Aeropuerto de Chinchero no consideró impacto en cuencas que abastecen de agua a Cusco

La obra atraviesa zonas que nutren las lagunas de Piuray y Poncolay, principales fuentes de agua de la provincia del Cusco y de dos comunidades quechuas reconocidas por el Ministerio de Cultura.

El terreno donde se construye el Aeropuerto Internacional de Chinchero no solo se sobrepone a caminos de filiación Inca, también cruza cuatro microcuencas que abastecen de agua a la provincia de Cusco y a dos pueblos quechuas. Sin embargo, los efectos que tendrá la obra sobre estos recursos hídricos no fueron detallados en el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que aprobó el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) en mayo del 2015.

El documento, elaborado por ACON Ambiental Consultores S.A.C., identifica cuatro zonas hídricas en el área de influencia de la obra, pero no precisa que ocurrirá con estas durante y después de la construcción. Se trata de la laguna de Huaypo y las quebradas Urquillos, Marcuyhuayjo y Ccorimarca, la última de las cuales alimenta dos importantes fuentes de agua. 

La primera es Poncolay, una laguna utilizada para regar cultivos de papa, quinua y kiwicha en las comunidades Yanacona y Huila Huila, ambas registradas en la Base de Datos de Pueblos Indígenas u Originarios del Ministerio de Cultura. La segunda es Piuray, un lago que -según la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento Sedacusco- brinda el 38% del agua que llega a la provincia de Cusco, principalmente al centro histórico.

El 2016 el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) clasificó al distrito de Chinchero en riesgo alto de sequía por la disminución de lluvias, el aumento de la población y los cambios en el uso de suelo. Pero el ingeniero zootecnista Juan Víctor Béjar Saya, del Centro Bartolomé de las Casas, considera que el proceso de urbanización que se se desarrolla en los últimos años alrededor del nuevo aeropuerto ha acentuado la presión sobre dichas fuentes de agua. ‘‘El sistema de humedales que abastece a la laguna Piuray se va a perder, y el agua de esta cuenca, que es la que llega a la capital de Cusco, se verá afectada”, añadió. 

Laguna
DEFENSORA. Rocío Cjuiro Mescco, secretaria de la Junta de Regantes de Chakapunku, en la comunidad de Huila Huila, ha sido una de las primeras en denunciar la afectación de la laguna Poncolay.
Foto: Ojo-Publico.com / Clarys Cárdenas.

Actualmente, se realizan trabajos de remoción de tierras a 300 metros de la cabecera de Piuray. La empresa encargada de esta labor es Altesa Contratistas Generales S.A. y el pasado 18 de junio obtuvo el permiso de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) para extraer, hasta fin de año, 6.688 metros cúbicos de la laguna Poncolay a fin de disminuir el polvo en la zona. 

“La laguna Poncolay se está muriendo, su nivel ha disminuido en algunas zonas del perímetro desde que Altesa extrae el agua. La ANA nunca nos preguntó antes de emitir su resolución”, denunció Rocío Cjuiro Mescco, secretaria de la Junta de Regantes de Chakapunku, en la comunidad de Huila Huila. La construcción del aeropuerto no fue sometida a consulta previa en este pueblo quechua ni en la vecina comunidad de Yanacona, pese a que la Ley 29785 contempla este mecanismo cuando se realizan obras que pueden afectar los derechos colectivos de sus habitantes. 

Según Bernardo Ponce Asin, coordinador del programa de Participación Política Indígena (PPI) de la Asociación Konrad Adenauer (KAS), la construcción de este aeropuerto vulneró el derecho a la consulta previa en los pueblos quechuas ubicados en la zona de influencia. “Pasar por alto la aplicación de mecanismos de consulta abre un escenario para los conflictos sociales porque megaproyectos como este impactan en la estructura organizativa y representativa de las comunidades. El agua es un factor integrado al territorio y la decisión sobre su uso debió ser informada”, añadió. 

