Investigación

Red ilícita penetró máximo órgano del Poder Judicial para favorecer a jueza del Caso Sánchez Paredes

19 Ago 2018
Audios revelan que el juez Hinostroza buscó favorecer con cambio de plaza a la presidenta del tribunal encargado del juicio más importante por lavado de dinero de las drogas: el Caso Sánchez Paredes. Para interceder por su “gran amiga de la Sala Penal Nacional”, el suspendido magistrado tuvo el apoyo de miembros del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial (CEPJ), que hoy lidera el proceso de limpieza judicial en las cortes del Callao y Lima Sur.

El Consejo Ejecutivo del Poder Judicial (CEPJ), órgano de gobierno del sistema de justicia, fue alcanzado por la presunta organización criminal integrada por el suspendido juez de la Corte Suprema, César Hinostroza. Los audios revelan los contactos que este magistrado tuvo con los miembros de dicha entidad para favorecer, con un cambio de plaza, a la jueza encargada del megajuicio contra la familia Sánchez Paredes, el más importante por lavado de dinero del narcotráfico en el Perú.

Un reportaje de la Plataforma de Investigación Periodística –integrada por Ojo-Publico.com, La República, Convoca y Wayka– identificó los contactos que tuvo Hinostroza de manera directa con los jueces Rosa Vera Meléndez y Augusto Ruidias Farfán, y de manera indirecta con Duberlí Rodríguez, entonces titular del CEPJ. Esta entidad es clave porque se encarga de crear y cerrar cortes superiores, salas especializadas y juzgados. Hoy incluso lidera la intervención de los distritos judiciales del Callao y Lima Sur, luego de que su personal judicial fuera vinculado a los ‘Audios de la Corrupción’.

MI GRAN AMIGA. María Luisa Apaza Panuera, presidenta del tribunal que juzga al clan Sánchez Paredes, recibió apoyo de la red judicial de César Hinostroza Pariachi. 
Foto: Poder Judicial

La historia de este caso tiene su origen en febrero del 2018, cuando el CEPJ era presidido por Duberlí Rodríguez, en su calidad de titular de la Corte Suprema de Justicia. En el transcurso de ese mes, Hinostroza llamo a diversos personajes, algunos identificados y otros en proceso, con el fin explícito de apurar el pedido de traslado presentado por la jueza María Luisa Apaza Panuera (51), que tenía como plaza de origen la Corte Superior del Santa (Áncash) y buscaba ser destacada a Lima de manera definitiva por motivos de salud de su esposo.

La jueza Apaza, nombrada como vocal del Santa el 2004, había llegado al colegiado E de la Sala Penal Nacional el 2013. En el 2015, ella fue reubicada en el colegiado D y se hizo cargo del juzgamiento del Caso Sánchez Paredes, reemplazando a su colega Emperatriz Pérez Castillo, quien recientemente ha sido vinculada a la red de corrupción judicial. En setiembre del 2016, María Apaza solicitó su traslado a Lima, que en ese momento tuvo el apoyo del juez Ramiro de Valdivia Cano, en ese entonces miembro del CEPJ.

De acuerdo a los audios analizados, desde inicios de este año Hinostroza buscó de manera persistente que el CEPJ acepte el pedido de la jueza Apaza, a quien citaba como su “gran amiga”.

En entrevista con Ojo-Publico.com, la magistrada María Apaza explicó que sólo conoce al vocal Hinostroza por actos protocolares del Poder Judicial y dijo que nunca conversó de su pedido ni con él ni con los magistrados del CEPJ. Además indicó que luego de presentar el informe actualizado sobre su expediente de cambio de plaza, hasta el momento la máxima instancia de gobierno del Poder Judicial no ha programado audiencia. También dijo que el único juicio que ve ahora en la Sala Penal Nacional corresponde al Caso Sánchez Paredes.

CONTACTOS EN EL CEPJ

De acuerdo a los audios, y con el objetivo de favorecer a la jueza Apaza, Hinostroza llamó telefónicamente a diferentes integrantes del CEJP, entre ellos a la magistrada Rosa Vera Meléndez, para contarle que necesitaba apoyar con un favor personal a la presidenta del colegiado D de la Sala Penal Nacional. Para realizar el mismo pedido, Hinostroza también se comunicó con un personaje identificado como ‘Augustito’ en los audios. El único personaje que responde a este apelativo es el juez Augusto Ruidias Farfán, el otro miembro del CEPJ.

Entonces, ninguno lo sabía, pero ya venían siendo escuchados por la Policía.

CASO EMBLEMÁTICO. La jueza María Luisa Apaza Panuera decidirá sobre el futuro de la familia Sánchez Paredes, quienes son juzgados por presunto lavado de dinero del narcotráfico. 
Foto: Poder Judicial 

Según la misma versión de Hinostroza, plasmada en los audios, él también llegó a conversar con Duberli Rodríguez, titular del CEPJ, para pedir que la jueza Apaza sea destacada de manera definitiva a Lima desde su plaza en la corte de Áncash. Así se lo comentó por teléfono a la magistrada Vera Meléndez, quien parecía ser de su total confianza, y a otras dos personas que hoy están en proceso de identificación por las autoridades del caso.

