NEGOCIACIONES. Las empresas de servicios de impresión concertaron para controlar contratos públicos y privados.

El cartel de las imprentas en Perú: concertación, coimas y confesiones ante la SEC de los EE.UU

El cartel de las imprentas en Perú: concertación, coimas y confesiones ante la SEC de los EE.UU

NEGOCIACIONES. Las empresas de servicios de impresión concertaron para controlar contratos públicos y privados.

Ilustración: Claudia Calderón.

Documentos del Indecopi de Perú y de la Comisión de Bolsa y Valores del Gobierno de Estados Unidos (SEC) revelan los mecanismos de concertación, correos secretos, sobornos millonarios y confesiones del Caso Cartel de las imprentas. Altos exfuncionarios de la Empresa Editora El Comercio (dueña de El Comercio y América Televisión) y su subsidiaria Amauta Impresiones Comerciales, al igual que Quad Graphic (filial de Quad Graphic INC de EE.UU.) aparecen en dos procesos por concertación indebida para repartirse los servicios de impresión de textos escolares y de publicidad vinculada a Falabella, Cencosud, Ripley y Supermercados Peruanos y otros. Los documentos de la SEC, además, revelan que Quad Graphic pagó coimas al Ministerio de Educación y al INEI para evitar sanciones y conseguir más contratos en el sector público.

16 Mayo, 2021

El 7 de octubre de 2019, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia (Indecopi) inició el procedimiento administrativo sancionador contra las compañías Empresa Editora El Comercio y Amauta Impresiones Comerciales (ambas del mismo grupo), Metrocolor, Corporación Gráfica Navarrete y Quad/Graphics Perú. La conclusión de esta investigación se conoció el jueves último, cuando el organismo regulador identificó que las cinco editoriales se concertaron y formaron un cartel secreto para repartirse los servicios de impresión de textos del sector público.

Sin embargo, OjoPúblico confirmó que la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (Securities and Exchange Commission - SEC) también estaba detrás de una de las compañías del cártel: Quad/Graphics Perú, por estar involucrada en presuntos sobornos a funcionarios públicos del Perú con el fin de acceder a contratos en el rubro editorial. Es más, el 26 de septiembre del 2019, días antes de que el Indecopi formalizara el proceso contra el cártel de editoriales -entre ellas la Empresa Editora El Comercio- la agencia regulatoria estadounidense emitió su informe final.

Quad/Graphics Perú tiene filiales en México, Argentina, Brasil y Colombia. Es subsidiaria de Quad Graphics Inc, una de las imprentas más grandes del mundo, con sede en Wisconsin, y cuyas acciones se cotizan en la Bolsa de Valores de Nueva York, por lo que –a diferencia del resto de empresas del cártel editorial peruano– está sujeta a regulaciones bursátiles propias de dicho país.

El revelador informe de la agencia de EE.UU. señala los actos fraudulentos cometidos por esta compañía entre los años 2011 y 2016, entre ellos, el pago de sobornos por más de US$1 millón a funcionarios del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) para asegurarse la firma de contratos. También establece que la editorial entregó US$ 117 mil en coimas al personal del Ministerio de Educación (Minedu), con el fin de reducir penalidades y extender las fechas de entrega en servicios de impresión que ya se había adjudicado.

 

SEC
COIMAS. La agencia estadounidense investigó los actos indebidos realizados por Quad/Graphic entre 2011 y 2016.
Captura: SEC

El reporte del órgano regulador de EE.UU. devela aristas claves cuando se la contrapone con la indagación realizada en Perú por el Indecopi. En el proceso del ente nacional se analizó la actuación de las cinco editoriales que se repartieron los servicios de impresión de textos convocados por el Minedu y el INEI, en un periodo mayor, entre el 2009 y 2016. Sin embargo, la indagación del Indecopi, a diferencia de lo descubierto por la SEC en el caso de Quad/Graphic Perú, no menciona a funcionarios públicos involucrados en dicho acto irregular.

En el Expediente 002-2019/CLC, el Indecopi analizó la concertación indebida en 20 procesos de selección, y estimó que el beneficio extraordinario que obtuvieron las cinco empresas que se repartieron los contratos fue de S/56'879.464. Pero en todos los casos el INEI y el Minedu aparecen como los afectados. Tampoco se advierte de la entrega de millonarios sobornos por parte de Quad/Graphic Perú, como sí lo establece la SEC en su informe elaborado en setiembre de 2019.