En este coincide Fredy Escobar, jefe de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco (DDC), quien asegura no haber sido consultado sobre la situación de los pueblos quechuas involucrados. Según explicó, el Ministerio de Transportes debió considerar la consulta previa cuando aprobó el EIA o durante los estudios de campo que se realizaron hace más de cinco años.

Poncolay
LAGUNA. Según la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento Sedacusco, la laguna de Piuray brinda el 38% del agua que llega a la provincia de Cusco, principalmente al centro histórico.
Foto: Ojo-Publico.com / Clarys Cárdenas.

En un taller de capacitación periodística que se desarrolló en Cusco pudimos contactar a Ricardo Mariño, coordinador general de la obra; y Eduardo Gonzales, jefe del Gabinete de Asesores del ministerio, quienes se limitaron a indicar que "han trabajado de manera concertada con los pueblos indígenas". "Ellos han participado del proceso de compra y venta de tierras, y se conformaron comités de trabajo con sus representantes y funcionarios del Ministerio de Vivienda y al MTC para atender sus necesidades", agregó Mariño.

Seis pozos de agua dulce

El EIA del aeropuerto de Chinchero explica en dos páginas el impacto que tendrá la obra sobre los recursos hídricos de la zona, pero no detalla las consecuencias y previsiones que se adoptarán para preservar sus cuencas y lagunas.

Por ejemplo, respecto al uso de agua superficial, el documento señala que "es improbable que estas sean contaminadas por residuos sólidos”. Pero sí se prevé un impacto en el agua subterránea de la zona cuando la obra entre en funcionamiento, pues se instalarán servicios higiénicos y restaurantes, y existe el riesgo de derrames de combustible. Es más, el EIA advierte que abastecer de agua a muchos de estos servicios se necesitará perforar seis pozos.  

“En el área de influencia [del proyecto] no existen entidades prestadoras de servicios de saneamiento que abastezcan de agua potable para asegurar su demanda, sin embargo, se asienta sobre un importante acuífero, con una oferta disponible de agua subterránea. Por ello las necesidades de agua del Aeropuerto Internacional de Chinchero se cubrirán parcialmente con captación de agua mediante pozos subterráneos y bombas sumergidas, mientras que otra parte del consumo diario de agua, se cubrirá con la reutilización de agua recicladas’’, señala el EIA.

Extracción de agua
AGUA. Los comuneros de Huila Huila denuncian la reducción de su laguna desde que la empresa Altesa obtuvo licencia de la ANA. El agua que extraen lo usan para la remoción de tierras.
Foto: Rocio Cjuiro 

El ingeniero agrícola y especialista en gestión social del agua Marco Zeisser Polatsik, consideró que el EIA del Aeropuerto de Chinchero estaría vulnerando la Ley de Recursos Hídricos porque no logra identificar los usos del agua, las fuentes ni los usuarios en el área de influencia del proyecto. «Esta omisión va en contra de la política oficial de manejo del agua. El EIA debió detallar las afectaciones cuenca por cuenca para garantizar la disponibilidad del recurso», puntualizó.

Este medio se comunicó con la Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento Sedacusco, a fin de conocer las medidas de protección que se adoptarán para no afectar las lagunas y acuíferos cuando se habiliten las redes de agua y desagüe. A través de su área de prensa, explicaron que -recién hace un mes- el gerente general Álvaro Flores Boza solicitó al Gobierno Regional de Cusco las copias del EIA y del proyecto de inversión para evaluar el caso.

Consultado al respecto, el jefe del Gabinete de Asesores del MTC, Eduardo Gonzales, aseguró que para la construcción del aeropuerto solo se utilizará el 2% de las aguas subterráneas disponibles. "No habrá mayor consecuencia porque estas aguas se renuevan en la época de lluvia. Tampoco se afectará ninguna cabecera de cuenca, no habrá impacto en el agua de Chinchero ni en Cusco", aseguró.

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