AMENAZA. Algunos hospitales de México cancelaron sus planes de construir nuevas plantas de oxígeno luego de recibir información falsa.

Compañías de oxígeno priorizaron sus ganancias por encima de los pacientes en México

Compañías de oxígeno priorizaron sus ganancias por encima de los pacientes en México

AMENAZA. Algunos hospitales de México cancelaron sus planes de construir nuevas plantas de oxígeno luego de recibir información falsa.

Ilustración: Víctor Bizar Gómez / TBIJ

En medio de la pandemia y gran escasez de oxígeno medicinal, el Grupo Infra y Praxair México –que controlan conjuntamente el 70% del mercado de oxígeno del país– enviaron cartas a hospitales mexicanos con información engañosa, con el fin de propagar miedo, dudas y desinformación sobre las plantas de oxígeno local que estos centros querían construir para enfrentar la emergencia. Los documentos buscaban disuadirlos de cambiar a suministros más baratos y convenientes. Un reportaje de nuestros socios The Bureau of Investigative Journalism.

28 Agosto, 2021

La construcción de una planta de oxígeno parecía una opción obvia en Guanajuato, México. El administrador Benjamín Espinoza Zavala había visto cómo todo un piso de su pequeño hospital se convertía en salas Covid-19 cuando comenzó la pandemia en marzo de 2020. “Vimos cosas buenas y cosas malas. Fue hermoso cuando los médicos ganaban la batalla”, dijo. La necesidad de oxígeno del hospital se disparó y de vez en cuando las entregas de CryoInfra, uno de los principales proveedores de oxígeno medicinal de México y parte del Grupo Infra, se desaceleraron a una vez cada dos días, dijo Espinoza. Tuvo que comprar más de lo necesario para cubrir las brechas repentinas en el suministro. Y los precios del Grupo Infra siguieron subiendo.

Espinoza necesitaba una solución. Así que en enero de este año, el hospital construyó una planta generadora de oxígeno en el local a un costo de 3.5 millones de pesos (172.000 dólares). Podría abastecer a todo el hospital, y su costo se ha pagado en ahorros. Pero Grupo Infra se dio cuenta de que las órdenes habían disminuido. “Los principales ejecutivos, directores, administradores, médicos vinieron al hospital a ver la planta”, dijo Espinoza. “Los administradores que nos visitaron fueron muy amables, educados. Estábamos en buenas términos”.

Pero, en junio, llegaron los abogados.

En este reportaje, The bureau of investigative journalism (TBIJ) revela que, en medio de una escasez devastadora de oxígeno, los dos principales proveedores de oxígeno líquido de México han sido acusados de propagar miedo, dudas y desinformación sobre las plantas de oxígeno local, disuadiendo a los hospitales de cambiar a suministros más baratos y convenientes, con el efecto de proteger sus propios beneficios económicos en el proceso. Ambas empresas afirmaron falsamente que las plantas de oxígeno en el local podrían matar a los pacientes.

El Grupo Infra y Praxair México –que controlan conjuntamente el 70% del mercado de oxígeno del país– enviaron cartas a por lo menos cinco hospitales mexicanos con información engañosa sobre plantas generadoras de oxígeno en los establecimientos de salud. Después de leer la carta del Grupo Infra, algunos hospitales en México cancelaron los planes para construir tales plantas, las que se utilizan de forma segura en más de 100 países. Al menos un hospital ha sido amenazado con acciones legales y sanciones financieras por incumplimiento de contrato por tratar de brindar oxígeno a los pacientes.

DOMINIO. En Perú, OjoPúblico identificó que las compañías globales Linde y Air Products dominan el negocio del oxígeno con el sector salud.
Foto: Ministerio de Vivienda

 

Un exempleado de Praxair México –propiedad de Linde, una de las mayores empresas de gas industrial del mundo, y que en OjoPúblico hemos investigado en Perú– dijo a The Bureau que en su experiencia era común que los empleados difundiesen información errónea sobre las plantas de oxígeno en el local a médicos y directores de hospitales.

“Este parece ser la estrategia de algunas grandes compañías de gas”, dijo Leith Greenslade, coordinador de la Coalición Every Breath Counts (Cada Aliento Cuenta). “Cuando los países instalan plantas generadoras de oxígeno, las ganancias por el gas líquido caen. De modo que tienen un fuerte incentivo para restringir el acceso aprovechando la falta de conocimiento de las especificaciones de pureza del oxígeno entre hospitales y ministerios de salud para mantener su cuota de mercado”.

