertencias gráficas en los paquetes de cigarrillos. Y la agencia dijo hace poco que necesitaría hasta un año más para finalizar las decisiones clave sobre cuáles cigarrillos electrónicos podrían permanecer en el mercado.

[De implementarse] esta normativa podría tener el mayor impacto en la salud pública de EE.UU. en toda su historia”, dijo Mitch Zeller.

Una declaración de la tabacalera Altria, fabricante de Marlboro, ofreció un adelanto de los argumentos que se espera que los opositores presenten contra cualquier norma que reduzca drásticamente los niveles de nicotina. “El enfoque debe ser menos en quitar productos a los fumadores adultos y más en proporcionarles un mercado robusto de productos autorizados por la FDA que produzcan un daño reducido y que sean libres de humo ”, dijo la compañía en un comunicado el martes. “Hoy marca el comienzo de un proceso a largo plazo que debe estar basado en la ciencia y que tome en consideración las potenciales consecuencias graves no deseadas”.

RAI Services, la empresa matriz de R.J. Reynolds, no quiso comentar nada sobre el aviso en cuestión, solo dijo lo siguiente: “Nuestra creencia es que la reducción del daño del tabaco es el mejor camino a seguir para reducir los impactos del tabaquismo en la salud”. 

En otras ocasiones Altria y RAI Services advirtieron que una norma que haga que el tabaco no sea atractivo para los fumadores adultos se consideraría una prohibición de los cigarrillos y violaría las leyes de control del tabaco. 

“Tanto una prohibición expresa como una de facto tendrían la misma consecuencia: ambas destriparían el propósito declarado expresamente por el Congreso de ‘permitir la venta de productos de tabaco a los adultos’”, según una carta de 2018 de RAI Services dirigida a la FDA en relación a una propuesta anterior.

En 2017 se dio a conocer otro plan para recortar los niveles de nicotina. El mismo no prosperó durante el gobierno de Trump".

Hace cinco años, Scott Gottlieb, el entonces comisionado de la agencia, dio a conocer un plan para recortar los niveles de nicotina a un nivel mínimo o no adictivo. La propuesta tomó forma en 2017, pero no derivó en una normativa formal durante el gobierno de Trump.

La Ley de Control del Tabaco de 2009 le otorgó a la FDA amplios poderes para regular los productos del tabaco con normas “apropiadas para la protección de la salud pública”, pero la ley proscribe específicamente la prohibición de los cigarrillos o reducir los niveles de nicotina a cero.

Los cigarrillos bajos en nicotina están a disposición de los consumidores, aunque de forma limitada. Esta primavera, una empresa neoyorquina de biotecnología vegetal, 22nd Century Group, empezó a vender un cigarrillo de nicotina reducida que tardó 15 años y decenas de millones de dólares en desarrollarse con la manipulación genética de la planta del tabaco.

La marca producida por la empresa, VLN, contiene un 5% del nivel de nicotina de los cigarrillos convencionales, según James Mish, director general de dicha compañía. “No se trata de una tecnología lejana”, dijo.


@2022 The New York Times Company

 

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* Zolan Kanno-Youngs colaboró con este reportaje desde Washington.

 

 

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