 

Sobornos en el INEI y el Minedu

Según el informe de la Securities and Exchange Commission (SEC), en 2011, el exjefe ejecutivo de ventas de Quad/Graphics Perú “fue abordado por un individuo con influencia en el gobierno peruano que solicitó que Quad Perú le pague una ‘comisión’ a cambio de un contrato gubernamental con el INEI, uno de los mayores clientes”. El documento no cita nombres, como suelen hacer este tipo de informes, pero quien ejerció ese cargo, entre 2011 y 2016, fue Emilio Presentación Malpartida, el mismo que aparece en el reciente informe del Indecopi como multado por facilitar la concertación del cártel.

Para asegurarse nuevos contratos de impresión en el INEI, Quad/Graphics Perú extendió el pago de sobornos del 2011 a 2016, con la aprobación verbal del entonces gerente general de dicha empresa, Pedro Isasi Rivero, otro sancionado por el Indecopi por el mismo cartel. La práctica corrupta, de acuerdo a la SEC, alcanzó a funcionarios de municipalidades no identificadas y a “empleados de empresas privadas, al menos de 2013 a 2015, para asegurar el negocio”, señala la agencia estadounidense, sin detallar el nombre de las compañías.

Las coimas bordearon el 13% del valor de cada adjudicación, y se abonaron por transferencias bancarias y cheques a través de cuatro compañías de fachada que giraban facturas por falsos servicios de tercerización de preimpresión, modulación o empaque para Quad/Graphics Perú. “Los pagos indebidos se realizaron a través de cuatro supuestos proveedores externos, que eran empresas falsas propiedad de la misma persona (...) registrados en Lima, Perú; tres con la misma dirección, y no tenían operaciones comerciales reales”, señala la SEC.

 

INEI
INEI. El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) está implicado en el esquema de sobornos a cambio de facilitar contratos para servicios de impresión.
Foto: Andina.

En 2013, la sede matriz de Quad/Graphics Perú empezó a tener sospechas de la actuación de su subsidiaria peruana, pero, tras el cambio de personal en el área de Finanzas, recién en enero de 2016 se recabó más información y se reportó el caso al Departamento Legal de Estados Unidos. En todo este tiempo, la agencia regulatoria del mercado de valores estima que la imprenta pagó o prometió más de US$1 millón en sobornos para asegurarse contratos por más de US$ 4,4 millones.

El portal de proveedores del Estado muestra que, en 2011, Quad/Graphics Perú suscribió contratos con el INEI por S/1,1 millones, pero este monto fue escalando de forma anual y se disparó hasta llegar a S/10,3 millones por el pago de servicios. En 2016, último periodo en que se realizaron los sobornos, según la agencia estadounidense, el monto facturado a favor de la empresa fue de S/7,2 millones. Al año siguiente, sus requerimientos cayeron a S/1,3 millones.

El INEI es una entidad adscrita a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). El jefe de la institución durante la mayor parte de los años descritos, 2011 a 2015, fue Hermógenes Vílchez de los Ríos, actual director en el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP); y quien ocupó el cargo interino en 2016 fue Víctor Sánchez Aguilar, actual subjefe del INEI. OjoPúblico se contactó con el equipo de comunicaciones de la entidad y envío unas preguntas, pero hasta el cierre del informe no hubo respuesta. 

Según la agencia de EE.UU, Quad/Graphic pagó al INEI US$1 millón para asegurarse contratos por más de US$ 4,4 millones".

La agencia regulatoria de EE.UU. también confirmó que Quad/Graphic Perú usó siete proveedores falsos para pagar más de US$117.000 en sobornos a funcionarios del Minedu, entre 2011 y 2015, con el fin de extender las fechas de entrega de sus servicios y evitar penalidades por retrasos en el cumplimiento de los contratos con el Ministerio de Educación. Esto le permitió a la imprenta obtener ganancias por US$ 970 mil.

Este medio también se comunicó con el equipo de prensa del Ministerio de Educación para conocer si realizaron alguna indagación interna tras los hallazgos de la SEC, o si detectaron que alguno de sus funcionarios colaboró con las empresas que se repartieron los contratos de impresión de textos escolares. Además, quisimos saber si iniciarán alguna acción en instancias civiles contra las compañías sancionadas por el Indecopi, pero indicaron que por el momento no se pronunciarán.