“Es en el mejor interés de los pacientes en todo el mundo tener acceso al oxígeno de cualquier fuente”, dijo Adrian Gelb, presidente de la Federación Mundial de Sociedades de Anestesiólogos. “Cualquiera que haga más presión en la otra dirección probablemente tenga intereses comerciales, o no entienda nada de la ciencia y los datos que existen en esta área”.

Grupo Infra dijo que sus acciones estaban justificadas. Praxair no respondió al pedido de comentarios de The bureau.

 

Ola tras ola

 

Al menos 246.000 personas han muerto a causa de la Covid-19 en México, el cuarto país con más muertes en el mundo. Los investigadores creen que la cifra real podría ser casi tres veces más alta, ya que muchas personas mueren en su casa sin que se les haga la prueba del virus, y el número total de pruebas es bajo.

El oxígeno es uno de los principales tratamientos para la Covid-19, y la demanda en el país se ha disparado desde que comenzó la pandemia. En diciembre de 2020, una ola de casos en la Ciudad de México abrumó a los hospitales y causó escasez. El gobierno recurrió al envío de la guardia nacional para proteger los camiones de suministro de oxígeno y ordenó a los productores de gas que priorizaran el oxígeno medicinal.

Un hospital ha sido amenazado por incumplimiento de contrato al tratar de brindar oxígeno a los pacientes.

Los proveedores de oxígeno tenían sus propias prioridades. En los estados del norte de México, se enviaron cartas a clientes del Grupo Infra y de Praxair informándoles de que las empresas necesitaban enviar oxígeno médico a sus clientes estadounidenses antes de poder seguir abasteciendo a sus clientes mexicanos. Los precios de los cilindros de oxígeno, las recargas y los concentradores vendidos a los pacientes en casa se triplicaron. Entonces, surgió un mercado negro, que incluyó a muchos estafadores. Praxair no respondió al pedido de comentarios de The Bureau.

La mayoría de los hospitales de México dependen de oxígeno líquido o en cilindros de Praxair México o el Grupo Infra, que es en parte propiedad del gigante estadounidense Air Products. Ambas empresas poseen plantas criogénicas que congelan el aire para separar el oxígeno del nitrógeno y producir oxígeno líquido a una concentración del 99,5 %. El oxígeno líquido se transporta entonces a granel en tanques especiales o en volúmenes más pequeños como gas presurizado en cilindros, ya que algunos hospitales carecen de la infraestructura necesaria para utilizar tanques para líquidos. Los cilindros también se venden sin receta a los pacientes a través de los distribuidores de la empresa.

Para ayudar a satisfacer la creciente demanda de oxígeno en todo el mundo, organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF y el Banco Mundial están ayudando a los hospitales de países de ingresos bajos y medios a construir plantas de oxígeno en el mismo establecimiento, que producen un 93 % de oxígeno del aire.

Era común que los empleados difundiesen información errónea sobre las plantas de oxígeno a médicos y directores de hospitales.

El Grupo Infra dijo a The Bureau que “no hubo escasez [de oxígeno] en ningún momento”. Praxair no respondió al pedido de comentarios de The Bureau. Los expertos dicen que la falta de oxígeno ha contribuido significativamente al número de muertes. En Guanajuato, los abogados del Grupo Infra indicaron que el hospital de Espinoza había incumplido su contrato al instalar la planta. Una cláusula de exclusividad obligaba al hospital a comprar oxígeno solamente al Grupo Infra.

Espinoza verificó el contrato y se sorprendió. Aunque originalmente se había firmado en 2015, contenía una cláusula que lo renovaba automáticamente cada cinco años. “Nos cogió desprevenidos”, dijo. Los contratos que se renuevan automáticamente por más de un año han sido prohibidos por la autoridad mexicana de competencia para el oxígeno industrial, pero no para el oxígeno medicinal. El Grupo Infra manifestó que: “La renovación automática del oxígeno medicinal es muy importante para garantizar el suministro de un elemento clave para preservar la vida humana”. La empresa añadió que necesitaba incluir estas cláusulas para proteger sus inversiones.

El Grupo Infra dijo a The Bureau que “no hubo escasez [de oxígeno] en ningún momento”

Espinoza dijo que también había una fuerte sanción. “Si dejamos de comprarles, nos enfrentamos a una multa de 1,300,000 pesos (47,000 libras esterlinas)”, dijo Espinoza. Objetó, argumentando que el hospital nunca había dejado de comprar el oxígeno de la compañía, sólo redujo su orden. “El contrato no dice nada sobre la cantidad que estamos obligados a comprar”, dijo. Más tarde, Grupo Infra le escribió aumentando la penalidad a más de 10,000,000 pesos (casi 400,000 libras). Ha estado negociando con el Grupo Infra desde junio, pero no se ha llegado a ningún acuerdo.

