Segundo derrame de crudo se incluirá en investigación fiscal contra Repsol

El procurador público del Ministerio del Ambiente, Julio César Guzmán, confirmó a OjoPúblico que evaluarán si los trabajos que realizaba Repsol y que llevaron a una segunda afectación al medioambiente en Ventanilla se ejecutaban con las precauciones necesarias. Expertos entrevistados coinciden en que el nuevo derrame sí afecta al ecosistema de la costa peruana. Esta mañana, el Poder Judicial ordenó por 18 meses el impedimento de salida del país del gerente general de la Refinería La Pampilla de Repsol y otros tres directivos.

RESIDUOS. Personal contratado por Repsol continúa limpiando las orillas en playas de Ventanilla, Santa Rosa y Ancón.

RESIDUOS. Personal contratado por Repsol continúa limpiando las orillas en playas de Ventanilla, Santa Rosa y Ancón.

Foto: OjoPúblico / Aramís Castro.

Actualización: 28 de enero a las 8:36 am



El 25 de enero ocurrió un nuevo derrame cerca del Terminal Multiboyas n°2 de la Refinería La Pampilla. Ese mismo día, al borde de la medianoche, la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (Dicapi) informó sobre este suceso, luego de realizar un vuelo de inspección para monitorear las zonas afectadas por el primer derrame del 15 de enero. En paralelo, como confirmó OjoPúblico en un recorrido por la zona, trabajadores de diferentes compañías —contratadas por Repsol— continúan limpiando las playas afectadas en los distritos de Ventanilla, Santa Rosa y Ancón.

Desde que se derramó al mar peruano 6.000 barriles de petróleo que estaban desembarcando del buque tanque Mare Doricum, instituciones como el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) y el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) iniciaron procesos administrativos para detectar el origen del vertimiento del crudo. 

En ese contexto, el martes 25 de enero, la compañía se encontraba realizando trabajos para retirar el Pipeline End Manifolds (PLEN) —un equipo de recepción y despacho de hidrocarburos que es clave para hallar el origen del desastre ecológico— cuando parte del crudo que se encontraba en su interior se derramó sobre el mar. Al respecto, OEFA informó ayer que ante el reporte de un nuevo derrame inició un procedimiento de supervisión coordinando con Osinergmin la atención de dicho incidente.

Tessy Torres, expresidenta del Consejo Directivo del OEFA, explicó a este medio que cuando la empresa ha intentado sacar la pieza se han escapado 8 barriles de los 14.000 que todavía hay por descargar. “En el proceso de desmontar el PLEN ha ocurrido esta fuga, pero todo está asociado a estas actividades de verificación de los temas de seguridad de Osinergmin”, dijo Torres

Al respecto, la abogada especialista en fiscalización indicó que tiene entendido que, como parte de la investigación, se hará un peritaje internacional en el que se analizará esa pieza que se iba a retirar. “La van a mandar al extranjero para ver si efectivamente se ha quebrado por el golpe vinculado al oleaje o si hay un tema de corrosión o falta de mantenimiento”, detalló.
 

Playa Cavero
TRABAJOS. En las orillas de la playa Cavero (Ventanilla), decenas de personas utilizan paños absorbentes para la limpieza de residuos de crudo en el mar peruano. 
Foto: OjoPúblico / Aramís Castro. 

En un comunicado, Repsol aseguró que la caída del crudo al mar estaba contemplada y que, por eso, fue controlada rápidamente con los instrumentos necesarios, como barreras de contención, elementos absorbentes y skimmer. Además, la empresa negó que se tratara de un nuevo derrame, sino que lo denominó como “un afloramiento controlado de remanentes”. 

Aunque es cierto que lo que cayó al mar este martes último constituye el mismo compuesto derramado hace 10 días, es importante destacar que sí se trata de una nueva afectación al ecosistema. El procurador público del Ministerio del Ambiente, Julio César Guzmán, señaló a OjoPúblico que si bien este hecho es minúsculo respecto al primero sí representa un "nivel de contaminación adicional". 

Este suceso, de acuerdo al procurador del Minam, será investigado para determinar si la compañía realizó de forma adecuada su plan de contingencia. "Queremos saber si la empresa tomó las previsiones del caso en este hecho contaminante o simplemente se aventuró a sacar la pieza sin importar que contamine", explicó. 

