#OjoPúblicoPregunta: Admitir el miedo y una red de apoyo para cuidar la salud mental

Expertos señalaron que la situación de incertidumbre durante la pandemia puede influir en nuestros estados de ánimo. En Perú hay 154 centros de salud mental comunitaria, pero el presupuesto en esta especialización médica apenas llega al 3% del sector salud. Durante el programa brindaron una serie de recomendaciones de cómo cuidar la salud mental.

El sistema de salud peruano no solo está saturado por la falta de camas UCI para el internamiento por casos de Covid-19, el acceso para la atención de salud mental también ha presentado un colapso. En esta edición de #OjoPúblicoPregunta conversamos con psicoanalistas y psicólogos para entender el impacto de la crisis. Los especialistas plantearon algunas recomendaciones para sobrellevar la pandemia.

“Por muy bien que nos llevemos con nuestra familia, ¿cuánto puede uno aguantar en la convivencia de la pandemia? Yo digo que esto es como un mosaico. Por un lado están las pequeñas incomodidades familiares que se empiezan a exacerbar, por otro lado los miedos reales que están ocurriendo. Porque estás aterrado de que te puedas morir o perder el trabajo o lo que sea”, señaló Moisés Lemlij, psicoanalista y doctor en Medicina por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 

Además del doctor Lemlij nos acompañaron Vanessa Herrera, médica psiquiatra del Centro de Investigación y Desarrollo en Salud Mental de la Universidad Cayetano Heredia; y Jessica Cornejo, psicóloga educativa experta en niños y adolescentes. 
 

La convivencia familiar


“Hay que entender primero que ante una crisis como esta, como la pandemia, todos nos aterramos. Hay un miedo general social que es absolutamente entendible, y que va a afectar dependiendo de las particularidades de cada persona. Quien tenga una personalidad más o menos tranquila y serena puede que maneje mejor el terror, a diferencia de alguien que ha tenido una infancia más complicada”, señaló el psicoanalista Moisés Lemlij, quien hizo un panorama sobre cómo la pandemia afecta la salud mental de las personas.

Hay que entender que ante una crisis como esta, todos nos aterramos. Hay un miedo general que es absolutamente entendible.

La incertidumbre no permite encontrar respuestas para todo, y en ese contexto Lemlij sostuvo que la actual situación es como vivir un duelo permanente, que no se tiene claro cuándo va acabar. “Uno empieza a sentir como si la vida se le estuviera acabando y eso es como si algo del mundo se te está muriendo. Cuando se te muere un ser querido o te botan del trabajo, pasa un tiempo y vas enterrando al muerto, vas elaborando el duelo, vas viendo qué recursos haces. Pero en este contexto me da la impresión que es un duelo eterno”, explicó. 

Por su parte, la médica psiquiatra Vanessa Herrera recordó que el Estado peruano todavía no ha priorizado a la salud mental y su inversión representaba apenas el 3% del presupuesto del sector salud. En ese contexto, las familias -que en algunos casos ya tenían problemas de convivencia- se enfrentan no solo a un colapso del sistema sanitario público sino también a una “situación de elevada incertidumbre y de múltiples pérdidas reales. Han fallecido al menos un familiar o un ser querido. ¿Qué hacer en ese proceso? Nos toca repensar como país, cómo priorizamos nuestra salud mental a nivel individual, a nivel familiar y a nivel social”, explicó. 

Al ser consultada sobre la situación de los niños y el cuidado que se les debe dar durante el confinamiento, la psicóloga Jessica Cornejo sostuvo que existe una serie de características particulares que tienen los niños según su edad. En ese sentido, según Cornejo, los padres deben entender la forma que tienen sus hijos de crecer. 

La especialista también explicó que en estas situaciones de confinamiento suelen presentarse los desacuerdos en la convivencia familiar. “Hay que entender que el conflicto dentro de la casa es algo natural. Es decir, tenemos momentos donde tenemos que enfrentar las diferentes ideas de las personas que viven en la casa, incluyendo a los niños. Yo creo ahora que la palabra clave en la familia es ser empáticos, ponernos en el lugar de la otra persona, entender lo que puede estar sintiendo, lo que está pasando y en un proceso de aceptación de esta situación como la estamos viviendo”, señaló. 

Hay que entender que el conflicto dentro de la casa es algo natural durante la convivencia.

Respecto a las anunciadas salidas de media hora para niños menores de 14 años, la psicóloga indicó que ella consideraba más saludable que un niño pueda aprender a manejar su frustración y su enojo en diferentes situaciones. “Los niños tienen la posibilidad de recrearse junto con su familia en el ambiente del hogar, creo que tenemos que buscar estrategias creativas para trabajar con ellos en casa para tenerlos en actividad física”, sostuvo. 