Espinoza dijo que la amenaza legal resultó más estresante que cualquier otra cosa que la pandemia hubiera arrojado. “Esta situación con el Grupo Infra me preocupaba más que los medicamentos que se nos acabaron, porque la multa era muy grande”, dijo. El Grupo Infra informó a The Bureau que no tenía conocimiento de ninguna acción legal contra ningún hospital por intentar instalar plantas de oxígeno en el local.

Al igual que Espinoza, la Dra. Marta Hernández Vázquez*, directora de una clínica en Michoacán, estaba cansada de depender del Grupo Infra. Su centro trató a muchos pacientes con problemas respiratorios (aunque no a pacientes de Covid, que fueron remitidos a otros lugares), y necesitó hasta 40 cilindros al mes, lo que costó 30.000 pesos (1.485 dólares).

El Grupo Infra y Praxair México afirmaron falsamente que las plantas de oxígeno en el local podrían matar a los pacientes.

Pensó que un generador de oxígeno en el local era una buena solución. En octubre de 2020 se instaló una planta en su clínica y, según Hernández, el suministro de oxígeno resultó mucho más cómodo y asequible. Ahora necesitaba menos cilindros al mes del Grupo Infra.

El 6 de octubre de ese año, recibió una carta del abogado del Grupo Infra. Había oído hablar de cartas similares de colegas de otros hospitales. Ahora, parecía que era su turno.

 

Envío de un mensaje

La carta, impresa en papel con el logotipo del Grupo Infra, tiene más de nueve páginas. Está repleta de términos técnicos, números y tablas. La última página, llena de alucinantes combinaciones de texto en negrita, cursiva y subrayado, advirtió que la empresa le quitaría sus cilindros de oxígeno si los hospitales los utilizaran al mismo tiempo que el oxígeno de su nueva planta.

Hernández se dio cuenta, que dentro de la jerga de ingeniería y las minucias técnicas había serias advertencias sobre las plantas. Por ejemplo, afirma que las plantas generadoras en el local –en lugar de proporcionar oxígeno para salvar vidas– “ponen en riesgo la vida humana”.

En la carta se afirmaba que estas plantas, también conocidas como plantas de adsorción por cambio de presión o plantas PSA, no cumplían con las regulaciones mexicanas, que producían oxígeno de menor calidad que el Grupo Infra, que podrían producir contaminación e incluso causar infecciones, incendios y explosiones.

Hernández envió la carta a Ignacio Andrade, ingeniero biomédico de HCPromedical, quien importó la planta desde los Estados Unidos. “Sabes, la primera vez que la leí, dije “No quiero vender estas [plantas] más, porque si están diciendo la verdad, vamos a matar a alguien”, dijo Andrade a The Bureau.

Luego se contactó con AirSep, el fabricante estadounidense de las plantas. Le aseguró que los argumentos de la carta no reflejaban la verdad.

The Bureau pidió a médicos, ONG y fabricantes de plantas PSA que revisaran los puntos clave de la carta y estuvieron de acuerdo en que algunos de los argumentos eran falsos o sumamente engañosos.

En opinión de Jim Stunkel, vicepresidente de Assist International, una ONG que construye plantas en todo el mundo: “Puedo decir con facilidad que es obvio que los puntos de la carta están destinados a bloquear la implementación de plantas PSA”.

El Dr. Hernández, que recibió la carta del Grupo Infra, no se inmutó y continuó utilizando la planta generadora de oxígeno. “Es una carta infundada que no tenía otro propósito que presionarme o asustarme”, dijo. “Estamos muy contentos con los resultados [de la planta]. Es cómodo que generemos oxígeno aquí”.

Médicos y fabricantes de plantas de oxígeno dijeron que algunos de los argumentos de la carta eran falsos o sumamente engañosos.

Andrade dijo que al menos cinco de sus otros clientes hospitalarios recibieron la misma carta y entiende que algunos se asustaron tanto que desistieron de instalar las plantas. “Si usted no sabe mucho sobre este tema y recibe esta carta, créame que se va a asustar”, declaró. “No querrá tener nada que ver con las plantas PSA aunque no tenga oxígeno líquido.”