Minedu
MINEDU. El Ministerio de Educación también habría recibido coimas a cambio de no penalizar las demoras en el cumplimiento del contrato.
Foto: El Peruano.

De igual forma, OjoPúblico envío correos a la Dirección de Comunicaciones Corporativas de la sede latinoamericana de Quad Graphics y buscó contactarse con la gerenta en su sede Perú, Esther Martell, pero hasta el cierre de edición no devolvieron los mensajes.

“Los pagos de sobornos se registraron de forma fraudulenta en los libros y registros de Quad, como preimpresión o servicios relacionados. Quad carecía de un sistema de controles contables internos suficientes para detectar o prevenir los pagos, a pesar de la presencia de numerosas señales de alerta, incluidas facturas con montos en dólares redondeados, montos desproporcionados respecto al servicio descritos, facturas numeradas consecutivamente (a veces con la misma fecha), facturas sin órdenes de compra ni otra documentación de respaldo”, dice el informe del órgano regulador de EE.UU.

Al término del proceso, la agencia de EE.UU. confirmó que Quad/Graphics violó las disposiciones antisoborno y los controles internos señalados en la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA, por sus siglas en inglés), sin embargo, decidió concluir el procedimiento en fase administrativa y no llevar el caso a los tribunales. Esto debido a que la compañía reveló voluntariamente los hechos y, sin admitir o negar las conclusiones del informe, aceptó colaborar con la investigación, despedir al personal involucrado y pagar US$ 7,8 millones en compensación y una penalidad de US$ 2 millones.

 

Quad/Graphic, El Comercio y Amauta

En Perú, la concertación indebida que realizaron las empresas editoriales no solo tuvo como objeto repartirse los contratos públicos de impresión de textos del Minedu y del INEI, sino también asegurarse de forma exclusiva la atención de clientes del sector privado, como cadenas de boticas y centros comerciales. El Indecopi investigó en forma paralela estos hechos y halló que la misma Quad/Graphics Perú, junto a las compañías del Grupo El Comercio: Empresa Editora El Comercio y Amauta Impresiones, intercambiaron correos y cotizaciones con el objetivo de concentrar a cliente privados de dichos rubros entre 2011 y 2017.

La Secretaría Técnica del órgano regulador inició un procedimiento sancionador contra estas compañías el 31 de diciembre de 2018. Según el Expediente 012-2018/CLC del Indecopi, al que OjoPúblico tuvo acceso, los gerentes de las tres editoriales coordinaban para rechazar cotizaciones de algunos clientes, enviarles respuestas predeterminadas o fijar precios más altos con el fin de direccionarlos a contratar con la empresa competidora.

Estos son algunos de los mensajes que le envío Guillermo Stanbury Titinger, Gerente Comercial de Impresiones de El Comercio entre 2010 y 2014, y Gerente General de Amauta hasta enero de 2015; a Pedro lsasi Rivero, gerente general de Quad/Graphics Perú, la compañía investigada por sobornos en la SEC de EE.UU. “Me están presionando por el envío de esta cotización. Se las debo enviar hoy. Mándame tus precios, si no daré la orden de ir caro". Otro decía: "( ... ) en un par de minutos te paso exactamente mis precios, yo me comprometo a no moverlos ni un centavo". Asimismo, "Hola Pedro, cómo estás. ¿Tengo entendido que es tu cliente? [haciendo alusión a una empresa] Dime qué número mandar".

 

EC
EL COMERCIO. Empresa Editora El Comercio, Amauta y Quad/Graphic participaron de un segundo acto de concertación. Esta vez, para repartirse clientes privados.
Foto: Andina.

Incluso, Stanbury Titinger le recordó a su interlocutor, Pedro Isasi, que respete los acuerdos bajo la mesa: "Hola Pedro, cómo estas. Te escribo porque están cotizando Saga [Falabella, de capitales chilenos]. En el correo de abajo está la conversación de dos personas de Saga. Nosotros siempre tratamos de avisarte cuando es al revés, tengo solicitudes insistentes de Cencosud [de capitales chilenos] y Supermercados Peruanos [del grupo Intercorp] y siempre te pido precios para no perjudicarte. Es necesario que converses con tu gente para mantenernos en sintonía”.