El último 6 de febrero, mientras el juicio contra los Sánchez Paredes se encontraba en la etapa de juicio oral, Hinostroza llamó en diferentes oportunidades a dos sujetos identificados como ‘Ángel’ y ‘Tito’ para contarles sobre el pedido que iba a tramitar para la “gran amiga que está ahorita en la Sala [Penal] Nacional”. El juez supremo, a pesar de encontrarse de vacaciones, le explicó a sus interlocutores que “mañana será el caso de mi amiga María Luisa Apaza Panuera”.

En el relato que procede del audio, es evidente que Hinostroza esta hablando con otro vocal supremo porque le pidió que interceda por Apaza ante sus colegas de la misma instancia: Janet Tello y con Duberli Rodríguez, miembro y presidente del CEPJ. En el máximo nivel de la judicatura, la única persona que responde al nombre de ‘Ángel’ es Ángel Romero Díaz, quien ya aparecido en otros audios dialogando con Hinostroza.

“Yo ya hablé con Duberlí [Rodríguez]”, dice Hinostroza en el diálogo de aquel 6 de febrero, en referencia clara al entonces presidente del Poder Judicial. Al día siguiente, el juez supremo cumplió con lo dicho a sus interlocutores anteriores e inició sus coordinaciones directas con dos de los seis integrantes del CEPJ que debían votar por el traslado de la juez Apaza de la Corte de Áncash a Lima: Vera Meléndez, procedente en la Corte Superior de Lambayeque, y Ruidías Farfán, expresidente de la Corte Superior de La Libertad.

“Quería, por favor, de forma muy genérica, si pudieras darle una mano de mi parte, por favor, a María Luisa”, pidió Hinostroza al ‘Augustito’ del CEPJ (Augusto Ruidías), horas antes de la audiencia del CEPJ en donde debía decidirse el cambio de plaza de la magistrada Apaza. Un minuto después, pero ahora en diálogo con Vera Meléndez, Hinostroza confirma el pedido de favor a Ruidías y esta le responde: “Ya coordiné con el ‘Gato’. Nosotros la vamos a apoyar [en el cambio de plaza]”.

Ojo-Publico.com confirmó que ‘Gato’ es el apodo con que se conoce a Ruidías Farfán en su paso por la corte liberteña. Los dos contactos de Hinostroza al interior del CEPJ además se conocen desde por lo menos 1986 cuando egresaron de la Universidad Nacional de Trujillo, casa de estudios de un tercer miembro cercano a Hinostroza e involucrado por la Policía en el caso ‘Los Cuellos Blancos del Puerto’: el abogado José Luis Castillo Alva, quien en el pasado fue abogado de los hijos de Orlando Sánchez Paredes, procesado en la sala de Apaza.

A pesar del apoyo de ambos miembros del CEPJ, Vera Meléndez –luego del clásico “hola doctorcito”– mostró su preocupación por el resultado de la votación en la operación para favorecer a Apaza: “Si Duberlí [Rodríguez] no quiere, necesitamos cuatro votos (...) nosotros estábamos felices que no iba a estar la doctora [Janet] Tello [la otra integrante del CEPJ], pero parece que ha pedido participar", dijo Vera en una de las conversaciones interceptadas por la Policía.

Hinostroza, después de despedirse de Vera Meléndez con un “gracias hermanita” y confiado en sus gestiones a favor de la jueza de la Sala Penal Nacional, llega a confirmar que el entonces presidente de la Corte Suprema ya estaba advertido del tema: “Yo le hablé a Duberlí, pero le voy a insistir ahorita, yo le dije en Trujillo”.

El mismo día la jueza Vera Meléndez vuelve a hablar con Hinostroza sobre el tema y le cuenta lo ocurrido en una de las sesiones reservadas del CEPJ: [la juez Tello] “destrozó a la doctora Apaza (...) [y] lo hizo dudar al doctor Duberlí"”. Según Vera, no llegó a ser suficiente el apoyo de ella, del ‘gato’ (Augusto Ruidías) y del representante del Colegio de Abogados de Lima (CAL), Pedro Angulo. Finalmente dijo que el mismo Duberlí le había pedido actualizar el informe que acompañó la solicitud de traslado: “quiero hablar con la doctora Apaza para que consiga un informe de que [su esposo] no puede moverse de Lima”.

Al parecer quien se opuso al pedido para ayudar a la jueza del Caso Sánchez Paredes, según los audios, fue el vocal Héctor Lama More, el otro integrante de la Corte Suprema y del CEPJ. Esto causó la sorpresa y decepción de Hinostroza por un supuesto acuerdo al que habrían llegado: “Héctor dijo que sí la iba a apoyar [a la juez Apaza]”.

Pocos minutos después de la conversación anterior, un hombre –hasta ahora no identificado- confirmó por teléfono a Hinostroza que Vera Meléndez iba a ampliar el informe presentado por la magistrada de la Sala Penal Nacional. “Yo creo que va en buen camino, la cosa es tiempo no más”, dijo el interlocutor que parecía conocer los asuntos internos del CEPJ.

Ojo-Publico.com, al cierre de edición, contactó a los tres integrantes del CEPJ mencionados en los audios de Hinostroza, los jueces Vera Meléndez, Ruidias Farfán y Duberli Rodríguez, pero los tres rechazaron las solicitudes de entrevista. Además, nos comunicamos con Janet Tello, la integrante que según los audios “destrozó a la jueza Apaza”, pero no quiso brindar una entrevista grabada para este artículo. El juez Hinostroza, consultado sobre su “gran amiga”, prefirió guardar silencio.

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