A Greenslade le preocupa que otros hospitales y ministerios de salud puedan tener la misma reacción. “El propósito de enviar una larga carta llena de jerga legal, demandas médicas graves y términos de ingeniería e infraestructura altamente técnicos es embaucar al lector para que se someta”, considera. “En este caso, no escoja otra alternativa que nuestra solución de oxígeno. Y parece que ha tenido efecto en muchos lugares, porque todavía escuchamos a funcionarios de hospitales, funcionarios gubernamentales y del Ministerio de Salud diciendo: "El oxígeno al 99 % es realmente el mejor, es la única opción, que es la única opción segura", lo que no es cierto”.

Praxair México envió una carta con afirmaciones falsas y engañosas similares al menos a un hospital mexicano. Decía que el uso de oxígeno de una planta en el local violaba el contrato del hospital con Praxair. Añadió que el hospital estaba infringiendo la ley al usar una planta de oxígeno en el local y, si continuaba haciéndolo, Praxair dejaría de suministrar oxígeno al hospital.

Incluso dijo que el oxígeno de las plantas generadoras en el local podría agravar las condiciones respiratorias y causar “potencialmente la muerte del paciente”.

Un exempleado de Praxair, que trabajó allí durante más de una década antes de irse a la competencia, aseguró a The Bureau que esta afirmación también se había presentado verbalmente a los clientes. “Cuando yo estaba en esa empresa, le dijimos a los médicos o al sector de la salud: 'Ahora bien, si no utiliza el [oxígeno al] 99,5%, sus pacientes podrían morir.' Cuando repiten esta mentira muchas, muchas veces se convierte en una verdad”.

Afirmaron que se trataba de una “práctica común” y repetían el mismo mensaje a las universidades y a otros foros públicos. “Las escuelas de medicina incluso empezaron a repetir lo que decíamos”.

Sugirieron que Praxair y el Grupo Infra tenían una cuota de mercado tan grande y poca competencia en México que podían cobrar precios altos, y Praxair tenía un margen de ganancia de casi el 40 % en oxígeno medicinal. “Si quieres cobrar precios muy altos en un hospital, lo puedes hacer sin ningún problema”, dijeron.

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RIESGO. La carta enviada por los principales proveedores de oxígeno en México contiene argumentos engañosos y falsos.
Ilustración: Víctor Bizar Gómez / TBIJ

 

El propietario de Praxair, Linde, opera en más de 100 países y sus otras filiales incluyen British Oxygen Company y Afrox. Praxair no respondió al pedido de comentarios de The Bureau.

La coalición Every Breath Counts le está escribiendo a las asociaciones de hospitales y a los funcionarios gubernamentales de México para aclarar que las plantas generadoras y el oxígeno que producen son seguros. “No hay una solución única”, dijo Greenslade. “En cuando a los hospitales, pueden elegir oxígeno líquido, pueden elegir plantas PSA. Y pueden tener concentradores de oxígeno, las pequeñas unidades móviles. Es muy importante que los hospitales tengan opciones y puedan elegir durante un período de escasez de oxígeno, en el que estamos ahora.

“En este momento tenemos un mercado masivo y subatendido; necesitamos muchos más actores en la mezcla, que brinden soluciones. La gente muere cada día en África, Asia y América Latina porque no pueden obtener oxígeno medicinal”, continuó.

“Así que ahora es el momento de aumentar la oferta y el número de empresas que la suministren, sin restringirla. Esta es la parte que enfurece a muchos de nosotros que trabajamos en oxígeno y, en particular, a los médicos y profesionales de la salud”. Los casos de México se han duplicado con creces en el último mes, al igual que su necesidad de oxígeno. Ahora necesita más de 100,000 cilindros al día sólo para los pacientes con Covid-19. En Guanajuato, Benjamín Espinoza Zavala, no lamenta haber instalado la planta de oxígeno, incluso a pesar de las consecuencias, y aconsejaría a otros que hagan lo mismo. “La pandemia llegó y cambió el juego para todos cuando se trata de costos”.

El 13 de agosto de 2020, Canacintra, grupo industrial del sector industrial mexicano, reconoció al Grupo Infra con un premio por su “solidaridad y compromiso” en “atención médica oportuna del oxígeno en hospitales y servicios domiciliarios” durante la pandemia. “Lo que hicieron para suministrar oxígeno a todos, les agradecemos. Reciben una recompensa”, dijo Espinoza. “Pero eso no tiene nada que ver con los costos. “Si usted aumenta su costo y se enriquece con eso, bueno, es bueno para su negocio. Pero no significa que usted deba negar a la gente la oportunidad de ser autosuficiente y generar su propio oxígeno. Son dos cosas totalmente diferentes”.

 

Informes adicionales: Rosa Furneaux

* El nombre ha sido cambiado