Guzmán también añadió que, de lograr una sentencia a favor del Estado, se podrá tener una reparación de los daños no solo de los ecosistemas sino de los efectos colaterales como la actividad de los pescadores y toda la gente que se ha visto afectada por este suceso.

Este nuevo derrame ha sido de una menor cantidad (ocho barriles de crudo) y ha podido ser controlado de manera rápida, según informó la empresa, pero sí tiene impactos medioambientales aunque de una magnitud inferior a los ocasionados el 15 de enero. “Yo no creo que en este caso, el problema vaya a ser la intoxicación masiva de peces, aves o mamíferos marinos como estamos viendo producto del derrame de la semana pasada. En realidad, el mayor problema va a ser a largo plazo”, explica Raúl Loayza, biólogo de la Universidad Peruana Cayetano Heredia. 

Playa Santa Rosa
LIMPIEZA. En playas como Santa Rosa los residuos de petróleo persisten en las orillas y el personal trabaja ocho horas en la limpieza del crudo derramado.
Foto: OjoPúblico / Aramís Castro.

El petróleo es una mezcla compleja que sufre modificaciones y una serie de reacciones en su composición al estar en contacto con el ambiente y, por ese motivo, no solo va a quedarse en la superficie sino que se va a precipitar al fondo marino e incluso se va a evaporar hacia la atmósfera, explica el experto ecotoxicología. 

Cuando los compuestos de este hidrocarburo se esparcen por las profundidades existe el riesgo de que entren en contacto con los microorganismos y se acumulen en su interior en pequeñas concentraciones y, paulatinamente, con el tiempo se puede expandir a toda la cadena trófica pasando por los peces pequeños, otros más grandes, mamíferos marinos, hasta llegar a los seres humanos, a través de la alimentación. “Si bien esto parece ser menor, su impacto a largo plazo podría ser similar al de la semana pasada. Va a tomar décadas en poder resolver o de alguna forma mitigar este desastre ecológico”, advirtió.

Por ello, señala Loayza, que no solo hay que pensar en los impactos a corto plazo, sino también en aquellos a largo plazo, puesto que el efecto crónico de los contaminantes como los hidrocarburos tienen la capacidad de diversificar su potencial tóxico y cada componente de la mezcla tiene características propias que pueden ocasionar diferentes efectos, entre ellos, los mutagénicos (mutaciones en el ADN), cancerígenos o en la reproducción de las especies. 

El especialista señala que para conocer con mayor precisión cuáles serán los posibles impactos en el medioambiente es necesario que se le exija a la empresa un informe sobre la composición de este petróleo. “[El impacto] depende mucho de dónde se ha extraído o de las propias formaciones geológicas que lo componen”, sostiene Loayza. 

Cavero
CONTAMINANTE. Expertos entrevistados señalan que el último derrame de Repsol afecta a los ecosistemas del mar peruano.  
Foto: OjoPúblico / Aramís Castro.

A su vez, indicó que entidades del Estado encargadas de supervisar la calidad del entorno marino —como el Instituto del Mar del Perú (Imarpe), el Viceministerio de Pesquería del Ministerio de la Producción (Produce) o la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa)— deberían estar realizando análisis químicos del agua y de las profundidades del mar para determinar si hay un aumento de compuestos peligrosos y monitorear si estos disminuyen con el tiempo. 

Loayza finalizó asegurando que las consecuencias ocasionadas en el medio ambiente son imposibles de resarcir. “El residuo y el remanente que queda ya no es petróleo porque ya sufrió una serie de reacciones químicas que lo hicieron transformarse en otros compuestos. Estos son tan o más tóxicos que el propio petróleo, entonces, eso es incontrolable, es irreparable. Eso es lo que no se está viendo”, precisó.

Por todas estas afectaciones al ecosistema, la fiscalía ambiental de Lima Noroeste ha iniciado una investigación por el presunto delito de contaminación ambiental. En ese contexto, el Poder Judicial dictó, el último 28 de enero, el impedimento de salida para el gerente general de La Refinería La Pampilla, Jaime Fernández-Cuesta Luca de Tena; el jefe del Terminal Marítimo 2, Renzo Tejada Mackenzie; la gerente de Calidad de Medio Ambiente, Cecilia Posadas Jhong, y el gerente de Producción, José Reyes Ruiz. 

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