Adultos mayores


Sobre los adultos mayores y sus preocupaciones, Moisés Lemlij señaló que debía aceptarse que a esta edad se tiene el miedo no solo de adquirir la Covid-19 sino también de que tiene la mayor probabilidad de fallecer por esta enfermedad. Ante esto, el especialista dijo que “se debe tomar las precauciones con claridad sin esconder información y poderlas ventilar porque cuanto más se hable, mejor. Uno quiere saber más o menos una verdad con suficiente optimismo, pero una verdad. Lo primero es conversar con franqueza y seguir con los protocolos”, señaló. 

Lemlij también señaló que estos espacios de conversación eran una oportunidad para que las generaciones revivan la historia de la familia y el rol que tienen los adultos mayores en ella. “Es un buen momento para hablar de la historia familiar, del papel que esta persona mayor tiene en la familia y seguir los protocolos y las reglas de salud. Pero no hay una verdad suprema, cada familia tendrá que encontrar su camino, pero no hay nada mejor que decir las cosas como son”. 

Para Jessica Cornejo, los adultos mayores pueden generar más ansiedad como parte del miedo y las familias deben estar alertas a lo que les esté pasando, así como sus cambios de conducta porque son señales de que la persona “no está procesando bien esta experiencia y necesitamos ayudarle ya sea con el soporte familiar, pero hay un límite en el que se puede dar cuenta que se está poniendo en riesgo la integridad mental o física de esta persona y tiene que decir hasta aquí llegó nuestra función”, explicó la especialista.

Es un buen momento para hablar de la historia familiar, del papel que esta persona mayor tiene en la familia.


Convivencia con adolescentes


Los invitados también fueron consultados sobre cómo debería ser el trato con adolescentes, etapa donde buscan el aislamiento en las amistades y por lo general -en épocas distintas a la pandemia- en espacios fuera de casa. La psicóloga Jessica Cornejo señaló que los padres de familia deben tener claro qué batallas deben ser peleadas y cuáles no. “Los adolescentes son impulsivos, egocéntricos, imaginativos y los papás debemos ser conscientes para poder tener una especie de tolerancia -que no le llamo permisibilidad- y poder ayudarles a pasar esta etapa de forma coherente. En cuanto a los adolescentes deben tener su espacio privado, sus momentos a solas, sus momentos con sus amigos”, explicó. 

La doctora Herrera sugirió a los padres y madres de familia que puedan controlar su propios estrés para que no se vea proyectado en sus hijos. También comentó que se pueda permitir “reencontrarse con sus hijos adolescentes en el espacio familiar. Escuchar el doble. Escuchamos muy poco y nuestros hijos e hijas en las narrativas nos dicen que mi papá no nos escucha lo suficiente y solo me da mandatos. Una cuestión fundamental es escuchar, comprender que estamos en una nueva forma de convivencia. Adentrarnos a su mundo. Un intercambio generacional es muy útil en esta época”, dijo. 


Culpa y duelo


Al ser consultado sobre el sentimiento de culpa que puede generar el miembro de una familia con Covid-19 que ha contagiado a los demás , Moisés Lemlij expuso que antes que sentirse responsable de un potencial contagio a un familiar se debía acatar los protocolos que mandan. “[Si] te toca, te sometes a la estructura, es decir, el protocolo manda y tú no eres más que una pieza en el tablero de ajedrez en donde te dicen cómo tienes que moverte. Nos han metido a la cabeza que todo lo que tú haces y todo lo que te pasa es tu responsabilidad, pero no es así”, dijo. 

Parte del buen morir en nuestras familias es hablar de la muerte, prepararnos en familia, apoyar activamente a los niños y niñas.

Respecto al duelo por una pérdida familiar y cómo los niños pueden enfrentarlo, la doctora Vanessa Herrera explicó la importancia de hablar sobre este suceso y no ocultar o inventar otras historias sobre el tema. “Parte del buen morir en nuestras familias es hablar de la muerte, prepararnos en familia, apoyar activamente a los niños y niñas. Acompañarlos emocionalmente, generar nuevos rituales de despedida, hacer ese ritual especial y único. Que ella elija una carta de despedida o lo que decida. No psiquiatrizar ni dar pastillas así nada más al libre albedrío. El primer paso es hacer la contención y acompañamiento emocional”, señaló. 

La psicóloga Jessica Cornejo sobre este mismo punto dijo que la información que se deba dar a los niños dependerá según la edad que tengan y que el ritual de despedida es muy importante para recordar lo mejor de la persona fallecida. “La tristeza es una emoción real, una emoción lógica. No nos asustemos, no nos pongamos ansiosos con la tristeza de nuestro niño. Más bien, acompañemos. Si tienen que llorar, -mamá y niño o mamá y niña- que lloren juntos pero luego con la misma fuerza levantarse y tratar de ver otras actividades, tratar de recordar las cosas positivas. Sentir la emoción de la tristeza pero darnos el tiempo en medio de este proceso para que poco a poco vayamos a una vida más o menos más normal”, comentó. 
 

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