Por su parte, Isasi le envío estos otros mensajes: "Guillermo; nos están pidiendo presupuesto para esta revista. ¿Me orientas como debemos de ir?". O también: "Hola Guillermo; te adjunto el cuadro de precios, olvida el anterior. Quisiera que vieras los margen (sic) a los que iríamos. Creo que sería más fácil decirles que, por ahora, no podemos atenderlos, en vez de darles un precio del 65% y del 125% superior”; y finalmente "Hola Guillermo; te hacemos llegar los precios que les hemos ofertado”.

También se detectaron correos de Mirko Radovic, entonces gerente de ventas en Quad/Graphic, a Guillermo Stanbury del grupo El Comercio: "Hola Guillermo, luego de nuestra conversación cumplo con enviar nuestros precios a Sodimac (del grupo Falabella) y Tottus (también de Falabella) en función a lo que venimos trabajando en QG". O este otro dirigido a Carlos Gutiérrez Romaní, Ejecutivo de Ventas de Amauta-El Comercio: “Hola Carlos, por favor dame tus precios de estas dos revistas Ripley (del grupo chileno del mismo nombre) para poder subirle el 15% y enviarlo al cliente. Es urgente”.

Al igual que en el caso de concertación de contratos públicos, investigado por el Indecopi para el caso de los textos escolares, en este caso dicho organismo confirmó la responsabilidad de Guillermo Stanbury, del exgerente general de Amauta, Javier Wong del Águila, y del entonces gerente de Servicios Empresariales de El Comercio, Renzo Mariátegui Bosse. Pero también de César Pardo Figueroa Turner, Gerente General de El Comercio entre diciembre de 1996 y febrero de 2017.

 

QUAD
QUAD/GRAPHIC. Esta imprenta es una de las más importantes en su rubro. Cotiza en la Bolsa de New York y tiene filiales en varios países.
Foto: Quad.com

La salida de Pardo Figueroa fue comunicada por el Directorio del Grupo El Comercio en 28 de diciembre de 2016, con efecto a partir de marzo de 2017, como consta en los archivos de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV). Fue el primer gerente general de la empresa que no pertenecía a la familia Miró Quesada y permaneció en el cargo durante la gestión de cuatro de sus directores. A través de un comunicado se le agradeció “por sus más de 20 años al frente de la Gerencia General, en la que ha sido artífice importante para nuestro crecimiento y diversificación".

Durante su gestión el Grupo El Comercio se convirtió en un conglomerado mediático. Luego de la fundación de Canal N, se invirtió en nuevos formatos de prensa como Trome y Perú21, pero su punto de quiebre fue la compra de acciones en América TV, que pertenecía a José Enrique y José Francisco Crousillat, condenados por vender su línea editorial al régimen de Alberto Fujimori. A esta operación le siguió la creación de diarios especializados, revistas y empresas relacionadas, como la misma Amauta Impresiones Comerciales S.A.C. En 2013, la adquisición de acciones en Epensa, entonces dueño de Correo, Ojo y el desaparecido diario El Bocón, derivó en una demanda judicial por concentración de medios hasta ahora no resuelta.

El informe del Indecopi deja claro que, desde su cargo, él ejerció la dirección, gestión y representación de El Comercio y Amauta. Además, la Gerencia General de Amauta y la Gerencia de Servicios Empresariales, dependían de su oficina. Sin embargo, extrañamente este argumento no es empleado en la segunda investigación que el Indecopi inició en octubre de 2017 y formalizó en octubre de 2019 sobre la concertación en la impresión de textos escolares. Ni siquiera lo mencionan en la indagación.

La concertación también les sirvió para repartirse la atención exclusiva de boticas, centros comerciales y otros".

“Los medios probatorios, aunados al hecho de que el señor César Pardo Figueroa permaneció como Gerente General de El Comercio durante todo el período investigado y a la declaración del señor Renzo Mariátegui, consistente en que estuvo permanentemente al tanto del desarrollo de la conducta anticompetitiva, permitieron a la Secretaría Técnica concluir que el imputado participó de la ejecución de la conducta anticompetitiva”, se lee en el informe que sanciona la distribución de clientes privados.

En dos correos de noviembre de 2011, Pardo Figueroa le consulta a Renzo Mariátegui: "Favor ver si tienes algún conflicto con estos clientes". A lo que él responde: "César, sólo tendríamos conflicto con 4 clientes: Maestro [Grupo Falabella], Metro [Grupo Cencosud], Boticas Arcángel y Supermercados Peruanos [Grupo Intercorp]. Con el resto no habría problema". Estas empresas, en efecto, eran clientes exclusivos de Quad/Graphics.

 

Correo
CORREO. Los gerentes de las empresas involucradas se enviaban correos para ajustar sus cotizaciones y ofrecimientos.
Fuente: Indecopi.

Además de los correos citados, se incluyó como prueba la declaración que brindó el exdirectivo de El Comercio el 29 de octubre de 2018, donde confirma que se reunió con Pedro Isasi, de Quad/Graphic Perú:

Secretaría Técnica de Indecopi: Nuestra primera pregunta es si usted como parte de estas reuniones, de su participación en el comité o de su interacción con el señor Renzo Mariátegui, ¿conocía de coordinaciones o acuerdos sobre clientes o precios con representantes, directivos, gerentes de empresas de la competencia? ¿En algún momento usted tuvo conocimiento de este tipo de acciones?

César Pardo Figueroa: Bueno, tal como lo recuerdo, tuve un par de reuniones en el año 2004, con un solo competidor, un poco la reunión fue ver algunos temas ... a veces había conceptos que habían temas de coordinación de apoyo ( ... ) por ejemplo, faltaba papel a una o a otra empresa (...) o impresión cuando había alguna situación en especial en alguna máquina que se había malogrado o lo que sea ... y adicionalmente, en esos años yo recuerdo que algo se conversó de ... un poco de respetar el mercado en términos de los clientes grandes.

Secretaría Técnica: Este competidor ¿Quién era?

César Pardo Figueroa: Quebecor [en referencia a Quebecor Perú S.A.]

Secretaría Técnica: Quebecor, que ahora es ... que luego fue Worldcolor me parece...

César Pardo Figueroa: Si, ha ido cambiando de nombres.

Secretaría Técnica: Y luego es Quad Graphics ( ... ).

Secretaría Técnica: Esta reunión que usted recuerda, más o menos en el año 2004, ¿usted recuerda con quién fue?

César Pardo Figueroa: Mira, la única persona que recuerdo claramente que estuvo ahí...fue el señor Pedro lsasi.

Secretaría Técnica: Que era gerente general en ese momento de Quebecor.

César Pardo Figueroa: Sí.

El caso concluyó en primera instancia el 20 de mayo de 2020, con una multa personal a César Pardo Figueroa por S/186.900, así como al resto de involucrados. Además, una sanción económica a Empresa Editora El Comercio S.A. y Amauta Impresiones Comerciales S.A.C. por un total de S/ 61,9 millones. Sin embargo, al igual que en el caso de concentración para la impresión de textos escolares, ambas empresas fueron exoneradas del pago porque se acogieron al Programa de Clemencia y delataron la operación.

Cabe indicar que en ambos casos la confesión del Grupo El Comercio ocurrió en setiembre de 2017, y si bien dio pie al inicio de las indagaciones que realizó el Indecopi, todos los involucrados ya habían dejado sus cargos ejecutivos aquel entonces. Para ese momento, el Departamento Legal de Estados Unidos llevaba año y medio de recibir la alerta de presuntos sobornos efectuados por su socia en las concertaciones, Quad/Graphic.

 

Expediente 012-2018CLC by OjoPúblico Periodismo de Investigación on Scribd

SEGUNDO EXPEDIENTE.El 20 de mayo de 2020, El Comercio, Amauta y Quad/Graphic, y sus principales gerentes, fueron sancionadas en un proceso paralelo por repartirse clientes privados. Este es el expediente.
Fuente: SMV.

Mariano Nejamkis, gerente general de Prensa y Digital de Empresa Editora El Comercio, explicó que el proceso de delación ocurrió con pocos días de diferencia. "A través de nuestros mecanismos de control, se detectó una mala práctica en la Unidad de Negocio vinculada a servicios de impresión, razón por la que de inmediato se inició una pericia forense que confirmó la práctica anticompetitiva. Inmediatamente ambas empresas. Empresa Editora El Comercio S.A. y Amauta acudieron a la autoridad para denunciar esa infracción, en la que habrían incurrido ex funcionarios de las empresas, y desde entonces ha colaborado de manera proactiva con la autoridad", señaló.

Según indicó, la confesión permitió que el Indecopi inicie los procedimientos de sanción contra todas las compañías. Consultado sobre la investigación que realizó la SEC a Quad/Graphic Perú, la compañía con la que concertó de forma indebida, indicó que no conocían del hecho. "En el caso de Quad no lo conocíamos y de hecho, producto de nuestras indagación (incluso a cargo de terceros) no existe ningún indicio siquiera de sobornos o situaciones irregulares que incluyan a Empresa Editora El Comercio o Amauta".

 

Sin sanciones penales

El 28 de marzo de 2019, apenas tres meses después de iniciado el proceso sancionador por la concertación de clientes privados, Quad/Graphic presentó una propuesta de terminación anticipada al Indecopi. El ofrecimiento fue complementado con escritos enviados al órgano regulador el 18 de julio y 26 de agosto, es decir, un mes antes de que la agencia de EE.UU. confirmara su participación en sobornos.

Esta propuesta incluía el reconocimiento voluntario de la existencia de indicios sobre las conductas imputadas, la aplicación de un programa de cumplimiento, capacitaciones a su personal, la designación de un Oficial de Cumplimiento para Latinoamérica y la “entrega de una contribución económica” de S/10,8 millones “en calidad de medida correctiva complementaria para que sea destinada al financiamiento de actividades de investigación, promoción y defensa de la competencia”. El 3 de setiembre de 2019, el ente regulador de la libre competencia aceptó.

La actitud de Quad/Graphics, en este proceso es distinta a la que mostró en la investigación que se resolvió meses después, por la repartición de contratos de impresión de textos. En este caso, la compañía presentó como uno de sus argumentos de defensa un informe elaborado por Apoyo Consultoría, denominado “Opinión con relación a los aspectos económicos expuestos en la resolución 034-2019/ST-CLC-INDECOPI por la Secretaría Técnica de la Comisión de Libre Competencia”. El documento fue remitido al Indecopi el 8 de setiembre de 2020, y en este se trató de negar, sin éxito, que la empresa haya variado sus propuestas técnicas como parte de un acuerdo indebido con sus competidores.

 

Indecopi
INDECOPI. El organismo regulador de la libre competencia cuenta con el Programa de Clemencia que reduce las sanciones a empresas a cambio de que colaboren con pruebas.
Foto: Andina.

La admisión anticipada de culpa y el pago de millones en compensación es una práctica aplicada también en Perú por Quad/Graphic, y por otras compañías editoriales que concentran el mercado editorial. La multa civil que recibió la imprenta en EE.UU. es relativamente pequeña respecto a la sanción que contempla la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA, por sus siglas en inglés): hasta US$ 2 millones por cada acto de soborno y hasta US$25 millones por infracciones contables, con posibilidad de incrementarse de acuerdo al beneficio final obtenido por la empresa.

Además, las personas involucradas en estos hechos pueden cumplir hasta cinco o 20 años de cárcel por estos hechos. En el Perú, el delito de concertación empresarial fue retirado como delito del Código Penal en el 2008, con el Decreto Legislativo 1034 que suscribió el presidente Alan García y su presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo. La norma se denomina Ley de Represión de Conductas Anticompetitivas y es la herramienta legal que usó el Indecopi para sancionar al cártel de empresas editoriales.

Rafael Chanjan, abogado penalista e investigador de Idehpucp, señala que la derogación de los artículos 232 y 233 en el año 2008 se realizó en un contexto en que el Poder Ejecutivo recibió facultades para legislar con el fin de allanar el camino al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Dentro del paquete normativo propuesto por García estaba el D.L. 1034. “En la práctica, los operadores de justicia no aplicaban esta norma, pero desde entonces solo ha regido la sanción administrativa”, señala.

En agosto de 2020, en el marco de la pandemia, el Congreso aprobó la Ley 31040 para volver a incluir en el Código Penal sanciones de cárcel a las empresas que comentan abuso de poder económico y acaparamiento, dentro de las cuáles podrá sancionarse prácticas anticompetitivas como las descritas en este informe.